2. ZONAS DEL AULA DEL FUTURO
El Aula del Futuro propone explotar las posibilidades pedagógicas de flexibilizar los espacios de aprendizaje en combinación con las tecnologías. La configuración de su espacio favorece que el profesorado amplíe su papel de transmisor de contenidos al de moderador, orientador, organizador de las experiencias, etc. y, especialmente, el de acompañante del alumnado en su proceso de aprendizaje. Esto es la evolución de la enseñanza instructiva a la enseñanza activa.
El Aula del Futuro invita al uso de cualquier metodología activa otorgando al alumnado autonomía y estrategias de autorregulación en su aprendizaje. La reconfiguración de sus espacios en zonas de aprendizaje nos permitirá integrar actividades pedagógicas en las mismas, ya sean de nuestros propios proyectos o de situaciones de aprendizaje que creemos para el trabajo en Aula del Futuro.
Fuente de la información: Instituto nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INTEF)
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El aula destaca por el concepto de organización del espacio atendiendo al desarrollo de habilidades en el alumnado, más allá de la adquisición de contenidos. La organización tradicional del aula en forma de teatro en la que el docente ocupa el plano principal, se supera para hacer del alumnado el centro de todo el proceso de enseñanza y aprendizaje y fomentar la interacción, la experimentación, el intercambio de ideas, la investigación, etc. entre profesores y alumnos.
Esta configuración del espacio favorece también que el docente amplíe su papel de transmisor de contenidos al de moderador, orientador, organizador de las experiencias, etc. y, especialmente, el de acompañante del alumno en su proceso de aprendizaje. Esto es la evolución de la enseñanza instructiva a la enseñanza activa.
The Future Classroom Lab en Bruselas distingue seis zonas de aprendizaje. Igualmente ocurre en el espacio AULA DEL FUTURO en la sede del INTEF y en el CEP de Granada. Por supuesto, la configuración de las zonas es perfectamente adaptable a cada necesidad de centro o aula.
Fuente de la información: Instituto nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INTEF)
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Equipada con una pizarra interactiva, esta zona ilustra cómo utilizar la tecnología en un aula tradicional para fomentar la interacción y la participación de los alumnos y alumnas presentes como de los agentes externos que enriquezcan la comunicación. Proporciona la oportunidad de experimentar formas de enseñanza y aprendizaje más interactivas dentro de un entorno tradicional con la ayuda de hardware, software y contenidos específicos.
IDEAS CLAVE DE LA ZONA INTERACTÚA:
Reorganización del espacio físico rompiendo el paradigma tradicional de las aulas, el alumnado se sienta en diferentes formatos: en herradura, por pequeños grupos.
De espectadores a aprendices activos: las TIC brindan diversas oportunidades para que el alumnado sea activos en su propio aprendizaje y puede ayudar al docente a alejarse de las lecciones dirigidas.
Interacción con el contenido de aprendizaje: las pizarras digitales interactivas se pueden utilizar junto con contenido multimedia y dispositivos de respuesta del alumno/a.
Programando para un aula motivada: la programación con netbooks, tabletas o teléfonos inteligentes permite un aprendizaje más personalizado y mejora la motivación de los estudiantes.
De la supervisión a la comunicación: muchos software permiten nuevas funcionalidades de colaboración y comunicación, además de la función de gestión del aula, cuando los estudiantes utilizan sus propios dispositivos.
En el aula del futuro se intenta que el alumnado descubra por sí mismo; se les da la oportunidad de ser participantes activos en lugar de receptores pasivos. En la zona INVESTIGA el profesorado puede promover el aprendizaje a través de preguntas, investigación, retos y proyectos y así potenciar el pensamiento crítico del alumnado.
El mobiliario flexible apoya este concepto, ya que esta zona puede ser reconfigurada rápidamente para el trabajo en grupos, en parejas o individual. La tecnología añade un valor añadido a la investigación, proporcionando datos variados procedentes de la vida real, así como herramientas para analizar y examinar.
Por tanto, la zona INVESTIGA es una zona flexible para el trabajo en grupo, el desarrollo de proyectos y actividades prácticas. Aquí pueden realizarse actividades de Ciencias y Tecnología, siempre que se disponga del material necesario.
IDEAS CLAVE DE LA ZONA INVESTIGA:
Desarrollar habilidades de pensamiento crítico: el alumnado aprende cómo encontrar recursos de calidad y cómo administrar la información.
Desarrollar habilidades para la resolución de problemas: los y las estudiantes tienen una meta o un desafío que resolver. El desafío/pregunta lo establecen los propios estudiantes y se basará en sus fortalezas, potencialidades y preferencias.
El alumnado se convierte en investigador activo: la investigación a través de diversos medios (basados en texto, vídeo, audio, imágenes, resultados de experimentos, números, etc.). La investigación puede realizarse leyendo, observando, realizando experimentos científicos, organizando encuestas, utilizando robots, etc.
Fomento de proyectos transversales: el aprendizaje en distintas disciplinas ayuda a los alumnos y alumnas a analizar y comprender desde múltiples perspectivas.
Aprender explorando: el alumnado puede construir modelos, probar ideas y evaluar los resultados por sí mismos. La tecnología proporciona diferentes formas para que el alumnado se involucre a través de actividades prácticas de aprendizaje.
Conectarse con el mundo exterior: en lugar de trabajar dentro de los límites artificiales de un área o materia del currículo escolar, el profesorado y el alumnado seleccionan desafíos y datos de la vida real para investigar.
Un área particularmente diseñada para desarrollar trabajo en pequeños grupos con la supervisión del profesorado. Es ideal para desarrollar trabajo colaborativo y apoyar escenarios de aprendizaje basados en proyectos, fomentando los equipos de trabajo y las habilidades para la dirección de proyectos. La colaboración será de calidad si se fomenta la responsabilidad compartida y la toma de decisiones dentro del grupo, a la vez que el alumnado se responsabiliza de su propio aprendizaje.
Ideas clave ZONA EXPLORA:
Colaboración entre pares: aprender a comunicarse y trabajar con otros es probablemente una de las habilidades más valiosas que se puede aprender enla infancia. Extender esto a toda la escuela (por ejemplo, estudiantes mayores que enseñan a estudiantes más pequeños) puede reforzar el sentido de responsabilidad social del alumnado.
Trabajo en equipo para una mejor inclusión: el trabajo en equipo hace al alumnado consciente de las diferencias entre sus miembros y aprende a gestionarlas.
Aprender jugando: el juego es un mecanismo de aprendizaje común a todas las personas. Se pueden utilizar simulaciones y juegos digitales para introducir un aprendizaje más atractivo.
Colaboración en línea: el intercambio se puede extender a tareas extraescolares con la ayuda de un entorno de aprendizaje en línea y el uso supervisado de las redes sociales.
Dejar volar las ideas: la lluvia de ideas es una gran actividad de grupo que permite al alumnado ejercitar su creatividad e imaginación naturales.
El aula del futuro permite al alumnado producir su propio trabajo, por ejemplo una presentación o producción multimedia. En la zona CREA, la simple repetición de información no es suficiente: el alumnado trabaja con actividades que realmente construyen el conocimiento. La interpretación, el análisis, el trabajo en equipo y la evaluación son partes esenciales en el proceso creativo.
Ideas clave ZONA CREA:
Aprender creando: el alumnado participa activamente en la producción y creación de su propio contenido. Esto le permite ejercitar su imaginación e innovar.
Uso de tecnología atractiva: las TIC ofrecen varias formas de diseñar, crear y difundir contenido generado por el alumnado.
Desarrollar las habilidades sociales blandas de los alumnos y alumnas: los y las estudiantes desarrollan sus habilidades a través del trabajo basado en proyectos, incluida la presentación, la planificación y el trabajo en equipo.
Dar al alumnado independencia y propiedad control sobre su aprendizaje: mejorar el compromiso de los estudiantes con la tarea y ayudar a fomentar su sentido de responsabilidad personal.
Crear para la vida real: el emprendimiento social de los estudiantes puede activarse iniciando e implementando proyectos destinados a aumentar el bienestar de la escuela o la comunidad local.
Exhibición del trabajo de los estudiantes: los estudiantes pueden desarrollar con el tiempo sus portafolios de aprendizaje, lo que puede ayudarlos a establecer vínculos entre diferentes disciplinas y proporcionar un contexto de la vida real a su trabajo en clase.
La zona DESARROLLA es un espacio para la autoreflexión y el trabajo individual. El alumnado puede realizar su trabajo de manera independiente y a su ritmo, pero también puede aprender de un modo informal prestando atención a sus propios intereses fuera del contexto formal de la clase. Se trata de desarrollar la metacognición del alumnado proporcionando oportunidades para que dirijan y tomen decisiones sobre su propio aprendizaje. De este modo se les enseñan estrategias reales para el aprendizaje a lo largo de la vida, y se les hace conscientes de que el aprendizaje también se produce de manera informal, validando así su importancia.
Ideas clave ZONA DESARROLLA:
Permite un entorno informal: el espacio de aprendizaje informal en la escuela puede ser un entorno más hogareño, lo que permite un espacio más relajado y sin supervisión.
Fomento de la motivación y la autoexpresión: el profesorado puede apoyar el aprendizaje personalizado, por ejemplo, con actividades de aprendizaje diseñadas para específicamente para un alumno o alumna en concreto, o permitiendo más libertad a los alumnos/as para seleccionar sus temas de investigación. Los y las estudiantes también pueden desarrollar sus portafolios de aprendizaje personales.
Uso de dispositivos de aprendizaje personales: los dispositivos de aprendizaje personal, como netbooks y tabletas, brindan acceso a recursos en línea y entornos de aprendizaje virtuales tanto en el hogar como en la escuela.
Adopción de formas de reconocer el aprendizaje informal: los diarios y carpetas de aprendizaje se pueden utilizar para realizar un seguimiento del aprendizaje informal.
Aula invertida: el alumnado participa en un aprendizaje independiente bien estructurado en casa, lo que permite al docente dedicar el tiempo en el aula al trabajo de proyectos y la colaboración.
Aprender a través del juego: proporcionar juegos educativos para que los alumnos los utilicen durante los descansos y después de la escuela.
El alumnado y el profesorado necesitarán nuevas herramientas para presentar, desarrollar y obtener retroalimentación de sus trabajos y productos. El profesorado debe planificar el modo en el que el alumnado comunicará el resultado de su trabajo o productos finales en su programación de aula para asegurarse de que se incluye la dimensión comunicativa en el proceso de aprendizaje. La zona presenta está diseñada para posibilitar estas presentaciones interactivas. Su disposición espacial y recursos permiten la posibilidad de interactuar, dar y recibir retroalimentación. También se fomenta el compartir recursos online, familiarizando al alumnado en su uso y a trabajar en entornos seguros (eSafety).
Puede disponer de una pizarra digital y bancos en gradas, lo que permite a todos los participantes verse unos a otros, como en un foro, y favorece la participación y la discusión.
Ideas claves ZONA PRESENTA:
Aprender a compartir y comunicar: tan importante como realizar un trabajo es compartir los resultados. Las TIC ofrecen múltiples formas de crear presentaciones interactivas y atractivas.
Interactuar con una audiencia más amplia: las presentaciones son acciones interactivas, donde los y las compañeras y el profesorado dan su opinión.
Desarrollar habilidades de retroalimentación: los oyentes reciben un papel activo como revisores y aprenden a brindar retroalimentación constructiva. Las presentaciones no están preparadas ni dirigidas únicamente al profesorado, sino a toda la clase o incluso a una comunidad más amplia.
Familiarizarse con varios métodos de compartir: los estudiantes aprenden a utilizar diferentes herramientas para compartir que son parte de la comunicación diaria en el siglo XXI.
Comunicación inclusiva: los estudiantes tienen en cuenta el mensaje, la audiencia y los recursos disponibles al seleccionar las herramientas. Pueden pensar en cómo llegar a diferentes audiencias y en la brecha digital.
Convertir las presentaciones en actividades en las que se involucra todo el centro, a través de actividades en la biblioteca o publicándolas en su página web, lo cual permite visibilizarlas y compartirlas con toda la comunidad educativa.
Incluir eSafety (trabajo en entornos virtuales seguros) en el día a día del centro. El alumnado se convierte en creador de contenido, y por lo tanto aprenden a evaluar las fuentes de información desde un punto de vista crítico, así como a aplicar las licencias y copyrights necesarios al contenido que ellos mismos comparten.
Fuente de la información: Instituto nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INTEF)
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A la hora de planificar el trabajo en el AdF, las tareas dirigidas al alumnado pueden plantearse de cuatro modos diferentes.
Teniendo siempre en cuenta las pautas del DUA (Diseño Universal para el Aprendizaje), cada una de estas formas de planificar el aula se deberán adaptar a las necesidades de sus usuarios.
Desde el CEP de Granada distinguimos los siguientes modos de trabajo en el aula:
Modo Lineal
Modo Rotativo
Modo Diversificado
Los modos de trabajo más básicos serían el lineal y el rotativo.
Daremos un paso más al planificar el trabajo de manera diversificada.
El Aula del Futuro ideal sería la que unificaría el modo diversificado y personalizado, adaptando todas las tareas a los diferentes ritmos de aprendizaje del alumnado y permitiéndoles alcanzar en grado máximo su nivel competencial.
Modo ideal en el Aula del Futuro
El cambio que supone para el alumnado esta nueva forma de trabajar puede ralentizar las primeras sesiones, pero a largo plazo será capaz de adaptarse y desarrollar su trabajo mucho que mejor que en el aula convencional.
Puede ser recomendable facilitar una hoja de ruta con la propuesta de trabajo a realizar en cada una de las zonas, de manera que le sirva de guía a la hora de conocer las tareas que debe realizar, con quién trabajará (individual, en grupo o gran grupo) y el rol que adoptará en cada momento.