Reflexión general
La competencia de implementar estrategias de enseñanza y aprendizaje en clave de las competencias específicas a desarrollar implica la capacidad de diseñar y aplicar estrategias pedagógicas que permitan a los estudiantes alcanzar las competencias específicas propuestas en el currículo. Es decir, el docente debe conocer las competencias que se espera que los estudiantes desarrollen y diseñar estrategias de enseñanza que les permitan alcanzarlas.
Por otro lado, la competencia de diseñar planificaciones argumentadas de acuerdo con el nivel ciclo o área de formación en el marco de las competencias para la articulación propuesta en el diseño curricular y los formatos establecidos según las adecuaciones curriculares implica la capacidad de planificar el proceso de enseñanza y aprendizaje de manera coherente con el currículo. Esto significa que el docente debe conocer las competencias específicas propuestas para el nivel o área de formación en el que se desempeña y diseñar una planificación que permita a los estudiantes desarrollar estas competencias.
Ambas competencias están estrechamente relacionadas, ya que para implementar estrategias de enseñanza y aprendizaje efectivas es necesario diseñar una planificación coherente con el currículo y las competencias específicas a desarrollar. Además, es importante tener en cuenta el contexto presente en la situación de aprendizaje, es decir, las características de los estudiantes, el entorno donde se imparte la enseñanza, las herramientas tecnológicas disponibles, entre otros aspectos.
En este sentido como docente después e adquirir estos aprendizajes soy capaces de diseñar planificaciones argumentadas que permitan integrar las competencias específicas propuestas en el currículo y, a su vez, implementar estrategias de enseñanza y aprendizaje que permitan a los estudiantes desarrollar estas competencias de manera efectiva. Para ello, es fundamental conocer el contexto presente en la situación de aprendizaje y adaptar las estrategias pedagógicas a las necesidades y características de los estudiantes.
Puedo decir que la integración de estas competencias en la práctica docente es fundamental para garantizar una enseñanza de calidad y permitir a los estudiantes desarrollar las competencias específicas propuestas en el currículo. Por esto es importante fomentar y actualizar constantemente para poder aplicar estas competencias de manera efectiva en mi práctica educativa. Esto implica estar en constante actualización de los avances pedagógicos y didácticos, y estar dispuesta como docente a adaptar mi práctica para responder a las necesidades y demandas de cada uno de ellos.
En última instancia, la integración de estas competencias en la práctica docente requiere de una visión integral del proceso educativo, desde la planificación hasta la implementación y evaluación. Como docente me veo capaz de articular de manera coherente las competencias específicas propuestas en el currículo con las estrategias de enseñanza y aprendizaje, al igual que adaptar la práctica educativa al contexto presente en la situación de aprendizaje. De esta manera, puedo garantizar una educación de calidad y formar estudiantes competentes y capaces de enfrentar los desafíos del mundo actual.