El gris.
Representa tristeza.
Desazón.
Que color depresivo... ¿no?
Lo de siempre. Calles, avenidas, trenes, autos, subtes, edificios. El gris nos rodea.
El gris es un color bien de ciudad. No creo que vayas al campo y te llenes de gris los ojos. En la ciudad es donde desborda el gris.
Forma parte de todo lo que el ser humano creó.
No es naturaleza.
Aunque de eso se trata el gris, de la ciudad. El color del asfalto, de la mayoría de los edificios, no creemos que esté mal. Solamente opinamos que es aburrido, transmite aburrimiento. A su vez, después de ver tanto gris, resalta los colores como el verde o el rojo y por eso es que pedimos mas lugares verdes en la ciudad.
El gris no es un color ni malo ni bueno. Simplemente es un color cotidiano. Es ese color en el cual nuestras miradas están más que acostumbradas a cautivar. En Capital Federal abunda el gris. Puede faltar en varias zonas el verde o el rojo, pero el gris difícil que no este. Hay una intervención notable del ser humano en nuestra ciudad.
Gris debería ser el color del amor, pues lo dice todo
y no el rosa que no dice nada.
Grises eran las aceras por donde paseábamos,
grises las nubes y la lluvia que nos gustaba escuchar,
gris era ese banco donde nos sentábamos,
grises las escaleras donde la besé,
grises eran sus ojos, a veces,
gris seguirá siendo la plaza donde tanto la esperé,
grises las palabras que escribiamos en un papel,
grises los recuerdos,
grises las cenizas.
"Folka"