ÉRASE UNA VEZ...
ÉRASE UNA VEZ...
De la oscuridad surgía, gracias a las fantasía y a las palabras, un mundo idéntico al de los bosques, un mundo irreal pero, al mismo tiempo, más real aún que el cotidiano, un mundo que pronto se convertiría para mí en una auténtica tabla de salvación. Si no hubiese podido participar del mundo de los cuentos y si no hubiese podido inventarme mis propios mundos, me habría muerto.
En el bosque. Ana María Matute