El avión despego sin rumbo alguno, ninguno sabia el destino pero intuíamos que a buen puerto íbamos a llegar.
Ni bien se abrieron las puertas de la aeronave, Buenos Aires nos sorprendió completamente. No sabíamos para donde encarar, que zonas visitar, todo lo que antes no nos llamaba la atención, nos comenzó a generar entusiasmo.
El papel de turista se nos adentraba en la piel...
Pero luego de caminar y caminar le dejamos de encontrar el gusto a la típica mirada extranjera, ese rol no nos servia; no queríamos ser los auténticos turistas que van a las partes mas reconocidas de nuestra ciudad en busca de endulzar su mirada. La aventura ya dejaba de tener el mismo sabor . Y la desesperación abundaba nuestros cuerpos, ya cansados, seguíamos caminando y caminando sin saber que observar,ni que rumbo tomar. Nuestras ideas fluían y ninguna se concretaba.
La travesía trascurría y las ideas no eran llevadas a cabo. Hallarnos a un no vidente en la calle, hizo que se nos prenda la lamparita y se nos ocurriera la brillante idea de representar el día a día de esta gente tan valiente,que sin miedo afronta la realidad y no se queda encerrada en ella. Pero esta grandiosa idea rápidamente llego a su fin por el simple hecho de no poder cumplir las consignas dadas por la docente. Era una gran idea, pensar y ponerse en el lugar de esas personas. Nos parecía una idea muy interesante, ya que era de alguna forma “ver” nuestra ciudad de una forma diferente a la que estamos habituados. Finalmente decidimos que la idea no se adaptaba a las consignas dadas, y que para llevar a cabo esa idea se nos iba a hacer más complejo de lo que creíamos al principio, y tuvimos que pensar en una idea nueva
Exhaustos y sin resolución, tomamos envión por ultima vez y a medida que la caminata progresaba, una idea fugaz atravesó nuestras cabezas. Esta consta de pararnos a observar los colores que más se nos cruzaban en nuestro recorrido. Nos dimos cuenta que el rojo y en mayor medida el verde se adueñaba de nuestro paisaje. Empezamos a observar, analizar y fotografiar todo lo verde y rojo que se nos interceptaba en nuestro viaje.
Esto no fue todo. Nos dimos cuenta más tarde, que estamos rodeados del color gris. Cuando cruzamos, avenidas, zonas turísticas, o bien por gran parte de nuestra extensa ciudad, es el color gris el que se adueña del paisaje. Calles, autos, edificios... Zonas urbanas. Zonas en las que el ser humano se hizo notar y la naturaleza no está presente, ahí es donde más predomina el color gris.
¿por qué describimos a Buenos Aires como una ciudad inestable en el título de esta bitácora?
Pues esto hace referencia a que vimos cómo cambiaba en diferentes zonas el color predominante, y que al pasear, como en unas pocas cuadras ya cambiaba de una zona en la que veíamos casi todo verde, a un gris o rojo. Una ciudad que cambia de colores en solo cuadras, y no se decide por ninguno en particular. Una ciudad inestable.
Seguimos nuestro camino. Pero esta vez fue totalmente distinto a la primer parte del recorrido. Al tener una idea clara, nuestra caminata fue muy distinta. Nos detuvimos, observamos y analizamos todo lo que era tanto verde, rojo o gris que nos llame la atención. Vimos nuestra ciudad de una forma diferente a la que estamos acostumbrados. Cómo decía la consigna dada por la profesora, inventamos una consigna para salir a la calle, y nos fijamos solamente en los paisajes verdes, rojos y grises que nos llamaban la atención.
Descubrimos lugares "nuevos". Sin embargo también descubrimos de alguna manera lugares que pasamos decenas de veces, pero siempre con la cabeza baja y sin observar atentamente, lo que rodea dichos lugares.
A mis pies la hoja seca viene y va con el viento; hace tiempo que la miro, hecho un hilo, de fino, el pensamiento... Es una sola hoja pequeñita, la misma que antes vino junto a mi pie y se fue y volvió temblando... ¿Me enseñará un camino?...
-de Dulce Maria Loynaz
SI BIEN ESTA FOTO HAY QUE ACLARAR QUE ES SACADA DE GOOGLE, ESTA ES DE UN LUGAR POR EL QUE PASEAMOS HACIENDO EL TRABAJO, Y SE PUEDE OBSERVAR CLARAMENTE COMO PREDOMINA (QUITANDO ALGUNOS AUTOS Y BOTES, O ALGUN DETALLE MENOR) EL COLOR VERDE, EL GRIS Y EN ALGUNAS PARTES EL ROJO . EL VERDE Y EL ROJO SON PARTE DE LA NATURALEZA EN ESTA FOTO, MIENTRAS QUE EL GRIS ES LA PARTE TRANSFORMADA POR EL SER HUMANO.
ESTA FOTO QUE PONDREMOS A CONTINUACIÓN REPRESENTA UN POCO LO QUE NOS LLEVÓ A ORIENTARNOS HACIA ESTA TEMÁTICA.