Como más o menos nos quiere decir la denominación de este accionamiento, suele ir instalado en el centro de una de las hojas de la puerta, realiza un movimiento angular que en algunos casos supera los 270 grados.
Mediante un conjunto de herrajes, brazos de torsión, brazos telescópicos o brazo curvo, al girar el accionamiento “tira” de la hoja y obliga a la puerta a subir o bajar. Aunque lo llamemos centro-puerta, no quiere decir que tenga que ir obligatoriamente en el mismo centro, solo que evidentemente de este modo hará un trabajo más equilibrado.
Los hay electromecánicos, principalmente pensados para un uso residencial, que suelen ser todos con bloqueo, finales de carrera y algunos con sistema de encoder, que nos ayuda a poder disponer de un sistema anti-aplastamiento adicional de seguridad.
También los hay hidráulicos, según el fabricante, estos modelos son más versátiles, silenciosos, pensados para uso intensivo o residencial, los hay con bloqueo o sin bloqueo, e incluso a algunos modelos se les pueden instalar cerraduras hidráulicas para asegurar el cierre de la puerta.
Ambos modelos, electromecánicos e hidráulicos, nos sirven tanto para las puertas automáticas de 2 hojas como de 1 hoja, abran hacia dentro o hacia fuera, solo tenemos que escoger el herraje más adecuado según la puerta a automatizar.