Rojo, ese color que puede ser dulce e intenso, tan profundo como el océano y tan opaco como el negro.
Pasaban las horas y nosotros seguíamos caminando y recorriendo la ciudad. Nos íbamos adentrando en el corazon del barrio Nuñez. Así como entra un cuchilo en el corazon y sale lleno de sangre, salimos nosotros. Rebalsados de murales y paisajes de este color.
En los alrededores de las canchas tanto del club Defensores de Belgrano como del club River Plate, vimos como el color rojo se hace presente. Se identifica esa zona con el equipo de fútbol. Y los colores de esos clubes toman el protagonismo en esa zona. Ese hecho nos llamó mucho la atención.
Nos decidimos, otro día, hacer una pequeña excursión por Paternal. Entusiasmados por las sensaciones que nos dejó el recorrido por Núñez. Vimos tanto en Belgrano (Excursionistas) como en Núñez (River y Defensores de Belgrano), como esas zonas el color de los equipos de fútbol que están en dichos lugares, es el que se hace notar.
Paternal es un barrio muy identificado con el club de fútbol que está en esa zona. Ese club es la Asociación Atlética Argentinos Juniors. Nos sorprendió como el barrio se pinta de los colores rojo y blanco, aunque el rojo es el que más se hace notar y sobre él es el que vamos a hablar. Murales, cosas escritas en las paredes, banderas colgadas, y hasta estaciones de Metrobus. Todo rojo. En Paternal claramente predomina el rojo, aunque en los alrededores del estadio es más evidente.
Un integrante de nuestro grupo, Bruno, tuvo a su familia viviendo ahí gran parte de su vida. Es por eso que le hicimos unas preguntas a su abuela para que nos diga como Paternal se viste del club de fútbol, y cómo se vive en esos alrededores. En resumen nos contó que salís a la calle y escuchas a la gente, tanto en supermercados, negocios, en la calle, comentando sobre el club. Todos los días, a su alrededor ves cosas de rojo, ya sean paredes, camisetas, y hasta veredas, pero los días de partido más específicamente es cuando el barrio se "pinta" de rojo, y es increíble como todo esos días por esa zona es rojo. Se te ilumina de rojo la mirada.
Debido a esto, Bruno, fue un día de partido al estadio y a sus alrededores para ver cómo esa zona se viste de rojo.
Este rojo del que tanto hablamos y cruzamos en nuestro recorrido, no solo vimos como predominaba y se adueñaba de nuestras miradas con paredes, murales y calles, sino que lo vimos en la mismísima y bellísima naturaleza.
El rojo, así como el verde, es naturaleza. Fue parte de nuestro recorrido. Lo encontramos en frutos de los arboles, flores, atardeceres.
Nunca sobran esos atardecer compartiendo con amigos o familia, tomando mates y comiendo bizcochitos. O al menos nosotros lo disfrutamos asi.