Reconocimiento banco de la República de Colombia - Lunes, 8 de junio de 1992
PROGRAMA
11:30 a.m. ACTO LITURGICO EN LA BASILICA METROPOLITANA
7:00 p,m. ACTO ACADEMICO EN EL SALON DE SESIONES DE LA SOCIEDAD ANTIOQUEÑA DE INGENIEROS Y ARQUITECTOS (Calle 71 No. 65-100)
Llevarán la palabra:
DR. GONZALO JIMENEZ CALA Decano de la Facultad de Minas
Dr. FERNANDO OBREGON E. Gerente de Ferrocarriles, Seccional Antioquia
Dra. INES GONZALEZ DE AMAYA Gerente del Banco de la República, sucursal de Medellín
Dr. JUAN GOMEZ MARTINEZ Gobernador de Antioquía
Dr. ALFONSO GOMEZ ZULETA En nombre de la familia
Lunes, 8 de junio de 1992
CARLOS GOMEZ MARTINEZ
Nació en Santa Fe de Antioquia, el 8 de junio de 1892, en el hogar formado por Daniel Gómez Campillo y Rudesinda Martínez Villa.
Hizo sus estudios prima-rios y secundarios en el Colegio San Luis en San-ta Fe de Antioquia.
En 1920 contrajo matrimonio con María Francisca Zuleta Ferrer, de cuya unión nacieron 7 hijos.
Se graduó como Ingeniero Civil en la Escuela Nacional de Minas de Medellín, donde fue profesor, desde su época de estudiante. En 1920 fue nombrado vicerrector de dicha escuela, y rector en 1923, sucediendo en dicha posición a Mariano Ospina Pérez.
Bajo la gobernación del general Berrío, fue nombrado Superintendente General del Ferrocarril de Antioquía, cargo que desempeñó desde 1924 hasta 1930. Le correspondió emprender la construcción del famoso Túnel de la Quiebra, y su inauguración, el 7 de Agosto de 1929. Bajo su administración se iniciaron los trabajos del Ferrocarril del Cauca. Como Superintendente del Ferrocarril implantó un modelo de reivindicación social para los trabajadores, el cual sería acogido posteriormente como piloto en el país y sirvió de ejemplo para la legislación nacional. Anteriormente había estado vinculado a los estudios del Ferrocarril del Carare.
Incursionó en el periodismo, ocupando la gerencia del diario "El Colombiano" de Medellín y posteriormente, en 1932, la de "El País" de Bogotá, del cual fue copropietario.
En el gobierno del doctor Eduardo Santos, fue nombrado por el Ministerio de Minas, como encargado de las salinas nacionales, puesto que ocupó desde el 15 de julio de 1940, hasta el 20 de mayo de 1941,
cuando pasó al Banco de la República como Director General de la Concesión Salinas. Ocupó dicho cargo hasta el 28 de febrero de 1953. Le correspondió trabajar bajo las gerencias de los doctores Julio Caro y Luis-Angel Arango.
En la década de los cuarenta, le correspondió iniciar la explotación de las salinas marítimas de Manaure y Galerazamba; en esta última propiciando la construcción de dicha población, paso fundamental en el avance de dicha industria en Colombia. Fue el autor de la iniciativa y su principal gestor, para la construcción de la Catedral de Sal de Zipaquirá, inaugurada en 1954. Su Santidad el Papa Pío XII, en reconocimiento por esta obra, le envió una reliquia del LIGNUM CRUCIS, nombrándole "Guardián" de ella. Le correspondió la construcción de la Represa del Neusa y de la Planta Colombiana de Soda, primera industria química exportadora del país.
El 1o. de marzo de 1953 fue nombrado Gerente del Banco de la República en Medellín, cargo que ocupó hasta 1967. Bajo su gerencia se planeó e inició la construcción de la actual sede del banco, en el costado sur del Parque de Berrio; se construyó e inauguró la Biblioteca Marco Fidel Suárez en el municipio de Bello, donada por el Banco de la República.
Viajó como delegado del gobierno de Colombia a las reuniones efectuadas en Panamá, Washington y Montevideo, para estudiar la Carretera Panamericana, defendiendo la ruta que actualmente se está construyendo.
El gobierno del Perú lo honró con el nombramiento de Cónsul Ad Honorem en Medellín, entre 1954 y 1972 Fue condecorado por los gobiernos de Colombia, Perú e Italia, y además por el Cuerpo Consular de Medellín. Fue nombrado Caballero del Santo Sepulcro, y Miembro de número del Centro Bolivariano de Antioquia.
Murió en Medellín el 20 de diciembre de 1978, a la edad de 86 años. A su muerte la gobernación de Antioquia y la alcaldía de Santa Fe de Antioquia, expidieron sendos decretos de honores.
MEDITACION SOBRE ANTIOQUIA (Fragmento)
Por: Carlos Gómez Martínez
"Haciendo una paráfrasis de la reseña geológica de don Tulio Ospina podríamos decir como en otra ocasión: "Antes que Colombia, Antioquia fue creada para ser su peaña y cimiento". Cuando se plegaron los estratos que servían de fondo a las aguas que estaban debajo del cielo y de caparazón a la ígnea entraña de la tierra; cuando el abismo se abrió para dar cabida a los mares, emergió reseco y abrupto, un islote de peñas: foliadas y quebradizas unas, recias y punzantes las otras.
Pulida en las luchas elementales esta tierra afianzó sus contornos y no prevalecieron contra ella las furias del mar.
"Llegabase el tiempo que vio Dios eternamente en que había de hacer el mundo".
El abismo se abrió de nuevo y vomitó de sus entrañas los montes candentes.
La sigma de los Andes geológicos se abrazó al árida primitiva y sus vértebras gigantes le dieron forma al continente americano.
Fue así como emergiera la Cordillera Central colombiana, que, deprimida para dar paso al Magdalena, se alza luego en el centro de Santander, costea a Venezuela, se corona de nieve en la Sierra de Santa Marta, protege con ondulada muralla el mar nuestro, hasta rematar con su cabeza de serpiente en los Montes Alleganhis.
Es el oro la entraña profunda de esta montaña, oro que simboliza la nobleza y fuera sustento de la proeza libertadora.
Pero estaba en el arcano designio que el mar sufriera una repulsa nueva. El abismo se abrió por tercera vez e ígneas rocas salieron de lo más profundo, superando en altura el flanco occidental de la gran cordillera andina.
Así se hizo el acantilado costanero del Pacífico se empinaron los más altos montes y volcanes; la cordillera del Chocó torció su izquierdo brazo por el Istmo de Panamá y fue a dar remate en las cimas mexicanas.
Cuando ya el hálito que era llevado sobre las aguas había refrescado las espaldas de los duros montes y el mar entraba en sosiego, como viene la brisa y apunta plácida la aurora, salieron del mar por el oriente las extensas llanuras, los montes de la sal y las mesetas del trigo. Nació sin tormentas ni fatiga la Cordillera de Sumapaz.
"Y produjo la tierra yerba verde, y que hace simiente según su género, y árbol que da fruto....".
Aquel arcaico islote estaba predestinado a una raza nueva, retoño joven del árbol de guayaba.
De la pura entraña materna, nació la gloria del Bárbula; en el pico de una sierra se amplificó la voz del héroe que debiera mandar el paso nuevo de la victoria: arraigó en tierra buena la libertad de los esclavos; el valle de amena belleza infundió aliento al magistrado para la justicia; de las linfas despeñadas sacó frescura imperecedera el ático saboreador del infortunio, los ocres caminos empinados, dieron perspectivas increíbles a la sabia síntesis de la geología americana y la fe de Cristo, y su libertad perfumaron las montañas, para que en estos nuevos tiempos un varón de ejemplarizante valor civil, hijo de estas entrañas rocosas, y una mujer fuerte, como las de la Escritura, salvaran para la América la democracia colombiana en noche aciaga de peligros.
Un hito labrado que se sacara de la profunda cepa granítica, debiera recordar al transeúnte que enrute sus pasos hacia nuestro mar del Darién (con el nombre del prócer), el verso noveno de Moisés.
"Dijo también Dios: Júntense las aguas, que están debajo del cielo, en un lugar; y descúbrase la seca. Y fue hecho así".
"Y llamó Dios a la seca, tierra, y a la congregación de las aguas, mares y vio Dios que era bueno".
Y a este pedazo de la tierra se le dio el nombre de Antioquia, en recuerdo de aquella ciudad en que los discípulos de la Buena Nueva comenzaron a llamarse cristianos."
Genealogia_Pagina_2.pdf
Genealogia_Pagina_1.pdf
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Centro de Historia de SantaFe de Antioquia
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Sociedad Antioqueña de Ingenieros
#Palabras
PALABRAS DEL GOBERNADOR JUAN GOMEZ MARTINEZ EN LOS 100 AÑOS DEL NACIMIENTO de su TIO CARLOS GOMEZ MARTINEZ
"Quiero decir unas pocas palabras en nombre del ingeniero, del funcionario, me atrevo a decir que en nombre de los sobrinos,,de un antioqueño y como Gobernador de Antioquia, de pronto a nombre de toda Antioquia, de todos los antioqueños me he atrevido expedir un Decreto de Honores más que merecido, pero como decían ahora ,, en esta cacería de brujas van a interpretar mal, que un sobrino saque un Decreto de Honores, pero se lo merecía y me hubiera gustado sacarlo, entregue la Resolución del IDEA con mucho placer y gusto, porque realmente ese es mi sentimiento y quisiera estar entregando en nombre del Departamento de Antioquia, ese Decreto de Honores.
No voy a hacer un discurso sino más bien algo coloquial, ya se ha hablado de todas las obras de Carlos Gómez Martínez, de su Vicerrectoría, de su Rectoría,, se ha hablado de Superintendencia del Ferrocarril de Antioquia, del Túnel de La Quiebra, del Ferrocarril del Cauca,, de la Reivindicación de los Trabajadores, del Periodismo en El Colombiano y en El País, de la Dirección de la Concesión Salinas, de la Iniciación de la Explotación de Sal Marina en Manaure y en Galerazamba y la Construcción de aquella Ciudad de Galerazamba y sobra todo de la Catedral de Sal, esas Obras serían más que suficientes y más que suficientes para erigir un monumento en Antioquia, a un hombre Grande del Departamento,a Carlos Gómez Martínez, no se ha hecho por su serena manera de ser, todo esto lo hizo con humildad, sin protagonismo , sin llamar la atención, el no necesitaba publicidad, sino que todo lo hizo a su manera, sin ese protagonismo que les decía, pero quiero resaltar el otro aspecto, el aspecto familiar,, todos lo conocimos como una persona que realmente conservo esos valores que hemos perdido, Carlos conformo una familia ejemplar, un matrimonio ejemplar, con su humildad, su modo de ser, su paciencia levanto una familia que también es ejemplo para el País.
Quiero contar una anécdota de Carlos que lo muestra en toda su dimensión, una vez en Bogota en su propio carro choco otro que estaba estacionado, no sé si era buen conductor, o no, pero él se quedó esperando a que llegara el propietario de otro carro, para reconocer su culpa, pero nunca llego ese señor y el a mano le escribio: soy Carlos Gómez Martínez, choque su carro me consigue en tal dirección y teléfono, para pagarle los daños, que tal que eso ocurriera ahora, que tal que los Colombianos entraran por ese camino, no habría violencia, viviríamos todos muy bien, pero desafortunadamente se han perdido esos valores.
Y quiero también recordar que Carlos recupero algo que estaba olvidado y es algo que tiene la familia Gómez Martínez , recupero una oración del bisabuelo, una oración que invoca La Sagrada Familia y empieza diciendo: ¨Dulces Nombres de Jesús, de Maria y de Jose…¨la Sagrada Familia invocándola para que nos de amor, ese amor que tanta falta nos hace, con amor tampoco tendríamos la violencia que estamos padeciendo ahora¨dadnos amor dadnos fe…´, esa fe que también necesitamos tanto, ahora, ese era Carlos Gómez Martínez, recupero también, esa oración que con devoción la seguimos repitiendo los descendientes de la Familia Gómez Martínez. Gracias"
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Sociedad Antioqueña de Ingenieros y arquitectos
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Sociedad Antioqueña de Ingenieros y arquitectos
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Eucaristía -Basilica Metropolitana
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Eucaristía -Basilica Metropolitana
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Eucaristía en la Basílica Metropolitana
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Centenario - Palabras Fernando Morales Cano
#Prensa
Centenario
#Palabras
Presbitero Javier Piedrahita (En la Misa del Centenario del Nacimiento de Carlos Gómez Martinez, misa efectuada en la Basílica Metropolitana de Medellín)
**Homilía en la Misa del Centenario del Nacimiento del Doctor Carlos Gómez Martínez**
La familia Gómez Zuleta ha determinado conmemorar el centenario del nacimiento del Dr. Carlos Gómez Martínez, este ocho de junio, con la celebración de esta Eucaristía en la Catedral, en la noche. Con la Eucaristía, se quiere recordarlo, orar por él, agradecer a Dios que tanto la familia como la sociedad recibieran su existencia como hombre de bien, excelente cristiano católico, esposo solicito, padre bueno y ciudadano intachable.
La Iglesia, en cada misa que se celebra, pide por los fieles que ya murieron. "Acuérdate", dice el canon romano, "de tus hijos que nos han precedido con el signo de la fe y duermen el sueño de la paz. Acuérdate de nuestros hermanos que durmieron con la esperanza de la resurrección y de todos los que han muerto en tu misericordia; admítelos a contemplar la luz de tu rostro". La Plegaria Eucarística dos pide: "A nuestros hermanos difuntos y a cuantos murieron en tu amistad recíbelos en tu Reino donde esperamos gozar todos juntos de la plenitud eterna de tu gloria".
Fijémonos bien en las expresiones con que se designa a los cristianos muertos; son los que nos precedieron en el signo de la fe, son los que duermen el sueño de la paz, los que durmieron con la esperanza de la resurrección, los que murieron en la misericordia de Dios, los que murieron en la amistad de Dios.
Es que en eso consiste la vida del cristiano: en vivir bajo el signo de la fe, en la amistad con Dios, en la esperanza de la vida eterna, en la confianza en su infinita misericordia.
Al recordar hoy la figura del Doctor Carlos, nacido el 8 de junio de 1892, que formó su hogar católico según las leyes de Dios y de su Iglesia en 1920 con Doña María Zuleta Ferrer, con la que procreó siete hijos, que ejerció en varios cargos de importancia nacional su profesión de Ingeniero Civil y que murió aquí en Medellín el 20 de diciembre de 1978, a los ochenta y seis años, recordemos su perfil de fiel cristiano que recibió la fe en el bautismo, la profesó en su vida personal, familiar y social, y por ello murió en la paz del Señor.
En los importantes cargos que desempeñó, dio su testimonio de cristiano convencido. Como Rector de la Escuela Nacional de Minas y como profesor, como Superintendente General del Ferrocarril de Antioquia cuando le correspondió emprender la construcción del túnel de la Quiebra, como Ministro de Minas, como Director General de la concesión de salinas del Banco de la República y Gerente General en Medellín del mismo Banco, como Gerente de El Colombiano y fundador de El País de Bogotá, supo ser un verdadero dirigente, un empresario cristiano con sentido social. Fue un economista que, por ser cristiano, comprendió que la economía está al servicio del hombre y por ello se esforzó por superar las concepciones individualistas de la economía que debe ordenarse con una política económica basada en los derechos humanos y con fines sociales. Como escribió el Dr. Carlos en su "Meditación sobre Antioquia", "el orden moral y el progreso material hicieron en nuestra tierra una alianza que iría a ser fecunda". Militó en el partido político colombiano que en el siglo pasado y hasta muy avanzado el presente defendió los derechos de la Iglesia católica y se inspiró en su doctrina sobre el hombre como ser individual y ser social. Su opinión sobre la política colombiana y la verdadera democracia la dejó consignada en su "Meditación sobre Antioquia"; meditaciones que, aunque pudieran llamarse viejas, afirma han formado en mí una convicción y es que la lucha de los partidos políticos actuales es contraria a lo que debe tener por fundamento no la división por el odio que engendra la violencia sino la unión de los hijos de una misma patria, para darse por los medios legales un gobierno de todos y para el bien común. Después de hablar sobre lo que hace imposible la unión de los colombianos, afirma que el abismo que los separa no es otro que el que en una u otra forma divide la humanidad y es el abismo de todos los siglos: Dios. Y termina con su profesión de fe de cristiano político: "Ser cristiano o ser anticristiano. Tener el valor de ser lo que somos, o ser cobardemente juguete de nuestros enemigos, auxiliares inconscientes suyos y enemigos en fin de nosotros mismos". Quiero recordar, además de este ejercicio como economista y político cristiano, su participación en dos hechos que indican muy bien su profundo espíritu cristiano: son la colaboración con la Universidad Pontificia Bolivariana y la construcción de la Catedral de Sal de Zipaquirá.
La Bolivariana fue creada el 15 de septiembre de 1936 y por decreto de fundación se constituyó una Junta Económica. El 12 de febrero de 1937 se nombraron dos Comisiones de Finanzas, una en Medellín y otra en Bogotá. De la de Bogotá hizo parte el Dr. Carlos junto con esos famosos economistas Esteban Jaramillo, Jesús María Marulanda, Francisco de Paula Pérez y Mariano Ospina Pérez. Fueron ellos los que orientaron al primer Rector, Monseñor Sierra, para que comprara un gran terreno donde se construyera la ciudad universitaria y sobraran terrenos para hacer urbanizaciones que sirvieran como fuente de finanzas para la Universidad. Así lo hizo la Universidad y sus cincuenta y seis años de existencia nos están diciendo que acertaron. Sobre la Catedral de sal de Zipaquirá, publicó en 1967 un folleto titulado "La Catedral de sal y Meditación sobre Antioquia". En la homilía de la inauguración de la Catedral el 15 de agosto de 1954, afirma el obispo Tulio Botero Salazar: "Pero el mérito de haber comprendido, encauzado y cristalizado ese noble anhelo del pueblo corresponde sin duda al Dr. Carlos Gómez Martínez, entonces Director de las Salinas, quien dedicó a esta noble empresa todo el dinamismo de su alma y al cual es justo considerar como autor de esta 'Catedral de sal' cuya fama ha traspasado los linderos de Colombia". Al final de la narración que hace el Dr. Carlos sobre el origen de la devoción de los mineros a la Virgen y de la historia de la construcción de la Catedral, anota que él con el arquitecto José María González Concha vivió intensamente la obra de la Catedral de Sal. Afirman sus familiares que la llamaba la "Iglesita de mi Virgen".
La Iglesia reconoció en vida sus méritos de cristiano y lo nombró Caballero del Santo Sepulcro y Pío XII como reconocimiento por la obra de la Catedral de Sal y lo nombró guardián de ella. Le envió una reliquia del Lignum crucis. Vivió por muchos años y murió que su residencia situada en el parque Bolívar y fue por tanto feligrés de esta Parroquia de la Catedral. Muy bien está, por tanto, que sea aquí donde, con la celebración de la Eucaristía, se evoque su memoria.
Medellín, Catedral Metropolitana, lunes 8 de junio de 1992.
Javier Piedrahita E., Pbro.
595. HOMILIA MISA NACIMIENTO CGM 1.pdf
596. HOMILIA MISA NACIMIENTO CGM 2.pdf
597. HOMILIA MISA NACIMIENTO CGM 3.pdf
599. 100 AÑOS MISA 1.pdf
Se cumplen cien años del nacimiento de Carlos Gómez Martínez
Este lunes se cumplen cien años del nacimiento de Carlos Gómez Martínez, ilustre antioqueño que escribió brillantes páginas en la historia de nuestro Departamento y de Colombia, y a quien se recuerda con gratitud por sus distintas realizaciones en beneficio de la comunidad nacional.
El Tunel de la Quiebra, la Catedral de Sal deZipaquirá y la cátedra universitaria están inscritos como parte de su parábola vital, amén de su cooperación con el desarrollo ferroviario en el país y sus aportes a la solución de distintas coyunturas económicas.
SU VIDA
Carlos Gómez Martínez nació en Santa Fe de Antioquia el 8 de junio de 1892, en el hogar conformado por Daniel Gómez Campillo y Rudesinda Martínez. Su existencia se prolongó hasta los 86 años, y murió en Medellín el 21 de diciembre de 1978, ante la natural conmoción de todos los sectores ciudadanos.
Cursó sus primeras letras en el Colegio San Luis de su ciudad natal y luego en Medellín. Ingresó a la Escuela Nacional de Minas y entre sus profesores figuraron Antonio Alvarez, José María Escobar, Tulio Ospina, José María Villa, Juan de la Cruz Posada, Alejandro López y Jorge Rodriguez. Años más tarde ocupó la vicerrectoria de esa entidad universitaria y llegó poco después a la rectoria, como sucesor de Mariano Ospina Pérez.
PERIODISMO
En Antioquia, Carlos Gómez Martínez ocupó la gerencia de EL COLOMBIANO y durante uno de sus períodos de residencia en Bogotá fue uno de los fundadores del diario El País. Supensamiento estuvo siempre orientado a la defensa de las doctrinas conservadoras y al servicio de la patria.
OBRAS
Su paso por una de las posiciones directivas del Banco de la República se le ha considerado siempre como ejemplar. Allí laboró al lado de Julio Caro y Luis Angel Arango, quienes le brindaron todo el apoyo indispensable para sus actos de proyección, pese a la cerrada oposición de otros sectores.
Cuando fue encargado de las salinas maritimas y terrestres procedió de inmediato a adelantar un singular proceso de modernización, al tiempo que actuaba en Galarezamba y Manaure para explotar adecuadamente las mismas y ampliar su radio de acción. Precisamente en el parque principal de Galerazamba se conserva una placa en la cual la ciudadanía reconoce de manera expresa la labor cumplida por este paisa lleno de empuje y de deseos de abrir rutas de progreso.
LA CATEDRAL
Pero indudablemente uno de los hechos que origina la evocación de Carlos Gómez Martínez es la Catedral de Sal de Zipaquirá. Cuando propuso la iniciativa de esta
construcción se formó una aguda polémica en la cual buena parte la llevaron quienes anunciaban que se trataba de un completo absurdo.
Esta Catedral es hoy en día uno de los orgullos del país, y su importancia como centro Mariano y como epicentro turístico de primera magnitud nadie la pone en duda.
EL TUNEL
Cuando el Ferrocarril de Antioquia tenía su absoluta autonomía de acción, Carlos Gómez Martínez fue uno de sus gerentes ejemplares. Su paso por esa posición se recuerda especialmente por las reivindicaciones sociales que implantó, lo que originó una singular mística de todo su personal, para colocar esta como una de las principales empresas a nivel local y nacional.
Desde esa posición impulsó de manera decisiva la construcción del Tunel de la Quiebra, para unir las vías férreas de oriente y occidente en beneficio del desarrollo de Antioquia y pensando en los más altos intereses nacionales. También en su debido momento se llegó a pensar que este era otro absurdo, pero, por fortuna, en ese tiempo se trabajaba sin tanto miedo a hacer cosas grandes y con un ánimo decidido de acertar y nada más.
Como catedrático universitario, pero ante todo como amigo y consejero inmejorable, se ha escrito en todos los tonos para significar lo que fue la vida de este antioqueño, que a los cien años de su nacimiento se le debe recordar con el natural cariño que plantea la semilla que el sembró, la del amor por su patria y por sus semejantes.
#Prensa
606. 100 AÑOS MISA FRANCISO OBREGON 8.pdf
#Prensa
Misa Francisco Obregón
Menciones del Ferrocarril de Antioquia y su gestión en dicho proyecto.
607. 100 AÑOS MISA FRANCISO OBREGON 9.pdf
El doctor Carlos Gómez Martínez en la Superintendencia del Ferrocarril de Antioquia.
El Ferrocarril de Antioquia significó para este departamento algo muy especial, porque fue un proyecto de todos, tanto de los gobernantes como de los gobernados. Fue la culminación de un gran sueño: el de comunicar la montaña con el mundo. Fue la tarea de grandes hombres y la simbología de una raza.
Por esta razón, el cargo de Superintendente del Ferrocarril de Antioquia era, si no el primero, el segundo en importancia en el departamento después del de Gobernador, el cual se creó en 1911, reemplazando el de Gerente que venía desde 1893. En 1924, toma posesión de este el ingeniero Carlos Gómez Martínez, antecediéndolo ilustres antioqueños como los doctores Eugenio Gómez, Mariano Ospina Pérez, Juan de la Cruz Posada y Carlos Cock.
El doctor Gómez Martínez asume como suyo el proyecto de la construcción del Túnel de La Quiebra. El 11 de agosto de 1926, fecha del aniversario de la Independencia de Antioquia, y después de ser aprobado por la Asamblea Departamental el proyecto y a su vez un empréstito externo por 3.000.000 de pesos, se firmó el contrato de construcción del Túnel entre el Gobernador del Departamento, doctor Ricardo Jiménez Jaramillo, y la casa Fraser Brace Company del Canadá, con sede en Nueva York.
Este contrato fue bastante criticado pues existían proyectos de menor costo, como era establecer un cable aéreo o una línea de cremallera. Ya lo dije, la Asamblea atendió las palabras del ingeniero Alejandro López, quien en la conclusión de su tesis de grado escribió: "Gastando de una vez lo que requiere el túnel, quedaría suprimido verdaderamente el problema de La Quiebra; ese desembolso sería el precio a que ganaríamos la victoria definitiva sobre obstáculos naturales, y en cambio de su dinero se ofrecería al público lo mejor que pudiera exigir".
El 12 de julio de 1929 se concluyó la perforación del Túnel. En un reporte del Ingeniero Jefe de la Construcción, se lee: "las líneas proyectadas desde cada boca del túnel han resultado 4 centímetros alejadas del punto de encuentro. La línea del lado de El Limón se halla 2 centímetros y 3 décimas hacia el norte de la verdadera línea central. La longitud del Túnel ha resultado 41 centímetros menos de lo calculado". Aquello recordémoslo, cálculos hechos a lápiz y papel.
El 7 de agosto de 1929, día histórico para la ingeniería de Antioquia y del país, fue inaugurado el Túnel, siendo gobernador del Departamento el ingeniero Camilo C. Restrepo. El costo total de la obra, según el informe del doctor Gómez Martínez en diciembre de 1929, ascendió a 3.395.697,57 pesos.
Durante su administración también se incorporó el Ferrocarril de Amagá al Ferrocarril de Antioquia, igualmente se terminó el Ferrocarril del Cauca, el cual se inauguró en Puente Jericó.
Años después el doctor Gómez Martínez asume la defensa del Ferrocarril de Antioquia, oponiéndose a su venta a la Nación, para evitar que Antioquia perdiera uno de sus grandes patrimonios. Sin embargo, el 31 de agosto de 1961, la Asamblea de Antioquia, después de dos meses y medio de sesiones discutiendo el tema, aprobó su venta, la que se materializó a la medianoche del día 7 de diciembre de 1962.
Hoy el Ferrocarril en Colombia vive un proceso histórico de transición. Se liquida la empresa Ferrocarriles Nacionales de Colombia para dar comienzo a una nueva era. Por tener los cimientos y el tesón de nuestros antepasados, el Ferrocarril no muere, se transforma.
Fernando F. Obregón Echavarría
Medellín, 8 de mayo de 1992
#Palabras
Ana Mercedes Gomez Martinez
609. 100 AÑOS MISA ALFONSO GOMEZ ZULETA COMPLETO.pdf
#Palabras
Afonso Gómez Zuleta. Este texto fue leido en el centenario de nacimiento en el homenaje del banco de la república.
**Resumen Detallado del Homenaje a Carlos Gómez Martínez por Alfonso Gómez Zuleta**
En el centenario del nacimiento del Ingeniero Carlos Gómez Martínez, su hijo Alfonso Gómez Zuleta ofrece un conmovedor tributo a su padre, destacando las diversas facetas de su vida y legado. Este homenaje, realizado en nombre de la familia, resalta no solo su contribución profesional sino también su impacto humano y social.
Carlos Gómez Martínez comenzó su carrera enfrentándose a las arduas condiciones de la selva como ingeniero de campo en el Ferrocarril del Carare, donde su labor era esencial en la exploración y preparación del terreno, demostrando un compromiso excepcional con sus deberes a pesar de los desafíos. Esta etapa inicial reflejó su perseverancia y capacidad para liderar proyectos en entornos difíciles.
En su formación académica, Carlos fue profundamente influenciado por Don Tulio Ospina en la Escuela de Minas, quien dejó una huella indeleble en su enfoque profesional y ético. Este mentor le enseñó la importancia de la dirección y gestión eficaz, lecciones que Carlos aplicó a lo largo de su carrera alcanzando posiciones de liderazgo en el sector público y privado.
Uno de sus roles más significativos fue como Superintendente del Ferrocarril de Antioquia, donde gestionó proyectos clave como la construcción del Túnel de la Quiebra, basado en estudios técnicos avanzados y ejecutados con precisión excepcional. Su gestión no solo se enfocó en los logros técnicos sino también en mejoras sociales para los trabajadores, como mejores salarios y servicios de salud, estableciendo estándares que influirían en futuras legislaciones laborales.
En el sector de las salinas, Carlos lideró una transformación integral, modernizando las técnicas de producción y ampliando la infraestructura para mejorar la eficiencia y sostenibilidad de las operaciones en Zipaquirá, Nemocón y otras áreas. Su visión también llevó a la creación de comunidades más sostenibles alrededor de estas industrias.
Además, Carlos Gómez Martínez fue fundamental en la creación de la Catedral de Sal en Zipaquirá, un proyecto que combinó su devoción religiosa con su compromiso con la comunidad minera. Este proyecto no solo sirvió como lugar de culto sino también como un punto de encuentro cultural y turístico, celebrando la identidad y el espíritu de los trabajadores mineros.
El homenaje finaliza resaltando su vida familiar, especialmente su relación con su esposa, quien fue una fuente constante de apoyo y compañerismo. La dedicación de Carlos al hogar y la familia fue tan profunda como su compromiso profesional, manteniendo siempre un equilibrio que enriqueció todos los aspectos de su vida.
Este tributo a Carlos Gómez Martínez, presentado por su hijo Alfonso, nos ofrece una visión completa de un hombre cuya vida fue un testimonio de servicio, integridad y amor por su comunidad y familia.
Texto completo
" **Ingeniero Carlos Gómez Martínez**
Alfonso Gómez Zuleta
A nombre de mi señora, mis hermanas, hijos, sobrinos y demás parientes, agradezco este sentido homenaje a nuestro padre al cumplirse hoy los 100 años de su nacimiento. La trayectoria profesional del Ingeniero Carlos Gómez Martínez y toda su vida la podemos resumir en unas pocas palabras: vivió en función de su fe, de su hogar y del servicio a la comunidad, en el fiel desempeño de sus obligaciones.
Se inició como ingeniero de campo en los estudios y trazados del Ferrocarril del Carare en plena selva virgen. Durante muchos días no podían ver el cielo y la luz del sol entraba directamente a través de las ramas y las hojas; guiados únicamente por la brújula, avanzaban abriendo trocha con el machete y con el hacha, limpiando el terreno entre el teodolito y la mira. Dormían en hamacas, vestían el casco, la camisa, el pantalón, las botas y polainas. Su defensa contra la malaria era la dosis diaria de quinina. Un día, nos contaba mi padre, me asomé a la cocina del campamento donde en una olla grande preparaban el almuerzo. Vi, hagan de cuenta un niño cocinándose; con horror pregunté: ¿Qué era eso? Y el cocinero me contestó: “Un mico, que es la carne que preparamos y comemos con frecuencia”.
**Escuela de Minas**
Siempre recordaba en su formación profesional las enseñanzas recibidas de su rector y maestro Don Tulio Ospina, quien educó, formó y orientó hacia el futuro toda una generación de ingenieros que llegaron a los más altos puestos directivos del sector público y privado. Una sabia lección de su maestro nos la transmitió a Carlos, mi hermano, y a mí, para el éxito en la dirección gerencial: “Cuando tengan en mente un proyecto en la empresa —nos decía—, vean a quién corresponderá dirigirlo, denle la orientación preliminar y en el desarrollo, hasta lograr lo que ustedes tienen en mente, al final felicítenlo, ofreciéndole todo el apoyo, con la seguridad que tendrán el mejor ejecutor de su idea”.
En la Escuela de Minas, como estudiante, se distinguió entre los mejores por su consagración al estudio, correspondiendo a la ayuda que recibió de su tío, el Dr. Julio Ferrer, quien le pagó los estudios a él y a su hermano Luis; posteriormente, mi padre costeó los estudios de su hermano Fernando.
De esa época recuerdo las palabras que un día me dijo el Dr. Mariano Ospina Pérez, su compañero y amigo: “Carlos, en la universidad, con su modo de ser infundía respeto, estricto consigo mismo y siempre dispuesto a servir y ayudar a sus compañeros. Nunca en su vida ha perdido ese comportamiento”. Como estudiante, profesor, vicerrector y rector, lo recuerdan con cariño, reconocimiento y gratitud sus compañeros y alumnos.
De estos, recuerdo los nombres de algunos profesores y condiscípulos que conocimos en nuestra casa en Medellín y Bogotá: Eugenio Gómez Gómez, Germán Uribe, Juan de la Cruz Posada, Antonio Álvarez, José María Bernal, José Ramírez Johns, Jorge Rodríguez, cuya trágica muerte sentimos como si fuéramos de la familia. Al Dr. Alejandro López I.C., mi padre le tuvo gran admiración y aprecio, fue su profesor y su amigo. Ya enfermo en su finca de Fusagasugá, lo visitamos con frecuencia y cuando ya presentía su muerte, le pidió a mi papá que su cadáver fuera enterrado en la boca del Túnel de la Quiebra. Allí reposan sus restos.
Una frase resume cómo entendía él la docencia: en nuestras labores académicas, más que profesores, somos educadores. El profesor enseña; el educador forma.
**Ferrocarril de Antioquia**
Durante su administración, el General Pedro Justo Berrío, a quien respetó y estimó, lo retiró de la Escuela de Minas y lo nombró Superintendente del Ferrocarril de Antioquía. Construyó el “Túnel de la Quiebra”, con base en la tesis de grado del Dr. Alejandro López, titulada “El paso del Quiebra del Ferrocarril de Antioquia”, cuyo presidente de tesis fue el General Pedro Nel Ospina. De esa época recuerdo el día 12 de julio de 1929, cuando se encontraron los dos ingenieros constructores del túnel que, a pico y pala, avanzaron desde las bocas opuestas, teniendo una diferencia de nivel de solo dos centímetros; el 7 de agosto del mismo año pasó el primer tren. En esta ceremonia estuvo el General Berrío inaugurando la obra, vestido de negro con chaleco, tenía un reloj cuadrado para que sonara y me sentó en sus rodillas (tenía 6 años), cual fue mi sorpresa cuando sonó el reloj. Otro acontecimiento histórico. El General Berrío comisionó a mi padre para que recibiera en Puerto Berrío al Embajador de Colombia en Washington, Dr. Enrique Olaya Herrera. Desde el histórico balcón de la Superintendencia del Ferrocarril, tribuna de muchos políticos, pronunció su discurso de lanzamiento de su candidatura con la bandera de un movimiento nacional, que resultó triunfante por la división conservadora entre los doctores Valencia y Vásquez Cobo. Diez y seis años más tarde, los liberales olvidaron la lección y el Dr. Ospina Pérez, con su propuesta de Frente Nacional, derrotó la división liberal de los doctores Turbay y Gaitán.
Durante sus seis años al frente del Ferrocarril, se distinguió por su gestión de gran orientación social, procurando mejores remuneraciones salariales y servicios de salud en beneficio de los trabajadores, que, como es sabido, sirvió de modelo para la legislación nacional y que siempre tuvo presente en su vida gerencial, teniendo como fundamento la doctrina social de la Iglesia expuesta magistralmente por el Papa León XIII, en su encíclica “Rerum Novarum” y enriquecida por los siguientes pontífices. Siempre he recordado esos años de mi niñez, cuando al viajar o caminar por las carreteras, nos mostraba en los cortes de montaña los estratos propios de los terrenos sedimentarios y en la finca, por las noches, nos enseñaba el firmamento, las estrellas, los astros, las constelaciones y las galaxias que les servían de orientación en sus noches de campo. Nuestra pequeñez en el Universo y nuestra grandeza como hijos de Dios.
**Salinas**
Luego de un corto período como periodista en EL COLOMBIANO y en EL PAÍS, periódico que fundó en Bogotá, pasó a la dirección general de Salinas del Ministerio de Minas. Al firmarse este contrato de la “Concesión Salinas”, entre el Gobierno Nacional y el Banco de la República, fue nombrado por Don Julio Caro, Gerente del Banco, como Director General de la concesión Salinas. Allí aparece nuevamente el ingeniero y el administrador. Desarrolló una gestión de grandes ejecutorias; modernización en la explotación de las salinas terrestres de Zipaquirá y Nemocón, pasando del proceso de elaboración de la sal por evaporación en los hornos, que hoy son motivo de turismo, a la gran planta electrónica de Betania que produce la sal refinada y yodada (para prevención de bocio). Asimismo, la explotación técnica en charcas al sol, de las salinas marítimas de Manaure en La Guajira y las de Galerazamba, cerca de Cartagena, donde fundó un pueblo con ese nombre, dotándolo de agua potable almacenando las aguas lluvias de los tejados y posteriormente transformó un lago salado en dulce cerrando la entrada del mar mediante un dique y encauzando las aguas de dos fuentes al lago. La zona circunvecina fue reforestada.
Aprovechando la explotación de sal de Zipaquirá se construyó la primera factoría “PLANTA DE SODA”, hoy “ALCALIS DE COLOMBIA”, para la producción de los derivados de la sal, carbonatos, bicarbonatos de sodio y soda ash, sustituyendo así las importaciones. Como fuente de industria y de beneficio, construyó la represa del Neusa, centro turístico de la zona, la cual fue inaugurada el 31 de mayo de 1952. Posteriormente se construyó una nueva planta en Mamonal, la cual, al mismo tiempo que cubría la demanda del norte del país, entraba con sus productos, competitivamente en los mercados externos, incrementando así el ingreso de divisas, siendo abastecida mediante una flotilla de barcos de madera, para evitar la corrosión, con sal proveniente de Manaure. Toda esta tecnificación sirvió además de beneficio para la comunidad pues se logró, mediante una adecuada distribución, unificar el precio de la sal en todo el país, por tratarse de un producto de primera necesidad en la canasta familiar.
**Catedral de Sal**
En el mes de enero de 1949 se celebró el Congreso Eucarístico Nacional en Cali presidido como delegado papal, por el Cardenal Micara. De regreso a Roma pasó por Bogotá y el entonces presidente, Dr. Ospina Pérez, lo invitó a Zipaquirá, para que mi padre le presentara el proyecto de la construcción de un templo que recogiera el sentimiento cristiano y la veneración de los mineros a la Santísima Virgen; los únicos testigos ajenos fuimos mi señora y yo que acompañamos a mi papá ese día a Zipaquirá. El Cardenal bendijo el sitio donde hoy día se encuentra la monumental cruz de madera que preside la Basílica, fui enviado a diferentes sitios de la mina, para que los visitantes se dieran cuenta de la magnífica acústica de las bóvedas. Tres meses más tarde, en nuestro matrimonio, Monseñor Antonio Samoré, Nuncio Apostólico, leyó el cable del Cardenal Micara enviándonos la bendición del Santo Padre Pío XII y su bendición.
En 1950, obtuvo de la Junta Directiva del Banco de la República y del Dr. Luis Ángel Arango, Gerente del Banco, la aprobación del proyecto. En octubre de ese año, Monseñor Samoré celebró una misa en un pequeño altar al frente del Nicho de la Virgen de los Mineros; así reza la placa de mármol que se encuentra a la entrada del Templo: “De estas bóvedas, se hará una iglesia y en este sitio se erigirá un altar, en honor de Nuestra Señora del Rosario, patrona de los mineros. El lugar fue bendecido por el Excelentísimo Monseñor Antonio Samoré, Nuncio Apostólico de su Santidad el Papa Pío XII, el día 7 de octubre de 1950, Año Santo”.
El estudio de la Catedral y los planos le fueron encomendados al Arquitecto José María González Concha, quien había diseñado y dirigido la urbanización de Galerazamba y quien en Roma e Italia, había perfeccionado sus estudios de Arte y Arquitectura. Así se entiende el espíritu y la grandiosidad de la obra; cuatro años se trabajó en la construcción única en su estilo, conjugando el sentido teológico y litúrgico. “La doctrina y la revelación de Cristo”, dice el Arquitecto en su informe, “vienen a quedar centralizados en los tres misterios fundamentales del nacimiento, bautismo y la redención, representados en las naves del Templo”. Años más tarde, al visitar el Templo de la Sagrada Familia en Barcelona, obra de la genialidad de Gaudí, me acordé de González Concha.
Monseñor Tulio Botero Salazar, de muy grata recordación en esta Arquidiócesis, primer Obispo de Zipaquirá, el 15 de agosto de 1954, día de la Asunción de la Santísima Virgen, inaugura la Catedral, dedicada a Nuestra Señora del Rosario,
Patrona de los mineros, que preside el Altar de la Nave derecha y que fue obra de un minero. Estas son sus palabras en la homilía: “Puede afirmarse que la idea original y primitiva surgió de la entraña del pueblo. A medida que se avanzaba en la explotación, nuestros mineros creyentes fervorosos, fueron construyendo pequeños altares y nichos donde colocaban imágenes de la Virgen a quien se encomendaban fervorosos al iniciar el trabajo. Pero el mérito de haber comprendido, alcanzado y cristalizado este noble anhelo del pueblo, corresponde sin duda al Dr. Carlos Gómez Martínez, Director de Salinas, quien dedicó a esta noble empresa todo el dinamismo de su alma y al cual es justo considerar como el autor de esta ‘Catedral de Sal’, cuya fama ha traspasado los linderos de Colombia. Las personas que asistimos a esa celebración solemne, no podremos olvidar el momento del ‘Gloria In Excelsis’, cuando el órgano construido especialmente en Alemania para ese ambiente salino, con sus notas gregorianas colmó las bóvedas del templo.”
Queridos amigos, esta conmemoración, este acto, son una demostración de lo que fue y es Antioquia. Carlos Gómez Martínez, varón ilustre, prototipo de una raza honesta, trabajadora y creyente. Siempre extendió sus brazos para servir y nunca para castigar. Su sonrisa inalterable era la expresión de un equilibrio espiritual que engrandece las almas para las penas y las alegrías.
Para terminar quiero recordar a nuestra madre, virtuosa y caritativa, fiel y abnegada, compañera en todos los momentos, pero más en los difíciles, a quien mi padre amó, haciendo del hogar el centro de sus afectos, sin mancharlo nunca."
628. 100 AÑOS CONFENALCO IDEA 1.pdf
641. 100 AÑOS RESOLUCION IDEA 1.pdf
#Reconocimiento
IDEA: Instituo para el desarrollo de Antioquia
Palabras en memoria de Carlos Gómez Martinez
IDEA
INSTITUTO PARA EL DESARROLLO DE ANTIOQUIA
INSTITUTO PARA EL DESARROLLO DE ANTIOQUIA
RESOLUCION No. 226 DE 1992
CODIGO
(Junio 8)
PAGE A
Relaciones Publicas Gob.
Por medio de la cual se exalta la memoria de un ilustre antioqueño.
El Gerente del Instituto para Desarrollo de Antioquia, IDEA, en uso de sus atribuciones legales y en especial de las conferidas por la resolución 005 de diciembre 22 de 1986, aprobada por el decreto departamental 046 de enero 11 de 1989 y
CONSIDERANDO:
A. Que el Instituto para el Desarrollo de Antioquia, IDEA, nació hace 28 años y que su origen está intimamente ligado a la historia del Ferrocarril de Antioquia.
B. Que es deber de las instituciones gubernamentales, hacer reconocimiento público a quienes con sus acciones engrandecieron el nombre de Antioquia.
C.Que el ilustre Ingeniero Carlos Gómez Martínez, ocupó importantes posiciones, entre ellas las Gerencia del Ferrocarril de Antioquia, haciendo de su gestión, como de todas las demás, un digno ejemplo de imitar.
D. Que en la fecha se conmemora el centenario del nacimiento del doctor Carlos Gómez Martínez y se exalta su vida, como hombre de bien, insigne Periodista y destacado gestor de importantes obras para el progreso del Departamento.
RESUELVE:
Artículo único: Unirse a la exaltación que en la fecha se hace, a la memoria del hijo de Antioquia, doctor Carlos Gómez Martínez, señalando su vida como ejemplo de estas y futuras generaciones.
CUMPLASE:
630. 100 AÑOS SAI.pdf
632. 100 AÑOS SAI EN EL ANTEMANO 1.pdf
#Reconocimiento
SAI: Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos.
Palabras en memoria de Carlos Gómez Martinez
Resumen.
A continuación, te presento un resumen detallado de lo expuesto por la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos en la conmemoración del centenario del natalicio del ingeniero Carlos Gómez Martínez:
1. **Trayectoria y Aportes de Carlos Gómez Martínez**:
- **Educación y Inicio Profesional**: Carlos Gómez Martínez fue una figura emblemática en la historia de Antioquia y Colombia, conocido por su impacto en la ingeniería. Comenzó su carrera en la Escuela Nacional de Minas de Antioquia, adoptando una filosofía de trabajo y rectitud.
- **Contribuciones Profesionales**: Se dedicó a la enseñanza, impartiendo no solo conocimientos técnicos avanzados sino también valores éticos. Ascendió de Vice-Rector a Rector, dejando un legado duradero en la formación de futuros profesionales.
2. **Proyectos Destacados**:
- **Ferrocarril de Antioquia**: Como superintendente, impulsó significativamente este proyecto, incluyendo la construcción del Túnel de la Quiebra, vital para mejorar la conectividad regional.
- **Otras Iniciativas**: Lideró proyectos en Las Salinas de Manaure y Galerazamba y construyó la Represa del Neusa y la Planta de Soda. Su obra más destacada fue la Catedral de Sal de Zipaquirá, reflejo de su visión y personalidad.
3. **Filosofía y Valores**:
- **Integridad y Humildad**: A lo largo de su vida, Gómez Martínez fue conocido por su entereza, honestidad, austeridad y sobriedad. Estos valores guiaron tanto su vida personal como profesional.
- **Impacto Social**: En todos sus roles, promovió reformas sociales justas y dignificó el trabajo sobre el capital, enfocándose en el bienestar de los trabajadores y sus familias.
4. **Legado y Reconocimiento**:
- **Homenaje y Celebración**: En el evento de centenario, se le reconoció como un modelo a seguir para futuras generaciones de ingenieros y arquitectos. La Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos expresó gratitud hacia la familia de Gómez Martínez por elegir el lugar del evento, reflejando su carácter sencillo y austero.
5. **Contexto Actual**:
- **Desafíos Actuales**: Durante el homenaje, se mencionaron los desafíos contemporáneos, incluyendo injusticias y malentendidos hacia los profesionales del sector. Se reafirmó el compromiso de la profesión con la ética, la eficiencia y la integridad en un contexto de adversidad.
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Texto completo
" ---**Palabras del ingeniero Jairo Sierra Múnera, presidente de la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos, en el centenario del natalicio del ingeniero Carlos Gómez Martínez.**
En el transcurrir de la historia de los pueblos, surgen figuras carismáticas que definen y afianzan su cultura, su perfil, su futuro. En la vida de Antioquia y Colombia, el ingeniero Carlos Gómez Martínez es uno de los hombres que han dado realce a la ingeniería, aportando carácter a su departamento y progreso al país entero, con las virtudes de los grandes hombres: entereza, sencillez, austeridad, sobriedad y vocación de servicio. Carlos Gómez Martínez llenó silenciosamente, con eficacia, lealtad y honestidad, todos los instantes de su vida que se confunden con la existencia y el mejor estar de la comunidad a la cual perteneció.
Nacido en la cuna de la raza, Santa Fe de Antioquia, que por la hidalguía de sus gentes no se cansa de entregar hijos para el bien de la patria, escuchó el llamado del Máximo Hacedor para completar la creación con su trabajo e ingresó a la Escuela Nacional de Minas, donde encontró e hizo suya toda la filosofía de trabajo y rectitud implantada como norma de los ingenieros y arquitectos por el sabio Tulio Ospina.
Como fiel amante de las causas nobles, el joven ingeniero se dedicó a la docencia, encontrando el camino para transmitir a nuevas generaciones no solo los más avanzados conocimientos técnicos de la época, sino también formar profesionales éticos de moral intachable tanto con sus enseñanzas como con su ejemplar comportamiento personal, social y cívico. Desde la Vice-Rectoría y luego en la Rectoría de la Escuela, impartió directrices que dejaron una profunda y bienhechora huella en la marcha de la Escuela y en el progreso y el futuro de sus egresados y de la comunidad a la cual ellos han servido.
Como antioqueño de verdad y como ingeniero conocedor de su profesión, dirigió como superintendente el Ferrocarril de Antioquia, dándole un definitivo empuje hacia su futuro con la construcción del Túnel de la Quiebra, estructurando eficientemente nuestras comunicaciones con la arteria fluvial del Magdalena, el Océano Atlántico y el interior del país, e iniciando los trabajos del Ferrocarril del Cauca, pensando como buen hombre visionario en la sólida comunicación por vía férrea de Antioquia a la zona cafetera, al occidente colombiano y el Pacífico, que generaría la integración de regiones tan afines en cultura y geografía.
Pero Colombia siempre necesitará hombres de la entereza y carácter como Carlos Gómez Martínez, y lo llamó a desarrollar desde la nada y en difíciles condiciones Las Salinas de Manaure y Galerazamba, con diseño y construcción de los conglomerados urbanos, hoy ejemplos de cómo se deben ejecutar las obras. Construyó la Represa del Neusa y la Planta de Soda con miras a la exportación. Y para rendir culto debido a la Divinidad y mostrar al mundo las maravillas de su país y su raza, impulsó y construyó la Catedral de Sal de Zipaquirá, fiel reflejo de las ideas y personalidad de su constructor y aún en contra de la oposición y el escepticismo de muchos.
Regresó a su Antioquia y desde la Gerencia del Banco de la República impulsó la construcción de la sede actual de la Institución, de la Biblioteca Marco Fidel Suárez en Bello, pero sobre toda realización fue faro y guía de los antioqueños en épocas difíciles, con seguridad y sencillez.
En el ingeniero Carlos Gómez Martínez, su figura como realizador solo es el reflejo de su recia personalidad, su hidalguía y señorío sin falta alguna de humildad, su honestidad y honradez sin asomos de permisividad y facilismo, su austeridad y sobriedad reflejo de su pensamiento de ser por encima de tener, su sencillez y cordialidad reflejo de lo grande de su alma, su respeto por la dignidad y la libertad humanas, asentadas en sus creencias de principio y fin del ser humano, su fe y amor a Dios, manifestación de una raza, un pueblo y una bien fundada formación cristiana, son apenas algunas de las muchas virtudes y dones que adornaron al consejero y amigo de siempre, ingeniero Carlos Gómez Martínez, y de quien hoy celebramos el centenario de su nacimiento.
Calladamente realizó su fructífera tarea el ingeniero Gómez Martínez, callado como corresponde a los grandes hombres pero que crece su imagen a medida que el tiempo transcurre. En todas sus actividades siempre realzó la dignidad del trabajo y su importancia superior al capital y fue así como en todas las empresas a las cuales estuvo vinculado, impulsó cristianas y justas reformas sociales para el mejoramiento de los trabajadores y sus familias, en contraposición a todo lo que hoy se nos presenta como factor de modernidad y progreso, como que el salario es un simple factor de costos que debe someterse a la ley de la oferta y la demanda con desmedro del hombre y su núcleo familiar.
Resaltan las transformaciones sociales que dirigió en el Ferrocarril de Antioquia y en la concesión Salinas, como lo que deben ser unas empresas eficaces, eficientes, productivas y de óptimos balances pero sobre todo en lo social para bien de todos.
Agradezco en nombre de la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos la deferencia de la familia del ingeniero Carlos Gómez Martínez, al escoger este recinto para celebrar el centenario de su nacimiento. Sencillo y austero como deben ser las profesiones de arquitectos e ingenieros, pero lleno de sentido de servicio al bien común, de trabajo y honradez como fueron todos los actos de la vida del colega que hace cien años vino a la vida.
Pero mucha mayor significación tiene hoy cuando somos víctimas de una injusta cacería de brujas y cuando se nos sindica equivocadamente y sin fundamento de los aumentos en el valor de los contratos, sin consideración al ajuste de los precios, a la falta de pago oportuno, carencia de presupuestos y apropiaciones, a no cancelación de actas para restringir el medio circulante y que no crezca la inflación, sin tener en cuenta que son dineros de obras de inversión productiva y no de especulación, cuando la violencia por equivocación nos golpea, cuando se nos tilda de falsificadores de documentos, generalizando contra los gremios que representamos y unas profesiones que sólo han trabajado con dedicación, eficacia y honradez para construir una patria mejor. Por eso repito, nos sentimos honrados y resarcidos de tanta injusticia y rendimos también sentido homenaje al colega Gómez Martínez que, como digno representante de los ingenieros y arquitectos, siempre fue un recto varón que sirvió a la patria y a su profesión."
633. 100 AÑOS SAI PALABRAS GOBERNADOR.pdf
#Reconocimiento
Gobernador Juan Gómez Martinez
PALABRAS DEL GOBERNADOR JUAN GOMEZ MARTINEZ EN LOS 100 AÑOS DEL
NACIMIENTO de su TIO CARLOS GOMEZ MARTINEZ
Quiero decir unas pocas palabras en nombre del ingeniero, del funcionario, me atrevo a decir que en nombre de los sobrinos,,de un antioqueño y como Gobernador de Antioquia, de pronto a nombre de toda Antioquia, de todos los antioqueños me he atrevido expedir un Decreto de Honores más que merecido, pero como decían ahora,, en esta cacería de brujas van a interpretar mal, que un sobrino saque un Decreto de Honores, pero se lo merecía y me hubiera gustado sacarlo, entregue la Resolución del IDEA con mucho placer y gusto, porque realmente ese es mi sentimiento y quisiera estar entregando en nombre del Departamento de Antioquia, ese Decreto de Honores.
No voy a hacer un discurso sino más bien algo coloquial, ya se ha hablado de todas las obras de Carlos Gómez Martínez, de su Vicerrectoria, de su Rectoría,, se ha hablado de Superintendencia del Ferrocarril de Antioquia, del Túnel de La Quiebra, del Ferrocarril del Cauca, de la Reindicacion de los Trabajadores, del Periodismo en El Colombiano y en El País, de la Dirección de la Concesión Salinas, de la Iniciación de la Explotación de Sal Marina en Manaure y en Galerazamba y la Construcción de aquella Ciudad de Galerazamba y sobra todo de la Catedral de Sal, esas Obras serían más que suficientes y más que suficientes para erigir un monumento en Antioquia, a un hombre Grande del Departamento,a Carlos Gómez Martínez, no se ha hecho por su serena manera de ser, todo esto lo hizo con humildad, sin protagonismo, sin llamar la atención, el no necesitaba publicidad, sino que todo lo hizo a su manera, sin ese protagonismo que les decía, pero quiero resaltar el otro aspecto, el aspecto familiar,, todos lo conocimos como una persona que realmente conservo esos valores que hemos perdido, Carlos conformo una familia ejemplar, un matrimonio ejemplar, con su humildad, su modo de ser, su paciencia levanto una familia que también es ejemplo para el País.
Quiero contar una anécdota de Carlos que lo muestra en toda su dimension, una vez en Bogota en su propio carro choco otro que estaba estacionado, no sé si era buen conductor, o no,pero él se quedó esperando a que llegara el propietario de otro carro, para reconocer su culpa, pero nunca llego ese señor y el a mano le escribió: Soy Carlos Gómez Martínez, choque su carro me consigue en tal dirección y teléfono, para pagarle los daños, que tal que eso ocurriera ahora, que tal que los Colombianos entraran por ese camino, no habría violencia, viviríamos todos muy bien, pero desafortunadamente se han perdido esos valores. Y quiero también recordar que Carlos recupero algo que estaba olvidado y es algo que tiene la familia Gómez Martínez,
Recupero una oración del bisabuelo, una oración que invoca La Sagrada Familia y empieza diciendo: "Dulces Nombres de Jesús, de Maria y de Jose..."la Sagrada Familia invocándola para que nos de amor, ese amor que tanta falta nos hace, con amor tampoco tendríamos la violencia que estamos padeciendo ahora dadnos amor dadnos fe..., esa fe que también necesitamos tanto, ahora, ese era Carlos Gómez Martínez, recupero también, esa oración que con devoción la seguimos repitiendo los descendientes de la Familia Gómez Martínez. Gracias.
636. 100 AÑOS ALCALDE LUIS ALFREDO RAMOS.pdf
#Reconocimiento
Alcalde Luis Alfredo Ramos
Alcaldía de Medellín
DECRETO NUMERO 551 DE 1992
(junio 8)
Por medio del cual la Alcaldía de Medellín se une a la conmemoración de centenario del nacimiento del doctor Carlos Gómez Martínez.
EL ALCALDE DE MEDELLIN En uso de sus facultades legales y:
CONSIDERANDO
A: Que el 8 de junio de 1992 se conmemora el centenario de nacimiento del ilustre antioqueño Carlos Gómez Martínez quien con su espíritu emprendedor y ánimo decidido de acertar inició causas nobles que a portaron soluciones a las distintas coyunturas económicas y sociales del país.
B: Su brillante hoja de vida permanece en el corazón de los colombianos por cuanto escribió destacadas páginas en la historia de Antioquia y emprendió importantes obras que contribuyeron al progreso del Departamento y de Colombia.
C: El doctor Carlos Gómez Martínez como Superintendente del Ferrocarril de Antioquia, emprendió la cosntrucción del Túnel de la Quiebra para unir las vías férreas de oriente y occidente; inició los trabajos del Ferrocarril del Cauca, implantando un modelo de reivindicación social para los trabajadores, el cual fue acogido posteriormente como piloto en el país. Fue el gestor de la iniciativa-que culminó con la construc- ción de la Catedral de Sal de Zipaquirá, hoy considerada como una de las maravillas del mundo y epicentro turístico de gran magnitud.
D: Como catedrático y periodista supo sembrar altos valores morales y cívicos, amor por la patria y por los semejantes, nobles ideales que han permitido que hoy sea recordado por todas las generaciones.
DECRETA
ARTICULO PRIMERO: Unirse a los actos conmemorativos del centenario de
nacimiento del doctor Carlos Gómez Martínez.
ARTICULO SEGUNDO:
Poner su vida y obra como ejemplo para las nuevas generaciones.
COMUNIQUESE Y CUMPLASE:
Dado en Medellín, a los Ocho (8) días del mes de Junio de Mil Novecientos Noventa y Dos (1992).
EL ALCALDE,
Luis Alfredo Ramos
LUIS ALFREDO RAMOS BOTERO
EL SECRETARIO GENERAL,
JORGE LEON SANCHEZ MESA
637. 100 AÑOS DECANO FACULTAD DE MINAS.pdf
#Reconocimiento
Universidad Nacional de Colombia
Facultad de Minas
medellín
06.12.1992 14:16
PALABRAS DEL SEÑOR DECANO EN EL ACTO AL DR. CARLOS GOMEZ MARTINEZ
En representación de la Facultad de Minas, obrando como su actual Decano
quiero agradecer a los organizadores la deferencia que tuvieron al invitarme a participar en este acto.
Nuestra Facultad de Minas, antigua Escuela de Minas cumpliendo ahora 105 años, tiene una larga historia en el tiempo de producción, si el término se puede utilizar, de grandes ingenieros en todas las ramas del trabajo profesional, ingenieros que con su tezonero trabajo han contribuido enormemente al desarrollo del país.
El lema de la escuela de "Trabajo y Rectitud" se graba en la mente de
nuestros egresados y los acompaña durante toda su vida profesional.
Así nuestros egresados Presidentes de la República, Ministros, Goberna-
dores, Alcaldes, Funcionarios y directivos de la empresa privada, han
obrado siempre bajo este lema.
Por ello considero que la labor profesional del ingeniero Carlos Gómez Martínez cuyo centenario de nacimiento celebramos ha hecho la mejor mención al lema tradicional "Trabajo y Rectitud" y ha dejado para nosotros los actuales forjadores de los ingenieros, el ejemplo de cómo este
lema debe ser llevado en todos los actos de nuestra vida e inculcado:
En nuestros alumnos.
PALABRAS DEL DOCTOR CARLOS GOMEZ MARTINEZ EN SU ACTO DE POSESION
Muchas Gracias
Medellín, 9 de junio de 1992
638. 100 AÑOS BANCO REPUBLICA INES GONZALEZ AMAYA.pdf
#Reconocimiento
**CENTENARIO DE CARLOS GOMEZ MARTÍNEZ**
Inés González de Amaya
Gerente Banco de la República
Seccional Medellín
Para las directivas del Banco de la República, es sumamente honroso participar en el homenaje que en este día estamos rindiendo al Dr. Carlos Gómez Martínez, en el centenario de su nacimiento. Las autoridades, las entidades que tuvieron el honor de contarlo entre sus servidores y sus familiares.
Bondad, temple de carácter, honradez absoluta, sencillez y generosidad, voluntad y vocación de servicio público, lealtad en el pensamiento y en la conducta, inquietud intelectual, disciplina personal recia, esta es la silueta humana y la estructura moral del Doctor Carlos Gómez Martínez, cuyo recuerdo todos guardaremos. Fue él un ciudadano auténtico, genuino, que aprendió de sus padres la rectitud, amor al trabajo, entereza de ánimo, grandeza de alma, en fin, todas aquellas cualidades que desembocan en un amor apasionado por Colombia. Jamás rehusó una responsabilidad o declinó una posición de riesgo, por el contrario, las asumió con entusiasmo y decisión. En este día recordemos lo que fue su vida, para plantarnos firmes en nuestra confianza en el futuro, hemos de continuar la lucha creyendo en el hombre colombiano, aprendiendo y recibiendo lecciones de personas que como el Doctor Carlos Gómez Martínez, recorrieron el camino sembrando desarrollo, solidaridad y buen ejemplo. En el gobierno del Dr. Eduardo Santos fue nombrado por el ministro de minas, como encargado de las Salinas Nacionales, puesto que ocupó desde el 15 de julio de 1940 hasta el 20 de mayo de 1941, cuando pasó al Banco de la República como Director General de la Concesión Salinas, ocupó dicho cargo hasta el 28 de febrero de 1953; el 1° de marzo de 1953 fue nombrado Gerente del Banco de la República en Medellín, cargo que ocupó hasta 1967; bajo su gerencia se planeó e inició la construcción de la actual sede del Banco, en el costado sur del Parque de Berrío, se construyó e inauguró la Biblioteca Marco Fidel Suárez en el Municipio de Bello, donada por el Banco de la República, le correspondió trabajar bajo la gerencia de los Doctores Julio Caro y Luis Ángel Arango, entre otros y fue testigo y lo más importante, coadyuvó a consolidar dos de las muchas etapas de cambio que ha sufrido el Banco Central de Emisión, solo equiparables a las que le acaba de introducir la Constitución de 1991; se le dotó en la primera etapa a la Junta Directiva del Banco, de instrumentos de dirección de la política monetaria crediticia y cambiaria y se creó la junta monetaria.
A las familias del ilustre Doctor Carlos Gómez Martínez, quiere el Banco de la República, presentarles un caluroso saludo con motivo de esta efeméride y manifestarles que sus empleados y pensionados conservan con emoción y gratitud, su recuerdo en el corazón. Muchas gracias.