En matemáticas, los límites son una herramienta fundamental en el cálculo y permiten describir el comportamiento de una función cuando su variable se acerca a un determinado valor.
Formalmente, se dice que el límite de una función f(x) cuando x se aproxima a un valor c es L, si para cualquier cercanía positiva ε, existe una cercanía positiva δ tal que cuando x se encuentra en esa cercanía δ alrededor de c (excepto posiblemente en c), los valores de f(x) están en una cercanía ε alrededor de L.
En términos más sencillos, cuando hablamos del límite de una función, estamos interesados en ver cómo se comporta la función a medida que nos acercamos a un determinado valor.
Hay diferentes tipos de límites, como los límites finitos, los límites infinitos y los límites hacia el infinito. Los límites también pueden ser laterales, cuando nos acercamos al valor desde el lado derecho o izquierdo.
Los límites son una herramienta esencial en el cálculo y se utilizan para definir conceptos como la derivada y la integral. Permiten analizar el comportamiento de las funciones en puntos críticos y entender su tendencia en puntos de interés. Además, los límites también se utilizan para resolver ecuaciones y sistemas de ecuaciones, así como para estudiar la convergencia y divergencia de sucesiones y series numéricas.