Hno. Bernardo Alfonso Grousset Vialette.
(Hno. Régis-Auguste)
(1908-1986)
* 6 oct 1908 (Mendigoules, Tence, Haute Loire, France.)
+ 12 sep 1986 (Monterey N.L.)
Sus papás: Auguste Grousset y Marie Vialette.
Él fue el tercer hijo de los nueve de la familia.
La presentación de la Biografía del Hno. Bernard Alphonse Grousset comprende Tres partes:
1. Cronología de la vida del Hermano Bernardo Alphonse Grousset Vialette.
2. Índice de la Biografía escrita por el Hno. Víctor Bertrand.
3. Amplios extractos tomados de la Biografía escrita por el Hno. Víctor Bertrand.
1. Cronología de la vida del Hermano Bernardo Alphonse Grousset Vialette.
Ingresó con los Hermanos a la edad de 12 años al Noviciado Menor de Vals, el 13 de noviembre de 1920
Y el 2 de agosto de 1920 ingresa al Noviciado Menor de Buzenval.
Toma de Hábito: 7 de septiembre de 1924 en Hal, Bélgica.
Solicita ir de misión.
El 5 de noviembre de 1925 es enviado a México, zarpa de St. Nazaire hacia Veracruz, llega el 24 de noviembre de 1925, va al Escolasticado de San Borja.
14 de marzo de 1925 Expulsado por la Revolución mexicana, va a Cuba.
26 de marzo de 1925 llega al Escolasticado de Guatao.
19 de marzo de 1927 Llega a la “Academia de La Salle” a dar clase.
11 de marzo de 1928 cambio al Colegio del Sagrado Corazón en Guantánamo.
11 de agosto de 1929 cambio al Colegio del Vedad, Habana.
13 de julio de 1933 Profesión perpetua.
22 de julio de 1940 Registra su título de Doctor en Filosofía en la Universidad de la Habana obtiene el título No. 17367
22 de agosto de 1941 Director de la Academia de La Salle, La Habana.
22 de agosto de 1946 Un mes de director suplente de Noviciado en Guanabacoa.
Ejerce su apostolado educativo en varios lugares de Cuba durante 20 años.
25 de agosto de 1946 es enviado al Segundo Noviciado a Roma.
14 de julio de 1947 Al concluirlo es nombrado Visitador de México, cargo que ejerce de 1947 a 1957.
14 de julio de 1950 Retiro de Superiores Mayores en Roma.
14 de julio de 1956 Delegado al Capítulo General.
28 de julio de 1957 a 1960: Director del Colegio Cristóbal Colón de México.
1 de enero de 1960 a 1963: De nuevo Visitador de México.
1 de enero de 1963 a 1974: Maestro de Novicios en Lagos de Moreno, Jal.
7 de septiembre de 1963 Retiro de Visitadores y Formadores en Medellín.
7 de septiembre de 1970 C.E.L en Santiago de Chile.
1 de septiembre de 1974 Viaje a Europa. 50 Aniversario de Toma de Hábito.
1 de octubre de 1974 Profesor de tercero de Secundaria en el Aspirantado de León Gto.
20 de agosto de 1976 pasa a la comunidad de Monclova. Recibe el cargo de escribir la Historia de La Salle en México. Imparte también clases de francés. Viaje a Europa
1983 realiza un último viaje a Europa.
1 de septiembre de 1983 el Hno. Grousset forma parte de la comunidad del CLES (Centro Lasallista de Estudios Superiores). En el CLES el Hno. Bernardo se informa con cuidado de los cursos que le toca impartir para hacerlo con maestría.
Publicaciones del Hno. Bernard Alphonse
El primer volumen de La Salle en México consta de 181 páginas, cubre la historia del Distrito de 1905 a 1921. Impreso el 15 de diciembre de 1982.
El segundo volumen de La Salle en México consta de 250 páginas, cubre la historia del Distrito de 1921 a 1947. Impreso el 30 diciembre 1983.
El tercer volumen de La Salle en México consta de 449 páginas, de las cuales 152 ilustradas, cubre la historia del Distrito de 1947 a 1980. Impreso el 31 de mayo de 1986.
El Hno. André Meissonnier gran colaborador del Hno. Bernard Alphonse en la redacción de la Historia de La Salle en México.
Otra obra maravillosa del Hno. Grousset es “Protagonistas de La Salle en México” Hermanos que tuvieron una destacada actuación en el Distrito de México.
8 de septiembre de 1985 Conmemora sus 60 años de vida religiosa. Inicio de molestias en su organismo.
8 de abril de 1986 Detectan tumor en el abdomen.
20 de mayo de 1986 Intervención quirúrgica e infructuosa.
20 de agosto de 1986 Visita de su hermano Marius y sobrina Marie-Claire.
12 de septiembre de 1986 fue llamado por Dios Padre a las 10h00 de la mañana.
Cartas al Hno. Bernardo Grousset, enfermo deseándole recuperación en los meses de mayo, junio, julio, agosto, septiembre de 1989.
México, 12 de septiembre de 1986 carta de pésame del Hno. André Meissonnier a la Familia Grousset.
“Se apagó como la lámpara del santuario y como el incienso que al consumirse, nos deja el perfume de su santa vida”.
4 de octubre de 1986 Misa de sufragio del alma del Hno. Bernardo en Tence.
Prólogo presentación
1. Hno. Bernardo Alfonso Grousset Vialette
Entorno histórico del Instituto de los Lasallistas que influyo en el Hermano Bernardo
Primeros años del Hermano Bernard Alphonse Grousset
Toma de Hábito en el Noviciado de Hal, Bélgica
Un gran acontecimiento en mi vida
Viaje a México del Hermano Bernardo Alphonse Grousset como misionero Centro de formación en que estuvo el Hno. Bernardo
Breve permanencia del H. Bernardo en el Escolasticado de "San Borja" Período Presidencial del General Plutarco Elías Calles (1924-1928)
¿Qué significado podemos sacar de esta etapa de Vida del Hno. Bernardo?
2 Hno. Bernardo Alfonso Grousset Vialette: "En el crisol de la Tribulación"…
Cuba acoge a los fugitivos
Apuntes personales que se refieren a estos hechos
Cuba y la Acción Lasallista cuando arribaron los refugiados
Inicia su vida Apostólica en la Academia "De La Salle"
Hno. Bernardo en la comunidad: "El Sagrado Corazón" de Guantánamo Tercera comunidad "De La Salle" del Vedado, Habana, 1929-1941
Algunos testimonios de sus cohermanos durante estos años
Semblanza Espiritual del Hermano en esta época
3 El Hno. Bernardo Alfonso Grousset Vialette “Toma mi vida, hazla de nuevo, yo quiero ser un vaso nuevo”.
Segundo Noviciado algo de su historia hasta 1966
Diario del segundo Noviciado
El estudio de mi persona
Plan de vida
Aceptando mi nueva situación
Escritos que para el H. Bernardo fueron normas de conducta
4.El Hno. Bernardo Alfonso Grousset Vialette: "Desde que voy 4 junto a ti, yo pienso que la vida es menos dura... Andando de tu mano ¡Qué fácil es la vida!"
Acta de nacimiento del Distrito de México
El Hermano Bernardo al frente del nuevo Distrito de México
México en 1947: Aspecto económico, político y educativo
Mensaje del nuevo Hermano Visitador a su Distrito
Diez años fecundos: La expansión del Distrito de México bajo el Hno. Bernardo
Fomento de las vocaciones
Acontecimientos valiosos ocurridos durante este decenio
Cincuenta aniversario del arribo Lasallista a México
Obras materiales realizadas durante estos diez años de expansión
Fomento de la vida espiritual que el Hermano Bernardo imprimió
Su propia vida espiritual y sus retiros como Visitador
Relaciones epistolares con el Hermano asistente Antonio M. Lozano
El Hermano Bernardo como Director del Colegio "Cristóbal Colón"
El Hno. Bernardo visitador de un nuevo Distrito: México Norte
Expansión del Distrito México Norte bajo el mando del H. Bernardo
Acontecimiento sucedido al visitar la Republica Dominicana
Cambio de titulares en ambos distritos durante la Semana Santa de 1963
5 El Hermano Bernardo Alfonso Grousset Vialette: Etapa Final de su Vida Acontecimientos que ocurrieron en este último período
El Hermano Bernardo como Director del Noviciado México Norte
Noviciado de Lagos de Moreno: Corazón del Distrito de México Norte El Hermano Bernardo como formador en el Noviciado de Lagos
Retiro de 1965, 30 de enero a 7 de febrero en Guadalajara
Una carta cuya contestación ignoramos, pero suponemos
El Hno. Bernardo deja el Noviciado de Lagos
Acontecimientos vividos por el Hermano Bernardo durante este periodo
Su último viaje a Europa en 1983
El aniversario de la división del Distrito de México
Vuelve el Hermano Bernardo a los centros de formación
Escritor y redactor de La Salle en México y semblanzas necrológicas
Auxiliar en la formación de Novicios y Escolásticos
El "Magnificar del Hermano Bernardo compuesto en 1985
El Hno. Nicet-Joseph, antiguo Superior General habla
Primeros síntomas alarmantes en su salud
6 Testimonio de quienes vivimos con el Hno. Bernardo: "únete a Jesús en vida y en muerte y entrégate a su fidelidad"
Testimonios enviados en vida al Hermano Bernardo en vida.
Cartas que recibió cuando supieron de su última enfermedad
Carta de pésame escrita a la familia Grousset.
Participaciones de duelo al recibir la noticia de su muerte.
Misa en sufragio del alma del Hermano Bernardo en Tence
Homilía pronunciada en la misa de exequias celebrada en Tence
Recuerdos que el Hno. Bernardo dejó en nosotros
El Diario de Monterrey sábado 13 de septiembre de 1986
Bernardo Alfonso Grousset, maestro Lasallista, dedicó su vida it la educación de niños y jóvenes
¿Por quién doblan las campanas?
Palabras del Hermano Visitador en la misa por los Hermanos difuntos Material que se empleó para elaborar la Biografía
7 Epílogo: Ejemplo os he dado como yo sigo el de Cristo"
Cronología de la vida del Hermano Bernard Alphonse Grousset Vialette
3. Amplios extractos tomados de la Biografía escrita por el Hno. Víctor Bertrand.
Pág. 9-30
PRIMEROS AÑOS DEL HERMANO BERNARD ALPHONSE GROUSSET
En la carta que dirigió al Hermano Agilbert-Marie, Visitador General, solicitando recibir el Hábito de los Lasallistas, resume los primeros años de su vida.
"Nací en Mendigoules, Tence, en el Alto Loira, Francia, el seis de octubre de, 1908. Mi padre, Auguste Grousset, terrateniente, era impetuoso y tierno; abnegado, colérico y violento pero que rápidamente perdonaba y olvidaba. Mi madre, Marguerite-Marie Vialette, de bondad innata y a toda prueba. Fui el tercero de la familia Grousset con nueve hijos, seis varones y tres mujeres".
"Desde los cuatro años me llevaban a casa de una señorita que me enseñó el Catecismo y me preparó a la Primera Comunión que recibí a los siete años. Luego, no dejé de asistir a la lección diaria de Catecismo y recibí ejemplos imborrables que mi catequista; imprimió en mi alma. Sobre todo, su bondad cuando nos reprendía y lloraba por los pecados que algunos cometían".
Vista general de Tence en la Haute Loire, France.
"Nací en Mendigoules, Tence, en el Alto Loira, Francia, el seis de octubre de, 1908. Mi padre, Auguste Grousset, terrateniente, era impetuoso y tierno; abnegado, colérico y violento pero que rápidamente perdonaba y olvidaba.
Mi madre, Marguerite-Marie Vialette, de bondad innata y a toda prueba. Fui el tercero de la familia Grousset con nueve hijos, seis varones y tres mujeres".
"Desde los cuatro años me llevaban a casa de una señorita que me enseñó el Catecismo y me preparó a la Primera Comunión que recibí a los siete años. Luego, no dejé de asistir a la lección diaria de Catecismo y recibí ejemplos imborrables que mi catequista; imprimió en mi alma. Sobre todo, su bondad cuando nos reprendía y lloraba por los pecados que algunos cometían".
"A los nueve años principié a estudiar con un institutor laico; durante el verano cuidaba las vacas de mis buenos padres; seguía yendo dos horas diarias al Catecismo. Los domingos asistía a Misa de seis de la mañana en Tence, recorriendo cuatro kilómetros; por la tarde jugaba a los bolos con mis hermanos".
"Me confesaba y comulgaba todos los meses. No sé si realmente me conservé totalmente puro durante mi infancia; pero no había en mis culpas todas las condiciones que se necesitan para pecar mortalmente.
He conservado, en consecuencia, la pureza y estoy resuelto a conservarla cueste lo que cueste, con el auxilio de la Buena Madre".
"Efectivamente, después de reiteradas visitas del Hermano Eugenio, ingresé en el Noviciado Menor de Vals el 13 de noviembre de 1920. Más tarde mi hermano menor, Marius, seguirá mis pasos. Durante ocho meses permanecí en esa bendita casa; fui seducido por la Sagrada Eucaristía. La comunión era para mí el gran momento de la gracia; no poco me ayudaron los "Rayons Eucharistiques".
"Reinaba gran espíritu de familia, vida metódica y laboriosa y, sobre lado, vida espiritual de calidad En estos ocho meses no tuve más que una falta: durante un paseo bebí dos vasos de agua y solamente permitían tomar uno; eso me revela que soy muy sensual, lo que perdura en mí, he combatido fuertemente esa sensualidad".
"Algunas amistades particulares y ciertas preferencias que mis profesores tuvieron conmigo, tampoco contribuyeron mucho a mi formación".
"A mediados de agosto de 1921, con unos cuarenta compañeros, pasé al Noviciado Menor de Buzenval bajo la dependencia del Hermano Visitador General Agilbert Marie. Éramos como cien Novicios Menores de trece a dieciséis años, distribuidos en cuatro salones de clase; estudiábamos para ser maestros, en previsión de pertenecer al Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Usted supo bien cómo me porté, ya que me conoció mejor que yo mismo".
"Subí al Noviciado de Hal en julio de 1924. Para mí fue el gran consuelo y el momento del sacrificio plenamente paladeado. Me encuentro muy bien, con la intención de ser un buen hijo de San Juan Bautista De La Salle; me aplico con fervor a seguir muy bien mis obligaciones y ejercicios, pese a mis pequeños fracasos".
"La oración está bastante bien; de vez en cuando me invade la distracción, pero la venzo casi siempre. Comulgo diariamente. Rezo el Rosario, mañana y tarde, pero debo progresar en esto. Me aplico al recogimiento, al Espíritu de Fe, al silencio y a la castidad".
"Desde 1921 tengo la idea de ser Hermano Misionero; si este ideal mío se realizara, pienso que yo sería el más dichoso de los hombres".
"En vista de mis buenas disposiciones y del gran deseo que abrigo de ingresar al Instituto, Carísimo Hermano Visitador, le suplico que me admita a la Toma de Hábito del 7 de septiembre de 1924".
"Soy con un profundo respeto, Carísimo Hermano Visitador, su muy humilde y obediente inferior".
Grousset Régis.
Con ocasión de los sesenta años de su consagración definitiva como "Misionero" escribió su "Magníficat" en una de cuyas estrofas dice:
"Porque religiosa vida sedujo mi alma desde temprana edad
cual potente faro que atrae los barcos en los océanos".
ALGUNOS DATOS GEOGRÁFICOS SOBRE EL TEATRO DE ESTOS PRIMEROS AÑOS
El Alto Loira es un Departamento que ocupa la región central de Francia; debe su nombre al río Loira que lo atraviesa de sur a norte; pertenece a la región conocida como el Macizo Central, meseta que ocupa la sexta parte del país.
Tiene una elevación media de novecientos metros sobre el nivel del mar; es un conglomerado de rocas graníticas y exhibe numerosos volcanes hoy extintos que se van repoblando de vegetación; está surcado por numerosas gargantas y barrancos; en general, su clima es frío.
Regado por numerosos ríos, afluentes del Loira, nos interesan Le Lignon y la Sérigule que abrazan a la población de Tence.
Este poblado de entonces, 4,500 habitantes, está asentado en una colina que domina numerosos y risueños valles; uno de ellos, a cuatro kilómetros de Tence, se llama Mendigoules, fue el caserío donde nació el Hermano Bernardo.
TOMA DE HABITO EN EL NOVICIADO DE HAL, BÉLGICA
"El domingo siete de septiembre de 1924, el Carísimo Hermano Visitador General Agilbert-Marie, tuvo la dicha de revestir con el santo Hábito, a cincuenta y cuatro postulantes en el Noviciado de Hal".
"Bella y consoladora ceremonia, esos postulantes provienen de cinco Distritos: de París, Le Puy, Le Mans, Cambrai, y Saint-Omer".
Así queda consignado en el Bulletin del Instituto (octubre de 1924), este acontecimiento que concierne a nuestro biografiado.
El Hermano Bernardo conservó, mimeografiada, la lista de los componentes; copiada en 1956, habían muerto en el Instituto cuatro, veintidós' vivían fieles, ocho de ellos eran directores, y el H. Bernardo, Visitador del Distrito de México. Anotaba con santo orgullo que el' índice de perseverancia se acercaba al 50%, treinta y dos años después.
El ferviente Novicio escribirá al, cumplir sus sesenta y cinco años, estas bellas anotaciones que se refieren a los años que nos ocupan; cincuenta de Profesión Perpetua:
"Puedo resumir el trayecto de mi vida en estas realidades":
• Fui elegido: es un hecho que ahora compruebo con precisa claridad; sin saber nada ni comprender nada, Jesús pasó, a los 12 años de edad, muy cerca de mí. Yo no estaba presente, pero mis queridos padres dijeron (al Hermano Eugenio): "Te lo entregamos gustosos, si él quiere".
• "En 1920, en octubre, dije "sí" pero sin comprender, como los Apóstoles que siguieron a Jesús de Nazareth. En Vals, el 13 de noviembre y en Buzenval el dos de octubre, vi; y luego comprendí el "sí": fui literalmente seducido por Él. En 1923 quise (entonces sí fui yo quien escuchó la llamada) ser misionero, darlo todo al TODO".
• "La toma de Hábito y el Noviciado me hundieron más profundamente en el océano de amor por Jesús y por las almas. No se puede imaginar lo que entonces viví durante dos o tres años; era la embriaguez producida por el amor a Jesús".
"Nada, pero nada, podía detenerme: había que darlo todo, ofrecerlo todo, todo el ser, toda la vida, y sin ánimo de "retomar" nada. El, entonces, se apoderó de mí para nunca jamás soltarme: ¡GRACIAS!"
"Estos son mis setenta y cinco años, no son más que eso, solamente eso.
En Nuestra Señora de las Nieves, 17 al 23 de julio de 1983.
Así las cosas, no nos extrañará que el ferviente Novicio apuntara su generosidad tan alto: "ser misionero".
Con razón, el padre Jean Digonnet, del grupo "Fidel Donum", radicado en Colombia como misionero, comprende la actitud de su pariente político y pronuncia en la Hornilla de la Misa, celebrada el cuatro de octubre de 1986, esta elocuente alocución:
"El Hermano Grousset había tomado al pie de la letra esta afirmación de Cristo: El que pierda su vida por Mí, la salvará".
"Evangélicamente impulsado, respondió a la primera llamada del Señor, llamada a la vida consagrada, lo que le hizo dejar a Mendigoules para ir a Vals, cerca del Puy, después para trasladarse a Buzenval, cerca de Paris, y luego partir a Bélgica". En este último lugar concretizó la llamada aún más exigente: "Deja tu patria, cruza los mares..." El paso de un Hermano que volvía a México decidió la orientación definitiva de su vida. No tenía más que diecisiete años y, partir, era partir para siempre sin esperanza de volver. Lo sabían igualmente sus padres. Escuchemos cómo lo aceptaron.
Cortaremos aquí la Homilía del Padre Jean, que cita un simple renglón de las dos espléndidas cartas del papá; preferimos darlas a conocer "in extenso", aunque algo largas, pero cuyo contenido nos dará razón de la vida de su familia, de sus labores agrícolas, del ambiente católico del lugar, cristianísimo en esa época, y que cuenta en la actualidad con más de ciento sesenta misioneros originarios del Alto Loira, esparcidos en cincuenta naciones fuera de Europa; este dato está en un folleto de Maurice Dechaud, que él declara "incompleto" y lanza una invitación para que sea revisado y puesto al día. Tiene fotos, lista de los 160, etc... Claro, es un poco antiguo, pero demuestra un movimiento al que se enrolará el Hermano Bernardo.
El Hermano Bernard Alphonse debía recabar el permiso para ir a "las misiones", solemne, como era costumbre, ante la imagen del Sagrado Corazón, enciende más y más su propósito: así es cómo el 8 de septiembre de 1985, al cumplir sesenta años de su toma de Hábito, escribirá un "Magníficat y dice en una de sus estrofas:
"Porque su amor inflamó la llama de mis ideales:
Dejar el hogar, la Patria, los mares surcar lejanos, llegar a enseñar su Nombre"
Cuando pronuncia sus primeros Votos, el proyecto se torna inmediato, total, definitivo. "La pureza del corazón permite a la voz de Dios resonar libremente en el alma", dirá un autor al que otro le hace eco: "La adolescencia es la única edad para optar con radicalidad".
Durante su Segundo Noviciado en Roma (1946), escribirá: "Mi ida a México fue efecto de puro amor, como lo juzgo yo ahora. Yo me sentía capaz de todo".
Pero ya es tiempo que leamos las cartas que escribió a sus padres. O, mejor dicho, las respuestas a sus cartas, que no conocemos, para pedirles la autorización de ser "misionero".
Mendigoules, el 9 de agosto de 1925.
Mi querido hijo:
Por favor, perdona el pequeño atraso de esta carta; no te preocupes, pues es que estábamos cosechando con la máquina desde el lunes, y cuando recibimos tu carta andábamos ocupados desde la mañana hasta lb noche recogiendo el trigo y haciendo gavillas; puedes creernos que, a pesar de nuestra voluntad, no pudimos proceder en otra forma.
Hacer rendir a la máquina nos llevó a organizarnos en cuatro equipos unidos de modo que en la semana logramos de nueve a diez gavillas, todo ligado y molido. Pensamos que obtuvimos un rendimiento suficientemente bueno en grano y en paja.
Todavía no podemos sembrar el trigo, pero no tardaremos, pues ésta es la época de sembrarlo aquí; pero terminemos ya de charlar de eso y hablemos de lo tuyo, un poco contigo.
Nos dices en tu carta que te encontraste con tus cohermanos que se habían quedado en París; seguramente eso te emocionó mucho, sobre todo con Digonnet seguramente, pues tú lo conocías muy bien.
Ahora, mi querido hijo, veamos cómo nos vamos a poner de acuerdo sobre tu petición que vuelves a renovar en tu carta que acabamos de recibir. Si es como aseguras, que lo has reflexionado mucho y que desde 1922 lo piensas, concluimos que eso está firme en tu cabeza y que no harás servicio militar ni en Francia ni en ningún otro lugar. Creemos que también se presentarán otros problemas que yo no te puedo explicar.
Este sacrificio que tú nos solicitas nos ha inquietado mucho; hemos hablado con tu tía religiosa sobre tu asunto; ella nos consoló mucho y sencillamente nos aconsejó que te dejemos ir, pues seguramente Dios te llama a esos países lejanos.
Pues bien, los dos, con lágrimas en los ojos, te decimos: "sí" vete, y tú serás nuestra dicha; nosotros no queremos oponernos a tu felicidad ni hacer fracasar tu vocación; no podemos oponernos, si tú sientes que Él te llama allá. Pero te repito todavía una vez más, piénsalo antes de desterrarle, reflexiónalo bien.
Les pedimos a tus profesores y a ti, que antes de irte, vengas al menos a dar una vuelta a tu familia; y que vengas antes del 16 de noviembre, pues en esta fecha Régis ingresará en el Regimiento. Le pido al buen Dios que al menos una vez más en la vida, volvamos a vernos todos en familia
Termino, querido hijo, con el fuerte abrazo de todos, sobre todo de tu papá y de tu mamá a quienes les causas un gran dolor; pero, es que así lo quiere Dios.
Grousset - Vialette
¿Y cómo se desarrollaron los acontecimientos después de ser autorizado para salir como misionero? Dejemos que él mismo nos lo diga bajo un título bellísimo que copiaré en otra página.
UN GRAN ACONTECIMIENTO EN MI VIDA
(Apunte de su Retiro de 1925 en Hal ).
"Quiero referirme a mi partida a las misiones mexicanas: de eso quiero hablar. Desde 1922 suspiré por salir al extranjero para ejercer mí apostolado en favor de los niños abandonados. Este deseo se acentuó durante mi Noviciado. No pudiendo ya resistir a ese atractivo, lo comuniqué al Carísimo Hermano Asistente Adrien en una cuenta de conducta que tuvo lugar al principio del año de 1925. Su respuesta fue bastante alentadora; me dijo que lo reflexionara todavía mucho... Le formulé la misma petición cuatro o cinco veces en ese año. Su respuesta era siempre: "Veremos".
"Por fin, el 28 de septiembre, el buen Hermano Bertaud vino a Hal y me anunció la buena noticia que yo iría con él a México el 5 de noviembre. Mi emoción fue grande, viendo que Dios había intervenido. En seguida me dirigí a Él y le expresé un "gracias" como, yo creo, nunca lo hice antes. Sentía una gran confusión al darme cuenta de que Él era quien me había escogido a mí, a pesar de mi gran indignidad, para darle a conocer en un país que casi no sabe de Él".
"Permanecí en estos pensamientos y disposiciones hasta el 22 de octubre, fecha en que pronuncié mi Consagración de Misionero con un entusiasmo no conocido antes; me acompañaban en esa Consagración otros dos compañeros".
"El viernes 23 de octubre, dejé la hermosa casa de Hal con el corazón muy oprimido: en ella Dios me concedió gracias inapreciables; en ella pasé mi mejor año de vida religiosa: el año de mi Noviciado; era natural y legítimo que la dejara con los ojos arrasados en lágrimas. Además, me separaba de cohermanos que mucho estimaba por sus sólidas virtudes, por sus buenos ejemplos, y por sus palabras que produjeron en mí un inmenso bien".
"Dejaba también a dos directores a quienes quería como un hijo ama a su padre: al Hermano Gélase-Marius que lo había sido durante un año y al hermano Andelin-Joseph, durante algunas semanas".
"La visita a la familia fue de corta duración: cuatro días; se realizó en muy buenas condiciones y la separación, el 31 de octubre, no fue demasiado desgarradora. El jueves 5 de noviembre, con el Hermano Bertaud, el trasatlántico "Cuba", a las tres de la madrugada, nos llevaba al hermoso México. Los otros dos viajeros no acudieron a causa de circunstancias imprevistas".
Reproducimos el "Canto de Despedida" que se entonaba cuando los que salían fuera de Europa y que les llamaban "misioneros" entonces se consagraban al "Apostolado Lejano", hay que recordar que los conocimientos geográficos, en general, no eran tan exactos; entre nosotros el refrán: "Fuera de México todo es Cuautitlán", no es exacto; aún ahora existen inexactitudes europeas con respecto a la "geografía", pese a que los mejores iniciadores de esta ciencia fueron franceses (Elisée y Onésime Reclus, Vidal de Lablache, Lapparent, Vallaux) y a que las Universidades de Lieja y de Gante fueron las primeras en otorgar el título de "Doctor en Geografía" desde 1904; la Antropología, Sociología, Misiología en sus aspectos auxiliares de la Geografía Humana, son posteriores...
LE CHANT DU DÉPART des Frères des Écoles Chrétiennes MISSIONNAIRES
II faut quitter le vieux sol de la France,
Où les méchants ont brisé votre espoir ;
Vous qui voulez combattre l'ignorance
Soyez partout les soldats du devoir.
Malgré Satan, dont la rage impuissante
A répandu ses poisons meurtriers,
Le Christ appelle à sa moissante,
Vaillants et forts de nombreux ouvriers.
Entendez-vous les plaintes douloureuses
De "ces enfants qui demandent du pain ?"
Laisserez-vous tant d'âmes malheureuses
Mourir de misère et de faim ?
Affrontez donc les hasards du voyage ;
Terre entière appartient au Seigneur.
Sur le navire au fugitif sillage,
Vous emportez tous nos vœux de bonheur.
Dans vos travaux pour l'école chrétienne
Songez á ceux qui demeurent ici ;
Que le Seigneur par sa vertu soutienne
Et votre ardeur, et nos rêves aussi.
Si la distance, une heure nous sépare,
Restons unis d'un fraternel amour.
Pour nous déjà la palme se prépare
Au sein du céleste séjour.
VIAJE A MEXICO DEL HNO. BERNARD-ALPHONSE GROUSSET COMO MISIONERO.
En sus últimas palabras transcritas el Hermano Bernardo "se pinta" al comentar con un juicio benigno, bondadoso, que excusa la ausencia de los otros dos que lo iban a acompañar: "Uno no pudo obtener el consentimiento de su mamá; el otro no tuvo tiempo suficiente para tramitar su pasaporte".
Siguiendo el escrito que narra su viaje, tropezamos con la nota heroica: "Yo soy el único: "tout seul"… pero eso no cambia en nada mi resolución; el viaje de París a St. Nazaire, quinientos kilómetros, se realizó muy bien y no faltó nada".
Era el 5 de noviembre de 1925 cuando se embarcó en el vapor "Cuba" de la "Compagnie Générale Transatiantique". Tenía diecisiete años y un mes y medio. Su "Diario de Viaje" consta de cuarenta páginas pequeñas. Lo dirige cariñosamente a sus papás y es minucioso en las descripciones que va haciendo, fruto de sus observaciones:
"El Loira, río que pasa por Tence, tiene quinientos metros de ancho en su desembocadura". "El barco parece un castillo flotante, muy lujoso, provisto de muchas comodidades: agua caliente y fría, alfombras, sillones, muchos vasos".
"Las diversas horas para las comidas se anuncian con redoble de tambor, el comedor con sillones, innumerables copas y vasos; un mesero retira cada vez el plato y los cubiertos usados, trae otros platillos servidos "avec un tas de cérémonies qui m'émotionnaient" es decir, con tantas ceremonias, que me emocionaban".
Sus impresiones son fuertes a la hora de zarpar el navío; pero más cuando pierde todo contacto con Francia y se encuentra rodeado por el mar, contemplando la inmensidad del océano. La tempestad en el Golfo de Vizcaya o de Gascuña ocurrida el día anterior, perdura por el fuerte viento y vaivén que lo marea. Puede desayunar, pero no baja al comedor a medio día; tampoco el Hermano Bertaud, ni muchos otros pasajeros. Pasa el resto del día acostado en su camarote y se queda sin cenar.
La llegada a Bilbao y las maniobras en el puerto ocasionan que su segunda noche a bordo sea tranquila y duerme espléndidamente; desayuna muy bien y trata de pasar el día sin aburrirse, contemplando las montañas españolas, las aves que siguen al navío; y almuerza algo.
El 10 de noviembre, ya repuesto del fuerte mareo, desayuna "con un buen apetito" y luego "devora el periódico" el Diario "L'Atlantique", casi totalmente en español. No comprende gran cosa, pero con la ayuda del Hermano Bertaud, logra enterarse casi por completo. Asiste al concierto que dura hora y media, y a las ocho de la noche se va a dormir "sin ver el cine" que proyectan a bordo.
El día once el tiempo es espléndido; contempla una de las islas del archipiélago de las Azores que le recuerda los paisajes del Alto Loira; la calma del viento y de las olas le permiten gozar del concierto. Escribe en su Diario:
"Como si estuviese en una hermosa casa, pero funcionando ya los ventiladores pues se sentía calor; hubo cine y baile para festejar el Armisticio firmado hoy en 1918... Iluminación feérica con doscientas cincuenta luces eléctricas de cuatro o cinco colores; banderas y gallardetes en las paredes, colocando la de Francia en medio de ellas. ¡Gran placer me produjo por estar alejado de mi querida Patria!".
El doce, después de Misa, un suculento desayuno y la lectura de "L’Atlantique" fue una lección más de español en un ambiente caluroso de 26'; comida muy bien sazonada (avec la bonne cuisine française), concierto y fiesta en, la que, no sintiéndome en mi ambiente, salí a contemplar el mar. La noche con sólo las sábanas, sin cobijas, dormí muy bien, pero sudé copiosamente".
"El trece, tuve la dicha de comulgar en la Misa a la que asistieron los Oficiales Segundo y Tercero; tarea de traducción de los artículos del Diario, Estábamos a la mitad de nuestra travesía; en la comida nos sirvieron el vino con cubitos de hielo para enfriarlo; tuvimos una lluvia torrencial durante tres horas y otra a las cinco de la tarde. Asisto al concierto; en la cena el apetito me siguió acompañando".
"La Misa del quince se celebró con la asistencia del Comandante en Jefe y de todos los Oficiales; ese día me trajo la sorpresa de los peces voladores, pero el mar se puso inquieto, a danzar, y yo a perder el apetito: me estaba mareando, por lo que me fui a la cama antes de que pasaran cosas peores".
"Me despertó el sudor que bañaba con gruesas gotas, mi cara; salí a recibir el aire sobre el puente que lavaban en ese momento los marineros; durante la Misa el mar estuvo tranquilo, pero después el viento azotó con abundante agua la cubierta, por lo que bajaron las cortinas”.
"El buque comenzó su danza; los sillones y mesas del comedor estaban sujetos, pero un hombre perdió el equilibrio y cayó al suelo; una muchacha dejó caer una botella de vino sobre la mesa y manchó todo el mantel; al final de la comida, otro señor se cayó con todo y silla, cubiertos, plato... el barco se balanceaba furiosamente. Comí muy bien, sin preocuparme del mareo, pues no lo sentí mucho; a pesar de la inestabilidad, hubo fiesta a beneficio de las viudas de los marineros; los boletos costaban cinco francos. Parece que siguió el baile; y, después de mi buena cena, me fui a la cama".
"Ese día, el diecisiete, debimos llegar a la Habana, pero la tempestad retardó dos días la travesía. El dieciocho, Misa, Comunión, desayuno con muy buen apetito, clase de Español; hacia las once vi otro navío y luego tierra: casi todos los pasajeros miraban, era una isla, pero desde las Azores, no habíamos visto más que cielo y mar; después de este espectáculo, el redoble de tambor llamó para la comida, a la que acudí gustoso. Por la tarde contemplé otras islitas, faros que anunciaban que la Habana no estaba lejos. Concierto, baile, pero yo prefería la cama".
"Diecinueve de noviembre: los mismos acontecimientos y el anuncio de que llegaríamos a la Habana a las diez. A esa hora, el buque hizo sonar la sirena: era para llamar al Práctico o piloto del Puerto, quien acudió y ejecutó las maniobras de entrada. Pequeñas embarcaciones llegaron a saludar al navío francés lanzando cohetes. A las doce y media atracamos en el muelle, lo que nos dio tiempo de bajar al comedor y tomar nuestros alimentos; lo mismo hizo mi guía. Esperamos todavía una hora".
"Un automóvil nos llevó a la Comunidad de la Academia "De La Salle" en la Avenida de Carlos III. Bello edificio con escaleras de mármol. Nos ofrecieron un gran vaso de cerveza que me cayó muy bien, pues hacía gran calor".
"Tomamos luego un tranvía que nos llevó al gran Colegio del Vedado; nos hicieron visitar lodo: es verdaderamente hermoso, educa a 1022 alumnos; soberbia Capilla con altar de mármol que costó un millón de francos".
"A las cuatro salimos para la casa de campo del Colegio; durante media hora no vi más que cosas novedosas para mí: casas soberbias, verdaderos palacios; árboles diferentes, a los que hay en Francia: palmeras, cocoteros, y tantos otros cuyos nombres he olvidado; hay caña de azúcar y bananeros".
"La propiedad tiene cincuenta y dos hectáreas, muy hermosa. Hicimos un pequeño recorrido, aunque ya oscurecía; yo estaba maravillado de lo que veía. Luego fuimos a cenar, lo que hice sin temor al mareo; yo sudaba y los Hermanos decían que hacía frío".
"Luego hicimos algo de recreación, después la oración de la noche en español, me dieron un cuarto para pasar la noche; dormí bien a pesar del calor".
"El veinte de noviembre, no oí la campana, vino un Hermano a despertarme para asistir a la Misa; la Capilla con todas las puertas abiertas, cuatro de cada lado, y no tenía frío... Estaban en la Misa diez Hermanos, y once Novicios Menores cubanos".
"Después del desayuno organizaron un paseíto por la propiedad; me hicieron comer caña de azúcar, vi muchas palmeras, me ofrecieron un coco; no me gustó esta primera vez que lo probé. A las ocho nos vinieron a buscarnos en automóvil y nos llevaron otra vez al gran Colegio".
"Allí comimos con gran apetito; a las tres vinieron por nosotros para llevarnos al vapor "Cuba". Subieron con nosotros cinco compañeros que iban también a México; eran tres cubanos, un español y el Hermano Visitador que se dirigía a México para presidir los Retiros; es parisiense".
"El buque permaneció todavía tres o cuatro horas; llevaba una buena impresión de todo lo que vi; el tiempo bueno para nosotros dos, para los demás hacía algo de frío. Yo me creía en pleno verano de la Haute-Loire."
"La Habana es una ciudad muy hermosa, como París, aunque las casas no son altas, pero sí muy hermosas; es rica, pero no muy religiosa: en la isla de Cuba casi no hay religión. Dinero, más dinero, es su máxima. Bajamos a cenar y en eso salió el barco. Eran las nueve de la noche y se veía la ciudad hermosamente iluminada".
Interrumpimos un momento el Diario del Hermano Bernardo para citar una carta del Hermano Luis Pi, que era uno de los Novicios Menores que iniciaban esta etapa del viaje hacia Veracruz; escribe:
"Nos reunimos con ellos Gerardo Moré, Luis Pi, Ricardo Betancourt, y Enrique Roca: éramos cuatro Novicios Menores que íbamos a México para hacer nuestro Postulantado allá y luego el Noviciado en "San Borja". A mí me llamó mucho la atención, la seriedad y compostura del Hermano Bernardo".
“El veintiuno”, prosigue el Hermano Bernard-Alphonse, "estuvo el mar poco agitado; uno de los cubanos no lo resistió y se fue a acostar; por la tarde vi saltar los delfines, el mar estaba ya en calma; durante la cena tres Novicios Menores estaban con nosotros. Fui al cine, porque pasaban el Congreso Eucarístico de México; me pareció bastante bien; a las nueve me fui a acostar. La noche fue excelente a pesar del calor".
"El veintidós, la Misa fue armonizada; asistieron todos los Oficiales y casi todos los pasajeros; el mar estuvo calmado y el enfermo se sentía mejor; a medio día bajé gustoso al comedor, pues el apetito se me había abierto otra vez. A las tres de la tarde, me vacunaron, pues ese certificado era necesario para entrar a México".
"Veintitrés de noviembre: muy temprano tocaron para el desayuno, eran las seis y no hubo Misa; subí al puente y contemplé la tierra mexicana, no lejos ya. Poco tiempo después el buque llegaba a Veracruz, término del viaje".
En su hoja de servicio anota:
Veintitrés de noviembre de 1925, "Volontaire pour le Mexique". "Bajamos después de haber cumplido con diversas formalidades; pasamos la Aduana donde nada incómodo nos sucedió. Tomamos un poco de reposo y comimos en un hotel restaurant; pagamos diecisiete pesos por los siete, es decir unos doscientos francos".
"El calor no fue tan pesado; durante la tarde escribí a la tía religiosa y a la prima; hice un paseíto por la orilla del mar, otra vez miré el barco que me trajo hasta aquí, contemplé el ocaso que fue bello como de costumbre, en este espléndido país".
"Regresé al restaurant con mi conductor de viaje, consumimos una buena cena, nos paseamos por la ciudad que es muy agradable, el calor disminuyó mucho, tomé mi descanso sobre un lecho mexicano y en la noche tuve un poco de filo".
En su "Magníficat", sesenta años después, rememora así su llegada: "Gloria da mi alma al Señor porque en la edad de las ilusiones, Mexicana tierra hollé. Siendo al mismo tiempo conquistado por su belleza y su Fe".
"Veinticuatro de noviembre: nos levantamos a las cuatro y media; a las cinco y media desayunamos, y a las seis tomamos el tren hacia México; el viaje fue de lo más agradable y, a medio día, ya estábamos a dos mil metros de altura".
"Esta primera parte del viaje fue extremadamente amena; vi toda clase de árboles, a excepción de los de Francia: naranjos, palmeras, que ni yo ni ustedes conocemos (recordemos que este Diario lo dirige afectuosamente a sus papás). Si en la Haute Loire hay montañas, aquí en México hay más: no se ven más que montañas escarpadas; por largo tiempo vi altos volcanes: el Pico de Orizaba y el Popocatépetl que todavía lanza bocanadas de humo. Estaban cubiertos de nieve".
"A medio día paramos en un lugar para que los pasajeros comiéramos; fue rápido, pero bueno, el tren se puso en marcha a las 12:20 pues debía llegar a su destino a las seis".
"Esta segunda etapa no careció de interés, vi muchas tierras, pero incultas. A nuestra llegada, varios Hermanos nos esperaban, mi Conductor se dirigió a su Comunidad; yo, con el Hermano Visitador y los cuatro Novicios Menores, subimos a un automóvil para ir al Escolasticado de San Borja".
"Allí llegué no muy cansado, sano y salvo después de los numerosos viajes. Ahora, queridos Padres, después de haberles narrado mi viaje, les pido que no se preocupen por mí. Estoy, ciertamente, bien. No he languidecido ni un solo momento; mis nuevos cohermanos mexicanos hablan el francés. Encontré aquí a Monchat y Vacher que están felices y gozan de muy buena salud".
"Adiós, pues, saluden a todos mis conocidos. Su hijo que los abraza fuertemente. Por favor no pongan mi nombre de Hermano en la dirección"
San Borja, el 26 de, noviembre de 1925".
CENTROS DE FORMACIÓN EN QUE ESTUVO EL HNO. BERNARDO.
El por qué de la creación de los Centros Juveniles:
Después de la supresión del "Noviciado Menor" por el Santo Fundador, habrá que esperar hasta 1835 para que resuciten los centros de formación para adolescentes.
El primero en proponer su reapertura fue un joven sacerdote, el Padre Teysseyre quien consiguió becas para futuros sacerdotes; su muerte prematura aplazó el proyecto.
En 1818, el Abate Marduel, párroco de San Roque en París, pidió y obtuvo del Rey Luis XVIII, a favor de esa idea, el inmueble situado en el número 165 del barrio de San Martín. Allí funcionará el Gobierno del Instituto, un Noviciado y un Noviciado Menor.
Fuertemente "empujado" por el H. Philippe, segundo Asistente, el Superior General Hermano Anaclet, realizó su apertura. El mismo Hermano Philippe consagrará mucho tiempo y dedicación para que este comienzo sea exitoso.
Obra para la Fundación y sostén del Noviciado Preparatorio.
Así se llamó el Comité que se inició el 26 de diciembre de 1831 y que aportó los primeros donativos recogidos por el H. Philippe; es la fecha de la reunión de capital importancia, que asoció a las altas personalidades del mundo católico, en los salones del Hotel Dreux-Brézé. Perdurará hasta 1904 con diversos nombres.
No olvidemos que el año anterior se había ganado la batalla de la "Escuela libre" y que se consolidó en 1831 gracias a la decidida campaña del Padre Lacordaire, de Lamennais con su periódico "L' Avenir", y del Vizconde de Montalembert en las Cámaras Legislativas: Iglesia, Prensa y Cámara en un solo movimiento a favor de la enseñanza privada. Se liberaban así de muchas mezquindades sufridas por depender casi exclusivamente de los municipios que a menudo les pagaban sueldos de hambre.
El 3 de enero de 1836 se organizará definitivamente esa Obra. Grandes donadores aparecerán.
El Noviciado Menor de Vals.
Vals, cercano a la ciudad del Puy, inició su vida en 1885 instalado en dependencias de los Jesuitas. Carecían, pues, de autonomía, comodidad y mil cosas que se generan en una situación provisional que durará ocho largos años.
El ahora Venerable, Hermano Exupérien, ya que la heroicidad de virtudes fue decretada recientemente, Asistente Primero de cinco Hermanos Superiores Generales, será el instrumento de la Divina Providencia para dotar a este Noviciado Menor de casa propia.
Por inspiración suya, y tras una novena ferviente a San José, el Hermano Exupérien tendrá un encuentro totalmente fortuito con una desconocida, pero riquísima dama, la señora Leubaudy. He aquí el breve diálogo sostenido por los dos:
"¿Qué cantidad de dinero necesita para construir un edificio adecuado a las necesidades del Noviciado Menor?"
- "No titubee: le daré cuanto le haga falta".
- "¡Pues, entonces, podré realizar el proyecto con cuatrocientos mil francos!".
El mismo día llega a la Casa Generalicia la cantidad señalada.
El Hermano Director del Noviciado Menor. Bernard-Louis, (su interesantísima biografía en el primer volumen de Selección de Semblanzas Necrológicas o Choix de Notices Nécrologiques, págs. 336 a 371) Arquitecto experimentado, puso los planos, por él realizados, en ejecución minuciosa, esmerada, funcional.
Desde 1893, poseerá el Noviciado Menor de Vals edificios propios, de amplias dimensiones, bien ventilados, muy iluminados, y con la mejor distribución pedagógicamente realizada. El Noviciado Menor de Buzenval.
Pero ahora, qué diferencia: Trescientes Novicios Menores amontonados en la Casa Generalicia de la Rue Oudinot bajo la única dirección del Hno. Alban-Joseph que, al mismo tiempo era Maestro de Novicios (Notices Nécrologiques, págs. 245 a 272) era un problema que exigía solución. Era un número de excepción, pues normalmente había 120 Novicios Menores.
La intervención del Hermano Exupérien fue más que eficaz: se debió al testamento de la duquesa de Cadore que legó un palacio rodeado de cincuenta hectáreas de bosque y que exigía que de inmediato se utilizara la principesca donación; fueron trasladados de inmediato veinte aspirantes de París y treinta venidos del Puy.
Ambiente de la Pastoral Vocacional y de la Formación
¿Cómo estaban orientados esos centros de vocaciones adolescentes cuando el casi niño Régis-Auguste Grousset recibió su formación? Era evidente que desde 1904 se les encausaba hacia las fundaciones recientes en el "extranjero". Pero ya en 1912 se siente la necesidad de volver a destinar formandos para Francia, pues "se rehacen una por una sus antiguas comunidades" clausuradas cuando se promulgó la "Ley Combes". El 6 de febrero de 1922 es elegido el Papa Pio XI, que será "enérgico promotor de las Misiones".
Por lo que encontramos influencias en varios sentidos para el joven Grousset Todo esto marcara la formación y los. primeros años de apostolado del Hermano Bernardo, que participará de la cohesión del Instituto pese a tantas circunstancias dispersantes y de mortal peligro. Ni pensar, durante medio siglo, en teorías pluralistas: el Código de Derecho Canónico unifica; el Instituto "se mira a si mismo" y las Circulares de los Superiores Generales glorifican nuestros principios lasallistas a "escala planetaria".
El Noviciado de Hal.
Una de las hijas de Santa Isabel, Reina de Hungría (1207-1230) fue dada en matrimonio al Duque de Bravante "el Magnánimo"; habiendo llevado consigo varias imágenes de la Santísima Virgen, varias ciudades recibieron las imágenes al morir ella en 1267.
Hal recibió una de madera policroma, de factura bizantina, ejecutada por muy hábiles artistas griegos, tiene cerca de un metro de altura; representa a María amamantando al Niño, sentada sobre un rico trono.
Coronada en 1874 como culminación de innumerables favores, Hal se vistió de fiesta en 1924 con motivo del cincuentenario de dicho acontecimiento, con festejos entusiastas y afluencia de peregrinos; engalanada con banderines que lucían los colores belgas, pontificios, y marianos, escudos y guirnaldas, leyendas litánicas, desfile de carros alegóricos, presencia de Obispos y personajes que no quisieron estar ausentes en tan señalada festividad.
Casa de Formación de "San Borja", México.
La exhacienda de este nombre estaba en ese tiempo entre campos de maíz y vaquerías; ahora, Colonia del Valle, Distrito Federal. Es una grande propiedad de casi tres hectáreas.
Frente, pasaba la Avenida Coyoacán y el tranvía eléctrico que comunicaba a Mixcoac con la Capital. Aunque a la llegada del Hermano Bernardo, la Avenida estaba en proceso y no llegaba a todavía hasta este punto. ' Un Internado muy importante, estudiantes de la Escuela de Agricultura y el Colegio, ocupaban lo principal: el Noviciado Menor, el Noviciado y el Escolasticado que funcionaban en paz, recogimiento y trabajo parecían sus características; los dirigía con amor el Hermano Gustavo Félix, francés que sufriría en su vida seis éxodos: el de Francia en 1907; el de México en 1914; el de Cuba para volver a México en 1916; el de México nuevamente por la persecución de Calles, en 1926; e igualmente en 1933 por las dificultades educativas debidas a la orden del mismo Jefe Máximo; esta vez, para regresar a Francia y cerrar el círculo. El primero fue el de su terruño, invadido por Alemania, pues él era de Lorena. Cuando llega el Hermano Bernardo a San Borja, había cuarenta Novicios Menores, once Novicios, quince Escolásticos grupos reducidos si se les compara con las cifras que poblaban en Europa nuestros Centros de Formación.
Parece que esta exhacienda perteneció a los Padres Jesuitas que llegaron a la Nueva España en 1571 enviados por San Francisco de Borja; sirvió durante mucho tiempo para almacenar las riquezas que llegaban en la Nao de China, luego eran enviadas al Fuerte de Perote en espera del embarque para España en la flota que arribaba dos veces cada año. En este histórico lugar permanecerá el Hermano Bernardo del 25 de noviembre de 1925 al 14 de marzo de 1926 en que tendrá que salir para Cuba
BREVE PERMANENCIA DEL H. BERNARDO EN EL ESCOLASTICADO DE SAN "BORJA"
"Llegada en tiempos de persecución".
"Ya estaba en el país al que Dios me había destinado y por el que había suspirado tanto y anhelado ese hermoso día; la "belle France" había desaparecido pero su recuerdo permanecerá siempre en mi corazón a pesar de la lejanía; a menudo mis oraciones subirán hacia Dios para que Él la bendiga, pues sigo siendo su hijo que la ama y la amará siempre."
"El 24 de noviembre llego a San Borja, lugar donde hago mi Escolasticado", dice brevemente y enseguida formula esta bella oración misionera:
"Oh Dios de amor, tú me has pedido muchos y numerosos sacrificios: los he hecho únicamente por tu amor y por amor a las almas. No permitas que, ahora, me convierta en un ser indigno de mi hermoso título de "Misionero". Que yo sea un buen y santo religioso. ¡Oh, buen Maestro!, ese es mi gran deseo, agregado al de salvar muchas almas que te amen mejor que yo".
"San Borja" era el corazón del Distrito. Allí radicaba el Hermano Visitador Alcime-Marie cuando estaba en México. 'El Escolasticado, bajo la dirección del Hermano Gustave-Félix, tenía un subdirector muy querido y dinámico. El Hermano Dosas-Lucien que en enero siguiente fue nombrado director del Colegio de Mixcoac, el "Zacatito".
"En la enfermería se reponía mi compatriota, Hermano Émile Reversat, llegado tres años antes; y en el Colegio "La Salle" el otro compatriota, Hermano Amand -Michel Vacher, se estrenaba en el arte de educar, junto con el Hermano Agilbert-Marie, Benoit Massard que lleva ya cinco años en México".
Escribirá en 1986 sus recuerdos, llamándose BAG, un articulo en la Revista del Distrito México Norte:
"BAG trataba de entender lo que se explicaba en las clases, ya que sus conocimientos de español eran tremendamente incipientes. Por las tardes el Hermano Dosas-Lucien le llevaba a la huerta para leer y traducir
páginas de la vida de San Juan Bautista De La Salle. Se recuerda con pena lo que le costó entender y pronunciar la palabra "granjeábanse".
"Del poco tiempo pasado en "San Borja" BAG guarda algunos recuerdos más o menos alegres, como los paseos a pie por las Lomas de Santa Fe, las recuas de mulas que cruzaban rumbo a la Capital, la iniciación de la Avenida Insurgentes, etc.
"Algunas bromas de mal gusto o más o menos juiciosas turbaron algo su paz, como tenía que ser". Dejando a un lado el artículo de BAG, yo mismo contaré cómo lo confundían sus compañeros diciéndole otras palabras o términos para reírse a sus expensas: cucaracha en vez de cuchara, y Dios habla por la vaca del Director, en vez de por la boca del Director; cuando le pusieron en su bolsillo un camaleón, animal que él no conocía, produciéndole gran susto, etc.
"Pero recuerdo con agrado los nombres del Hermano Baptiste-Pierre Valette, que sustituyó al Hermano Dosas-Lucien; del Hermano Manuel lbarrola que daba dibujo los domingos, a los compañeros; de los Hermanos Bautista Roberto Camacho, Manuel Villalba, (Bernabé Gabriel), Alberto Damián Pulido..." "Un retiro de ocho días, del 16 al 24 de diciembre en "San Borja", resultó pesado por el idioma porque sólo alcanzaba a entender bien "Carísimos Hermanos" que se repitió sesenta y cinco veces en una solo conferencia...".
Sus apuntes en esa fecha revelan al ferviente escolástico.
"Necesitaba mucho ese retiro pues un mes de viaje debilitó mi vida espiritual; Dios multiplicó, me parece, sus gracias; entre otras, un gran deseo de santidad me hizo sentir que la santidad no es sólo para otros, sino también para mí".
"Un vivo deseo de imitar a algunos de nuestros Hermanos jóvenes, muertos en olor de santidad, como el Hermano Benjamín Antonio y otros; o también como el Hermano Exupérien".
"Hasta el presente he notado en mí las mismas debilidades que descubrí en el retiro que seguí en Hal del 29 de agosto al 7 de septiembre. Tomo las mismas resoluciones con sus cinco subdivisiones que entonces anoté".
"La aclimatación se hacía felizmente, a pesar de algunas hemorragias nasales que se producían como precio de la altitud en México, cuando llegó, "la hora de las tinieblas"...
Seguiremos el artículo que el Hermano Bernardo escribió en la Revista de México Norte llamándose con el seudónimo de BAG.
"En aquél entonces estaba en el poder Plutarco Elías Calles, quien nunca pudo soportar el triunfo católico del Congreso Eucarístico de 1924".
"El 11 de febrero de 1926 expulsó del país a unos dieciséis sacerdotes españoles. Fue el primer ataque que será seguido por muchos más".
"Los Hermanos han de tomar providencias porque las escuelas que violan las leyes (actos de culto) quedan en la mira. Ya varias han sido clausuradas".
"En "San Borja" se toman las precauciones del caso: se esconden imágenes, la Capilla se transforma en salón de música. ¿Y las Casas de Formación que funcionan disimuladas allí mismo?".
"El Hermano Visitador Alcime Marie ha tenido que regresar a Cuba. Analiza la situación con sus Directores y, el 16 de febrero, toma una decisión drástica, cierre en México y su traslado a Cuba para quienes deseen ser fieles".
"En consecuencia, el Miércoles Santo, es la diáspora, la despedida, pues al día siguiente se han de marchar todos a su casa. Algunos regresarán con la autorización paterna para expatriarse. Describir la despedida de los diversos grupos es inenarrable, más bien es una "velada de armas" en la que explicaciones, exhortaciones, rezos, cantos, consagraciones, se entremezclan con lágrimas y abrazos... ¡Qué fácil es ser héroe en un momento dado!".
"Al siguiente día salen en grupos, según su destino, hacia su terruño, por tren. El grupo más numeroso es el de Michoacán, unos cuarenta, que sale a las 5 de la tarde. La casa se queda vacía, ocupada solamente por los cuatro cubanos y por BAG; el Hermano Bautista Roberto Camacho se ofrece como benévolo cocinero, poco experto, ya que la tapa de la olla de los frijoles volará hasta el techo en una ocasión, y que BAG, de aprendiz, llenó otra cazuela con arroz hasta llenarla y pronto creció y se derramó, desbordada".
"Por la noche aprovechan la oscuridad para trasladar cajones llenos de libros, sotanas, y demás objetos religiosos, a los sótanos de una casa vecina; el día transcurría lleno de temor por la posible inspección; a fin de esquivarla, salen por la puerta trasera hacia el campo y lo pasaban entre maizales, como vagabundos".
"Pronto regresaron Novicios y Escolásticos para reconstruir la obra, pero en Cuba. Se van organizando grupos para el viaje. Entre el 5 de marzo y el 9 de abril, saldrán cuarenta y ocho personas en seis viajes para instalarse en Guatao".
"A BAG le tocará el tercer grupo con seis componentes, entre ellos el Novicio Menor Emilio Caballero Elizalde. La puerta veracruzana se vuelve a abrir para una nueva odisea".
Estos tres meses y medio pasados en "la tierra de sus sueños para misionar" quedarán tan grabados en el corazón del Hermano Bernardo, que en su famoso "Magníficat" escrito sesenta años después, exclamará:
"Pero imposible me fue de la memoria borrarla en cuatro lustros pasados en la tierra antillana".
Para situar la llegada del Hermano Bernardo y las causas de su breve permanencia en México, precisa recordar las circunstancias del País y el desenlace de los sucesos anteriores.
Esta vista panorámica será ampliamente sacada de sus escritos, ya que le cupo en suerte, escribir en tres volúmenes, la historia de "La Salle en México". Él mismo hilvanará los hechos en su segundo libro. Lo tomaré como inspiración, aunque no única.
Octavio Paz, Premio Nóbel, escribió una serie de artículos en "Excelsior", en los que señala un proceso en la Revolución Francesa, que aplica a la de México; su tesis, genial, por cierto, es que ambas pasaron por etapas similares y que no nos podemos quedar en hechos parciales, sino en una secuencia cuya evolución marca etapas que deben asumirse, asimilarse, evolucionarse. ¿Estaríamos ahora en la Posrevolución?
De 1910 a 1920 nos referiremos a los comienzos de la Revolución Mexicana:
1. Triunfo de Francisco I. Madero desde que estalla la Revolución el 20 de noviembre hasta su entrada triunfal en la ciudad de México el 7 de junio de 1911.
2. Tras breves años de gobierno democrático, no exento de conflictos armados, (Pascual Orozco, Bernardo Reyes, Félix Díaz) sigue el cuartelazo de Victoriano Huerta el 18 de febrero de 1913 y el asesinato de Madero y Pino Suárez el 22.
3. La usurpación del Gobierno por Victoriano Huerta provoca siete años de guerra civil protagonizada por un caudillismo feroz e irrefrenable.
4. Insurrección de Don Venustiano Carranza que proclama el "Plan de Guadalupe" el 26 de mayo de 1913, asume la Jefatura del Ejército Constitucionalista y, en consecuencia, el mando supremo de la Nación.
5. Los caudillos bajo su autoridad serán: • Álvaro Obregón, en Occidente, Francisco Villa con Felipe Ángeles, al frente de la División del Norte; Pablo González, en Oriente. • Podían pertrecharse comprando armas en los Estados Unidos, recurso que no tenía Victoriano Huerta.
6. Intervención americana: so pretexto prefabricado, para impedir el desembarco del vapor "Ipiranga" que, de Europa, traía pertrechos para Victoriano Huerta; invaden Veracruz 36 barcos y 22,000 hombres por orden del Presidente Wilson: 21 de abril de 1914.
7. Victoriano Huerta presenta su dimisión el 16 de julio de 1914; el 16 de agosto los Constitucionalistas entran en la Ciudad de México, originándose la guerra civil por las disensiones entre caudillos y vencedores.
8. Dos convenciones reúnen en Aguascalientes a los jefes; en la primera, Carranza es dueño de la situación; en la segunda, fue destituido pero él no se somete y organiza su Gobierno en Veracruz.
9. Villa y Zapata se apoderan de la Ciudad de México; Obregón los ahuyenta; Carranza entra de nuevo a México, consolida su poder al ser reconocido por Argentina, Brasil, Estados Unidos, Chile, Bolivia, Uruguay y Guatemala.
10.Obregón, el "hombre fuerte" al servicio de Carranza, vence a Villa en Celaya en abril de 1915.
La Constitución de 1917 fue la culminación ideológica del movimiento revolucionario; se inicia el 1 de diciembre de 1916, termina el 31 de enero de 1917 y se jura el 5 de febrero. Todo en la ciudad de Querétaro.
La composición de la Asamblea es de un tercio a favor de Carranza, una mayoría sin preparación intelectual y otra fracción de revolucionarios radicales en torno a la figura de Obregón.
El "Partido Liberal Constitucionalista" estaba formado por una mayoría de intelectuales revolucionarios; muchos no asistieron a la Asamblea, pero mandaban constantemente proyectos y proyectos a Querétaro.
El extinto "Partido Católico", anterior a la Revolución armada, había programado una serie de aspectos al punto de vista social, del trabajo, de la justicia, ayuda al campesino, alfabetización. Quedarán asumidos por la Constitución. Aparecen artículos en contra de la Iglesia y / o que la maniatan: el 3°, el 5°, parte del 27° y todo el 130°. El "Diario de Debates" habla tanto de ella, que da la impresión de formar un Concilio de Padres ".
El aparente sosiego dura, escasos tres años, cuando la sucesión presidencial se presenta, orientada por Carranza. Entonces Obregón se subleva contra él; Carranza huye rumbo a Veracruz, pero es asesinado en Tlaxcalantongo el 21 de mayo de 1920.
Asume la sucesión Adolfo de la Huerta y, desde entonces, domina en la República el Triunvirato sonorense: De la Huerta, Obregón y Elías Calles. Zapata es asesinado en 1919 y se lanza la candidatura de Obregón como presidente.
De 1920 a 1930 son otras las características de la Revolución; como avance vencedor en el primer plano de la vida nacional, de Obregón que abarca de 1920 a 1924; de Elías Calles de 1924 a 1928; nuevamente de Obregón en 1928... Pero se rompe el plan.
No visible, jurídicamente hablando, sigue Plutarco Elías Calles como "Jefe Máximo de la Revolución".
Ni Don Venustiano Carranza, ni Adolfo de la Huerta, ni Álvaro Obregón se atrevieron a imponer los artículos radicales contra la Iglesia, ni osan implantar la virulencia extrema; son más bien moderados.
El General Obregón restablece una paz relativa, puesto que "se cometen" o "suceden" las desapariciones de Villa, Ángeles, Benjamín Hill, Lucio Blanco.
Tres hechos exacerban la situación, apenas salida de la decena desestabilizadora:
• En febrero de 1921, estalla una bomba en el Palacio Arzobispal de México.
• En noviembre del mismo año detona otra bomba frente a la Guadalupana...
• El 11 de enero de 1923 es expulsado del País, Mons. Filipi, Delegado Apostólico.
La habilidad política de Obregón lo lleva a aprobar la celebración del Congreso Eucarístico Nacional que se realizará en octubre de 1924. Habría dicho que asistiría. La procesión eucarística se celebró en el recinto cerrado del Parque "Lira"; el entusiasmo popular y el fervor religioso se manifestaron exuberantes, lo que llevó al cese de los empleados públicos que asistieron al acto religioso de ese 9 de octubre.
La sucesión de Álvaro Obregón tendrá natural cauce en la persona del General Plutarco Elías Calles; en ese entonces llega el Hermano Bernardo a México y estalla la tormenta contra la Iglesia.
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Pág. 41-43
¿QUÉ SIGNIFICADO PODEMOS SACAR DE ESTA ETAPA DE VIDA DEL HNO. BERNARDO?
Aunque con temor de repetirme un poco, pido indulgencia por ello y presento aquí unas cuantas pistas que podemos seguir, con las variantes de hoy.
1. Lección de fidelidad.
Su personalidad quedó muy marcada por las vicisitudes del Instituto desde finales del siglo XIX y el primer cuarto del XX.
El fuerte anticlericalismo de Francia que apergolla la educación cristiana, pero del que se defiende el pueblo francés con la promoción de escuelas "libres" que alcanzaron la cifra notable de 17,348 todas regidas por religiosos o religiosas, culmina con leyes alevosas que ahorcan al Instituto en su suelo de origen.
A la vista de los triunfos obtenidos en la Exposición Universal de París en 1900, se exacerba el ánimo de los legisladores: en 1901 suprimen todas las congregaciones religiosas de enseñanza, no aprobadas.
Como el Instituto estaba aprobado por la ley del 3 de diciembre de 1803 expedida por el primer Cónsul Napoleón Bonaparte, subsistió hasta el 7 de julio de 1904, en que la ley preparada por el ministro Émile Combes, suprimió las 1,100 escuelas que en Francia dirigirán los Hermanos, será por plazos durante diez años.
La Primera Guerra Mundial ocurre exactamente a los diez años; más de dos mil lasallistas se enrolan como soldados para defender a la Patria.
Seguirán veinte años de incontenible expansión del Instituto, aun en Francia donde se reabren, una por una, todas sus antiguas Comunidades. La fidelidad de epopeya de los Hermanos deja huella en el niño y joven Régis-Auguste Grousset.
El Instituto que él vive en sus años juveniles surge triunfante, incólume, vigorizador; se dirá con razón: la tragedia "se convirtió en un parto feliz que dio a luz un Instituto con expansión mundial".
2. Lección de bondad.
El Hermano Bernard-Alphonse Grousset es la persona buena por excelencia; su hogar lo moldea con su misma benevolencia que, ya madura, sufre tribulaciones que la acrisolan y convierten en regla de vida.
"Mis primeros meses de Comunidad fueron desastrosos bajo mucho aspectos, tanto más que, el que debía ayudarme, hizo todo lo contra,* Por experiencia sé con qué inmenso cariño y santa paciencia, hay qai tratar a los Hermanos jóvenes para que estén contentos desde el inicio ci sus primeros pasos para que, así, mantengan su primer impulso".
Podemos decir, todos los que lo conocimos, que su trato será parejo, amable siguiendo la regla paulina de "combatir el mal a fuerza de bien", con "u corazón bueno mediante la paciencia", como sembradores de la Palabra d Dios.
3. Lección de entrega total.
Este aspecto de su vida nos presenta a un joven que supo corresponder a le gracias de un Dios deseoso de enriquecer a las almas que no ponen obstáculo sus dones.
"En el Noviciado Menor me sedujo la Eucaristía; la Sagrada Comunión será para mí el gran momento: gracias, un poco, a los "Rayos Eucarísticos".
A lo largo de su vida se notará el impacto que el Santísimo Sacramento dej en su alma de adolescente: los apuntes de sus retiros anuales, más de veinte, s refieren en sus resoluciones a la recepción sacramental; la víspera de s muerte, comulgó pidiendo "toda la Hostia", los días anteriores recibía como partícula por su dificultad de ingerir.
"E! Noviciado fue para mí el gran consuelo espiritual, el momento del sacrificio total paladeado, saboreado. Mi ideal, entonces, fue el amor Jesús, el amor por el sacrificio para la salvación de las almas; era y capaz de emprenderlo todo. Mi viaje a México fue por puro amor, según puedo juzgarlo ahora". Esto lo escribe en Roma durante su Segundo Noviciado en 1946, a los treinta y ocho años.
"Cuando uno ha vivido en la opulencia divina, las míseras atracciones humanas no pueden bastar; aunque se presentaran vestidas de oro y de púrpura, si no vienen coronadas con la diadema divina, no son más mezquindad, huelen a ruindad, pero no pueden satisfacer".
Esta tónica de su vida será recordada a sus setenta y cinco años, cuando celebra sus Bodas de Oro de Profesión Perpetua y ve sil vida en panorámica surge elocuente su don total "el que, después de dar la mitad, tiene el valor de ofrendar la otra mitad", como la viuda del Evangelio que enamoró el Corazón de Cristo porque sus manos quedaron vacías.
"La Toma de Hábito y el Noviciado me hundieron más en el océano de amor de Jesús y de las almas. Es inimaginable lo que entonces viví durante dos o tres años: sin detenerme: había que darlo todo, ofrecerlo todo: todo el ser, toda la vida, y sin intención de volver atrás".
"Él, entonces, invadió todo mi ser para no soltarme jamás: ¡GRACIAS!. Y eso son mis setenta y cinco años; no más que eso; solamente eso". Y termina con el estribillo del canto que lo llevará hasta la Eternidad: "Entre tus manos, está mi vida, Señor".
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APUNTES PERSONALES QUE SE REFIEREN A ESTOS HECHOS
"Mirarlo todo con los ojos de la Fe"... "Atribuirlo todo a Dios"... puede ser el resumen de estos Apuntes del Hermano Bernardo; causa excelente impresión que, un joven tan vapuleado, a sus escasos dieciocho años, tenga miras de fe tan profundamente cimentadas. Leámosle:
"Ha sido un año de pruebas y de gracias; se diría que Dios se dedicó a probarme para hacerme ver cómo me ama todavía, a pesar de mis numerosas faltas. ¡Qué bueno y qué digno de amor! ¿Cómo no le amaría?"
"La primera prueba fue la persecución en México y con ella, todas las molestias que se cayeron sobre mi pobre alma y sobre las de mis queridos superiores. Dios quiso esa persecución, él tenía sus razones; no me queda más que adorarlo por ello y agradecerle".
"La segunda es la que sufrí al entrar a Cuba. Dios, para certificar que yo le amo, me envió a Triscornia en medio de un mundo perverso y sensual; recibí esta prueba de sus amorosas manos, pero no sé si supe aprovecharla para mi adelanto espiritual. ¡Oh, Jesús, enséñame a sacar provecho de todo para amarte!".
"Luego, la enfermedad vino a visitarme. Una fiebre gástrica me retuvo en el Hospital de Paula. Jesús quiso enseñarme el desprendimiento de la tierra y no vivir sino para el Cielo. Después de esta enfermedad logré ser indiferente a la vida o a la muerte. ¡Oh, Jesús, gracias por enseñarme a sufrir!".
"Otra prueba para mí, para mis cohermanos y para los habitantes de Cuba, fue el ciclón. Durante él me vi cara a cara con la muerte. Después de recibir a Jesús Sacramentado estuve indiferente entre morir o seguir viviendo. Esa fue otra gracia pues Jesús quiere santificarme a través del sufrimiento. ¡Oh, si supiera sufrir, rápidamente sería santo!. Pero todavía no he aprendido".
Respecto al retiro que tuvieron los Novicios y Escolásticos del 18 al 22 de abril en la misma Finca de Nuestra Señora de Lourdes, se expresa así:
"Estos cuatro días de retiro fueron ordenados por el Carísimo Hermano Visitador Alcime-Marie para que todo mundo se pusiera verdaderamente al trabajo. Yo tenía necesidad de él, pues los descuidos y negligencias había, casi invadido mi vida interior que lo resintió".
El Reverendo Padre Jesuita que predicó los ejercicios hizo un gran bien el mi por sus sermones. Renuevo mis resoluciones del fin del Noviciado, pero agrego una muy pequeña y siento gran necesidad de tomarla: no me permitiré ningún descuido en materia de la santa virtud de la Pureza. La mortificación me ayudará también en esto.
"¡Oh, Jesús, a quien quiero amar tanto! Mi corazón se deja invadir por la, criaturas y te abandona casi siempre para seguir las vanidades. ¿Cuándo llegaré a ser irrevocablemente tuyo?. Conquista este corazón tan ingrato hasta hoy. Ayúdame también, buen Maestro, a vencer mis numerosa, pasiones. Que desde hoy, vuelva a pertenecerte y que no viva sino por Ti".
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INICIA SU VIDA APOSTÓLICA EN LA ACADEMIA "DE LA SALLE"
Una carta de su compañero de Escolasticado, Hermano Luis Pi, nos informa: "Del Escolasticado salió a la Comunidad de la Academia "De La Salle" en Carlos III"; el 19 de marzo de 1927". Lo veíamos a los pocos días en la Finca de Guatao (Sector perteneciente a "La Academia"), trabajando con pico y pala. El Director era el Hno. Arsenio, el famoso "Pro".
El Hermano Bernardo escribirá en 1946:
"Mis primeros meses de Comunidad, fueron desastrosos en muchos aspectos, tanto más que el que debió ayudarme, hizo todo lo contrario". Es que el "famoso Pro" era excesivamente autoritario, usando ese eufemismo, en vez de otros calificativos.
Una libreta donde están anotados sus alumnos desde 1927 a 1941 nos da al detalle el grupo de los que lo estrenaron; veintidós niños en marzo, abril, mayo y junio, y diecisiete niños de septiembre de 1927 a marzo de 1928. Debieron ser grupos pequeños; ya que el número total que el consigna hasta 1941 es de cuatrocientos cincuenta alumnos.
"Felizmente el retiro de veintiún días trajo luz y calma a mi alma. Vi claro pero no elaboré ningún plan de vida, tal vez debido a la falta de indicaciones precisas". Pero no dice que el año anterior había tomado una divisa y había hecho el escudo de su ideal; debió ser tan profundo, que lo reproduce en su segundo Noviciado veinte años más tarde.
"Cuando leo las notas de mis anteriores Retiros, especialmente del anterior exclamo suspirando: ¿Cómo es posible que hayas caído de tan alto? Y describe su "estado lamentable, deplorable... de condenado".
Es ocasión de aquilatar la virtud de este Hermano joven; porque la causa, bien la sabemos, es haber caído en manos de un director impropio para guiar su alma; él, echándose la culpa, se acusa totalmente a sí mismo; su riguroso examen de conciencia revela una alma atribulada, que nunca ofendió mortalmente a Dios.
El Hermano Bernardo ha experimentado seguramente lo que un joven de diecinueve años padece: inestabilidad, angustia, rebeldía; un clima tan diferente al suyo, seguramente fuertes tropiezos en su virtud. Y pese a ello, puede exclamar:
"Oh Jesús, Tú que lees hasta el fondo de mi corazón... miras mis penas y padeces por mí: estoy seguro de ello; quiero amarte, inmensamente amarte. ¡Qué importa que el mundo me ignore y me desprecie... Basta que yo sea conocido, amado y consolado por Ti!".
Algo que fue una cruz tremenda para él, será el sueño durante la meditación y acción de gracias de la Comunión. Durante veinte años, sufrirá y se culpará en cada uno de sus Retiros anuales, esa deficiencia contra la que combate, al parecer, sin remedio. Veremos que se ingeniará poco a poco, a medida que su madurez venga, en emplear sustitutos de oración, como el Rosario, el Vía Crucis, para poder combatirlo.
La prudencia del Hermano Visitador Alcime-Marie, tan perspicaz, seguramente intervino con un cambio feliz, que nunca pidió el interesado, pero que fue su salvación después de esta verdadera equivocación.
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ALGUNOS TESTIMONIOS DE SUS COHERMANOS DURANTE ESTOS AÑOS
Las notas recibidas hablan de su espíritu de fraternidad en la Comunidad de cincuenta y seis Hermanos, de los cuales veintiocho franceses, catorce mexicanos, y catorce de varias nacionalidades: cubanos, españoles, un representante luxemburgués, un canadiense, un dominicano y un puertorriqueño.
"Cada domingo el Hermano Bernardo pasaba horas cortando el cabello a muchos de los Hermanos. El "partido de básquet" no faltaba. Y, como el domingo es el "Día del Señor", había Misa de Comunidad, Misa de los Alumnos, ensayo de canto litúrgico, Vísperas cantadas, catecismo de formación, conferencia y bendición con el Santísimo".
Uno de sus íntimos amigo escribe: "Llegado al Vedado en una época en la que reinaba cierto espíritu de crítica, contribuyó a que desapareciera, tanto por sus conversaciones como por sus actitudes".
"Para los Hermanos jóvenes fue un modelo y un animador; eso le permitió contribuir a la perseverancia de varios".
"Siempre pude apreciar en él su profundo espíritu religioso, sus ideas y preocupaciones animadas por el espíritu de' fe".
"En Comunidad su conducta fue siempre ejemplar. Aun en la época de sus estudios universitarios jamás descuidó sus ejercicios espirituales, tampoco su diaria preparación de catecismo para sus alumnos".
"En el Vedado fue un gran promotor del bien; su fidelidad religiosa fue ejemplar. También su espíritu de fraternidad; durante las vacaciones era amante de largas caminatas para fatigar al cuerpo". (Hermano Alban-Joseph).
Confiará a otro Hermano: "Esos fueron, los mejores años de mi vida-. Es que ha logrado una madurez envidiable, a la que seguramente el esfuerzo continuo lo llevó. Creo que este es el momento de dar a conocer parte de su Ficha Psicológica:
Su intuición y deducción, es decir, su imaginación y su lógica señalan una inteligencia múltiple amplificada en superficie, su voluntad tenaz le da una facilidad natural para realizar lo que emprende, los obstáculos difícilmente lo hacen capitular ante lo que se propone acometer, muy al contrario, concentra su energía hasta el extremo.
Posee una gran capacidad de penetración e interiorización que le hacen recuperar sus fuerzas nuevamente, con plena libertad de acción, permaneciendo independiente en sus propósitos.
Su bondad le puede inclinar a creer demasiado en los demás y tenga cuidado, ya que no todos son tan "inocentes" en sus propósitos.
Tiene capacidad de decisión, responsabilidad, libertad: sus ideales no lo confinan en convenciones meramente materiales; aspira a una vida vehemente, en la que pueda conjugar sus impulsos de servir a una causa superior.
Esta capacidad y elevación de espíritu es un trampolín que lo capacita para evadir realidades, obstáculos y estorbos que lo pudieran aprisionar o que se le quisieran oponer.
Necesita ternura y simpatía que se traduzcan en una relación vibrante que aplique la bondad y la comprensión para lograr el bien. El contacto con su entorno es su "excitante vital".
Ignoro lo que valen estos estudios grafológicos, pero creo que han hecho una descripción confiable. Ahora echemos un vistazo a su perfil espiritual.
SEMBLANZA ESPIRITUAL DEL HERMANO EN ESA ÉPOCA
Las últimas notas dadas a conocer son de un Retiro de 21 días en 1927.Daré la tónica de los siguientes; su contenido será un poco monótono, pero nos permitirá valorar aspectos muy valiosos de su íntima fisonomía.
“Sed y ansia de Dios en la soledad, y de santidad”, Anhelos inalcanzables:
Desde 1925 no cesa este Buen Jesús de tocar a la puerta de mi pobre corazón y me dice: "Mi querido hijo, ¿cuándo serás santo como te quiero? Por lo menos tratarás de serlo; no te pido que de un golpe seas santo, sino que te esfuerces para llegar a serlo". (Guantánamo, 1926).
"Durante este retiro una idea perniciosa me vino; ¿Para qué hacer un buen retiro, después de haber tomado las mejores resoluciones, comienzo con mi vida de descuido y de disipación? Desterré ese pensamiento". (Vedado, 1931).
"Gracias, oh Buen Jesús, por estos ocho días de Retiro, que voy a pasar generosamente en recogimiento absoluto y en oración; da a mi corazón un poco de amor y a mi voluntad un poco de fuerza para lograr hacer algo para amarte". (Vedado, 1932)
"Con generosidad, amor y confianza inicio este Retiro y estoy resuelto a hacerlo lo mejor posible, pues la Profesión Perpetua será uno de los días más importantes de mi vida; y el Retiro que la prepara es también el más trascendental". (Vedado, 1933)
"Cuan necesario para mí era este Retiro. Mi alma estaba agotada y aspiraba por algunos días de soledad completa, de trato intimo con Jesús y con el cielo; mis ojos necesitaban nuevamente abrirse a las verdades eternas", (Guatao, 1934)
"Pierdo miserablemente mi tiempo": pesimista de sí mismo, exámenes rígidos.
"Debo desconfiar en mi semipelagianismo práctico, de creer que algo puedo sin la gracia de Dios, sin el socorro sobrenatural; en la práctica, no puedo ni comenzar, ni continuar, ni terminar nada que valga la pena". (Vedado, 1935)
"Debo persuadirme que mi grande mortificación ha de ser interior. ¡Ay, cómo lo he olvidado! Dejo volar mi imaginación como ella quiere... y aprovecha a sus anchas. Ahí es donde debo encontrar la ocasión de mortificarme, por centenas de veces al día". (Vedado, 1936)
"¿Qué es lo que impide santificarme, unirme íntimamente a Dios? Es esa caterva de afectos, de todas esas cosas sensibles: mis ojos quieren verlo todo, saberlo todo; mis manos desean tocar todo, mi lengua decirlo todo, saborearlo todo: se diría que no puedo abstenerme de nada". (Vedado, 1937)
"Mi imaginación viaja y se derrama a diestra y siniestra. Está en todo, se ocupa de todo, y... no siempre de lo mejor. Y yo permanezco pasivo, mi voluntad no tiene el valor para cortar, rehusar y dar media vuelta". (Vedado 1937).
"Todo esto acumula materia, ¡y que materia! sobre este corazón tan pegajoso, tan sensible, tan carnal... ¡Debo dominarme, vencerme, destrozarme! Es una necesidad absoluta, dejado a mis instintos, a mis sentidos, mi libertad absoluta, voy a la ruina. Mi experiencia personal da fe de esto". (Vedado, 1937).
"Mis ejercicios espirituales fueron nulos", Lucha contra el sueño: "El sueño me venció totalmente. Los ejercicios espirituales fueron nulos en oración, a excepción de alguna que otra durante la Cuaresma, las demás no merecen este nombre, a no ser por el lugar donde me encontraba. Ciertamente que hice numerosos esfuerzos, pero casi todos estériles". (Guato, 1938).
"La frialdad, la somnolencia que reina durante mis ejercicios espirituales de la mañana me apenan mucho. Eso no puede durar, es preciso que batalle heroicamente. Tuve vergüenza de mis comuniones". (Vedado, 1939).
"Los ejercicios de la mañana fueron nulos en toda la extensión de la palabra: nada de oración, nada de comunión, nada de santa misa, nada de oraciones vocales; el sueño es siempre el monstruo que me ahoga con sus tentáculos, pero al que quiero declararle la guerra a muerte. ¡Ah, que feliz seré cuando llegue a dominar el sueño!". (Guatao, 1940).
"Lo que todavía me entristece, es que durante la Misa y la acción de gracias, el sueño lo hiela casi todo, pese a que he permanecido de pie a menudo y durante la consagración". (Vedado, 1941).
"Los ejercicios espirituales de la mañana; ¡cómo los malgasté! ¡Esa pobre oración que horroriza! ¡Esas comuniones que avergüenzan, la mayor parte de las veces! ¡Ah, ese sueño que continúa venciéndome sin que yo me defienda bastante, sin lograrlo hasta haciendo lo imposible para liberarme de él”! (Vedado, 1944).
"Durante estos días he comprendido que no sólo la naturaleza humana clama por dormir (como yo lo creía) sino, más bien, la pereza espiritual y hasta también la intelectual. El espíritu no piensa; el corazón no siente, está insensible; la voluntad está inactiva; claro que, entonces, el cuerpo duerme; ¡creo que más bien allí está el mal!". (Guatao, 1940).
Ya basta de escudriñar estos aspectos negativos, descritos cruelmente por el Hermano Bernardo. Hay que aclarar que luchó valientemente, constantemente, y por largos catorce años aun cuando el triunfo no fue fácil.
Veamos la reacción y los indicios de innegable fervor, ahogados por dificultades que van desde el cambio de clima, alimentación, habitación, edad, ambiente, cultura, trabajo, estudios, adversos, hasta el momento del triunfo ya estabilizado.
Don de lágrimas: ante lo que él llamó en su retiro de 21 días "espantoso descenso".
Describiré tres de estos copiosos llantos que fueron seguidos por abundancia de divinas gracias; la primera será en su confesión general anterior a la Profesión Perpetua en 1933; la segunda en el de 1939 y la tercera durante el retiro de 1941.
"El tercer día de Retiro hice mi confesión general con el corazón transido de arrepentimiento; hubiera llorado más abundantemente si no me hubiera contenido con un gran esfuerzo".
"Para que la víctima subiera al altar de la Profesión Perpetua lo más inmaculado que fuera posible, pasaron delante y quedaron perfectamente purificados veinticinco años. ¡Oh, qué feliz me siento y cuan lleno de confianza! El día de mi Profesión Perpetua será, pues, el día más sublime de mi vida".
"Tenía miedo de entrar a este Retiro (de 1939), pero Jesús me conquistó, me sedujo desde el primer día. Y yo me arrojé a él sin temerle demasiado, con generosidad. Vi, comprendí, también expié. ¡Qué dulces y abundantes lágrimas derramé por segunda vez sobre mis ingratitudes! Sentí aseada, lavada y purificada mi alma. ¡Oh, gracias, Dios de Amor! ¡Qué dulce es la contrición perfecta!".
"Otra vez (1941) experimenté la íntima presencia del Gran Amigo. La sentí, he llorado intensamente; qué deliciosos momentos pasé así. ¡Oh, si pudiera vivir de esta sublime visión”!
Se pudiera decir que lo que acaba de relatar son fenómenos espirituales en los que Dios actuó; ahora van las respuestas generosas y todavía difíciles, con las que el Hermano Bernardo "sustituyó", lo que no lograba hacer por el sueño.
Grandes esfuerzos por ascender en los caminos penosos de la oración: el Rosario.
"Me siento feliz y me felicito por haber rezado el Rosario durante todo el año, desde septiembre hasta junio, fecha en que tomé la resolución de aprovechar la vigilancia de la "guagua". No falté ni una sola vez, aunque ya no tuve esa vigilancia desde noviembre. Debo continuar así hasta la muerte, poniendo cada vez más "alma", más profundidad en mi rezo". (1941).
"Durante los dos últimos meses he rezado los quince misterios, sin fallar nunca. Voy a continuar así a intención de mis Hermanos, pues ciertamente soy su Hermano, pero sobre todo soy su padre". (Era Director en 1945).
"Nunca omití el Rosario de quince decenas, diario y completo, durante todo el año de 1944, salvo cuatro o cinco veces recé completo el Rosario de quince misterios, aunque no con bastante atención y fervor". (1945).
El Retiro Mensual sostuvo este avance desde antes.
"Estuve feliz al comprobar que logré algunas recolecciones mensuales; las escribí casi todas. Esto ha sido hermoso para mí: he encontrado ciertamente el verdadero camino. Este año las escribiré todas, examinándome, severamente, rudamente, cómo me encuentro en ejercicios espirituales, caridad, pureza, clase, sumisión. Tomaré una pequeña resolución. Lástima que hace quince años no lo hubiera hecho así" (1939).
"El Retiro Mensual me sostendrá. Quiero hacerlo bien, pensar en la muerte, escribir mi examen particular y mis resoluciones sin omitir nada". (1941).
La práctica del examen particular, que vimos, lo llevaba desde los años de Aspirante.
"Tomo la resolución de llevar examen particular". (1940) .
"He anotado casi siempre mi examen particular pero no siento ningún adelanto ni renovación en mi vida espiritual". (1941).
"Todos los días apunté mi examen particular, aunque coseché algunos ceros en algunos puntos. Tuve, por lo menos, la energía de comprobar mi pereza una vez más". (1944).
"Apunté mi examen particular, pero estoy avergonzado de la pérdida de tiempo, de la ausencia del espíritu de decisión y de constancia". (1944).
La acción de gracias de la Comunión
Hay que recordar el número de asistentes a Misa y la forma de la distribución de la Eucaristía, todavía no renovada; con cincuenta y seis Hermanos en la Comunidad del Vedado, el tiempo se alargaba. Venía la somnolencia; pero reacciona:
1939: "tuve otra vez vergüenza por mis comuniones"
1942: "Elaboré seis métodos para Comunión y Acción de Gracias"
1944: "¡Ah, ese sueño que sigue venciéndome!"
1945: " Hice mayores esfuerzos en la Acción de Gracias, torné mi pequeño fascículo (los seis métodos) pero permanezco frío. ¡Oh, Jesús, qué gruta tan fría te ofrezco para albergarte!".
Recordemos cómo la Eucaristía fue su polo de atracción desde el Noviciado Menor: "Me sedujo la Eucaristía; la Sagrada Comunión era para mí el gran momento".
Adelantemos un poco su Plan de Vida del Segundo Noviciado: "Jesús Sacramentado(..) centro de mi alma, motor de mis acciones, faro de mi vida".
El Vía Crucis también reforzó su alma sedienta de oración
"Procuraré hacerlo todos los días en espíritu de reparación pgr mí y por la Comunidad (...) Unirme lo más posible a la Santísima Virgen, sobre todo en las dos últimas estaciones, pidiéndole recogimiento y piedad para acompañar a Jesús Sacramentado en el Sepulcro Eucarístico".
Terminemos esta serie de reacciones ascendentes a favor de la oración como medios excelentes que utilizó con gran fervor:
Visitas a la Capilla evocadas más tarde
"Recuerdo los felices momentos de la Academia (1940-1945) pasados en esa Capilla humilde, por la noche, en absoluto silencio, con la frente humillada e inclinada, El y yo solitos".
Por fin, sus mortificaciones corporales que siguió desde su Noviciado ya que el Hermano Angilbert-Marie, Visitador General, le obsequio cilicio y disciplina. Conservamos, entre sus apuntes, tres trocitos de papel que desde su Noviciado guardó solicitando permiso para su uso:
"Carísimo Hermano Director, el C. H. Visitador me dio un brazalete. ¿Me permitiría llevarlo todos los días durante dos horas en la mañana y tres en la tarde?".
"¿Me puede permitir utilizar el brazalete el primer viernes de cada mes y el primer sábado mensual todo el día?".
"¿Pudiera permitirme llevar el brazalete estos cuatro días desde las cinco de la mañana a las nueve de la noche?".
"El amor de la Cric vuelve a despertar en mí; se diría que allí esta mi vocación particular. He llevado mi brazalete con valor, a pesar del calor. He suplicado a Jesús que su Voluntad santísima se cumpla en mí... Así siempre lo he deseado y pedido a Dios: que en mi última enfermedad no pierda el conocimiento para poder sufrir en plena conciencia". (Retiro de Vedado 1936)
Dios le concedió este deseo, pues su cáncer mortal, siendo doloroso, no tomó ningún analgésico.
He aquí un modelo para todos nosotros, especialmente para los jóvenes; las dificultades no escasearon, y se prolongaron durante años, se puede decir que hasta su Segundo Noviciado.
Observaremos, antes de este acontecimiento, que las responsabilidades apostólicas y, al ser nombrado Director, su papel de guía espiritual de alumnos y Hermanos, lo desconcentraron de la rígida visión sobre sí mismo.
De superior, la preocupación por los demás establecerá un feliz punto de equilibrio y nos da su auténtica imagen que pronto veremos.
EL HERMANO BERNARDO HACIA LA RESPONSABILIDAD DE MANDO.
Se abre nueva etapa para el Hermano Bernardo: tiene treinta y tres años y se encuentra al frente de una institución importante: la Academia "De La Salle" con quinientos alumnos y un pasado pujante que la ha llevado a la cumbre.
En la Comunidad hay jóvenes y ancianos, con excelente espíritu que alienta a todos, una característica bien lograda por el Director saliente, el Hermano Adolfo Víctor a quien apodan "papá Dios".
El nuevo Director; será el octavo; se muestra discreto, prudente, pero su persona irradia bondad, tanto los Hermanos como los Profesores seglares, se sienten apoyados y comprometidos.
Entre los maestros seglares se encuentra Rafael Pereyra; se conocen desde el ya lejano 1925, lo ha consignado en su Diario de Viaje y, al rehacerlo en 1983 bajo el seudónimo de BAG, escribe:
"En la Habana, BAG se hizo amigo de un joven bachiller que deseaba hacerse Lasallista, pero sus papás lo necesitaban. Pasados cincuenta años pudo realizar su sueño dorado: entró al Instituto y ahora está en Santiago de los Caballeros, Santo Domingo, pero paralizado y, por lo tanto, en silla de ruedas: ¡Rafael Pereyra!".
"Su primer año, excelente, le inspira estos apuntes en el Retiro de 1942: El año fue intenso, disiparte, distrayente. Mis faltas, poco numerosas y leves"...
El primer juicio benigno sobre sí mismo desde 1927: el cargo ha logrado un equilibrio. "Debo ser modelo, guía, responsable de todos mis Hermanos. Guía en la vida espiritual, intelectual y profesional. Responsable que carga sobre sus espaldas tanto el bien como el mal y, eso, durante un año, día y noche, es un poco terrible. Soy su Hermano,. pero sobre todo su padre"...
El Colegio no desmerece bajo su directorado: "Supo ganarse a todo el mundo por su sencillez y sus modales amables, recibe a todos. Su seria preparación científica impresionó. Mantuvo el impulso de su predecesor y lo acentuó aún más, pasando de los quinientos alumnos al final de su mandato".
Esta nota del Hermano Joseph Boiral (Norbert- Timothée) continúa: "La Academia contaba en esta época con personal seglar muy joven, cinco o seis; los guio y animó haciendo de ellos muy buenos maestros, uno de los mejores equipos de profesores cubanos".
El itinerario de los Hermanos de las Antillas dice: "La Academia De La Salle, bajo el mando del Hermano Bernard-Alphonse, conoció nuevos días de prosperidad en su sección comercial; los Cursos de Comercio del Vedado, pasaron a la Academia con sus profesores, alumnos, equipo y biblioteca, definiendo aún más los rasgos propios de ambas Instituciones, a la vez que se concentraron las fuerzas".
Durante el directorado del Hermano Bernard-Alphonse, prosigue, el Hermano Bernabé Gabriel, que era Contador Público graduado en la Universidad de la Habana, preparó un Plan de Estudios Superiores de Comercio, que resultó un acierto. Surgió entonces, continúa el Itinerario, la idea de crear un Centro de Altos Estudios Comerciales, cuya falta se hacía sentir en el País y que fue el inicio de la futura Universidad Social Católica de la Salle (USOCA)".
En cuanto a los cursos de Primaria y de Ingreso, se caracterizaron por laboriosidad. La clientela escolar, provenía de medios sociales dedicados al trabajo, veía con agrado las exigencias de orden académico y disciplinario.
Un sistema, único en su género y fuera de todo contexto legal, hacía "brincar" dos curso a los mejores alumnos en vez de su normal ascenso al grupo siguiente. El resultado era sorprendente, pues abreviaba mucho la duración de la Primaria.
La indiscutible y proverbial autoridad del Hermano Inspector Aggée-Gabriel, sostenía la disciplina y estudio. "Sotto voce", se le llamaba "Jalisco" porque nunca perdía, aludiendo a la película mexicana que se estrenó por esos tiempos.
La prudencia de los Superiores veló por una excelente combinación entre la suave dirección del Hermano Bernardo, y la exigencia de mano dura del Hermano Gabriel y del Hermano Bernabé.
El panorama catequístico parroquial siguió en su amplio frente. Gracias al apoyo del Padre Rafael, OCD, en la Parroquia del Carmen, a la que pertenecía el Colegio, el Hermano Gustavo pudo conseguir proyector y centenares de diapositivas de la Buena Prensa. De allí siguió el centro llamado "Dumas" en el barrio de Luyanó; el de la Iglesia del Santo Angel con el Padre Evelio Díaz, que llegará a ser Arzobispo de la Habana; y en parte misma de la Academia, los niños del vecindario adjunto; entre los Catequistas reconocemos al Hermano Rafael Pereyra y al Padre Gerardo Moré.
Los antiguos alumnos, copiamos del Itinerario, se constituyeron en Federación en la Convención del Colegio de la Natividad, Sancti Spiritus, en 1944. La segunda Convención se celebró los días 23 y 24 de febrero de 1946 y tuvo por sede la Academia "De La Salle".
Llegarán años amargos y estas semillas no sólo serán frutos, sino que esos frutos permanecerán, como lo indica el Evangelio, en una trágica diáspora que da testimonio de su unión con Cristo, cepa de la vid verdadera.
SEGUNDO NOVICIADO EN ROMA 1946 - 1947
En 1946, los Superiores eligieron al Hermano Bernardo para seguir la experiencia renovadora que conocemos como Segundo Noviciado, con una duración de nueve meses; tenía lugar en Roma.
Esta elección fue oportuna, pues el Hermano Bernardo tenía treinta y ocho años, y la experiencia óptima de la Academia. El mismo anotará el 4 de octubre:
"Durante mis cinco años de directorado pude almacenar un gran número de vivencias: mi actividad, las reacciones de mis Hermanos, modos de actuar de profesores y alumnos, confidencias de los más perfectos, debilidades de los imperfectos y de los desertores, falta de experiencia de los jóvenes, lentitud y tradicionalismo de los ancianos; luego, experiencia del mundo, del mundo en su desnuda realidad, su crudeza, en vivo a través de confidencias familiares; también, ¡oh dichosas semanas! pude palpar almas inocentes, ardientes, generosas, prendadas del santo ideal de Cristo en la persona de los Novicios".
Alude a varias semanas: él reemplazó en el Noviciado de Guanabacoa al Hermano Benildo Justino, nombrado Visitador del Distrito Antillas-México. Después de su partida al Segundo Noviciado, esos jóvenes ingresarán al Noviciado en México. El Hermano André Meissonnier, testigo de su actuación, dice: "Les enseñó el cántico "Prends mon coeur le voila"; el Hermano Bernardo realizó el sueño de su vida: una mayor unión con Dios y un conocimiento más profundo del Santo Fundador".
Lo que dice el Hermano Andrés es cierto, en parte, pero debería agregar que, además del anhelo de soledad y de unión con Dios, descritos en su "semblanza espiritual" serán ampliamente colmados y aprovechados al máximo. "Bienaventurados los que tienen sed, ellos serán saciados". Esa "ansia de Dios", del salmo 63, colmada.
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SEGUNDO NOVICIADO: ALGO DE SU HISTORIA HASTA 1966
"El Hermano Irlide, Superior General, será el mejor organizador del Instituto después de su desmesurada expansión", según "Huellas fecundas". Agrega que esa organización será material y espiritual. La decisión de crear el "Segundo Noviciado" surge en 1875, pero su realización no llegó hasta 1887. En la nueva propiedad de Athis-Mons se reunieron Hermanos de todo el mundo para practicar tres meses de noviciado adulto. Su promotor era el Hermano Exupérien, Asistente, ahora Venerable.
"Mayor reflejo tuvieron en la vida religiosa el mantenimiento del Segundo Noviciado y su ampliación de tiempo: de los cien días, se pasó en 1924, a nueve meses" siguen aclarando las "Huellas". Esto duró hasta 1966.
El programa de los nueve meses. se iniciaba con un retiro de treinta días, rigurosamente seguido con el esquema de San Ignacio de Loyola y presidido por un padre de la Compañía de Jesús.
El Hermano Director, en este caso el Hermano Nicet-Joseph, que será Superior General de 1956 a 1966, impartía una conferencia diaria; el Hermano Alcime-Marie, entonces Procurador General ante la Santa Sede, desarrollaba magistralmente un curso sobre el Derecho Canónico. El Hermano Leone di María, Asistente, un sabroso esquema catequístico. El Hermano Maurice-Auguste explicará el origen de la vida consagrada y de la Regla, tras panorámica de las reglas monásticas.
Este "noviciado adulto" daba oportunidad a los que seguían sus nueve meses, de profundizar uno o varios aspectos de la espiritualidad del Instituto y a redactar personalmente, una especie de tesis sobre esos estudios; la oración, el silencio, la ocupación personal, eran los pilares sólidos de la renovación.
Una vez a la semana y un día al mes, eran cuidadosamente aprovechados con experimentados guías, para conocer la cuna del cristianismo; eran paseos muy bien aprovechados y al mismo tiempo, un descanso, en los largos meses de interiorización.
Sin publicarlo a todos los vientos, ser escogido para ese Segundo Noviciado, significaba una preparación para un puesto de mando en el Distrito. De allí la importancia en seleccionar cerca de setenta o más asistentes cada año.
Otros aspectos del Segundo Noviciado que enriquecieron la experiencia de quienes eran favorecidos: fueron las conferencias de personajes del mundo eclesiástico, de organismos de Iglesia, etc. Y del propio Instituto: Superior General, Asistentes, etc...
Por fin, los asistentes al ciclo de renovación aportaban sus conocimientos regionales, dando en el año valiosos aspectos generales de la vida del Instituto; se leían en el comedor o se exponían en sesiones especiales las conclusiones o tesis, fruto del estudio personal.
Veamos ahora al Hermano Bernardo en el "hartazgo" divino que Dios Nuestro Señor le otorgó tan amorosamente, después de veinte años de "dieta espiritual" en las Antillas. Primero, extractaremos de sus apuntes del Segundo Noviciado lo que nos sea de utilidad, para ver su trabajo espiritual. Luego, daremos a conocer su plan de vida y de acción como Visitador del Distrito de México.
Vuelve a tomar la iniciativa Nuestro Señor y, por la gran entrega del Hermano Bernardo, dócil a sus emociones e inspiraciones, rápidamente se encuentra en las disposiciones de entrega total que vivió en sus años de formación.
Toma resoluciones que, sin saberlo ni pensarlo, lo preparan a las responsabilidades ocultas todavía para él y, tal vez, para sus Superiores.
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EL ESTUDIO DE SU PERSONA
FACULTADES MENTALES:
1. Sensibilidad: viva, dominante, curiosa, muy emotiva, afectiva, muy vulnerable al elogio o al reproche; el placer de todo género, desde el más bajo hasta el más sublime.
• Corazón: impresionable, muy abierto a los afectos espirituales, abnegado, agradecido, más bien reservado que extrovertido, compasivo, caritativo, bueno, indulgente, comunicativo.
• La razón: domina, lo que me libera de ser un hombre precisamente sentimental. • Afectos nobles: - Amor filial: profundo, intenso, abnegado, tierno, fraterno. Amor por los alumnos: tierno, abnegado, generoso, no siempre universal; piadoso. Amor por los Hermanos: tierno, compasivo, abnegado, no siempre sobrenatural. Amor por los superiores: filial, confiado, pero reservado.
• Agradecimiento: sincero, duradero, muy sentido pero difícil de expresar. Lo verdadero, lo bello, lo bueno, simplemente me cautivan. Pero... el afecto, sin embargo, tiene sus peligros si no es universal.
- Mi ideal falta de serenidad, fundamento, solidez, concretizarse.
- Lo noble, lo santo, me atrae poderosamente, pero no me cautiva.
2. Voluntad débil, pusilánime, pasiva, con pocas iniciativas; sumisa, amiga del deber, a veces obstinada; orientada al bien moral, generosa, animosa, pero tímida, versátil, inconstante.
- La deliberación tiene poco lugar; ¡los motivos externos dictan más bien mis decisiones.
- Inclinado a la impulsividad hacia el bien, pero muy controlada.
- La emulación ocupa un buen lugar, pero no sobrenaturalmente.
- Capitulo, transijo, acepto, en la contienda.
- En el fracaso, me acobardo, pero muy pronto me domino y dejo pasar el asunto.
- Confío en mis fuerzas, pero tengo poca confianza en mí.
- Ante el mal ejemplo me indigno, siento repulsa, condeno, pero seguiría su impulso.
- Respeto humano: tiene predominio, se cuela en todo. Quiero agradar, saberme estimado, apreciado.
-En el bien, busco la mirada aprobatoria, en el mal, miras humanas.
- El elogio me vence, el reproche me subleva.
- Mis decisiones se toman por el "qué dirán" más que por motivos sobrenaturales.
3. Inteligencia intuitiva, curiosa, perezosa, indolente, con gran influencia del sentimiento y de la imaginación.
- Juicio recto, tranquilo, pero indeciso y lento ante la resolución que debo tomar.
- Atención muy perezosa y lenta al inicio, pero una vez centrada, potente.
- Reflexión mediana y difícil de conseguir.
- Preferencias intelectuales no tengo, pero las Matemáticas me cautivan, me entusiasman; tengo mayor atractivo hacia las Letras.
- Memoria débil que me hizo sufrir para lograr mis conocimientos.
- Lecturas preferidas, las serias, pero presentadas en forma amena, particularmente las biografías. Las abstracciones y razonamientos rígidos pronto me cansan.
4. Imaginación viva, loca, atraída por lo agradable, melancólica, poco dominada. Soy un hombre de poca imaginación y soñador.
FONDO MORAL:
1. Conciencia generalmente recta, un poco confusa, perpleja y escrupulosa; iría, a veces, hasta el relajamiento.
- Resultado de las confesiones, aparentemente poco brillante, rutina y apatía.
- Resultado de las entrevistas personales, me animan mucho; sensible a la estima.
- Resultado del examen particular: da pocos resultados a causa de la rutina, del mediano interés por guardar la misma modalidad y el mismo asunto.
2. Carácter:
- En relación con la sensibilidad, apático sobre todo al punto de vista intelectual. Acierto en los trabajos que exigen reflexión, paciencia, búsqueda.
- Respecto a la afectividad: emotivo, corazón ardiente, imaginación fecunda, moral, que se deja arrastrar por los que me estiman y algo por la sensualidad; amistades profundas, duraderas, no siempre demasiado puras.
- Soy apasionado, melancólico ante mis penas que exagero, tristeza ante el mal. Soy irritable, colérico ante las primeras impresiones vivas; pero pasajeras.
- El temperamento nervioso parece que es el que me domina actualmente.
3. Conducta externa: dejadez muy pronunciada; sociabilidad en la acción, soy activo, agitado, precipitado, la dignidad se une a la benevolencia yendo, a veces, a extremo de una cierta familiaridad.
4. Tendencias: búsqueda de cumplidos, elogios, deseos de complacer, de ser notado, querer la atención de los demás: vanidad.
- Pensamientos, ensueños inoportunos, basados en la vanidad.
- La sensualidad me torna amigo de mis comodidades, a la pereza, poco enérgico.
5. Modos de proceder:
- Imprudencia: cambiadizo, indeciso, torpe, olvidadizo, distraído, inquieto. Demasiado inclinado a los atractivos humanos.
- Injusticia: poco escrupuloso en los derechos de Dios cuando él es el único testigo; piedad insuficiente, no bastante sólida. No respeto la ley individual.
- Afable aunque exteriormente frío por timidez, pero en el fondo demasiado tierno inclinado a la blandura, a la indulgencia, bonachón, envidioso.
- Falto de fuerza, débil, pusilánime, inquieto, temeroso, inconstante, impaciente, minucioso, abatido fácilmente en los sufrimientos y contradicciones. Indolente.
- Inmoderado, apasionado, ardiente, impresionable, guiado por el sentimiento, fácilmente abatido, demasiado afectuoso.
6. Educación: familiar y heredada.
Mamá: bondad innata, piedad tierna y constante, abnegación a toda prueba, paciente.
Papá: impetuoso, colérico, arrebatado, pero pronto perdonaba, olvidaba todo; tierno y abnegado.
- Educación religiosa: Grandes ejemplos recibidos de la Señorita catequista; ella imprimió en mi alma su huella: un día lloró al reprendemos por un pecado cometido por algunos.
- "La tía religiosa de clausura, a la que debo, sin duda, la gracia de mi vocación, por sus oraciones y sus cartas sobre Jesús Sacramentado".
- "En el Noviciado Menor me sedujo la Eucaristía; la Sagrada Comunión era para mí el gran momento, gracias un poco, a los "Rayos Eucarísticos".
- "Algunas amistades particulares y ciertas preferencias de mis profesores, no contribuyeron mucho a mi formación".
- "El Noviciado fue el gran consuelo, el momento del sacrificio saboreado, gustado. ¡Ay! Lamento que la formación haya sido demasiado sentimental".
La formación en la oración fue también casi nula.
"Mi ideal fue el amor de Jesús, del sacrificio, de la salvación de las alma era capaz de emprenderlo todo: mi ida a México fue de "puro ama según lo puedo juzgar ahora".
"Mi paso por las otras casas de formación, antes de comenzar apostolado, no fue en nada formativo ni de afianzamiento. El aspecto realista y positivo sufrió de gran abandono; mis primeros meses comunidad fueron desastrosos desde muchos aspectos".
"Tanto más cuanto que el que debía haberme ayudado, hizo todo contrario. Por experiencia sé con qué inmenso cariño, santa paciencia, A que tratar a los Hermanos jóvenes, para que se sientan contentos en sus primeros pasos, en sus inicios, y que así, mantengan su primer impulso".
"Felizmente, que el Retiro de veintiún días trajo luz y calma a mí alma; claro, pero no elaboré ningún plan de vida, tal vez por falta de indicado' precisas".
7. Influencias:
El Hermano Claudien-Victor por su inmensa bondad, por condescendencia, por su comprensión.
El Hermano Edmundo, por su vida interior, qué emoción ponía cuando decía y comentaba: "Mi Padre le amará y vendremos a él y haremos él nuestra morada".
El Hermano Nestor-Marie, por su optimismo y su entusiasmo.
Aunque un poco largo, este 'Estudio de mi persona' muy bien logrado, es autorretrato que ayuda mucho a comprender sus actitudes de mando, así como sus posibles debilidades en el ejercicio del mismo.
Veamos ahora qué plan de vida elaboró, como una reacción a su falta de Formación Inicial, ahora que está en la Formación Permanente, y que servirá para el resto de sus años, casi tantos como había vivido, o un poco más. Observaremos que, cuando termina la trascripción de "Medios para lograr" el cumplimiento de sus propósitos, ya sabe que será Visitador nuevo Distrito de México.
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MEDIOS PARA ALCANZAR LOS PROPÓSITOS DEL PLAN DE VIDA (Pág. 99-103)
La Oración mental:
"El sacerdote vale lo que vale su oración mental"(P. Plus). "Si hago oración, estoy revestido con armadura de acero; soy invulnerable a las flechas del enemigo. Sin oración, seguramente me herirán"(Dom Chautard).
"No hay punto medio en la santidad para el apóstol si no la ha adquirido, por lo menos la debe desear y debe estar en vía de adquirirla, sobre todo por la oración diaria y la conversión progresiva". (Lavigerie)
"Si no hubiera hecho de tu Ley mi meditación habitual, oh, Dios mío, me habría perdido" (Salmo 118).
"Hablar a menudo a Dios en la oración, es el mejor medio para aprender a hablar de Dios"(San Juan Bautista De La Salle)
"Debéis subir diariamente hacía Dios por la oración y, luego, descender hacia vuestros alumnos, para hacerlos participes de lo que Dios os ha comunicado para su mayor bien". (Id)
Preparación:
"La víspera, hacerla brevemente y por escrito, para fijar la atención: algunas ideas muy precisas, bien claras, profundas y prácticas".
"Por la mañana, al levantarme, pensar en Nuestro Señor Jesucristo presente en su Tabernáculo él me espera silenciosamente y orando por mí".
"En preparación para la meditación, aplicarme a la oración vocal, especialmente el Veni Creator: Altissimi donum Dei Fons vivus, ignis, caritas Accende lumen sensibus infunde amorem cordibus. Per Te sciamus Dei Patrem noscamus atque Filium".
Unirme a él "Me uno a mi Salvador Jesús"... que sea para mi vida de gracia: Jesu dulcedo cordium, Fons vivus, lumen mentium. Nostre te mores exprimant. Te corda nostra diligant."
Presencia de Dios: tomar pasajes de la Sagrada Escritura sobre Jesús Sacramentado o sobre su inhabitación en mí, elaborar colección de esos textos. Hacer la primera parte más bien brevemente y con los ojos abiertos.
Tomar corno resoluciones habituales las frecuentes miras de fe sobre mí, o también, oraciones jaculatorias: Adoremos al Santísimo Sacramento. Unirme a su Voluntad. Unirme a su inmolación sobre los altares. Pedirle fuerza, ayuda, recogimiento.
Contra el sueño: no resignarme nunca; hacer la oración de pie; si me arrodillo, será en el suelo; abrir los ojos, ser siempre enérgico, llegar hasta el extremo de escribir, si es preciso, lo que medito.
La Sagrada Comunión:
"Renovar las intenciones. Considerarlo a menudo como tiempo bueno, silencioso, activo, radiante. En su presencia como Hostia que se sacrifica e inmola por los demás y por mí; que me trae la vida y el delicioso alimento espiritual".
"Prometerle que lo acompañaré, lo consultaré, que lo haré irradiar. Volver sobre el asunto de la oración mental, especialmente sobre el pasaje que la motivó. En las dudas no resolver por adelantado. Vivo para comulgar; la vida sin comunión no vale la pena ser vivida".
La Santa Misa:
"En ella, Jesús se ofrece a su Padre para pagar por lo que debe el mundo. En el ofertorio uniré mi vida a la suya: trabajos, dificultades, sufrimientos".
Pequeñas Prácticas:
"Profundizaré el sentido de lo divino: Señal de la Cruz: hacerla ampliamente, pensando en las Tres Divinas Personas que viven en mí, trabajan en mí, me divinizan. Pedirles que yo corresponda mejor con mayor reverencia y dignidad de mi alma".
Genuflexión lenta, profunda, diciendo y pensando: "Señor mío y Dios mío.
"El acto de adoración: sin precipitación, lento, esperando que esté bien dispuesto. Hacer silencio tan completo como me sea posible: paz, tranquilidad, lentamente. Hacer el acto de adoración más o menos largo, pensando en alguna palabra, por ejemplo: "Oh Jesús, estás presente, escondido por mí amor, que yo te reciba dignamente sobre todo a la hora de mi muerte".
Ángelus:
"Pensar en este profundo Misterio de la Encarnación en el mundo, en mi corazón. Irradiar a Jesús Sacramentado como María: "Fiat mihi secundum Verbum tuum".
"Pedir, por intercesión de María, que Jesús Sacramentado viva en mí, que viva a su lado, silenciosa y dulcemente; que me santifique, que me transforme".
Vida de Oración y de Adoración:
"Hacer el acto de adoración arrodillado con ambas rodillas. Pensar en ofrecer la acción que comienza, a imitación suya, inmolándose sobre los altares del mundo, orando silenciosamente en los Tabernáculos, esparciendo y exigiendo pureza en mi santuario; hacerlo unido a él y con profundo recogimiento".
Formulando: "Ven en este momento a mi corazón, como en comunión espiritual; purifícalo, cúralo, fortifícalo por tu influencia vivificante: "O Jesus vivens in María".
Lectura Espiritual: "Consagrarle indefectiblemente media hora diaria. Leer libros que traten sobre la Eucaristía almas eucarísticas, almas apostólicas de intensa vida espiritual".
Visita a Jesús Sacramentado:
"Al pasar frente a la Capilla saludaré interior y exteriormente al Santísimo. En mis viajes procederé en igual forma al pasar frente a una Iglesia. Haré, en la mañana y en la noche, una visita corta, profunda en silencio".
Vía Crucis:
"Procuraré hacerlo diariamente en espíritu de reparación por mí y por la Comunidad que esté visitando, como expiación por los pecados cometidos, sacrilegios que se cometen. Unirme a la Santísima Virgen lo más que pueda, en las dos últimas estaciones; pedirle el. recogimiento y la piedad para acompañar a Jesús Sacramentado en su sepulcro eucarístico".
Rosario:
"Haré lo posible para rezar el Rosario todos los días, pidiendo la realización de mí ideal:
- Ser otro Cristo: abnegación y recogimiento.
- Ser el Amigo de Cristo: junto al Tabernáculo como su hermano.
- Ser Hijo de María: bueno a pesar de todo, lleno de confianza hacía Ella".
Asuntos de examen particular:
Señala diecisiete temas, y para cada uno los medios. Recalca sus deficiencias. Refuerza los puntos débiles que anotó anteriormente en su estudio personal; recordemos que se examinó y encontró rutina y poca variedad eh este punto y que se reprocha poco provecho por no haberse renovado en él.
EL HERMANO BERNARDO DESIGNADO COMO VISITADOR
Una carta confidencial a su Hermano Marius nos revela la sucesión de hechos que desembocan en la designación de la que fue objeto; sus disposiciones interiores, se verán al transcribir el triduo final de su Segundo Noviciado. JMJ SJB
Roma, el 1° de junio de 1947.
Mi queridísimo Hermano:
Esta vez te escribo por última vez desde Roma; lo hago por correo aéreo para no llegar antes que esta carta.
Sí, hay que pensar ahora en la partida de la Ciudad Eterna, que todos miran muy cercana; algunos con alegría, otros con cierta tristeza. Respecto a mí, soy de esos últimos, forzadamente y, por muchos motivos. Tú conoces varios, pero hoy voy a revelarte otro. Antes, déjame darte a conocer mi itinerario probable, casi cierto.
Salida de aquí el jueves 12 de junio, por la tarde. Parada en Turín durante varias horas; luego, por Modane, Chambéry, hasta París. Creo que llegaré el sábado por la noche o el domingo por la mañana. Domingo, lunes y martes en París; por la tarde del martes, tren hacia Lyon para llegar durante la mañana y, por la tarde dirigirme a Tence.
Examinemos este itinerario: hay que ir a París para arreglar mis papeles, y sin pérdida de tiempo, cambiar mi pasaporte, obtener las visas: Americana, mexicana, cubana. Es preciso que yo mismo lo haga en forma personal. No puedo pararme en Lyon antes, pues eso retrasaría... y desconozco las combinaciones y los horarios entre Chambéry y Lyon. Claro que podría pasar el domingo en Lyon, pero no veo el motivo. Si tú encuentras uno, házmelo saber.
Pasaré el domingo en París, para ir a Athis por la tarde y saludar al Hermano Nivard-Joseph y a otros. Respecto a que tú me acompañes de inmediato en la visita a la Familia, tú verás si puedes. Por mi parte, veré al Hermano Philotée, pero tú me puedes acompañar la última semana al menos, y luego seguir conmigo al aeropuerto de Orly para estar contigo.
La segunda parte del plan: es que el 6 o el 7 de julio hay que ir al Puy, a Saugues, y el 8, 9, y 10, terminar de arreglar mis papeles, visitar como peregrino algunos Santuarios parisinos, etc... El 11 de julio es el día fijado para partir: el avión ya fue reservado para ese día con 45,000 francos de precio.
Respecto a la tercera parte del plan, es la más dolorosa. Hace media hora que vino a complicarme. El miércoles pasado el Hermano Asistente me llamó para hacerme entrever... el cargo de Visitador… Sí, eso es... Y ahora acaba de confirmarlo y agravarlo, pues antes era una parte la que me tocaba y ahora es toda la tajada... que, como carga, cae sobre mis hombros. Me parece soñar, o más bien, sufrir una pesadilla... Nunca hubiera ni soñado seriamente en eso. Yo tenía "mieditis" del Colegio del Vedado... pero esto es lo peor que me cayó. Sin embargo, no me quejo, aunque he "lloriqueado" un poco. Dios ha sido tan bueno, que reconozco su mano en todo y en todas las cosas. Durante estos ocho meses me hizo saborear el recogimiento y la oración. Me empujó en ello y, precisamente esta mañana, leí en la Regla de Gobierno cuáles son las dos primeras cualidades del Visitador... El domingo de Pascua y el lunes, levantó un poco el velo, él se hizo presentir apenas justamente en su Pasión y en su Resurrección... La Cruz era demasiado gloriosa entonces, para mostrarse desalentadora. ¡También me inculcó Él, deseos de reparación, de SERVIR, tanto, que se necesitaría estar ciego para no ver su Mano paternal! Por lo, mismo, yo no puedo más que repetir su oración: "Si es posible, aleja de mí este cáliz". Desde hace cuatro días repetía esa plegaría y he aquí que ese cáliz, se me presenta más cercano y lleno.
Entonces, querido Marius, recuerdo que el año pasado bromeando, decías que te regocijarías mucho... Puedes ahora regocijarte... si te dan ganas de hacerlo... En cuanto a mí, te pido que reces mucho por mí y por los que tendrán que apechugar conmigo. Trata de no soltárselo a cualquiera, pues es necesario que no se sepa nada allá antes de mediados de agosto. Termino esta palabrería con la que mi corazón quiso consolarse. Hasta pronto. Escríbeme aquí si quieres, algo en particular.
Tu hermano, siempre lleno de afecto,
Hno. Bernard-Alphonse.
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ACTA DE NACIMIENTO DEL DISTRITO DE MÉXICO
J. M. J. J. B.
A nuestros Carísimos Hermanos del Distrito Antillas - México
Carísimos Hermanos:
El Consejo de Régimen, en sus sesiones de los días 21 y 27 de mayo, y 1° de junio, se preocupó por el estudio de diversos aspectos de interés general para el Instituto. Fueron objeto de maduro examen y atento estudio la situación de los Distritos de Inglaterra-Irlanda y de Antillas-México. Fue decidido escindir cada uno de estos Distritos en dos a partir del 1° de julio y se formarán los Distritos de Inglaterra y el de Irlanda. Igualmente, a partir, de la misma fecha, terminará el Distrito de Antillas-México y se formara el Distrito de Antillas y el Distrito de México, en el primero fue designado como Visitador el Hermano Bénilde Justin que se encuentra en él desde hace un año; y como nuevo Visitador de México, al Hermano Bernard Alphonse; el primero residirá en La Habana y el segundo en México.
No ignoramos que el Distrito de Antillas tiene menos facilidades de reclutamiento en comparación con el de México; pero un Distrito que tiene ya cuarenta años de existencia, debe bastarse a sí mismo... No dudamos que el Hermano Asistente encargado de ambos Distritos, encontrará la forma para ayudarle, en la medida de lo posible; pero contamos con que los Hermanos de este Distrito de Antillas tratarán de esforzarse, lo mejor que puedan, colaborando para el reclutamiento. Recordemos, Carísimos Hermanos, que el primer medio de promoción vocacional, después de la oración, es el de la Regularidad. La Santa Regla bien observada atrae, en efecto, las bendiciones divinas, especialmente la fecundidad y sobrevivencia de las familias religiosas. La Regularidad guarda las vocaciones ya en funciones y suscita nuevas según lo que necesiten nuestras obras. Contamos, pues, con cada uno de ustedes, Carísimos Hermanos. Para los pormenores relativos a los nuevos Distritos, el Carísimo Hermano Asistente dará las indicaciones oportunas. Tengan la bondad de creerme, Carísimos Hermanos, como su totalmente servidor en Nuestro Señor.
H. Athanase-Émile, Superior General
EL HERMANO BERNARDO AL FRENTE DEL NUEVO DISTRITO DE MÉXICO
El día 1° de julio de 1947 confirmaron al Hermano Bernardo su designación como Visitador de México. El 1° de julio fue la fecha escogida por el Hermano Visitador auxiliar Néthelme de Jésus, para que, en cada Comunidad del nuevo Distrito, se diera lectura a la comunicación enviada desde Roma. El Hermano Visitador Benilde Justin, había salido hacia Cuba días antes.
El Distrito de México era autónomo después de veintiséis años, 1921 a 1947, que pasó unido al que entonces se llamó "Antillas-México". En 1914 habían pasado a Cuba cincuenta y dos Hermanos de gran valor y experiencia, que salieron de México a causa de la Revolución; de 1926 a 1947 salimos otros cuarenta y dos mexicanos, todos jóvenes, a prestar nuestra colaboración en esa parte del Distrito.
¿Qué encontró el nuevo Hermano Visitador en tierras mexicanas?. Veamos cuál era el contingente del Distrito; también recordaré algo de historia de México en esa época. Para ambos aspectos me basaré, aunque no exclusivamente, en el segundo volumen de "La Salle en México" escrito por el mismo Hermano Bernardo Alfonso, un cuarto de siglo después.
En 1934 el "Jefe Máximo de la Revolución" había dado el "Alarido de Guadalajara": "La Revolución no ha terminado... Es necesario entrar y apoderarse de las conciencias de la niñez, de las conciencias de la juventud. Es necesario desterrar de las conciencias, los prejuicios y formar la nueva alma nacional".
Acababa de declarar la persecución, ya no en el campo de batalla, sino en la escuela, por la escuela, desde la escuela: Escuela socialista, laica, atea... Esto provocó la salida de excelentes familias de la Provincia y, su asentamiento en Ciudades que podían dar educación cristiana a sus hijos.
El auge vocacional de México se debió, en gran parte, a esa migración; nuestros dos colegios de la Capital, el de Puebla, y posteriormente los de Saltillo, La Laguna y Guadalajara, establecieron una apreciable corriente hacia nuestras Casas de Formación.
En 1947, el Hermano Bernardo encontró 119 Hermanos en seis Comunidades; 31 Escolásticos, 22 Novicios (más 3 de Las Antillas), 76 Novicios Menores en Tlalpan y 26 Aspirantes en Guadalajara. Este último número no está confirmado por documentos fidedignos.
Una fotografía del grupo de los Novicios menores nos da los siguientes datos: 66 Novicios Menores que procedían de: "Cristóbal Colón", 28; "Simón Bolívar", 9; "Benavente", 9; "Febres Cordero", 7; "Ignacio Zaragoza", 4; "Francés de La Laguna", 3; de fuera de nuestros colegios, 16.
Un año más tarde, con motivo de la visita del Hermano Superior General Atánase Émile, el nuevo Visitador presentará el Distrito diciendo que "nació adulto", lo que el ilustre visitante interrumpió con un ruido gutural aprobatorio.
Su nuevo jefe tenía treinta y nueve años, pleno de juventud, y un Plan de Vida que apuntaba hacia la santidad. Nueve comunidades, seis colegios y tres casas de formación, no eran como para agobiarlo.
MÉXICO EN 1947: ASPECTO ECONÓMICO, POLÍTICO Y EDUCATIVO
Al llegar el Hermano Bernardo a México, el País gozaba de tranquilidad; desde 1940 Don Manuel Ávila Camacho, el "Presidente Caballero", tuvo por lema "gobernar para todos", borrando así las recientes paginas.
Factores internacionales, siendo el más reciente la segunda Guerra Mundial, que había terminado en 1945, lanzaron al País hacia la industrialización y el comercio; la primera, por la escasez de mano de obra norteamericana, impulso buen número de fábricas; el segundo, por la exportación de materia prima.
Ambos aspectos, protegidos por contratos bilaterales, determinaron el "despegue económico" ante la resaca de la postguerra, que el Licenciado Miguel Alemán Valdés aprovechó, imprimiendo gran aceleración industrial y comercial a la República.
Además, Alemán siguió las huellas de Don Manuel, al declarar en el discurso de toma de posesión del poder: "Las libertades de todo mexicano deben ser inviolables. Sustentamos el principio de gobernar para todos".
En el terreno educativo también se logró contar con grandes avances; el criterio de "apoderarse de las conciencias", cuya aplicación produjo inconformidad, crítica, polémica, inquietudes, divisiones y hasta hechos sangrientos, cedió ante la nueva redacción del Artículo 3° Constitucional.
He aquí su nueva fórmula: "La educación tenderá a desarrollar armoniosamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria y la conciencia de solidaridad internacional en la independencia y en la justicia".
La camparía de alfabetización marcó un avance positivo, pues ante diez millones de analfabetos sobre veinte millones de mexicanos, urgía una atención esmerada, como la tuvieron los tres períodos presidenciales que estamos recordando.
A los dos sexenios que nos llevan a 1952, hay que agregar el del Licenciado Adolfo Ruiz Cortines en cuyo período presidencial "no cabe decir nada", que "dejó la casa sin gloria, pero también sin pena".
El Lasallismo vive su resurrección y su influjo renovador, saliendo de sus escondites y, por fin, respirando casi sin temor tras los aciagos días de persecución, heroicamente sufrida; los centros de formación vuelven del destierro voluntario; la chispa de la vocación al Instituto conoce sus mejores días.
En 1938, los Colegios "Cristóbal Colón" y "Simón Bolívar", obtienen incorporación oficial perdida quince años antes y funcionan en locales adquiridos y adaptados. El primero en la calle de Sadi Carnot, números 13, 34, 38 y 55; el segundo, en el antiguo "Zacatito". Con ocasión de la Coronación de la Virgen de Guadalupe, podrán reunirse ante el Legado Pontificio Cardenal Rodrigue Villeneuve, cuatro mil alumnos (1945).
Las Casas de Formación también adquirirán inmuebles adecuados o adaptados; el Noviciado Menor saldrá de Tacubaya a sus nuevos locales de Tlalpan, donde ya estaba instalado el Noviciado; la adquisición de una hermosa finca en Coyoacán dará cobijo al Escolasticado.
Éste, acaba de obtener su reconocimiento oficial como Normal "Cristóbal Colón" el 11 de mayo de 1942, y tienen que trasladarse diariamente a Sadi Carnot 38: salen a las 7:30 a. m. y reciben clases hasta las 5:00 p.m., hora en que regresan a la Quinta de los Olivos. Dos santos Hermanos han ayudado a la Divina Providencia en este auge: el H. Bautista Fernando Anzorena obtiene la incorporación oficial del Escolasticado; el H. Néthelme de Jésus, ha logrado construir los edificios y adquirir las propiedades.
MENSAJE DEL NUEVO HERMANO VISITADOR A SU DISTRITO
Saltillo, julio 15 de 1947.
Carísimos Hermanos Directores, Carísimos Hermanos, Queridos Formandos,
Seguramente Uds. recibieron con gusto la decisión del Régimen que hizo renacer el antiguo Distrito de México, formando con él una unidad independiente en nuestro querido Instituto. Es una señal de confianza en el presente y, sobre todo, en el porvenir, esta determinación que honra a todos ustedes; y a la que sus corazones habrán respondido gozosamente.
Pero .fue para mí una sorpresa indefinible, que yo haya cargado con la dirección del nuevo Distrito. El nombramiento vino a aturdirme en plena soledad; pero acompañada de tantos signos tan netos de que era la Voluntad divina, que no pude oponer a ella una irreductible resistencia. Confiado en la divina Providencia, que se sirve de instrumentos que designa para hacer su obra, pronuncié mi Fíat. Y con todo mi corazón, hoy, apenas llegado a esta tierra santificada por la sangre de los mártires, les presento los saludos de nuestros Superiores Mayores, y los saludo personalmente con todo el religioso afecto del que soy capaz. Me entrego totalmente a ustedes, para ser útil a sus almas, y a las obras que han ustedes sostenido con' un admirable denuedo y con un completo éxito. Mi buena voluntad y mi total entrega les pertenecen completamente, recordando, con dicha, que en pleno ardor de mi juventud, pasé en México seis meses, que dejaron en mi un imperecedero recuerdo.
Unidos todos, pues, en la caridad de Cristo Jesús y en el amor de la Virgen Inmaculada, continuaremos el trabajo lo mejor que podamos, para ser almas apasionadas de la perfección religiosa, consagradas generosamente a la defensa del alma de los niños y, siempre más dignos miembros del Instituto al que nos entregamos.
Dígnense Cristo Jesús, nuestro Rey; Nuestra Señora de Guadalupe, "que supo forjar una Patria"; San Juan Bautista De La Salle nuestro amadísimo Padre; nuestros Santos Hermanos y nuestros gloriosos predecesores que fertilizaron con su trabajo y, algunos, con su sangre este Distrito querido de México, bendecirlo, protegerlo y convertirlo en ardiente hogar de vida sobrenatural. Con estos sentimientos puedo decirme, por la primera vez, su muy abnegado servidor en Jesús y en María Inmaculada.
H. Bernard Alphonse.
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Y..., ¡al trabajo!, Ya sabernos que su llegada a Saltillo obedecía, en primer lugar, a animar el retiro de treinta días. Conjuntamente, otros Hermanos siguieron la primera semana; el total reunía treinta y cuatro "animados de muy buena voluntad",
según lo declara en una carta del 21 de julio al Hermano Netelmo, Visitador Auxiliar: "Estoy encantado del clima de aquí: radiante sol, temperatura deliciosa. La aclimatación mexicana, pues, está casi asegurada. En cuanto a la aclimatación como Visitador, veré cómo se presenta. Mientras y en espera, soy animador de Retiro y conferencista
"Recibí una hermosa carta del Hermano Benilde Justin, en la que me desea. que yo no tenga las dificultades experimentadas por él.. Parece, sin embargo, optimista en el cargo actual'.
Varias veces se refirió a su llegada, por avión, a Monterrey; decía que "había vuelto a nacer" en ese lugar, como Visitador esta vez. Le notamos animoso desde el principio, alegre, bondadoso y entregado a su nueva misión.
DIEZ AÑOS FECUNDOS: LA EXPANSIÓN DEL DISTRITO DE MÉXICO
¿Por qué iniciar esta historia con las fundaciones del Hermano Bernardo? La respuesta es fácil: con algo hay que principiar el relato de esa época y, este aspecto, está tratado muy a fondo en el tercer volumen de "La Salle en México", escrito por él.
Digamos, desde luego y, en toda justicia, que él encontró un crecimiento que estaba frenado por las circunstancias de la época; había peticiones no escuchadas desde el lejano 1930. Un testigo fiel del pasado reciente, era el Hermano Antonio María Lozano que ahora era Asistente y, que guió la mano del Hermano Visitador, dócil a sus clarividentes proyectos.
El Hermano Bernardo fundó en diez años siete centros escolares y preparó dos más que fueron inaugurados inmediatamente después de terminar su mandato; esto representa casi una fundación por año.
Se inicia un movimiento de lo que se llamaron "Colegios de extensión" que ahora conocemos como de "asesoría", serán tres los que en su gestión administrativa se abrirán.
Los Hermanos americanos fundaron en 1942 el Instituto "Regiomontano" en Monterrey; al Hermano Bernardo tocará proveer a su reemplazo con mexicanos. En esta forma, de seis colegios que recibió, serán catorce, diez años después.
Escuela "Cristóbal Colón"
Fundación: 2 de febrero de 1949, con dos obras al mismo tiempo: el coro de los Infantes de la Basílica de Guadalupe y una escuela primaria, cercana a la Basílica; en febrero de 1954 se iniciará la Secundaria. Los componentes del Coro de la Basílica son internos.
Colegio "La Salle" de León
Monseñor Manuel Martín del Campo, Obispo de León, era exalumno había cursado sus estudios en Morelia bajo la dirección de los Hermanos. Hizo gestiones en Roma para obtenerlos. El 11 de febrero de 1952 se inaugurará el Colegio "La Salle" con cinco salones de primaria. Pronto se construirá un gran edificio pues acuden numerosos alumnos.
Colegio "Margil" de Zacatecas
En 1908 se fundó el Colegio, el Hermano Antonio M. Lozano fue alumno y, de allí pasó al Noviciado Menor; es evidente su inclinación para la nueva apertura, todavía más cuando Monseñor Francisco Javier Nuño, gran amigo de los Hermanos, hace firme petición y deja su propia casa para la Comunidad: será en septiembre de 1952. La Secundaria será inaugurada en 1955. El Colegio "Margil" tendrá también internado.
Instituto "Laguense"
Gracias a las instancias de Monseñor José Garibi y Rivera, el Patronato pro Instituto Laguense inició la construcción de un moderno edificio. La intención hacia esta fundación fue netamente vocacional, pues los Altos de Jalisco se habían distinguido por su fervor en la "Cristiada" y a sus numerosas vacaciones religiosas. Abrirá sus puertas en septiembre de 1953.
Colegio "Regis" de Hermosillo
Monseñor Juan Navarrete, arzobispo de Hermosillo, secundado por el Padre Javier de León Wentworth, quiso promover la educación cristiana en su Diócesis; su carta del 2 de junio de 1952 expone sus necesidades y recibirá esperanzas para 1955. Cuando el Hermano Bernardo fue a visitar Sonora, se encuentra que el Colegio "Regis" ya existe desde 1942 y tiene un nutrido internado. El Hermano Asistente hace una segunda visita y se planea el traspaso: tendrá lugar el 12 de septiembre de 1955.
Colegio "Guadiana" de Durango
Desde que el Instituto Francés de La Laguna lanzó sus actividades educativas, el Arzobispo de Durango inició sus reiteradas invitaciones; el Hermano Netelmo de Jesús recibió nueva petición, la que turnada a Roma, obtuvo la aceptación para 1955; efectivamente, en dicha fecha el 6 de septiembre abrirá sus puertas el Colegio "Guadiana".
Escuela gratuita de Xola
El Sr. Arzobispo de México vio la conveniencia de que abriéramos una escuela gratuita, aunque teníamos una en la Villa de Guadalupe, sostenida por la Basílica. Por ciega obediencia se procederá a la fundación. Aunque su existencia fue corta, ya que no estuvo frecuentada por alumnado necesitado económicamente, al abandonarla se tomarán dos escuelas netamente gratuitas y ella seguirá en otras manos.
Al describir el origen de estas siete fundaciones, he omitido voluntariamente datos fáciles de encontrar en "La Salle en México", tercer volumen.
Se aludió a tres "Colegios de extensión" que fueron:
Colegio "Miguel Hidalgo" de Tapachula
Monseñor Manuel Urbina recogió la petición que el Obispo de San Cristóbal de las Casas, había hecho al Superior General Atánase Emile, en su visita a México; Don Lucio Torreblanca, efectivamente, estudió con los Lasallistas en Puebla antes de 1914. El Superior General dejó en manos de los responsables locales la decisión. Sabedor de la esperanza, acudió al Delegado apostólico Monseñor Piani quien entregó una tarjeta para el Hermano Bernardo; pedía un profesor seglar que iniciara la obra, Ezequiel Nieto Fuenlabrada aceptó. Gozará del total apoyo del Instituto y de Monseñor Urbina. Funda el Colegio "Miguel Hidalgo" en un verdadero territorio de "misiones". No por nada el H. Bernardo la describe: "Fundación de urgencia".
Colegio "José de Escandón" en Ciudad Victoria
La experiencia de Tapachula había abierto una brecha a la esperanza en lugares faltos de instituciones educativas católicas. Los que están en lista de espera serán los más favorecidos, lo que acontece para Ciudad Victoria: desde 1920 el antiguo Capellán de los Hermanos de Monterrey (antes de 1914) firma la súplica, es ahora el Sr. Guadalupe Ortiz; y el Hermano Visitador es nada menos que el H. Netelmo, el entonces Director del Colegio "Sagrado Corazón" de Monterrey. La segunda petición es de 1928 y la firma el Sr. Obispo Mons. Serafin M. Armora. La tercera, del ahora Cardenal Ernesto Corripio Ahumada, en 1957. La cuarta será el "Comité Proeducación Privada" en su visita en el Colegio Cristóbal Colón; una tenue luz aparece tras alegatos y súplicas: fundarán el Colegio y un Lasallista irá a supervisarlo... dicen en coro... La supervisión funciona tan mal, que proyectan cerrar el plantel... hasta que salen de Cuba los Lasallistas: dos de ellos y un Escolástico irán a Ciudad Victoria el 12 de agosto de 1961...
Colegio "La Salle" de Ciudad Obregón
El Padre Javier de León, al dejar en manos de los Hermanos el Colegio "Regís", va a dirigir otro colegio en esta Ciudad con la promesa de que tendrá Hermanos en fecha todavía no determinada. Como se trata de un experto en educación, seguirá "supervisando" por varios años, hasta que la división de la Diócesis de Hermosillo hace peligrar la sucesión en manos de Lasallistas. Con el Hermano Bernardo, seguirá supervisado todavía. Pero se tomará con una comunidad en septiembre de 1959.
El Instituto "Regiomontano" de Monterrey
El Colegio del Sagrado Corazón y el Guadalupano, fueron fundados en 1908; la Revolución suprimió la presencia Lasallista en Monterrey y, el 10 de mayo de 1914, despachó a los Hermanos a bordo de un tren para ganado, rumbo a la frontera con los Estados Unidos.
Ambos planteles dejaron huella y semilla; así es cómo ya en 1916, el Sr. Arzobispo, Monseñor Guadalupe Ortiz, antiguo Capellán de los Hermanos, escribe al Hermano Netelmo, último Director del Colegio y entonces Visitador del Distrito de Antillas, suplicando el retorno de los Lasallistas.•
Al crearse el Distrito Antillas-México, insiste ante su primer Visitador Hermano Alcimo; posteriormente aprovecha el paso del Hermano Nivard Joseph, Asistente, por el sur de los Estados Unidos, quien aconseja una anexión a ése Distrito en el año de 1930.
El expediente "Monterrey" contiene once cartas entre 1929 a 1932; una de ellas dirigida al Bro. August, con la súplica sugerida por el H. Nivard. Otra, del Sr. Arzobispo Ortiz contiene un esbozo de contrato.
A causa de un acuerdo logrado con los Hermanos Maristas, el grupo de peticionarios sugiere que nos abstengamos de abrir Colegio en Monterrey por unos años, pero, audaces y perseverantes, vuelven a la carga en 1942; cuentan con el 1-1. Netelmo como intermediario ante el H. Visitador americano.
Ahora, en 1942, Monseñor Guillermo Tritschler patrocina una entrevista del Sr. Don Ricardo Quiroz con el Hermano Ernest, Visitador del Distrito de New Orléans Santa Fe: resultó alentadora. Dos cartas más se cruzan antes de la definitiva.
Cuál no fue la alegría del presidente de la Comisión al recibir la buena noticia de la aprobación por parte del Consejo de Distrito y el envio de seis Hermanos para cuatro años de primaria y uno de secundaria. "Por lo tanto pongan manos a la obra".
De inmediato surgieron cinco comisiones: Finanzas, Incorporación, Locales, Mobiliario, Inmigración. Don Andrés G. Sada será el presidente del Patronato -Fomento de Instrucción Primaria y Secundaria, A. C" es el Director del grupo industrial "Vidrio Plano", llevará a buen fin la construcción de un moderno y completo Colegio inicial.
El Hermano Marcelino M. Lacás, que había trabajado en México desde 1909 a 1914, ha desempeñado en los Estados Unidos cargos de importancia desde 1919 como Formador, como Director del Colegio de El Paso, Texas, por dos periodos. Se ha pensado en él corno Visitador del Distrito, cargo que él declina; asume el de Director de St. Michael's por medio año y por segunda vez en El Paso; cuando es designado como fundador del Instituto Regiomontano tendrá cincuenta y dos años y será fundador de una obra por quinta vez.
El 2 de septiembre de 1942 inicia sus actividades el "Regiomontano" con ciento diez alumnos. Serán setecientos cincuenta en 1949 cuando el Hermano Bernardo, Visitador del Distrito de México, designará un grupo de cuatro Hermanos mexicanos que irán a incorporarse al Instituto "Regiomontano".
Todos reconocemos que el "Regiomontano", tuvo corno característica desde su fundación, la atención y cariño hacia los Alumnos, don de gentes hacia los Padres de Familia, exigencia académica respetuosa de la excelencia humana: "Esto Vir" "Semper Ascendens".
Desde que estuvo al frente del Noviciado Menor de Las Vegas, Nuevo México, el H. Lacás había escrito: "Me parece que demasiados se contentan con instruir y muy pocos de educar".
FOMENTO DE LAS VOCACIONES
El espectacular despliegue de obras, todas las cuales crecían, pues no nada más eran fundadas, nos lleva a indagar las posibilidades de personal que necesariamente debía aumentar paralelamente a las exigencias adquiridas.
En 1947, se contaba con ciento diecinueve Hermanos y treinta y un Escolásticos; en 1958 éramos 204 Hermanos en Comunidad y veinte Escolásticos; es decir, que de ciento cincuenta pasamos a doscientos veinticuatro; 83 eran Hermanos de Votos Perpetuos,
Contando el Aspirantado de Guadalajara, eran 120 Novicios Menores; los 62 Novicios estaban en tres grupos. Este número es solamente de mexicanos, pues en el Registro aparecen también cubanos y centroamericanos. Habrá seis Novicios Menores en St. Maurice y ocho Novicios en Bordighera. Hay que agregar dos Escolásticos en Annappes.
" ¡Hallar una explicación a este áureo fenómeno resulta fácil: el disfrute de mayor libertad experimentada en el País bajo los gobiernos de Don Manuel Ávila Camacho y del Lic. Miguel Alemán, que siguieron a los años de anterior opresión, fue una explosión que cristalizó en obras de justicia, de educación y de progreso!. "
Esta cita es del Hermano Bernardo al presentar el tercer volumen de "La Salle en México", Creo que hay que respetarla. Lo único que me permití, fue cotejar las cifras én el Registro del Noviciado. Es evidente -que, aunque no estén falseados los datos, se deben leer como un momento cumbre en el que tres grupos conviven accidentalmente: 16 pertenecen a 1956, 18 a 1957 y 28 a 1958; en varios meses cambiarán las cifras.
Da fe un diagrama del tiempo, que reproducimos, con las correcciones que el mismo Hermano Bernardo hizo al prolongar las fechas hasta la división del Distrito en 1960.
Alguien dijo que "en la carrera acelerada no pueden faltar quienes cojean". Admitamos esa sabia observación y admiremos al Hermano Bernardo que con gran cariño, no faltó de firmeza, "se hace todo para todos para ganarlos a todos'; logró prosperidad pujante que reconocen colaboradores a los que él se refiere en los siguientes términos:
"Es la época de la expansión que aparecía por fin. Una primavera radiante pedía siembras y prometía cosechas(...). La de un verano ubérrimo cuando las cosechas no caben en los silos, a todo lo largo del País".
"La Salle triunfa ampliamente. Sus hijos se multiplican y no bastan para recoger las mieses. ¡Es la época de oro! (..) Pretende también recordar la "patrulla descalza" de maestros que, sin figurar en los cuadros directivos, dejan fecundas huellas en muchas almas por su labor callada y abnegada".
(La Salle en México, presentación, Vol. 3).
ACONTECIMIENTOS VALIOSOS OCURRIDOS DURANTE ESTE DECENIO
Cuando los hechos acontecen dejando a su paso consecuencias "señeras", pueden convertirse en lo que, años después, se definió como "signos de los tiempos" por varios Sumos Pontífices, especialmente Juan XXIII y Paulo VI. Son verdaderos mensajes, lecciones que transparentan la presencia de Dios en su acción.
La visita del Superior General Atanase Émile, la celebración del Tricentenario del nacimiento de San Juan Bautista De La Salle, Aniversario 50 de la fundación del Distrito de México, fueron ocasión de serias reflexiones y análisis de la realidad del Distrito.
Pudiéramos decir que fueron signos para nosotros y que ayudaron poderosamente al Hermano Bernardo a imprimir, en el Distrito, corrientes de pensamiento y acción que lo dinamizaron: Dios se hizo presente a través de ellos y, providencialmente, contribuyeron a su desarrollo. Relatémoslos en palabras del mismo Hermano Bernardo. Visita del Hermano Atánase Émile Superior General en el año de 1948 El Distrito de México acaba de ser constituido en unidad específica el año anterior(...) El 28 de junio el avión que lo trae de Cuba se posa en el aeropuerto de la Capital. Son las once 'de la noche cuando se presenta en Tlalpan. Todo el personal del Distrito está formado para la recepción.
Su primera palabra es conquistadora para algunos: "Pero, ¿qué hacen a esta hora? Vayan a acostarse". Se adelanta y penetra en la Capilla para saludar al Señor y, luego se efectúa la presentación de la concurrencia por el Hermano Visitador.
"Aquí tiene a su Distrito puesto que Ud. le dio nacimiento: es joven y pequeño, pero ¿acaso no nació adulto?". Un sonido gutural subrayó la expresión, ciertamente muy acertada. No sabemos si fue de aprobación o de incredulidad.
Su permanencia en México duró una semana. Visita los tres colegios existentes en la Capital, las Casas de Formación y, luego va a Puebla. Aprovecha los festejos de un Triduo en honor del Beato Hermano Benildo, recientemente elevado a los altares; el Hermano Visitador ha traído mucha documentación gráfica, pues asistió a la ceremonia como Segundo Novicio
El Superior entusiasma a todos con sus Conferencias sobre San Juan Bautista De La Salle, charla amablemente con los formandos, arenga a los alumnos, en un magnífico castellano, a ser estudiantes modelo.
Visita a las autoridades eclesiásticas y civiles y se gana la simpatía de todos por su prestancia, su porte marcial, sus arranques de entusiasmo, y por sus contestaciones llenas de "humor".
A su vez, los Colegios en las recepciones escolares, le descubren la riqueza artística de los alumnos: las canciones mexicanas resuenan, los instrumentos musicales, especialmente las marimbas, invaden el aire con sus alegres notas, etc...
Las casas de formación ofrecen una fiesta teatral de altura, la representación de los "Sueños de Tinin", etc... El Hermano Netelmo, en la misma fiesta, evoca, emocionado, la historia heroica de un Distrito "que nunca quiso morir".
Entre los banquetes se destaca el que le ofrecieron los ex alumnos del C.C.C., con discursos de altos vuelos y, sobre todo, de la hermosa poesía "El Peldaño", magistralmente recitada por su autor el ex alumno Don Alfonso Junco.
No faltó la Misa Pontifical celebrada pór Monseñor Lucio Torreblanca, ex alumno y obispo de San Cristóbal de las Casas. Aprovechó, en un ágape, para deslizar en el brindis, con delicada osadía, la petición de tener Hermanos en su Diócesis de Chiapas.
La despedida tiene lugar en el espléndido marco de Tlalpan, con banquete, discursos y regalos, a lo que contesta el Superior con vibrante discurso despidiéndose de sus valientes hijos mexicanos con estas tres palabras: "GARDEZ CET HERITAGE”.
CINCUENTA ANIVERSARIO DEL ARRIBO LASALLISTA A MÉXICO 1905-1955
Relatar los festejos que intentaron celebrar la llegada de los cuatro Misioneros Lasallistas, exigiría un capítulo completo. Le dedicamos unas páginas para ponerlos en evidencia, pero sin muchos pormenores. Monterrey se adelantó. En efecto, el 4 de noviembre de 1954, se bendijo la primera piedra de la Iglesia San Juan Bautista De La Salle y los terrenos donde se construirán los edificios de la Secundaria y Preparatoria; se bendijo también el recién terminado Centro Recreativo "Marcelino M. Lacás"; al día siguiente, el Gobernador y el Señor Alcalde colocaron la primera piedra del futuro edificio antes mencionado.
Puebla aprovechó la presencia de sus alumnos internos para inaugurar el soberbio auditorio recién construido. El 10 de noviembre, Monseñor Octaviano Márquez, Arzobispo y ex alumno, celebró Misa Pontifical seguida de un vibrante Te Deum. Siguió la bendición del Auditorio, banquete de trescientos cubiertos y, fiesta en honor del Sr. Gobernador Rafael Ávila Camacho, en dicho local.
El día 3 de diciembre de 1955 fue, sin duda, el más significativo, en él se recordó la peregrinación de los pioneros al Santuario Guadalupano. Hermanos de la Capital y representantes de los de la Provincia, vienen a la ilustre Basílica y asisten a la Misa Pontifical celebrada por el Delegado Apostólico Monseñor Guillermo Piani. Sú homilía concluye con este incisivo dilema: "o santo o nada".
En el salón de fiestas de la Escuela "Cristóbal Colón", se desarrolla un programa en honor de los Hermanos Fundadores. En la tribuna de honor está el Hermano Asistente rodeado por: el Hermano Antoine Claude, del primer grupo de 1905; el Hermano Gerardo Monier representa al segundo; el tercer grupo hubiera sido representado por el Hermano Netelmo, pero se encuentra en cama, muy delicado. Por la tarde, la Virgen del Tepeyac acoge nuevamente a sus hijos quienes develan la placa alusiva, en plata repujada de 30 por 10 cros. cuya inscripción reza así:
1905 CINCUENTENARIO 1956
RECUERDO DE LA PEREGRINACIÓN DE LOS CUATRO PRIMEROS HERMANOS HECHA PARA CONSAGRAR A LA PATRONA DE MÉXICO LA NUEVA PROVINCIA, TODOS LOS QUE FORMARAN PARTE DE LA MISMA Y TODO EL BIEN QUE EN ELLA SE HICIERA.
H. J. Jebert, Adrien Marie, Amedé François, Antoine Claude. XII 1955
En febrero, el "Benavente" quiso recordar la fundación develando cuatro placas conmemorativas:
1 a. En el Auditorio como ex voto del aniversario.
2a. En la "Concordia", escuela oficial hoy día.
3a. En la fachada de "San Pedro y San Pablo", hoy oficina de Correos.
4a. En la fachada de "San Ignacio", hoy Hospital San José.
En mayo hubo una concentración de cuatro mil alumnos y más de mil familiares, con motivo de la Misa Pontifical celebrada por Monseñor Miguel Darío Miranda, Arzobispo de México.
Nuevamente, en junio, la Basílica fue escenario de la primera comunión de quinientos niños procedentes de las cuatro obras de la Capital: "Cristóbal Colón", "Simón Bolívar", Escuela "Cristóbal Colón" y Escuela de Xola.
Sábado 23 de junio: Televicentro acoge el Coro del Instituto "Francés de Laguna" así como la Banda de Música del Instituto "Regiomontano".
Domingo 24 de junio: soberbia e imponente fiesta pública en el Auditorio Nacional. Unas veinte mil personas presenciaron el homenaje a la obra del Señor De La Salle. Todos los Colegios estaban representados por su contingente debidamente uniformado actuando; según el caso, por su banda de guerra, su banda de música, su coro, su equipo de gimnasia, de pulsadas, etc...
Hermosillo, Saltillo, Monterrey, Zacatecas, Matamoros, Durango, Guadalajara, León, Lagos, Tapachula, Tuxtla Gutiérrez, estuvieron presentes junto con los colegios "Cristóbal Colón", "Simón Bolívar", La Villa, Xola, Puebla.
El desfile de los contingentes con su bandera, honores a la insignia nacional por doscientos clarines y tambores, marchas militares, ejercicios calisténicos, evoluciones complicadas: espectáculo raramente visto y oído por su precisión, su variedad y su elevación artística,
El número de gala y de elocuencia estuvo a cargo de los Hermanos Víctor Bertrand, Rafael Martínez, Salvador Pérez y Mariano Ramírez, quienes bosquejaron un solemne elogio al Fundador con imponente maestría.
Concluyó con un cuadro plástico viviente que representaba al mundo entero rindiendo homenaje al Señor De La Salle.
Evidentemente que el Hermano Armando Carrillo fue el inspirador y ejecutor de esta artística representación, que cerró con broche de oro esta apoteótica fiesta.
Se supo, después, que cerca de treinta agentes de la Secretaría de Educación Pública asistieron y rindieron un informe de lo más elogioso, pero tuvieron que agregar que tuvo carácter de "acto de culto"... Al parecer, no hubo para ellos diferencia entre "culto y cultura".
Faltaba otro homenaje público: la fiesta deportiva que se desarrolla en el Estadio de la Ciudad de los Deportes. Cuadro majestuoso del lugar, decoración sobria y elegante; dos portaestandartes de veinticuatro metros de altura con los emblemas de la Familia De La Salle, rodeados por los dieciocho escudos de los Colegios Lasallistas; ejecutado por el Hermano Armando Carrillo.
Imposible resumir los números realizados por los seis mil alumnos de los Colegios de la Capital y de Puebla, ante una multitud de más de quince mil espectadores cuyo entusiasmo se desbordó continuamente.
Desfile marcial al son de sus bandas militares, ejecución de evoluciones con elegancia y precisión, exhibición de ejercicios de `tumbling' tablas gimnásticas con banderas y mancuernas. Los grupos de 5° y 6° de Primaria con mil doscientos gimnastas, se ganaron estruendosos aplausos por la perfección rítmica de sus ejercicios. De pronto se apagó la luz; al volverse a encender apareció un enorme y gigantesco cuadro plástico en colores sobre el verde césped con las fechas: "1906-1956"; mil trescientos niños realizaron esta hermosa proeza; al mismo tiempo, en las tribunas, aparecieron letreros vivientes: "CINCUENTENARIO", "1906 LA SALLE 1956", "C. C. C", realizados por los alumnos de la secundaria del C. C. C.
Los juegos pirotécnicos fueron el momento culminante: estallaron en torno a un cuadro de seis por seis metros, que representaba a San Juan Bautista De La Salle y las fechas 1906-1956. Seis castillos deslumbraron literalmente siempre teniendo en el centro, al Patrono de los Maestros.
Con pena hubo que alejarse de esta exaltación artística, en plena noche y, llevar a casa, el recuerdo de una fiesta rara vez presenciada en México con su connotación religiosa.
Los artífices de semejante solemnidad fueron los Hermanos Coordinadores de los Colegios "Simón Bolívar", "Cristóbal Colón", "Benavente"; en particular los profesores de educación física, Franco y Lazcano; los Hermanos Salvador Pérez y Armando Carrillo estuvieron al frente.
Todos entregaron lo mejor de su persona para la realización de las Bodas de Oro, que pusieron muy en alto el entusiasmo fervoroso y el amor vocacional de los Lasallistas, su colaboración decidida, su trabajo constante y profundo en el alumnado, su fe en la obra del genial fundador de la Escuela. Podremos concluir que estos hechos crearon un clima que prevaleció en el Distrito, caracterizándolo por las expresiones recogidas por el autor de ambos relatos, ocurrido, el primero, a los comienzos de su gestión animadora y, el segundo, casi al término de su administración. Ambos marcan perfectamente, cual fotografias instantánea, el movimiento que imprimió en el Distrito con su bondadosa actuación; su modestia atribuye a los Hermanos la tónica del diario acontecer; en realidad, consiguió proyectarse y conseguir una verdadera mística, una armoniosa existencia en continuo desarrollo.
Desfile marcial al son de sus bandas militares, ejecución de evoluciones con elegancia y precisión, exhibición de ejercicios de `tumbling' tablas gimnásticas con banderas y mancuernas. Los grupos de 5° y 6° de Primaria con mil doscientos gimnastas, se ganaron estruendosos aplausos por la perfección rítmica de sus ejercicios. De pronto se apagó la luz; al volverse a encender apareció un enorme y gigantesco cuadro plástico en colores sobre el verde césped con las fechas: "1906-1956"; mil trescientos niños realizaron esta hermosa proeza; al mismo tiempo, en las tribunas, aparecieron letreros vivientes: "CINCUENTENARIO", "1906 LA SALLE 1956", "C. C. C", realizados por los alumnos de la secundaria del C. C. C.
Los juegos pirotécnicos fueron el momento culminante: estallaron en torno a un cuadro de seis por seis metros, que representaba a San Juan Bautista De La Salle y las fechas 1906-1956. Seis castillos deslumbraron literalmente siempre teniendo en el centro, al Patrono de los Maestros.
Con pena hubo que alejarse de esta exaltación artística, en plena noche y, llevar a casa, el recuerdo de una fiesta rara vez presenciada en México con su connotación religiosa.
Los artífices de semejante solemnidad fueron los Hermanos Coordinadores de los Colegios "Simón Bolívar", "Cristóbal Colón", "Benavente"; en particular los profesores de educación física, Franco y Lazcano; los Hermanos Salvador Pérez y Armando Carrillo estuvieron al frente.
Todos entregaron lo mejor de su persona para la realización de las Bodas de Oro, que pusieron muy en alto el entusiasmo fervoroso y el amor vocacional de los Lasallistas, su colaboración decidida, su trabajo constante y profundo en el alumnado, su fe en la obra del genial fundador de la Escuela.
Podremos concluir que estos hechos crearon un clima que prevaleció en el Distrito, caracterizándolo por las expresiones recogidas por el autor de ambos relatos, ocurrido, el primero, a los comienzos de su gestión animadora y, el segundo, casi al término de su administración.
Ambos marcan perfectamente, cual fotografias instantánea, el movimiento que imprimió en el Distrito con su bondadosa actuación; su modestia atribuye a los Hermanos la tónica del diario acontecer; en realidad, consiguió proyectarse y conseguir una verdadera mística, una armoniosa existencia en continuo desarrollo.
OBRAS MATERIALES REALIZADAS DURANTE ESTOS DIEZ AÑOS DE EXPANSIÓN.
Dice el Hno. Bernardo en el tercervolumen de "La Salle en México"
"Para vier la actividad en ese ramo basta con echar uno ojeada sobre lo realizado durane los años que no interesan"
Tanto las fundaciones que ya tratamos anteriormente como las construcciones que relataré brevemene, destacan las figura del Hermano Bernardo y la calidad de relación que llevó con los promotores de las primeras y los ejecutores de las segundas.
Varias personas fueron puntales de estas actividades: el Hermano Nérelmo le que serefiere a construcciones para varios Colegios y Centros Formación; el Hermano Alfonso Fidel Huerta. como experto manejado, 'id, obreros; ingenieros y arquitectos, como el Arq. Gabriel Terrés que proyectó cuatro; los miembros de "Patronatos" que vieron en el H. Bernardo un experto v cuya amistad distinguida entretejió lazos firmes.
El Colegio "Benavente" de Puebla funcionaba en el Edificio "San Luis., antiguo convento de las Teresianas, (5 de Mayo 1803). Pero en 1945 el propietario. Sr. M. de la Sierra, anuncia por acta notarial que dentro de tres años deberá abandonarse el local, adquisición de terreno y construcción de un gran edificio, asi pasará el Colegio Benavente a su nuevo grah inmueble de Av. Revolución # 7 en 1948-1949.
La ampliación de la calle de San Fernando en Tlalpan, privará en breve al Noviciado de la casi totalidad de sus locales; el mal es en realidad un bien y, empujados por la Divina Providencia, se construye totalmente de nueva planta, entre 1951 y 1952.
Un Patronato encabezado por Don Abraham Vega Aranda y el Padre J. Guadalupe Navarro, se lanzan a la construcción del futuro Instituto Laguense en terrenos de "La Jabonera" después de desechar varios proyectos. De 1951 a 1953 vigilará el desarrollo.
El Colegio "La Salle" de León, alojado inicialmente en la Casa del Sinarquista, no puede contener al pujante alumnado inesperado debió lanzarse a la construcción en la Colonia Andradept.. Fue use" en1954-1955
El Colegio Febres Cordero habia estrenado edificio en República # 353 mediante la construcción de doce aulas en 1946 a 1947.. fue tal la afluencia del alumnado, que tuvo que ampliarse en 1948 a lo largo de la calle República.
El Colegio Cristóbal Colón crecía desaforadamente, por lo q hubo de El una preparatoria separada de la Secundaria, en Sadi Carnueot #13; eso tuvo lugar en los mismos años de 1947-1948.
Tres obras atacarán funcionó o paralelamente en Monterrey donde el plan de las "Tres mitades" funcionó admirablemente, fusionando los esfuerzos del Patronato, de los Padres de Familia y de los Hermanos' así surgieron el Centro Social M. Lacás" en 1954, se inició la Iglesia de San Juan Bautista Salle en 1955 y, el Bachillerato en 1956.
La comprensión del Hermano Bernardo fue la clave para su realización.
La fama del Instituto "Francés de La Laguna" cundía por toda la parte norte de la República; sin embargo, sus construcciones eran modestamente construidas ion el humilde adobe y, en 1955, surgió su Internado modernamente realizado.
El Hermano Bernardo tuvo que iniciar tres obras más, que rebasarán el modo de su mandato: el Noviciado Menor de León, en vista de que el Aoantado de Guadalajara prosperaba tanto, que exigía mejor local y autonomía. Se iniciará en 1957.
El Colegio "Simón Bolívar", reducido a sus locales de 1910, pese a una moderna construcción en 1932, clamaba'por su extensión en la Avenida Río Mixcoac 34; igualmente se iniciará su edificio en 1957.
La futura fundación del Colegio "Bolonia", a la sombra de la Virgen de San Juan de los Lagos, inició su edificio también en 1957: tres obras se realizaban al mismo tiempo en el último año del Hermano Bernardo.
FOMENTO DE LA VIDA ESPIRITUAL QUE EL HERMANO BERNARDO
El inicio de su gestion al frente del Distrito por un retiro de treinta parecía lógico seguir, en esa linea, su acción oculta y el impulso espiri, imprimiría a lo largo de los diez años..Fue más fácil ver su acción dinámica, que se puede evaluar con hechos, cifras, lugares.
Toca ahora su turno el alma que es más dificil de ver, pero que existe y es causa de los efectos visibles. En este aspecto tenemos que notar la ausencia de espectaculares actuaciones, que ceden ante una acción oculta, continuada, de impulso a través de sencillos recursos. Nada de nuevo en los retiros, visitas canónicas, correspondencia. Pero una continuidad y fidelidad de presencia monótona que produjo frutos palpables.
El estilo de los Retiros fue el tradicional, pero se multiplicaban las sesiones dividiendo los grupos en pequeños contingentes. Así se llegó a tres sesiones para los Hermanos del Calendario "A", y otras tres para los del "B". Asi quedaban muy facilitadas la entrevista personal, la oración, el silencio.
Los retiros largos se efectuaron indefectiblemente para los Hermanos jóvenes que pudieron seguir cada uno; dos sesiones de veintiún días y, una de treinta antes de la Profesión Perpetua; los centros de formación tenían sus retiros aparte para Toma de Hábito y Primeros Votos.
Las visitas, dos por Comunidad, eran largas y reposadas; con un Distrito más bien reducido, pues se inició como Visitador con seis Comunidades y tres Centros de formación y, al mismo tiempo, todavía bastante compacto, no tan extenso.
Al finalizar su período, el trabajo no cambió estas nervaduras; un fenómeno raro se produjo en el Hermano Bernardo, su facilidad de sueño, que fue su cruz de juventud, le permitió viajar de noche en sus desplazamientos, logrando un ahorro de tiempo muy apreciable.
Dejó seis carpetas con hojas sueltas que son los resúmenes de sus conferencias y que contienen la mejor doctrina espiritual de su tiempo, fuera de los temas litúrgicos con temas obligados en las conferencias dominicales.
La Cruz, el Crucifijo, el pecado, la conversión, la mortificación interior, la perfección, el examen particular, los ídolos, las crisis: temas exigentes que desarrollaba con insistencia pero sin exageraciones.
Experiencia de Cristo, experiencia de oración, meditación encuentro con Dios, enemigos de la piedad, las devociones a María, San José, los Santos, Beato Benildo, temas en los que se notaba unción y experiencia de sus dificultades vencidas.
Educación cristiana, la misión, el Reino, nuestro carisma, el espíritu del Instituto, la Iglesia, testigos de Cristo, "postulantes" de Cristo; en estos tópicos era notable su celo apostólico en su dedicación incesante al trabajo.
Fe, humildad, pureza de intención frente al deber; sus ideas sobre el Retiro, "¿Qué será mi retiro? ¿Qué disposiciones me animan en este retiro?" El encuentro con Dios; era como exponer su sed de Dios que consignó en cada retiro
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Bondad: de Dios, de María, de San Juan Bautista De La Salle, Eucaristía, que más por sus actuaciones bondadosas pudiera ilustrar.
Dos libretas completamente escritas, contienen ejemplos, testimonios, anécdotas, propias para ilustrar sus lecciones de catequesis, sus conferencias o para dar consejos apropiados.
Como la pasión por la buena lectura lo animó siempre, su conversación era muy agradable e ilustrativa, así como edificante; fue sustento de su acción y de sus relaciones apostólicas y sociales, muy propias para sembrar el buen espíritu.
SU PROPIA VIDA ESPIRITUAL Y SUS RETIROS SIENDO VISITADOR
El Hermano Bernardo tuvo preciosas oportunidades para mantener la renovación lograda durante el Segundo Noviciado; además, se procuró la forma de hacer varios retiros durante el año, de modo que mantuvo su nivel espiritual con toda fidelidad.
En 1950, del 9 al 17 de mayo, siguió el Retiro de Superiores Mayores en Roma del que se ofrecen algunas impresiones que nos dan la tónica de sus tres primeros años de Visitador.
"Primer día. Entré al Retiro con entusiasmo, con gusto, aún con facilidad, pese a la fatiga que se traduce por el sueño. A pesar de las distancias, de las preocupaciones, de las impresiones de todo género, fruto del viaje, visitas a Lille, Lyon, St. Maurice, a la familia, me entregué para hacer un buen trabajo".
"Los tres años desde que hice ese hermoso Segundo Noviciado han pasado; no he leído y, menos, practicado el plan de vida que elaboré entonces... Voy a leerlo, releerlo, repensarlo... rejuvenecerlo, renovarlo sobre todo, quiero hacer un reajuste de mi vida según sus consignas".
"Voy a pensar bien esta realidad: ¿Cuántas veces, en el Tribunal de Dios, se habló de mí al presentarse un alnia para ser juzgada?, Almas de mis antiguos alumnos, almas de mis amigos, almas de mis inferiores que tuvieron que ver conmigo, almas de los que salieron de su vocación: ¿Qué dirá Dios? ¿Qué le dirán a Dios? ¿Se escudaron en mí para excusarse? ¿Para acusarme? He de asumir mis responsabilidades valientemente".
"Segundo día. Día consagrado a estudiar el pecado y detestarle, a destruirlo en todas sus formas: en mí sobre todo y en los demás, en los viajes, en mis deberes de estado, mostrar el cielo con mi ejemplo, ser guía, apoyo, muralla, fortaleza sin omitir las manifestaciones de bondad".
"Desde hace tres años, en que hice mi confesión general, he vivido mucho, he visto mucho, mucho he aprendido. Debo reparar tantas faltas mías y de mi Distrito. He tenido dos largos coloquios ante las reliquias del Santo Fundador. Le he pedido que guarde el Distrito, que bendiga el surco de mi acción, que no perdamos su espíritu".
Tercer día. Limpieza de mi alma, oración muy ben hecha. Hermosa misa por los Difuntos; cantos muy piadosos. Hice mi confesión de tres años, bien, sincera, ferviente. Lo que más destacó es mi pereza y negligencia. No soy bastante enérgico. Vida arrollada por tanto asunto. Vida "automática" esa es mi definición".
"Sexto día. 15 de mayo. Hoy es la fiesta del Santo Fundador, pasaré mi día como intercesor de mi Distrito ante las reliquias del Santo, con fervor particular. Por la mañana, considerar en qué forma fue instrumento de Dios para la fundación".
"Pensar que Dios acepta todos los instrumentos, sólo pide la fidelidad, la colaboración". El Santo Fundador lo fue, indagando cuidadosamente su Voluntad, buscándola por doquier y en cualquier indicio. Luego, fue constante en seguir la Estrella sin pusilanimidad, sin debilidad... Se consideró siempre como el servidor de Dios, su instrumento, el cual no pide más que se sirvan de él y que, después, lo releguen cuando el trabajo esté terminado.
"He rezado mucho al Santo por el Distrito: sus Hermanos, sus obras, los .formandos. Tengo, sobretodo, un recuerdo para los Hermanos jóvenes, a fin de que sean fieles a Cristo, que se apeguen al Santo Fundador y a su Regla". "Acaban de leer el decreto que proclama al Santo como Patrono de los Maestros Cristianos. ¡Gran honor para el Santo y para el Instituto! ¡Qué orgullo debo sentir porque miles y miles de valientes Educadores lo han recibido como su especial Patrono! Viene a ser para mí, para nosotros sus hijos, alguien muy cercano e incluido en nuestras vidas, imitado en nuestros procedimientos, implorado en nuestras plegarias. Sus ideas, sus métodos, deben ser los míos, ¡Oh Santo Patrono, que seamos dignos de tu glorioso patronato!
"Por la noche sostuve otro coloquio con el Santo Fundador. Le prometí esforzarme y hacer todo lo posible para mantener su línea de conducta en esta porción lejana de su heredad, que me han encomendado".
"Séptimo día. Por desgracia ¡el Retiro toca a su fin! Formularé mis resoluciones; valientemente trazaré el camino a seguir; he de canalizar mí vida y sus energías; tengo que convertirla en canto de loor en alabanza a Dios, canto aceptable al Cielo".
"No se trata de vivir en pasatiempos... Se trata de vivir para realizar un trabajo provechoso y duradero... de sembrar para poder cosechar un día ya muy próximo, ciertamente... Entonces recibiré lo que habré realizado y comprado con mis buenas obras. ¡Oh, qué insensato es uno al perder el tiempo en puras fruslerías!
En 1952, del 23 al 29 de abril, se refugia en una Casa de Ejercicios en la Tasqueña. Por un lado, la sed de Dios lo persigue; por otro, el pensamiento de la muerte, que acabamos de consignar durante el Retiro de 1950 en Roma, será una idea constante en su vida, treinta y seis años, idea que no lo deprime, muy al contrario, le anima.
"El pensamiento de la muerte no me es bastante habitual, viajo tanto, que pudiera quedar alguna vez sobre el suelo. Ese pensamiento debería ser más operante en mí, debería sobrecogerme más fuertemente y ponerme en actitud de no pecar más. Podría sorprenderme en un estado de alma muy adoso, muy peligroso. Debo pensar en la muerte que será un momento trascendental de toda mi existencia que puede acaecer en breve tiempo".
Una reunión en Medellín, Colombia, será para él ocasión del Retiro en 1953: entre el 21 y 29 de septiembre. Según él "hace meses que lleva una existencia de autómata, insensata, para decirlo de una vez".
"Me materializo demasiado; olvido los valores sobrenaturales y permanezco prosaicamente en tierra. ¿ Qué es lo que me forzará a elevar mis ojos, erguir el cuello hacia las alturas? ¿Clavar mi corazón siempre sediento en lo alto?
"El tiempo pasa rápidamente. Pronto voy a llegar al atardecer de mi vida y hay que estar listo. Listo para presentar mis cuentas, para la suprema entrevista con mi Jefe, mi Maestro, mi Juez".
"Más que nunca debo sostener mi vida. Más que nunca la generosidad ha de estar a la orden del día, Más que nunca debo vigilarme. Tantos caen en torno a mí, tantos fueron arrastrados por el torrente de las pasiones. Permanecer sobre el ¿quién vive? Dios y mi Maestro serán los primeros servidos. Lo demás vendrá como consecuencia".
Tuvo también ocasión de asistir, en 1956, como Delegado al 38° Capítulo General y seguir el retiro que era costumbre realizar; pero él dirá más tarde, en ocasión de otra reunión romana, que no tuvo la tranquilidad suficiente para gozar de un momento de paz, de oración y de recogimiento.
Basten estas citas de estos tres encuentros con Dios para darnos cuenta de que, pese a su autocrítica tan severa, es un entregado a su misión pastoral que ansía totalidad en su entrega a Dios y a sus Hermanos.
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RELACIONES EPISTOLARES CON EL HERMANO ASISTENTE ANTONIO M. LOZANO
No cabe duda de que, el Hermano Asistente Antonio María, desarrolló una función de guía del desarrollo que impulsó la acción del Hermano Bernardo. Es para felicitarnos, pues uno de los mayores sufrimientos de éste, era la falta de conocimiento que inicialmente tenía del campo de acción que le encomendó la Obediencia.
La figura del Hermano Antonio María es relevante en la historia del Distrito: sus antecedentes son los de un "leader", seguramente que el mayor entre los mexicanos, en los años difíciles de 1934 a 1942.
Se opuso valientemente al exilio de los Hermanos mexicanos jóvenes hacia Las Antillas, decretada por el Hermano Visitador Dosas Lucien, quien alegaba que no se podía seguir la "vida regular" en las críticas circunstancias por las que atravesaba México en esos años.
En 1936, visita a México el Hermano Asistente Nivard Joseph; México estaba reducido a treinta y seis Hermanos; el Noviciado Menor había sido reducido a
trece por el temor de una guerra civil, había enviado a sus casas a los formandos de fuera de la Capital, el Noviciado estaba en Lafayette y el Escolasticado en Las Vegas, Nuevo México: 12 escolásticos y siete novicios.
El Hermano Netelmo, durante la cena de despedida, de la visita tomó la palabra: Dirigió una protesta valiente y documentada por la 'devastación' que sufría el sector de México y que debía cesar, pues los formandos de Lafayette y Las Vegas eran destinados también a las Antillas; el Hermano Antonio María, ausente por ser director del Noviciado en el exilio, ya había hecho llegar al Hermano Nivard su parecer adverso a esa conferencia por el sector de las Antillas.
Al Hermano Antonio se debió la sugerencia de los "grupos", es decir, de la "escuela clandestina" que ya habían adoptado los Hermanos Maristas en Guadalajara y que permitió seguir impartiendo educación a un grupo de alumnos de primaria.
También tuvo la idea y promovió la creación de una rama lasallista femenina con bases distintas a las que realizaron los Hermanos Juan Fromental y Emilio Reversat; caminos providenciales que ahora aplaudimos, cuyos estatutos están a la hora actual sabiamente definidos para las Hermanas Guadalupanas De La Salle.
El Hermano Antonio abrigaba proyectos santamente ambiciosos para México cuando fue nombrado Visitador; los realizó a través del Hermano Bernardo, instrumento santo lleno de humildad y de docilidad.
Creo que el epistolario Visitador-Asistente nos dará luces al respecto; las ciento treinta y nueve cartas que el Hermano Bernardo dirigió al Hno. Antonio María así como sus respuestas debidamente archivadas, constituyen un "proceso histórico" de los diez años; la discreción, ya que contienen consultas e informes estrictamente confidenciales, se impone necesariamente.
Escribirá el Hermano Bernardo en la biografía que del Hermano Antonio redactó: El Hermano Antonio María empleó enormemente el género epistolar para comunicarse con sus administrados, Hermanos, formandos, amistades, familiares. Uno de sus Hermanos Visitadores oyó al Hermano Asistente que había escrito sesenta mil cartas en sus veinte años como Asistente, lo que da un promedio de ocho cartas diarias.
Los Hermanos Visitadores recibían dos o tres cartas mensuales. Se abrían frecuentemente con cierto temor. Además, llegaban muchas veces con renglones escritos con tinta roja, subrayados o con mayúsculas. Con alguna frecuencia aparecía el adverbio "formalmente", para decir que el voto de obediencia entraba en juego.
Es posible que no haya puesto en práctica, algunas veces, el consejo del Hermano Alcimo María de dejar dormir la carta una noche antes de enviarla al día siguiente. No es extraño que hayan levantado ampollas en quienes no conocían su primariedad que se indignaba al recibir un primer informe. Las reacciones, algo impulsivas y categóricas, le cerraron corazones y dejaron cicatrices difíciles de curar. Tal vez confundía el verbo "convertir" con el de "condenar".
Esta cita aquilata la virtud del Hermano Bernardo; el lado positivo de su correspondencia, especialmente de sus respuestas al Superior, destilan comprensión, docilidad y humildad sumisa.
La buena educación del Hermano Bernardo está patente en sus respuestas corteses, prudentes, respetuosas, mansas; es conciliador, oportuno y discreto. No deja de poner las cosas en claro cuando hay conflicto, con mucho valor y mansedumbre.
Se percibe una parte muy humana y caritativa al defender a sus Hermanos cuando, por otra fuente, se saben asuntos desagradables pero parciales. Entonces es cuando se muestra muy objetivo y extraño a subjetivismos. Es cordial, comprensivo, optimista.
"Piensa bien", más cuando todo gira y lleva a "pensar lo peor"; entonces se ve el aprecio hacia sus Hermanos, aun cuando han fallado se atreve hasta a aconsejar al Superior con mucho tino, cuando hay divergencias o falsos informes.
Sus exposiciones son muy minuciosas, leales, claras; sus informes son pormenorizados; pide consejo en situaciones que, para él, se vuelven un tanto incomprensibles; luego se atiene a la decisión asumida por Roma.
La rectitud de juicio y su bondad le llevan a concluir a favor del Hermano Asistente. "De buenas a primeras salta a la vista su gran emotividad que lo hace estremecer con facilidad ante los acontecimientos y noticias. Si añadimos a ello una primariedad bastante notable, de allí saldrá una gran riqueza humana que lo hará sensible a todo lo noble".
No es de extrañar que sus misivas hayan "levantado ampollas" en quienes olvidaban la ternura de su corazón. Bastaba con enviar una contestación con las debidas explicaciones para que, a vuelta de correo, él contestara pidiendo excusas con profunda humildad.
Cuando, el 39° Capitulo General, cede el excesivo centralismo a la "subsidiaridad" y otorga a los Hermanos Visitadores mayor campo de decisión, las relaciones epistolares tomarán otra proporción. Pero, faltaban todavía veinte años para esos cambios y muchos más para comprenderlos y ponerlos en práctica adecuadamente tras muchos errores y descalabros.
EL HERMANO BERNARDO COMO DIRECTOR DE COLEGIO "CRISTÓBAL COLÓN”
Diez años iba a cumplir el Hermano Bernardo al frente del Distrito y se imponía la sustitución.
Un aspecto interesante tenía que solucionarse: el reemplazo del Hermano Director del mayor de nuestros establecimientos con 4,322 alumnos repartidos en 79 clases y una Comunidad de 34 Hermanos; tenía también diez años al frente de este coloso.
Además del plantel con Primaria, Secundaria y Preparatoria, hay una escuela Técnica, la Imprenta "Diana"; terrenos en Cuernavaca, uno en Tetela y otro en Los Tabachines; un gran terreno de juegos en La Villa y algunas propiedades más en el haber del Cristóbal Colón.
Al crecer tanto, la calle Sadi Carnot estaba sembrada de locales de su propiedad menos el primero: Sadi Carnot 57, 56, 38, 36, 34,13,12... sin contar el número 18 que fue durante breves años casa de asistencia...
Surge por lo mismo, el proyecto de un gran colegio que albergue a tantos alumnos desperdigados, en media docena de secciones y una gran. Universidad, que dé cabida a la Preparatoria, a la Técnica, al Comercio, que son pasos firmes de Ingeniería y Administración de Empresas, Contabilidad etc… y que pueda abrir puertas a solicitudes de Enseñanza Universitaria, pues "los pueblos como los árboles crecen por las raíces y por sus copas", decía Nabor Carrillo rector de la UNAM.
Hay, sin embargo, otro aspecto muy delicado que inclinará la decisión de encargar al Hermano Bernardo del magno establecimiento: elementos extraños se habían infiltrado en tantos "tejemanejes" a los que se prestaba la institución y sus ambiciosos proyectos...
Era necesario quitar de en medio a un hombre excepcional como lo fue el Hermano Pierre Lyonnet y, dar el puesto, a un hombre que conociera muy bien la situación, como la conocía el Hermano Bernardo, cuyo exquisito buen trato y relaciones muy extensas lo hacían el más apto para asumir su dirección.
Por otro lado, los treinta y cuatro Hermanos, once de los cuales lo conocían desde las casas de formación, manifestaron gozo intenso por tenerlo como Director y, el elemento seglar ya lo apreciaba hondamente: sentirían menos la ausencia del eminente Director Pedro Lyonnet que era ya como un símbolo.
Con mucha razón se expresa así la Memoria de los cincuenta años: "La constancia en una actitud de prudente dirección, dio al Colegio "Cristóbal Colón% el respiro necesario para su vigorosa consolidación como obra educativa".
De esa época, tres huidizos años, data este apunte del retiro de 1958:
"Aquí estoy en retiro... que nunca logré hacer con tanta calma y soledad desde 1953 en Medellín (el de Roma en 1956 estuvo demasiado centrado en el Capítulo General que le siguió)".
"Quiero retomar mi antiguo fervor y lograr un trabajo a fondo. Ya era tiempo que volviera a entrar en mí mismo, que me enfrentara a mi eternidad... ¡que veo claramente venir! ..."
"Desde hace muchos años estuve en un atolladero y de los buenos desde 1947 a 1958. La primera fecha debe constar para volver a asir el timón de mi vida, para mirar mi alma cara a cara y por todos lados ¡no vaya a ser que la vea perecer!".
" ¡Adsum! Aquí estoy, Señor, tal como soy, pero con un poco de buena voluntad para rehacer mi vida y reorientarla en la dirección de tu Santa Voluntad ¡Debo romper para vivir de fe!
Así le exigió Dios a Abraham:
Deja tu casa, tu tierra, tu parentela, le obligó a romper con lo que había amado hasta entonces; quería darle fe, por eso le exigía ruptura. ¡Debo romper para vivir de fe!".
La confianza en la bondad divina después de un gran auge demasiado lleno de ilusiones fue el diagnóstico del Dr. Teófilo Ortiz: me hizo despertar' de esas ilusiones: "Vejez somática anticipada a la edad". Estaría, pues, usado en demasía...
"Un gran consuelo: falsa o verdaderamente, me he usado únicamente por la Gloria de Dios, por la Causa de El. Por El sólo me usé... Y sentí una inmensa alegría con este pensamiento y con el de mi cercano fin". •
Tenía entonces sesenta años y estaba en plenitud de acción. Dirigía el mayor de los Colegios y fue elegido a ese puesto por algo, como se dijo antes. Este pensamiento no lo deprimirá, pese a la seriedad del diagnóstico.
"Otra fuente de confianza: hay en mi vida una buena media docena de hechos muy costosos y realizados por puro amor de Dios, realizados con toda conciencia y plena deliberación: mis primeros votos, separaciones sucesivas de la familia para poderme hacer misionero, profesión perpetua, consagración a México como Visitador. Todos estos actos fueron efecto del puro amor; estoy persuadido de ello, ningún otro motivo se agregó".
Cuántas fallas, aun graves, hay en mi vida: pero ninguna de ellas con tanta deliberada voluntad como en mi entrega, de lo que estoy plenamente cierto. Una duda surgió: ¿no estaré siendo victima de una culpable ilusión? ¿O será una santa confianza?
Anteayer leí en un libro de meditaciones del Padre A. Valensin, página 107 y bajo el título: Infierno: el Padre cree en el Infierno, pero cree sobretodo en la dulcísima misericordia, en la bondad infinita, en cierta "debilidad" del Divino Maestro que castiga sólo cuando todo está perdido.
Esta página vino a resolver mi duda: ¡estoy en el buen camino! Sé que tengo un Padre que siempre busca a la oveja perdida; que mira tan lejos como le es posible y por tanto tiempo como es necesario para que llegue el Hijo pródigo... que paga eternamente el vaso de agua dado en su nombre, etc...
"¡No! Yo no dejé en vano a mi familia, a mi Patria, no renuncié en vano a todos los goces humanos, a todas las ventajas personales... por Él solo, y por su Causa, para cumplir su Santa Voluntad significada en mi Regla y por mis Superiores... ¡Mi acto de fe y de confianza es francamente fácil... Sé en quién me he fiado, tengo fe en tu amor, ¡oh, Jesús! pero... ¡guárdame siempre!"
Da gusto levantar el velo espiritual de esta época en la que, tres años al frente de una obra tan extensa y, después de diez de intensa labor, un diagnóstico severo le da pie a examinarse a fondo y renovar su entrega total y plena en manos de Dios.
Circunstancias especiales le conducirán de nuevo a dirigir un Distrito durante tres años, moldearlo, darle una mística muy especial, desarrollarlo y poner las bases de su futuro desarrollo.
EL HERMANO BERNARDO VISITADOR DE UN NUEVO DISTRITO: MÉXICO NORTE.
En 1959, al final del año, las estadísticas arrojan consoladores datos que el Hermano Bernardo consigna en su Tercer Volumen de "La Salle en México" y del que simplemente copiamos.
En una carta enviada de Roma, con fecha 31 de octubre de 1959, se comunicaba oficialmente la noticia de la división del actual Distrito de México en los términos que siguen:
Ayer, por unanimidad, el Régimen autorizó la formación en México de un segundo Distrito por la división del actual. A continuación, un memorandum expone el estado actual del Distrito de México al 30 de octubre de 1959.
Los motivos que señala el Memorandum son: el número de obras, distancias que las separan, la división del País en dos calendarios escolares, duplica de retiros en las dos secciones A y B, los cambios de personal difíciles e impropios.
Pudiera haber agregado otros, como los estudios de los Hermanos en vacaciones, o como lo hizo a continuación señalando sus ventajas: solución de dificultades inherentes a los dos calendarios, facilidad de atención y seguimiento por dos Visitadores, ¡e! número de personal suficiente para cada Distrito, vocaciones, recursos.
El número actual de 23 Comunidades y 10 Colegios de Extensión supervisados. Son 249 Hermanos en los que se incluyen los Escolásticos; 64 Novicios, 127 Novicios Menores; los Profesos Perpetuos son 141 y los de Votos Temporales son 108.
Roma envía once bases para la división e indica que se estudien; en varios Consejos se realiza dicho estudio, se reducen a ocho los criterios de división y se envían a Roma para que se ratifiquen. Esto ocurrió el 10 de enero de 1960.
Se congeló el personal existente en las Comunidades según la base número tres, dando la posibilidad de cambio a los que lo desearan, lo que ocurrió solamente con un elemento de cada Distrito realizándose sin dificultad.
El personal de los Centros de Formación se quedó en su respectiva zona de reclutamiento; y se sorteó solamente a aquellos que pertenecían al centro de la República, para lograr nivelar su número en dos partes iguales: fue el 28 de diciembre de 1959, de acuerdo con la base número cuatro.
México Norte quedará compuesto por 82 Hermanos, 30 Escolásticos, 32 Novicios y 62 Novicios Menores. La base número uno atribuye también las Comunidades de la República Dominicana: Santo Domingo 14 Hermanos y Santiago de los Caballeros.
La tragedia de Cuba en 1961, le otorga otros 18 Hermanos temporalmente, ya que solamente se quedarán tres, dos morirán en el Distrito y los demás regresarán, en su oportunidad, al de Antillas. Con ellos se podrá dotar de personal religioso a los Colegios de Extensión: de Ciudad Victoria y Contry en 1961 y Matamoros en 1962.
Con estos aditamentos, México Norte tendrá 17 Comunidades, 153 Hermanos, 32 Novicios y 62 Novicios Menores. El Personal de México Norte en agosto de 1963 será de 128 Hermanos, 24 Escolásticos y todavía 9 de Antillas.
Será difícil establecer el aumento real durante sus tres años de Visitador, pero se vislumbra que sigue próspero y, que su influencia espiritual, fue parecida a la que imprimió desde 1947.
EXPANSIÓN DEL DISTRITO MÉXICO NORTE BAJO EL MANDO DEL MANO BERNARDO
Cinco planteles recibirán gran empuje al encargarse del Distrito de México Norte: él mismo fue testigo de su nacimiento y de sus inicios; les proporciona asesoría y ahora los dotará de personal religioso.
Colegio "José de Escandón"
Vimos que dos Hermanos fueron a Ciudad Victoria el 12 de agosto de 1961, pues "agonizaba" la obra pese a los grandes esfuerzos del Patronato; eran los Hermanos David Carranza y Alfonso Cendejas.
Con la ayuda de un Escolástico prestado, "Alejandro Bünsow", se toma el Colegio y se impulsará para hacerlo llegar hasta los días esplendorosos que ha conocido desde entonces.
Colegio "Fresnillo"
Venía funcionando con seglares desde septiembre de 1957 en los estrechos locales de la calle Cadena 202. Desde 1961 tuvo la oportunidad, de ser dirigido por el Hermano Francisco Salazar, alias "Paquito", sin perder a los antiguos dirigentes.
El Patronato se dio a la tarea de construir un edificio con suficientes aulas para Primaria y Secundaria, en un terreno de diecisiete hectáreas, de las cuales seis serán para el Colegio. Funcionará desde septiembre de 1962.
Colegio "Regiomontano Contry"
Un viejo proyecto de los padres de familia del Instituto "Regiomontano" soñó con fraccionar el "Contry" en beneficio de una ampliación del sobrepoblado plantel de la Colonia Chepe Vera.
Maniobras no claras, hicieron fracasar el intento, pero Don Eugenio Garza Sada, un poco como compensación, brindó los dos primitivos edificios ubicados en Titán 333 y, el 7 de septiembre de 1961, se abrirá esta obra que conoce un desarrollo completo hoy.
Colegio "De La Salle" en Matamoros"
Su existencia data de 1954, fecha en que una delegación encabezada por el Padre Carlos Vega, entrevistó al Hermano Asistente Antonio M. Lozano en Monterrey. Bajo la promesa de dar Hermanos ocho años después, el Padre se lanza a la creación de un colegio supervisado.
Recién creada la Diócesis de Matamoros, el Sr. Obispo Estanislao Alcaraz escribe en 1959 al Hermano Asistente recordándole la promesa, dolido por las dificultades por las que atraviesa el plantel "Instituto Matamorense" y la influencia masónica.
El 3 de septiembre de 1962, con tres Hermanos, se acepta la obra que, desde hace tres años, se ostenta el nombre de Colegio "De La Salle". Posteriormente se construirá el edificio actual.
Colegio "Fray Miguel De Bolonia"
Don Guadalupe Navarro, Cura de San Juan de los Lagos, promotor y fundador del Instituto "Laguense", mueve influencias para crear un Colegio, mediante la agrupación de varios Colegios muy pequeños, sostenidos por la Basílica.
El Hermano Bernardo, que dirigió los primeros pasos del Colegio de Lagos de Moreno, con gusto asesora el proyecto. De acuerdo con un plano global, se construirán los edificios iniciales. Aunque este Colegio no será abierto por él, se desvivirá por su realización que felizmente se logró el 2 de septiembre de 1957.
Noviciado de México Norte
El 11 de febrero de 1963 se colocará la primera piedra del Noviciado de Nuestra Señora de Lourdes en Lagos de Moreno, tras juiciosa eliminación de otros lugares que ofrecían posibilidades: como la Hacienda de Tapias, a las afueras de Durango, Las Carolinas, en Chihuahua, Saltillo, Guadalajara, y León.
Criterios que se analizaron: centro vocacional importante; cercanía a León donde funcionaba el Noviciado Menor; clima excelente y sano; vías de comunicación numerosas con el resto de la República; centro semirrural económico.
En Lagos, había dos posibilidades de ubicación: "La Tepusa", ofrecida años atrás por Don Abraham Vega Aranda, fue descartada por parecer entonces muy alejada, aunque eran solamente siete kilómetros desde la mancha urbana; un terreno cercano a la Gasolinera "Servicio Loma", fue elegido por su mayor proximidad, precio sumamente barato, seguridad y acceso para servicios religiosos, de economato, de electrificación.
A la ceremonia acudieron los Hermanos Directores de los Colegios de Monterrey, Gómez Palacio, León, Guadalajara; el Hermano Director del Noviciado y el Hermano Visitador de México Sur, Aspirantes de León, banda de guerra del "Instituto Laguense". El Padre de La Mora, bendijo la primera piedra.
Se acelera la construcción soñando inaugurar el centro con ocasión de la venida del Hermano Superior General, Nicet Joseph para el 7 de septiembre, es decir, en menos de siete meses, con la primera toma de hábito.
El propósito se logrará, aunque faltando muchos acabados, ya que se inauguró el Noviciado prácticamente como "obra negra" y, el mismo Hermano Bernardo se dedicará a completarlo, pero va como Maestro de Novicios.
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ACONTECIMIENTO SUCEDIDO AL VISITA REPUBLICA DOMINICANA
El Hno. Bernardo Goursset quedó detenido, por error en la frontera. (Pág 165-168)
Pág. 169-
CAMBIO DE TITULARES EN AMBOS DISTRITOS EN SEMANA SANTA DE 1963
El Hermano Bernardo tiene cerca de cincuenta y cinco años que no representa una edad avanzada, pero ha tenido, durante dieciséis años, que desempeñar cargos muy pesados. Los tres años y medio en México Norte, cuyas obras estaban dispersas, le han cansado.
En su correspondencia con el íntimo amigo, Hermano Alban Joseph, se nota ese cansancio, como se verá:
"Anteayer terminé el Retiro; un mes exacto y con sotana todo el día felizmente para mí, pues el calor es más bien una fantasía. Estaba ya un poco hasta la coronilla por tanta conferencia y tanta caminata pasando a cuenta de conducta. Pero no se logra el bien de las almas si no se sufre algo; no se hará lo bastante por ellas".
"¿Verdad que ya es tiempo de poner rápidamente orden en nuestros asuntos? Pues él vendrá pronto. Ya estamos de bajada desde hace tiempo, y creemos que crecemos y crecemos y que el tiempo no pasa...
"Sé desde el principio del año que me van a cambiar... Voy a luchar a brazo partido para que me coloquen en un lugarcito como el suyo... Siento el cansancio de los problemas de las almas, sobre todo la pérdida de las vocaciones; eso es lo que me atormenta sobradamente..."
"Se debería tener una fuerza moral poco común y, francamente, no la tengo para soportar esas debilidades. De modo que pronto recibirá, creo yo, unas palabritas con el anuncio de mi nueva dirección".( 5-12-62).
"Desde el Sábado Santo dejé el trabajo entre manos más jóvenes. No estoy descontento por ello, puede Ud. estar seguro... Estaba ya muy fatigado moralmente, sobre todo por tanto batallar con todos, trátese de los de abajo, como con los de arriba". (6-5-63)
"Los de abajo"... Había tomado un sesgo, en ambos Distritos, un poco extremista un pequeño grupo con. exigencias de mayor fervor... lo que nada de malo tiene, salvo su equivocada actuación de enviar de México Norte un memorándum a Roma en son de queja.
"Los de abajo", en México Sur, estaban un tanto exasperados por la creación de la Universidad "La Salle", institución en la que veían un peligro de absorción de personal, necesario también en otros lados y todavía escaso de preparación.
"Los de arriba", pensando muy bien en soluciones justas, pero con la falla del sistema que era, entre otras limitaciones, gobernar por "correspondencia", determinaron el cambio de Visitadores en ambos Distritos.
"Los de arriba", llenos de buena voluntad, actuaron con bastante acierto, visto que de lejos fue más conveniente lo que dispusieron, ya que de cerca la situación los dejaba maniatados y con influencias muy encontradas.
El número 53 de la Revista del Distrito, mayo de 1963, nos informa del cambio en los siguientes términos:
Los anuncios más trascendentales y los cambios más significativos suelen revestir a menudo el marco de la sencillez y de la austeridad, quizá por la sinceridad de los mismos.
Tal es el caso del cambio de nuestros Hermanos Visitadores. Tras tres días de retiro y de solemnes ceremonias litúrgicas de la Semana Santa, de repente al finalizar la conferencia del Sábado Santo en la mañana, el Hermano Visitador exclama:
"Esta noche cantaremos todos el "Exultet", más yo me voy a adelantar a todos, cantándolo desde esta mañana, pues dentro de tajos momentos llegará el nuevo Hermano Visitador".
La expresión en las caras y en las voces fue unánime por lo inesperado. Los que, vencidos por el cansancio dormitaban, preguntaban ansiosos: ¿Qué dijo? ¿Qué dijo?
Efectivamente, media hora después llegaba el hermano Berchmans Alberto, saludando a todos fraternal y jovialmente. Rápidamente improvisamos la recepción canónica en la Capilla, transformada en sala de conferencias.
A la presentación hecha por el R. H. Bernard Alphonse, Visitador, en palabras sencillas y sinceras de alguien que conocemos y hemos estimado siempre, siguió la lectura de la "Obediencia", el "besamanos" y la fraternal "accolade". Un cerrado aplauso rubricó el anuncio de que el Hermano Visitador Bernard Alphonse, permanecería entre nosotros dedicado a la formación de los Hermanos jóvenes.
ACONTECIMIENTOS QUE OCURRIERON EN ESTE ÚLTIMO PERIODO
Los treinta años que enmarcaron la existencia terrena del Hermano Bernardo pasarán seguramente a la Historia del mundo, como particularmente evolutivos.
"Hoy el género humano se halla en una edad nueva de su historia" declarará en 1965, el Concilio Vaticano II en su Constitución Pastoral "Guadium et Spes", y describe esa "edad nueva" de "cambios profundos y rápidos".
Casi, proféticamente, prosigue el mismo documento, esos cambios "recaen luego sobre el hombre mismo". Afirma, que "de esta forma podemos hablar ya de una verdadera transformación social y cultural, que repercute también en la vida religiosa".
Veamos cuatro aspectos de ese mundo que se transforma, limitándolos a este período, por la resonancia que tendrán en las tareas que desempeñó el Hermano Bernardo en esta etapa final de su vida terrena.
Cuadro nacional
La vida nacional sufrirá crisis en los sucesivos sexenios: resumimos simplemente lo que el Hermano Bernardo escribió en su tercer volumen de "La Salle en México".
El Licenciado Adolfo López Mateos supo ganar la simpatía popular. Tuvo, sin embargo, declaraciones desconcertantes; en Guaymas dijo que era "de extrema izquierda"; lo que causó malestar, de modo que poco después rectificaría de "izquierda moderada".
El Licenciado Gustavo Díaz Ordaz, honrado y audaz, con su gran proyección agraria y educativa, estabilizó la economía nacional; partió de la libertad de creencias. La "Noche de Tlatelolco" opacó su mandato.
El Licenciado Luis Echeverría "confundió los sexenios con semestres", según la aguda observación de Don Daniel Cosío Villegas. En una época en que se delegaba mucho la Autoridad, él la ejerció centralizando sus decisiones "a vapor": Habló, habló, habló y gastó, gastó, gastó. Con él se inicia la crisis económica del país.
En ese período, será palpable el inicio del cambio social de México, debido a acontecimientos cruciales, como fueron: Tlatelolco, el sismo destructor del 85, las elecciones presidenciales del 88, el sacudimiento social y político propicia los iniciales pasos de México, en el terreno de la solidaridad, la sociabilidad y la subsidiaridad.
Cuadro eclesial:
"El Papa Juan XXIII, prosigue "La Salle en México", quiso dedicar su breve pontificado en poner al día la Iglesia, modernizarla y desarrollar relaciones más positivas con las demás comunidades humanas".
El concilio Vaticano II definió a la iglesia en la Constitución Dogmática "Lumen Gentium", extendió su influencia a campos mundiales: Medios de Comunicación Social, Libertad Humana, Educación; completó magníficamente su labor Magisterial con la "Constitución Pastoral Gaudium et Spes".
Incursionó valientemente en terrenos no católicos con sus Decretos o Declaraciones sobre los Ortodoxos, los Hermanos Separados, Judíos, Musulmanes, Ateos, Animistas y declaró el carácter misionero de la Iglesia.
Al definirse a sí misma, irradió su acción a temas internos de crucial importancia: Obispos, Sacerdotes, Seminarios, Acción Apostólica Seglar, Adaptada Renovación de los Religiosos y Educación Cristiana.
Dos "Constituciones" más completaron el tema Básico de la "Divina Revelación" y la "Renovación Litúrgica".
En cuatro sesiones, de 1963 a 1965, dos mil trescientos Obispos y cuatrocientos teólogos, pusieron las bases para "orientar al mundo hacia la figura de Cristo, ostentando su invencible poder de fascinar y atraer a los pueblos - en una sociedad carcomida por el consumismo y el hedonismo- ¡que tritura, envilece y aniquila la dignidad humana anticipando el infierno en un lodazal sangriento!, según Solzenitzin".
Cuadro de la vida consagrada:
Uno de los documentos más estudiados y rebatidos, es el de la Vida Consagrada. Más o menos por mitad, los Padres Conciliares pertenecían al Clero Diocesano y la otra mitad que en estos tiempos se le llamaba Clero regular. Las 14,000 enmiendas que se propusieron sobre el texto, que por su similitud fueron en realidad 500, hacen que el Decreto sobre la "Renovación Adaptada de la Vida Religiosa" sea un texto muy trabajado.
Sus mismas palabras iniciales, "Perfectae Caritatis", dan la esencia de la Vida Consagrada; sigue a Cristo en sus enseñanzas y ejemplos, dando a la perfección su carácter plenamente cristocéntrico.
La adaptación por la que suspiraba desde 1950 el Papa Pío XII, era solamente parte del problema religioso, la "renovación" era tal vez su mayor urgencia; tras serios debates se fijaron ambos aspectos: la adaptación debía considerar "los signos de los tiempos"; la renovación miraba a las fuentes: Cristo con su Evangelio, el carisma del Fundador, las intenciones profundas.
Al adoptar el término "Renovación Adaptada", se sustantivaba el primer aspecto y se adjetivaba el segundo: el primero sería el que el adjetivo miraba al como la insistencia ocho veces repetida del término "sequela Christi" señalaba la prioridad a las Fuentes, sobre las meras "costumbres" que podían pertenecer a un tiempo, una cultura, una época.
Al ver la esencia, no descuidó ver tampoco la forma en la que el "el espíritu de las Bienaventuranzas" en Castidad, Pobreza, Obediencia y Comunidad, debían ser los medios precisos de seguir a Cristo.
Varios números eran específicos para cada forma de Instituto: Vida Contemplativa, Vida Apostólica, Carácter Laical. Para todos, estaba el básico número cinco y siete.
El 39° Capitulo General "Especial"
El mismo Decreto sobre la Vida Consagrada, dedicaba sus primeros cuatro números en dar fuertes orientaciones de revisión de los Institutos, que debían definirse de nuevo, que tenían que revisar sus Constituciones, que necesitarían de un Capítulo General de estudio, en dos sesiones.
Desde la primera sesión, en 1966, hubo que situarse en los Institutos Religiosos aprobándose por abrumadora mayoría nuestro "Carácter Laical", el quinto proyecto de las Constituciones se envió a todas las Comunidades para una consulta a escala mundial.
La segunda sesión pudo definirnos en la "Declaración de los Hermanos de las Escuelas Cristianas en el Mundo Actual”; las Constituciones fueron aprobadas en un texto "ad experimentum"; varios documentos estudiaron a fondo nuestras "dimensiones constitutivas", la Consagración y Votos, la Comunidad, la Misión.
Se completaron los estudios con el Libro del Gobierno que incluía varios capítulos consagrados a la Formación. El libro de Actas contiene las bases discutidas y votadas que sirvieron de pauta a todas las decisiones.
Las reacciones ante los cambios fueron diversas, como lo dice el Hermano Bernardo en "La Salle en México" texto elaborado entre 1983 y 1986, fecha de su salida de la imprenta; es decir, ya casi con veinte dios de experiencia postconciliar y postcapitular.
"Las innovaciones resultaron numerosas y liberadoras para muchos, chocantes e inaceptables para un pequeño grupo. No es de sorprenderse que las aperturas del Concilio hayan desorientado a muchas gentes".
"La Vida Consagrada sufrió y está amenazada aún por los mismos enemigos. Debe adaptarse, pero sin olvidar la renovación que exige estar muy atento al espíritu del Fundador".
El Historiador del Instituto, Hermano Saturnino Gallego, quien resumió magistralmente la monumental Historia del Instituto escrita por Georges Rigault, en su manual "Huellas Fecundas" Ros da cuenta, con su acuciosa observación, de los acontecimientos que acabamos de revisar, evidentemente después de la época estudiada por el autor de nuestra Historia.
Reacciones de las Comunidades de cara al Concilio:
La doctrina conciliar, ha sacudido positivamente a los Hermanos, en la llamada a la correspondencia y al ejercicio del sacerdocio real de la Iglesia, en cuanto Pueblo de Dios.
Ha estimulado a la Oración Litúrgica y a la Liturgia, que pasa de ser un conjunto de ritos, a la "Constitución Sacrosanctum Concilium" dándole rango de "manantial y cumbre" de la vida cristiana.
También la meditación y el estudio de la Biblia ha revigorizado la mejor tradición lasaliana. "Dei Verbum", también Constitución Conciliar, la declara junto con la Liturgia, las "verdaderas fuentes de la Oración".
La dignidad de la persona humana se ha afirmado en altas cuotas, como interesa al educador, acaso más que al religioso, en la "Constitución Pastoral", "Guadium et Spes".
Igualmente ha encontrado eco positivo la autonomía de lo temporal y, quizá por eso mismo, el valor de la Fe como acto libre: la escuela cristiana no quiere imponer nada, sólo propone con valentía, a la libertad del joven, las riquezas reales y dinámicas reveladas por el bautismo.
Reacciones de las Comunidades de cara al Capitulo General:
Las normas capitulares, dieron en pocos meses, aspectos enteramente nuevos a nuestras Comunidades. Ha desaparecido el silencio, antes muy monástico, calificado ahora de distanciador. Se ha reducido mucho el tiempo de la oración, la lectura espiritual, el estudio religioso. Se ha dejado parte de ellos a la responsabilidad personal.
El uso del dinero, las normas ascéticas sobre licores, tabaco, espectáculos, viajes y atuendo personal -hasta aquí el Hermano Saturnino- han variado dejándose a los proyectos personal y comunitario.
El citado Hermano señala los aspectos ortodoxos ' de adaptación y de renovación; dice: "No se interpretó bien el significado y la práctica de la "Renovación", "Faltó la pedagogía del cambio".
El propio Hermano Saturnino en su mismo manual, hace un balance de los 10 y 15 años; ese balance nos lleva a la reunión de Visitadores de 1981:
"No se ha demostrado que el Hermano, en general, sea maduro y responsable; casi todo lo que se ha dejado a su responsabilidad ha supuesto caer en el abandono".
"El ritmo de las Comunidades ha perdido el tono de austeridad mantenido a lo largo de los siglos".
"El Director de Comunidad ha sufrido un auténtico "shock"; está desorientado sobre su propia función. Es evidente que por "subsidiaridad" mal entendida por el Director mismo, acostumbrado a estructuras normativas; y mal entendida por los Hermanos en el aspecto "obediencia", "permisos", etc. se tienen serios descalabros".
"La escuela parece a menudo miedosa por declararse abiertamente cristiana, digamos más claramente, por la Catequesis y la Vida Cristiana".
"La Catequesis fallida al sufrir una crisis metodológica, no siempre superada inteligentemente, como solución de facilidad, ha sido disminuida, omitida, suprimida o remplazada por temas exclusivamente sociales".
"En los quince años que nos interesa sólo hay una media de 200 Novicios para todo el Instituto. Es cierto que cifras como éstas, disminución de un 40%, manejan ya muchas Congregaciones religiosas".
El Padre Arrupe, Superior General de la Compañía de Jesús, declaraba en 1972: "entran cada semana seis novicios, salen siete, y abandonan veinte religiosos". Este dato está tomado del libro del Padre Rulla, S.J. "Estructura Psicológica".
Poco a poco las aguas vuelven al cause:
"La palabra que mejor resume a este Balance es: LA FIDELIDAD".
Fieles a su Consagración religiosa asumida con generosidad: que pasa de un modo canónico de ser, a una teología de la consagración que hunde sus raíces en el Bautismo. Gracias al "Nuevo Código" y al Magisterio en los Documentos Postconciliares, se recogen los elementos teológicos del Vaticano II.
Fieles a la Comunidad: desde el Concilio se ha creído ver en el espíritu comunitario renovado, la solución a la crisis sufrida. El Proyecto comunitario refuerza los lazos. El proyecto personal lo hace más comprometido.
Fieles a la laicidad: la laicidad absoluta fue votada casi por unanimidad. Las peticiones de ceder en este punto se consideran como una crisis de identidad. Laicos, tenemos la misión de elevar al laico al apostolado.
Fieles a la preferencia por los pobres: el Instituto sigue atento y vigilante en ese "que", el "como" es una verdadera y sana preocupación.
Fieles a la Misión: los Hermanos creen en la Escuela, ha habido una espectacular reacción en todas las ramas del saber, desde la preescolar hasta la universitaria variando en radiofónica, normal, técnica, comercial, militar, internados, reformatorios, reclusos, emigrantes, marinos, se abrió a la educación no sistemática.
Fieles al apostolado: finalmente, se han creado asociaciones, movimientos juveniles, obras sociales, patronatos, edición de millones de libros de texto.
"Lo que si ha cambiado es el Gobierno del Instituto, que no es cuestión de fidelidad, sino de adaptación", "Es más próximo a los Hermanos, más cercano, abierto y democrático".
EL HERMANO BERNARDO COMO DIRECTOR DEL NOVICIADO DE MÉXICO NORTE
¿Cómo fue la designación del Hermano Bernardo para este cargo? No lo recuerdo, pero en el momento de publicarlo, fue tan espontáneo el apoyo con aplauso cerrado de todos los Hermanos, que quedó rubricado ese acuerdo tácito que más tarde recibió su autentificación de Roma.
Antes de recibir el grupo de Postulantes que sería el primer grupo de sus Novicios, fijada la fecha para el 16 de julio, veremos en que ocupó el Hermano Bernardo su tiempo. Lo ha escrito el mismo en el "Histórico del Noviciado".
"Durante este tiempo (resto del mes de abril hasta mediados de julio) el Hermano Director nombrado, Bernard Alphonse, había ido a Bogotá para seguir el retiro de los Hermanos Visitadores y Hermanos Directores de las Casas de Formación de América Latina, presidido por el Hermano Superior General del 2 al 10 de julio".
"El 16 de julio, día de Nuestra Señora del Carmen, era día fijado para empezar el Postulantado. Por falta de coordinación, el H Visitador y el H. Director fueron a buscarlos a la Asunción, pero los Postulantes habían salido temprano de Tlalpan, donde en unión con los novicios debían hacer su postulantado".
Fueron recibidos en Tlalpan a las once de la mañana, con los brazos abiertos y les brindaron fraternal hospedaje. Por la tarde hubo un juego amistoso y, al día siguiente, empezaron el reglamento ordinario. Solamente dos días se levantaron a las 5:45 en vez de las clásicas 4:30, como era costumbre entonces.
"El traslado a Lagos fue el mismo día 6 de septiembre, a las cinco de la tarde. Por una delicadeza especial del Hermano Asistente, los Novicios nos acompañaron a la nueva residencia, a la que llegamos a las doce y media de la noche".
"¿Noche de paz? De sueño profundo en todo caso, desde la una y media a las seis. No había lavabos, ni w,c, pero la llave del estanque que daba agua para la construcción, surtió la suficiente para lavarse; y había bastante cerro para otras necesidades".
"A las ocho se celebró la primera Misa en la Capilla provisional (donde ahora es biblioteca) y se siguió un reglamento amplio para poder arreglar las cosas. Los Novicios fueron de paseo a las Pocetas y los Postulantes siguieron el recogimiento, en preparación a la toma de Hábito que debía efectuarse a las cuatro de la tarde".
"Alas 16 horas el Reverendísimo Hermano Superior General, hace su llegada con suma sencillez. La ceremonia debía efectuarse con cierta premura, pues a las 18 horas debía dirigirse al aeropuerto de León".
"Numerosa resultó la concurrencia, formada por los Novicios de Tlalpan, los Novicios menores de León, la mayoría de los Hermanos de casi todas las Comunidades, los numerosos parientes y los padres de los queridos Hermanos Postulantes que, en número de veinte, revestirán el Hábito".
"La atmósfera estaba cargada de honda emoción, cuando el Hermano Superior, pronunció su substanciosa conferencia, cuyo original escrito nos obsequió. Inútil describir el ambiente de fervor, de emoción, de novedad, de paz y de sol".
"Los feos acabados de las construcciones en obra "negra" no hicieron desmerecer el acto. Día felicísimo con todo, día de gloria, día de honda dicha para todos, para el Distrito ' en particular, que veía nacer su Noviciado propio, inaugurado por el Superior General, cosa jamás soñada".
NOVICIADO DE LAGOS DE MORENO: CORAZON DEL DISTRITO DE MÉXICO NORTE
El "Histórico" del Noviciado, escrito totalmente por su Director, consta de una libreta in 16 de la que escribió a mano, 313 páginas y que abarcan los once años en los que el Hermano Bernardo estuvo al frente de esa casa de formación.
La portada es una dedicatoria muy bella:
Sí, ¡Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo!
"Para su mayor y pura Gloria Este Noviciado existe.
Para su mayor y pura Gloria las almas vendrán a formarse aquí".
Lagos de Moreno, Jal. 7 de Septiembre 1963.
Sigue la historia de su fundación: "Desde la fundación del Distrito, el día 1° de enero de 1960, se pensaba en el Noviciado propio. Ciertamente que el de Tlalpan albergaba a los dos grupos de Novicios, pero el ideal era que cada Distrito tuviera el suyo propio; además, era una de las bases de división del Distrito. Por esto, principalmente durante los años de 1961 y 1962, ni un sólo capítulo de distrito tuvo lugar sin que se hablase del proyecto".
Había que decidirse a favor de un sitio en primer lugar. Varias ciudades fueron propuestas y examinadas: Durango, Saltillo, León, Guadalajara, Lagos. En Saltillo se regalaban seis hectáreas bastante cerca de la Escuela de Agricultura "Narro". En León el señor Arenas pensaba obsequiar cinco hectáreas, cerca de la carretera sobre la falda del "Cerro Gordo". En Guadalajara el Instituto posee un terreno de 15,000 metros cuadrados que hubiera podido bastar; en esta misma ciudad se buscó una propiedad en San Pedro Tlaquepaque. Sin embargo, Lagos fue la escogida para albergar, el Noviciado en vista de las siguientes ventajas: es centro vocacional, se encuentra muy cerca del Noviciado Menor de León, tiene excelente y sano clima, vías de comunicación fáciles y numerosas.
Su localización en Lagos fue peleada. Había en primer lugar: la donación en La Tepuza de 14 hectáreas otorgadas por Don Abraham Vega. Gracias a los buenos oficios del Dr. Ignacio Hernández Montaño, se encontró un terreno de tres hectáreas muy bien situado y al precio total de $10,800.00. El consejo de Distrito de noviembre de 1962 optó por este último, aprobando la permuta con el terreno limítrofe perteneciente al señor Fernando Riaño, acercando nuestra propiedad a la carretera, con mayor facilidad para la instalación de la fuerza eléctrica, mejor acceso sin necesidad de construir un puente, cuya aprobación sobre el canal de riego fue negada por Recursos Hidráulicos y con un costo de más de $8,000.00. Esta permuta tuvo un valor de $3,500.00.
La colocación de la primera piedra fue fijada para el día 11 de febrero, fiesta de Nuestra Señora de Lourdes. Hermosa ceremonia bajo la presidencia de los Hermanos Visitadores de los Distritos de México. El Hermano Visitador Bernardo propuso el nombre de "Villa Rosario", pero el Hermano Asistente, en vista de la fecha escogida, optó por el de "Nuestra Señora de Lourdes". Lo que debe caracterizar este Noviciado es la devoción al Santo Rosario, tan cara a María Santísima de Lourdes.
"Las construcciones empezaron el '4 de marzo bajo la dirección y responsabilidad de "Ingenieros Asociados", Jaime Lara y Daniel Rico, residentes en León. Fueron realizadas con bastante rapidez. Con todo, el 24 de agosto, el Hermano Superior visitó Lagos en compañía del Hermano Asistente y éste, puso las siguientes condiciones para que los postulantes pudieran instalarse en ellas: los servicios de luz y de sanitarios en funciones; barda totalmente realizada, no habíamos principiado la dichosa barda, que sería de 324 metros de longitud y 3 de altura y, faltaban dos semanas para la ceremonia de toma de Hábito".
"Sin embargo, todo estuvo en condiciones para recibir a los postulantes procedentes de Tlalpan, el día 6 de septiembre. Fue gracias a las contribuciones especiales de las Comunidades por las que estas construcciones pudieron efectuarse, con un costo aproximado a los $600,000.00. Que María Inmaculada bendiga abundantemente a tantos sacrificados bienhechores".
Muy optimista el Hermano Bernardo al decir que "todo estuvo en condiciones". Las dificultades de seguimiento de las obras eran reales: los Hermanos del Laguense, lejos y sin fáciles medios de locomoción; el cuidado inmediato del trabajo no siempre seguido; así es como el taller de herrería que falló en la medida de las puertas de los w.c. y, al querer instalarlas, hubo que desistir. Las instalaciones de tuberías no estuvieron bien revisadas y faltó el agua. Con toda verdad, el Hermano Bernardo recibió "la obra negra" y a él le tocó lentamente realizar los "acabados".
"Debido a que había unos veinte obreros trabajando en la casa, no llevábamos el Hábito más que en los ejercicios espirituales de la mañana y de la noche. Por falta de funcionamiento adecuado de las fosas sépticas, íbamos a Las Pocetas dos veces por semana a bañarnos; el domingo, después del juego, el baño era en el colegio. El aseo diario se hacía en la pileta de agua para la construcción. Los cerros y los maizales disimulaban la deficiencia en los servicios higiénicos; pronto se cavaron letrinas provisionales".
"El 5 de octubre funcionaron los lavabos y las duchas y, por fin, el día 26 estuvieron listos los w.c. El pozo y la bomba dieron algo que hacer, pero nunca faltó agua, aunque solamente a mediados de octubre estuvo el depósito y la instalación definitiva".
El Hermano Bernardo y sus Novicios fueron realizando poco a poco la pintura, el revestimiento de cantera en los muros del exterior, la pavimentación del "segundo nivel", la jardinería que ya se había realizado con el exceso de peones y albañiles, que iban quedando libres al ir terminando la barda, plantación de árboles, etc.
El 28 de abril de 1965 emprende el Hermano Bernardo la construcción de la Capilla, ex-voto por los cincuenta años de vida del Hermano Visitador. El Ing. Felipe Fernández que estaba terminando la construcción de la Casa Apostólica de los Padres Vicentinos, se hace responsable de la obra. Trae al maestro Miguel Oviedo quien realizará el proyecto. Se abrió la cuenta de $25,669.43 expresamente para la ejecución. Los planos, con los anteproyectos del Hno. José Antonio Zorrilla Cuétara, fueron elaborados por "Constructores Asociados". La idea básica salió de la capilla del Seminario Menor de Monterrey.
El 3 de mayo por la tarde, se colocaron las primeras piedras: los nueve Novicios fueron colocando su piedra como iba indicando Miguel, el albañil, maestro de obras. Los demás entonaban el "Honneur à Toi". Así se festejó la Santa Cruz, Patrona de los Albañiles. Este mismo día nos llegó el nuevo albañil del Noviciado, Don Lupe Gómez, que inició sus actividades con la escalera del tercer al cuarto nivel. El día 8 llegó un gran trailer desde Monterrey con diez toneladas de varilla para la capilla.
"El 1° de septiembre fue vaciada la primera parte del techo por seis albañiles y los Novicios: 15 toneladas de material, 90 sacos de cemento, desde las 8:30 a las 2:00 de la tarde. A mediados de febrero de 1966 llegan los ventanales desde "Encarnación de Díaz", se termina la colocación del piso de granito, la puerta de entrada con duelas de barcino y marco de mezquite. La profesión de primeros votos el 6 de abril, será al mismo tiempo la ceremonia de inauguración de la capilla".
"El domingo 8 de mayo Monseñor Francisco Javier Nuño consagró el altar de nuestra capilla; en él depositó la cajita dorada con dos partículas de las reliquias de los santos Mártires Felicitas y Adeodati; rodeo la cajita con un listón rojo, selló las puntas del listón con lacre y el sello de sus armas, y clausuró la tapita del sepulcro con cemento blanco; bendito".
"El día 28 de abril de 1964 empezamos la obra cuyo resultado será la Gruta de la Santísima Virgen de Lourdes. Terraplenar, abrir zanjas y hasta realizar una maqueta. Al día siguiente, con Don Severo, maestro albañil, trabajamos en colocar las primeras piedras afianzadas con tepetate, calhidra y tierra; esos serán los pobres materiales de construcción, pero amasados con algo de sudor y, sobre todo, con gran amor mariano".
"Los Novicios trabajarán solamente durante los empleos y los trabajos de la tarde. Esperamos que antes de terminar mayo, podamos inaugurarla. Efectivamente, el sábado 23 por la noche, con el rezo de las letanías y entre cantos coreados con toda el alma, aunque no esté concluido sino el nicho y todo lo demás por terminarse, tuvo lugar la ceremonia".
"Dios te salve, María, ¡Yo te bendigo por habernos ayudado a realizar este sencillo monumento! Desde este día vamos a despedir el día, hasta terminar el mes, entre cantos y rezo de las letanías. Nuestra estatua es de cuarenta centímetros, en espera de conseguir la de un metro treinta; pero ésta presidió la colocación de la primera piedra y, nos ha acompañado ya nueve meses, que hemos pasado de noviciado".
"El día 30 terminamos la gruta y, en la noche, el cántico de "Prends mon coeur, le violà Vierge ma bonne Mère.", volvió a consagrar a tan excelsa Madre todo nuestro ser. Y así, nos despedimos también de este mes de María".
El sábado 16 de noviembre el R.H. Visitador General Bautista Fernando develó la estatua de Nuestra Señora de Lourdes, debido a las diligencias del Hermano Alfredo Sánchez Navarrete quien la encontró en Monterrey. Como tenía que sufrir toda clase de embates de la intemperie, era de marmolina, también el Hermano Alfredo buscó al padrino, que resultó ser el Director del Instituto Regiomontano, quien pagó los $800.00. Su instalación fue laboriosa, pues pesa casi cien kilos. Mide 1.25 de altura.
El "Histórico" está plagado de acontecimientos en esta línea material, a favor de mil iniciativas que se orientan hacia la vida espiritual:
"El 28 de septiembre de 1965, terminación del colado de la capilla bajo la lluvia que llegó a empaparlo todo, pero sin grandes contratiempos, salvo el diente de uno de los Novicios".
"En agosto iniciamos los vitrales de la capilla, tomando como modelo los de la Iglesia de San José Obrero de Monterrey: botellas cortadas en franjas y pegadas al vidrio,' el costo es más o menos $400.00 por metro cuadrado".
EL HERMANO BERNARDO COMO FORMADOR EN EL NOVICIADO DE LAGOS
Los once años en que desempeñará esta delicada función inician en 1963 guiados por una doctrina y praxis tres veces centenaria; pudo el Hermano Bernardo seguir el carril trazado por él mismo, desde los lejanos años de su Noviciado.
Pronto, sin embargo, soplaron vientos que señalaron rumbos novedosos, no contrarios, pero llenos de zozobra y, que en el espíritu entero, fiel, tradicional del Hermano Bernardo produjeron una actitud alerta y un proceder prudente. Supo llevar a cabo un cambio lento y obediente, sin confundir fidelidad con rigidez.
El Vaticano II y el 39° Capítulo General asumieron los cambios que los tiempos requerían y, cuya hondura, necesitará mucho tiempo para ser asimilados correctamente; no hubo pedagogía en los cambios, el cambio tuvo que asumirse, ya se había hecho y no quedaba más remedio que brincar hacia la orilla antes que el abismo profundo se siguiera ahondando y ensanchando entre el ayer y el hoy.
En cuanto a la formación, se tomaron serias providencias, al frente personalidades sencillamente excepcionales, teniendo que lamentar que no se les brindó el apoyo y la beligerancia exigidos por un asunto esencial como el que nos ocupa.
El 39° Capítulo General estipuló en el Libro de Gobierno bases firmes y claras. Llama la atención (capítulo XV, número 3) la prudencia y la apertura al mismo tiempo, ante la necesidad de "experimentar", al decir que se realicen "experiencias suficientes y prudentes", "maduramente preparadas", "aprobadas por la autoridad competente", "bien comprendidas por los interesados" y "evaluadas".
Diez años más tarde el 40° Capítulo General ofrece un buen documento sobre la Formación y, en 1983, sale la circular 418 de la que se inspirará la Regla actual en los tópicos de formación y que dio origen a "La Guía de Formación".
Como las dos primeras sesiones del CIL versaron sobre la formación, el Distrito tuvo mucho cuidado en enviar personas conspicuas para seguir ambas sesiones. De ellos recibimos muchos informes, sugerencias, documentos.
El Capítulo de Distrito en su segunda sesión, refleja la riqueza de las ideas en que nos movíamos acerca de punto tan prioritario; así es como define la formación, sus objetivos y medios:
"Se entiende por formación un proceso por el cual la persona descubre valores; se sitúa ante ellos, opta libremente por ellos; los interioriza y responde con formas de conducta acordes a estos valores en las situaciones concretas del diario vivir".
Los diez objetivos que se señalan son valores terminales e instrumentales: la Persona de Cristo, la plena realización de la persona, el seguimiento de Cristo, el Instituto es Iglesia en la originalidad del carisma de De La Salle, la Consagración religiosa, la Comunidad, la Misión, actitudes ante el cambio.
Cabe mencionar que se estudió la Formación en sesiones solemnes, como la que tuvo lugar en Cuernavaca para toda la Asistencia, con el Hermano Michel Sauvage como animador y conductor y que reunió a Visitadores y Formadores de los siete Distritos.
Los días 8,9,10 y 11 de septiembre de 1968, dice el Hermano Bernardo en el "Histórico" del Noviciado: "hubo un pequeño congreso en Cuernavaca para los Hermanos Directores de las casas de formación y Visitadores de la Asistencia. Los Hermanos Asistentes Michel Sauvage y Rafael Martínez lo presidieron. El Hermano Director tuvo que asistir para orientarse y ponerse al día en lo de la formación y, tratar de hallar rumbos nuevos".
"Vino a visitarnos el día 13 el Hermano Asistente Michel Sauvage y a dirigirnos la palabra en una larga conferencia de tres cuartos de hora, sobre lo que es la "vida religiosa" resumiéndola en cinco puntos. Fue muy gustada a pesar de cierta dificultad en entender su castellano, en el que hace muchos adelantos".
Para ver actuar al Hermano Bernardo, no hay más que hojear el "Histórico" y ver los aspectos que consideró necesarios en la base del Noviciado. Un punto es claro: por lo mismo, la importancia de los estudios bíblicos, dogmáticos, históricos del Fundador y de la historia del Instituto.
La excelente rutina se menciona a la largo del "Histórico": cuatro días de exámenes, solemne resultado cada semestre. Fuera de este ritmo, dos veces al año los exámenes de "Dogma". Por desgracia se trata de estudios de memoria sobre manuales; Colección, Catecismo, Votos, Dogma, Regla; pocos exámenes sobre cursos, a no ser las Conferencias y el Francés.
Las vivencias completan en cierta forma, este aspecto que, ahora, se nos presenta raquítico por estar limitado al autodidactismo y a la memorización. Se trata de vivencias formativas, que esas sí son muy ricas en la vida del Noviciado.
El Hermano Bernardo, aunque muy convencido del recogimiento y soledad del Noviciado, no lo aísla; el "Histórico" relata con fruición: las reuniones con el Noviciado Menor que está en León; con los Hermanos de esa ciudad y de San Juan de los Lagos; propició juegos contra Vicentinos, Mercedarios, equipos de Lagos; propicia contacto con las familias de los Novicios. Los Superiores son recibidos con respeto y cordialidad; el Hermano Antonio M. Lozano; con veneración, pasan por el Noviciado Hermanos conspicuos a sustentar conferencias, charlas, informes. Varios miembros del Clero diocesano tienen un lugar de privilegio.
La comunidad tiene sus vacaciones, juegos, paseos, proyectos de trabajo, que por el estado inconcluso del edificio propicia el Hermano Bernardo, aun así, pudo pintar el Noviciado, cubrir con cantera los corredores, pavimentar la terraza del segundo nivel, dar un empuje al arreglo de los jardines. Las vacaciones eran dos veces por año, con l'5 días cada una.
La vivencia de oración es con mucho, la que resalta primero, hay que destacar el régimen diario y rigurosamente periódico de la oración, durante este "periodo de experiencia privilegiada"; una hora en la mañana, media hora al final de la mañana, media hora en la tarde y media hora de lectura espiritual, la Misa, el Rosario y la oración de la noche.
Periódicamente se tiene un retiro mensual, día de confesión semanal, y los imprescindibles retiros de ocho días para toma de Hábito y Profesión; es decir, dos retiros anuales. La Semana Santa totalmente dedicada a los grandes misterios de la "Pasión, Muerte y Resurrección" del Señor.
Agrégase la pléyade de fiestas religiosas durante el año, todas celebradas con intensidad y varias, Santo Fundador, Inmaculada; los 25 de cada mes, con su novena respectiva.
Realmente, el Noviciado organizado, presidido y acompañado por el Hermano Bernardo, se distinguió por eso que llamará el 39° Capítulo General, las "Dimensiones Constitutivas": la "Dimensión Apostólica" muy reducida, pues paulatinamente se incrementó y muy tardíamente, pero las otras dos, Consagración y Comunidad con espléndidas vivencias.
Algo que llama la atención al hojear el "Histórico", es la mención indefectible de las salidas que se produjeron durante el Noviciado. No se sabe que admirar más, si la necesidad de consignar las bajas siempre penosas, o la caridad con que se refiere a los motivos de la salida, su gran comprensión, o la fortaleza con que las asume, sabiendo que le producen siempre un gran dolor y hasta depresión.
Treinta bajas tuvieron en los once años en que dirigió al Noviciado sobre 110 entradas: ocho durante el Postulantado, dieciséis en el primer curso del Noviciado y seis en el segundo. Lo que indica una selección correcta debido a la libertad de opción.
La edad de ingreso al Noviciado seguía siendo más bien corta; basta con ver el álbum para notar las caras en general de muchachos muy jóvenes. Las limitaciones en la comprensión de los cambios, fue fatal en muchos casos, produciéndose bajas tanto en el Escolasticado como en los primeros años de comunidad. Además, hubo incomprensiones con los directivos del Escolasticado.
Otra impresión que deja la lectura del "Histórico" es que, a partir de las grandes orientaciones para renovar la Formación, el Hermano Bernardo fue sumamente dócil; no se registran por estos cambios, mayores salidas; fueron más o menos tres por año salvo en el de 1967 al que corresponden seis.
Se diría que se siente un aire de libertad al leer, por ejemplo, el relato de los cursos dados en el Noviciado: pláticas sobre renovación, semanas de Biblia, de espiritualidad, de relaciones humanas, de Tierra Santa, etc. Cuando fueron impartidas en el Noviciado Franciscano, de Zacatecas, incluso con asistencia de las Clarisas. Esto data de 1970 en adelante.
Detecta apertura al referirse a eventos, como tres Convenciones del Club San Benildo, ayuda al Aspirantado en "El Izote" y en "La Asunción Malacatepec" en no menos de cinco circunstancias, y por períodos largos. Cuando tardíamente se funda el primer centro catequístico en la Isla, se nota su gusto en los palpables resultados de apertura, hasta en la asistencia a tamaladas o festejos de esas buenísimas personas.
Algo que le agobia, es la multiplicidad de experiencias mal llevadas cuyo relato le llega; más que la multiplicidad, es que apenas se ha realizado una, se abandona y se inicia otra.
Me ocurre una serie de reflexiones sobre el Noviciado regenteado por el Hermano Bernardo:
La edad promedio de los sujetos que él recibió los cinco primeros años, fue de los clásicos 16 que se acostumbraba entonces, salvo excepciones; luego del año 1968 en adelante, vinieron de 17 años. También con excepciones. Todos pasaron directamente del Noviciado Menor, salvo 14 que vinieron más o menos a probar, habiéndose quedado varios de tres a medio año; de ellos perseveran tres, uno de los cuales murió en el Instituto.
Esa corta edad y procedencia del Noviciado Menor, aseguró grupos muy sanos y pasados por el filtro del Aspirantado, por lo que no he encontrado casos de graves fallas que hubieran merecido su retiro.
El Hermano Bernardo fue un convencido de la caracterología y, su conocimiento de los novicios tenía fuertes fundamentos en ella, además del seguimiento bastante cercano que ejerció sobre los grupos que le tocó formar.
La perseverancia que en este momento se registra de esos 110 Novicios suyos, si quitamos los treinta que se dieron de baja durante su Postulantado o su Noviciado, es de 21%, pero hay que ver el valor religioso, humano y profesional, de quienes viven en este momento animando el Distrito de México Norte y la Delegación de Japón.
RETIRO DE 1965, 30 DE ENERO A 7 DE FEBRERO EN GUADALAJARA
"Aquí estoy en Retiro anual. La necesidad es menor que en el pasado, pues este año ha sido excelente: lejos del mundo, en contacto continuo con almas generosas y puras, con todos los medios para producir la santidad a mi disposición".
"Ese es el medio, pero mis realizaciones, sin embargo, no son tan famosas. Claro, nada serio tengo que reprocharme; pero la velocidad de mi avance espiritual es muy reducida; avanzo en fervor, pero poco a poco".
Sin embargo, cuántos motivos tengo para ser francamente fervoroso:
1. Mi vida pasa con rapidez.
2. ¡Tanto tengo que expiar!
3. Mi actual responsabilidad exige una santidad auténtica.
4. Estas almas tan hermosas ansían un alimento sustancioso, necesitan un potente motor que las lance hacía las alturas espirituales, piden mayor fuerza que las sostenga.
5. Debo interceder por las obras del Distrito y las vocaciones.
6. Jesús me pide, me suplica, me implora que tenga más santidad.
7. Mi alma está sedienta de amor por Jesús Sacramentado y por María.
"Vuelvo, en efecto, a experimentar de nuevo esa sed de santidad que, en otro tiempo, en la primavera de mi Vida, me consumía de llegar a ser santo".
"Esas llamadas deben ser escuchadas; no puedo fingir sordera, no te dejaré esperando; te lo prometo, ¡Oh, Buen Maestro!".
"Tengo que notar también, porque lo acabo de descubrir, que muy pocos de mis afectos son totalmente puros: ¡no amo en ellos solamente a Dios y únicamente para Dios!".
"Hay demasiada mezcla de mí en ese afecto. ¡Es difícil seleccionar, separar, el grano puro, de los puros afectos humanos en esta mixtura incolora e insípida del cariño a mis Novicios, a mis antiguas amistades, a mis conocidos, a mis mismos familiares!".
"Mi trabajo fue bueno durante el año: los Novicios lograron en general, un excelente trabajo. Mi entrega a ellos, fue con ardor y desinterés; que hice que fuera por amor a Jesús. No acerté ciertamente del todo, pero puse toda mi buena voluntad".
"Examinando un poco profundamente mi trabajo, encuentro:
Conferencias: Bien, sin duda, pero a veces sin preparación o con muy poca preparación.
Oración: poner más organización y orden; nunca faltar en este punto.
Cuenta de conducta: preguntar sobre la salud al inicio, invariablemente. Soy muy irregular e inconstante, a veces la realizo cada tres semanas, siendo que debe ser quincenal. En cuanto a la forma de llevarla a cabo, creo que muy bien: dejo todo el tiempo que el interlocutor desea, con atención de mi parte, también con bondad afectuosa y espíritu sobrenatural. Exigirles, tal vez, más esfuerzo, no contentándome con la teoría o especulación. Debo señalar un orden semanal y luego, ser muy fiel en seguirlo, sobre todo que no son más que once Novicios.
Vigilancia: creo que la ejerzo bien, siempre he estado presente con ellos en el Noviciado: juegos, trabajos, paseos. Realizarla en espíritu de apostolado y de sacrificio. En los estudios, mezclarme con ellos e igualmente en la lectura espiritual.
Silencio: continuar con la lucha por lograrlo, para que lo guarden fielmente. Vida de oración de ellos: la he realizado a través de novenas, intenciones, visita de las once de la mañana, meditaciones, insistencia sobre postura, respeto, atención, pausas y tono. Continuar así.
Insistir sobre las visitas al Santísimo Sacramento y las oraciones jaculatorias. Obtener de ellos un mínimo de veinticinco oraciones jaculatorias diarias y bien hechas. Pero yo, debo ser el primero.
Vida de sacrificio: he insistido mucho en este punto, pero debo obtener siempre mejores resultados: silencio, posturas, penitencias públicas, penitencia en los afectos. Marcarlos con la necesidad y el gusto de la mortificación.
El estudio, el esfuerzo sostenido, son poderosos medios para lograrlo y sostenerlo".
UNA CARTA CUYA CONTESTACIÓN IGNORAMOS, PERO SUPONEMOS
Roma, Casa Generalicia
R, H. Bernardo Alfonso Grousset. Lagos de Moreno, Jalisco.
Muy estimado Hermano Bernardo Alfonso:
5 de mayo de 1970
Tal vez al recibir estas líneas habrá recibido un telefonema del H. Visitador José Cervantes y le haya quitado algunos minutos de sueño. El año pasado, al presentar todos los asistentes los nombres posibles de candidatos para la Casa Generalicia, me permití poner el suyo en primer término(..) Lo hice en espíritu de colaboración con la persona del Hermano Superior(..) Soy de los que creen todavía que la manifestación del superior es un camino que Dios indica. (..).
Estos días, antes de separarnos de nuestra sesión de estudio, (..) volvió a tomarse en consideración la lista antes dada(..) Nuevamente salió uno de mis candidatos que es el Hermano Bernard Alphonse Grousset. Para mí ha sido casi una humillación que tal vez no sea preciso pedirle ni siquiera el sacrificio de tres años, sino solamente un año o el tiempo necesario para lograr ofrecer a los Hermanos de la Casa Generalicia el respaldo de un hombre que no tenga un pasado como identificado con alguno de los grupos que tradicionalmente han manejado las cosas de la casa.
Qué se pide:
1. Alguien que esté en contacto con los Hermanos en cuanto a religiosos que necesitan ser escuchados habitualmente.
2. Este alguien presidiría la transformación de ciertos modos de proceder que pudieran haberse establecido en ausencia de autoridad, durante año y medio.
3. El nuevo Hermano Director podría comenzar al final de las vacaciones de este verano, tomar el tiempo necesario para guiar suavemente las cosas y, mientras tanto, darnos oportunidad de preparar "sur place" un sustituto para más largo tiempo. (..)
Espero su contestación que sería para todos un alivio.
Su Hermano en Jesús y María
Rafael Martínez, Asistente.
EL HNO. BERNARDO DEJA EL NOVICIADO DE LAGOS
Aunque sesenta y seis años sea una edad respetable, el Hermano Bernardo estaba lleno de vigor y hubiera podido continuar hasta completar dos sexenios como Maestro de Novicios.
La salud, sin embargo, sufrió serios achaques, sobre todo de la vista, la primera intervención quirúrgica para extirpar una catarata tuvo cabal éxito; no así cuando en el segundo ojo se le practicó semejante operación.
Además de otras dolencias que exigieron hospitalización, la aparición de una úlcera gástrica vino a revelar que el cargo era ya muy pesado para él; revelaba contrariedad interna muy fuerte, pero no manifestada, por su misma paciencia y bondad.
No diremos que sus Novicios de entonces eran precisamente unos angelitos, pues ya los tiempos habían felizmente cambiando y, no se trataba de grupos como los anteriores, de corta edad, ingresados al Noviciado pasando por el Aspirantado. Ya había entre ellos gallos quemados que, en el concepto de su Director, eran aceptados con reservas.
Este punto era ambivalente para el Hermano Bernardo: en- alguna parte escribió su decepción por la perseverancia de los que entraban ya de mayor edad; pero, más tarde y sobre todo, después de registrar excelentes resultados con algunos de ellos, deplora que en tal grupo no haya tenido elementos mayores.
Sea lo que sea, el fumar y otras libertades, le hacían sufrir profundamente. La falta de vista, mas no de olfato, unida también a conductas no del todo leales, era una cruz muy pesada. "Once años al frente del Noviciado, me tienen enmohecido", expresó.
Coincidencia hermosa: en 1974 celebraba cincuenta años de su Toma de Hábito; la noche del relevo corno Director, después de vigilar que la leche bronca que se consumía en el Noviciado hubiera terminado su tercer hervor, tomó el autobús hacia la Capital y días después, volaba a Europa.
Gozó la indecible dicha de visitar su Noviciado de Hal, reunirse con varios supervivientes de su grupo; se arrodilló en el mismo lugar de la capilla de Buzenval que ocupó de Novicio Menor, contempló los viejos muros del Aspirantado de Vals.
La visita familiar al "terruño" de Tence lo rodeó del cariño de sus hermanos: los nueve juntos y, una cantidad no pequeña de sobrinos, sobrinas, sobrinos nietos, sobrinas nietas, que prodigaron su cariño al tío queridísimo. Breve, aunque de un mes, fue su descanso.
En octubre lo vemos de regreso, asignado al Aspirantado de León como titular de tercero de Secundaria y para impartir las asignaturas de Matemáticas e Historia. Era un acomodo tras treinta y cuatro años de mando, para volver a las aulas.
Cohermanos y Aspirantes de entonces le guardan un recuerdo muy grato por su bondadosa actuación, por su paciencia sin límites y confianza hacia ellos. Sus clases, largamente preparadas por escrito, revelaban que el profesor competente era todo un modelo.
Cohermano en su totalidad, se presta a varias tareas que en el Aspirantado se realizan: acompañamiento en los recreos, apiario, en el que ayuda a contabilidad, lectura de artículos sobre apicultura, asistencia a la extracción de miel, cosa que le fascina.
Cambios administrativos adversos, tuvieron lugar en su segundo año y elementos mal seleccionados por la Pastoral de Vocaciones, le ocasionaron no pocas penas; demostró, como en sus jóvenes años, una discreción absoluta y un silencio a toda prueba.
El 20 de agosto de 1976, el día de San Bernardo, la Comunidad y obra educativa de Monclova, lo recibe con agradecimiento y veneración. Al mismo tiempo, le dan el cargo de escribir la Historia de La Salle en México. Buena combinación y excelente designación.
Hay personas mayores deseosas de aprender, recordar, ejercitarse en el idioma Francés. Gustoso Mr. Grousset organizará sesiones especiales a conveniente horario para ellas y la Comunidad.
A reserva del testimonio de su Comunidad de entonces, podemos adelantar la enorme simpatía e influencia espiritual y educativa que almacenó y distribuyó el Hermano Bernardo, durante los años de permanencia en Monclova.
En el seno de la Comunidad, uno de sus miembros de entonces, ha narrado su actuación en el capítulo de votos: todo era desfavorable para él, pero la intervención del experimentado Hermano Bernardo, a finales del debate, logró cambiar totalmente el veredicto. Bondad, confianza, experiencia, dice él, estuvo a su favor.
Cuando se celebró el 15° aniversario de la fundación del Colegio de Monclova, al tomar él la palabra, dando lectura a una muy bien lograda reseña sobre la Ciudad, los Actores de la Fundación, la calidad humana de las familias, fue interrumpido por muestras de visible afecto hacia él, más que a su discurso, muy bello y sentido, por cierto
ACONTECIMETOS VIVIDOS POR EL HERMANO BERNARDO EN ESTE PERIODO.
RETIRO EN GUADALAJARA EN 1981.
Es la única página de sus apuntes personales escrita en castellano; describe su Proyecto personal.
"A los setenta y tres años no es la hora de hacer un proyecto, porque a esta edad hay que haber realizado ya un Proyecto. Pero es la hora de rectificarlo y volver a repetir el: SI, QUIERO".
"Sí, quiero ser fiel a mi ideal vislumbrado en mi niñez y juventud, entre mis catorce y diecisiete años: Quiero pertenecerte, oh Jesús, ser tuyo, radicalmente tuyo. Fui seducido por tu amor ("Saisi par ton amour" de Saint Paul)".
"Decidí darte todo: cuerpo, alma, tiempo, fuerzas, familia, patria; no tener otro compañero de camino sino Tú, otra dicha ni patria sino la tuya, otro trabajo sino el que Tú me dieras".
"Por este ideal hice lo que hice, hasta llegar a tierras que me ofreciste y gastarme por Ti en lo que me pediste. Quiero serte fiel, decirte la felicidad que experimento por lo hecho. Sólo siento no haber hecho' mucho más y mucho mejor. Confío en Ti".
"Ahora te quiero expresar mi deseo profundo: que me des unos pocos días para limpiar mi casa, recibirte con toda lucidez y fervor una vez más, como te lo he pedido millares de veces, ¡oh Jesús Hostia! y estrecharte por fin en un abrazo eterno. Pero antes ¡cuánta purificación que acepto y deseo! Entonces podré cantar: 'Misericordias, Domini, in aeternum cantabo'"
SU ULTIMO VIAJE A EUROPA EN 1983
Con ocasión de sus setenta y cinco años de edad realiza el viaje para visitar a su familia. Pero toma de él ocasión para celebrar dos acontecimientos de su vida, que él mismo recordará. Irá a Roma, luego a la Lozère y, por fin, a Mendigoules.
¡Qué de recuerdos en cada rostro!
"En Nuestra Señora de las Nieves del 1 al 23 de julio de 1983 acabé de celebrar mis Bodas de Oro de Profesión Perpetua, el 143 de julio y en Roma, pronto, el 6 de octubre próximo, festejaré las Bodas de edad de diamante. "
"Estoy, como quien dice, en la cumbre de mi vida que se acaba. Desde estas alturas debo otear en mi entorno: de todos lados, por todos los senderos escarpados de las pendientes de la subida y de la bajada, siempre que haya habido bajadas, veo que casi todo ha sido ascenso".
"No, todavía no estoy en la cúspide, sigue el ascenso de la montaña que me conducirá a la definitiva conquista de la cima y al desenlace de la vida y, que no es otra cosa sino la llegada frente a frente con el Infinito, el Absoluto, la Belleza sin igual por quien no he dejado de suspirar, el Amor cuya posesión definitiva tanto 'he anhelado y, hacia quien he tendido con todas mis fuerzas desde hace sesenta y cinco años".
"Al contemplar el camino recorrido se abre, ante mis ojos un espectáculo cautivador: siempre y en todo momento estuve acompañado por mi Maestro, quien siempre me condujo de la mano y, a menudo, sin que yo me diera cuenta".
Puedo resumir todo mi trayecto con Él en estas tres realidades:
I. Fui elegido secretamente, pero incansablemente por Él.
2. Valientemente respondí: "Sí, contigo, Jesús".
3. Desmayé a menudo, me arrastré, pero nunca miré hacia atrás.
Fui elegido: es un hecho que ahora veo con deslumbradora precisión. Sin saber ni comprender nada, Jesús pasó a mis doce años muy cerca de mí. Yo estaba ausente, pero mis queridos Papás le dijeron (al Hermano Reclutador) "Sí, nosotros te lo damos gustosamente, si él quiere".
"Yo dije 'sí', sin comprender, como los Apóstoles que siguieron a Jesús de Nazareth. En Vals, (13 de noviembre de 1920), en Buzenval (2 de agosto de 1921) vi y muy pronto, fui seducido literalmente en tal forma, que en 1923 yo mismo 'quise', entonces sí que yo fui quien sintió la elección: ser misionero, darlo todo al todo. La toma de hábito y el Noviciado no hicieron más que hundirme más profundamente en el océano de amor de Jesús y de las almas".
Es inimaginable lo que entonces viví durante dos o tres años: la embriaguez de Jesús que claramente me invadió y se apoderó de mí. Nada, absolutamente nada, podía limitar mi entrega, había que darlo todo, ofrecerlo todo, todo el ser, toda la vida y, sin retorno.
Respondí valientemente 'Sí, contigo, Jesús '. Él, desde entonces, invadió mi ser totalmente,' y no me soltó jamás. GRACIAS. Esos son mis setenta y cinco años: sólo son eso, no son más que eso.
¡Oh, llegaron también las noches! Las borrascas quisieron desenraizarlo todo, de vez en cuando aparecieron engañosos espejismos, la voluntad tuvo sus dificultades, se agachó, quiso recoger y saborear frutos que se brindaron a su paso...
Pero Jesús estuvo siempre a mi lado... Tendió su mano de amigo para perdonar, para animar, para reconfortar. Su voz me hizo escuchar palabras tranquilizadoras, llenas de ánimo. Su dulce mirada fue siempre amorosa y su rostro, nuevamente sonrió a mi alma temblorosa. Y, de nuevo, en marcha.
Quise ser fiel... ¡Yo fui fiel! Por eso me encuentro aquí, ahora. Me encuentro frente a mí, frente a mí ideal, frente a mi Jesús, frente a mi país, el que Él me dio. Miro, recuerdo, contemplo, exulto, sin embargo, nostálgicamente.
El sol se pone, llega a su ocaso. La jornada fue fecunda en esfuerzos, en trabajos, en gozos, en felicidad también; pero, se trata ahora de la preparación para entregar cuentas que debo rendir por fin. Plegar los bártulos, expresión muy humana que no debo olvidar.
"Debo replegarme sobre mí mismo, 'entrar en mí mismo' (chez-moi) donde el Amigo de toda tu vida ¡te espera! ¡Esperanza y gozo para el encuentro supremo! Tristeza y estrujamiento por la separación terrena. ¡Entre tus Manos, está mi vida, Señor!"
SUS ULTIMAS OCUPACIONES EN MONCLOVA
Desde 1976, escribe en su Informe para la elaboración de su ficha personal de la Administración del Distrito.
"Estoy en Monclova como jubilación parcial, imparto Matemáticas, a los alumnos que terminarán sus estudios en el Colegio "De La Salle". Doy, también, algunas lecciones de Francés a damas que desean perfeccionarse en nuestra lengua. Paso mis ocios escribiendo temas sobre "La Salle en México", desde que llegaron los Hermanos a México en 1905. Pienso que el primer volumen de esta "Historia de los Hijos del Santo de Reims" que comprende el período de 1905 a 1921, saldrá al comienzo de 1 año próximo: consta de 260 páginas mecanografiadas".
Una carta del 6 de marzo de 1983 a un gran amigo que titula como. Muy caro y más caro Amigo, describe ágilmente su Comunidad:
"Quiero contestarle en ese domingo cuando hay calma y serenidad relativa porque está muy cerca de aquí... quien no deja de hablar y de contar detenidamente sabe Dios qué ".
"Parece que está muy contento hasta que se canse de algo y de alguien. Vamos bien aquí, a pesar de caracteres tan diversos como lo son todos entre sí; y con su personalismo irreducible... con su entrega desordenada... irritable y discutidor como nunca; con su sueño de beato y de entrega a lo espiritual, Pero la obra sigue bien".
Como se ve, muy fina observación que pudiera ilustrar en este tiempo, lo que el Santo Fundador describía en los problemas comunitarios de sus Hermanos.
EL ANIVERSARIO DE LA DIVISION DEL DISTRITO DE MEXICO
Veinticinco años habían pasado desde el 1° de enero de 1960. Para mayor comodidad, el sábado 29 de diciembre de 1984 fue fijada para realizar una fraternal reunión en Tetela, Cuernavaca, lugar que había sido el escenario del acontecimiento.
Cuarenta y tres Hermanos de México Norte acudieron y, más numerosos de México Sur; nos encontramos previamente en la nueva Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, repitiendo así el gesto filial de amor y confianza a la Morenita del Tepeyac, tal como lo realizaron los pioneros del Distrito de México el 3 de diciembre de 1905. Así también el 2 de enero de 1960, nos habíamos reunido para implorar su bendición maternal sobre los dos nacientes Distritos.
La revisión histórica tuvo efecto en la finca de Tetela por los dos hermanos Visitadores de entonces, Bernardo A. Grousset y Víctor Bertrand. Don Víctor recordó los motivos de la división y Don Bernardo presentó el desarrollo del Lasallismo en México durante los últimos cincuenta años.
Desglosando las palabras de Charles De Gaulle en sus Memorias, "hemos dado nuestras flores marchitas y secas, pero dieron semillas..." Ahora nos concentramos para acumular fuerzas, con el fin de liar nuestras gavillas, escalar dando el último salto a las cumbres eternas, a fin de presentarlas al Creador.
Sintiéndose el Hermano Bernardo en el "Club de los setentones", comentó inspirado en un pensamiento del H. Benito Massard: "Pronto sólo podremos, como Moisés en la Montaña, orar en la soledad de nuestro atardecer brillante en una hermosa puesta de sol. Mientras, en la llanura, luchan los esforzados Soldados de la Educación Cristiana para seguir estableciendo el Reino de Dios".
No olvidarán, con todo, que el pasado tiene sentido en el futuro por cuanto se inspira en él. Nos damos cita para el 50° Aniversario en 2010, unos en la tierra, que sean numerosos, y otros en el Cielo.
Siguió el fraternal convivio; a las dos de la tarde se organizó un encuentro de fútbol y a las 3:30, el Hermano Gilberto Martínez ofreció uh brindis, bocadillos y exquisitos manjares.
Se partió un gran pastel con su escudo gigante en el centro, con el nombre de cada obra de México Sur, a la izquierda y, del Distrito de México Norte a la derecha, se acercaban a cincuenta, contrastando con las veinte de 1960.
Los viejos Visitadores, Grousset y Bertrand, cortaron el pastel de Norte a Sur; los nuevos, Guilebaldo Orozco y Adalberto Aranda, de Este a Oeste, Se simbolizaba la unidad del ideal. "Fe, Fraternidad y Servicio" al necesitado.
Al atardecer se encendió una fogata, símbolo de calor, de estrecha unión y de irradiación constante. Números artísticos, interpretaciones musicales y corales continuaron en un alegre ambiente.
Concluyó la jornada el Hermano Visitador Guilebaldo Orozco, haciendo mención del tronco lasallista que está unido a Cristo Jesús y, la necesidad de que los tiernos retoños sigan unidos íntimamente con la raíz. Recuerda que ahora, los dos Distritos están unidos en una misión común, el apostolado en Japón.
Siguieron los cantos de "El Puente", "Prends mon coeur, le violà" y la Salve. Se hizo un recuerdo especial del Hermano Antonio María Lozano fallecido el 31 de enero de 1972, artífice de la división de ambos Distritos.
Con agradecimiento a los organizadores y contribuyentes de esta exitosa convivencia, cada uno tomó el respectivo camino, seguramente exclamando como los Discípulos de Emaús ¿No sentimos arder nuestro corazón?
VUELVE EL HERMANO BERNARDO A LOS CENTROS DE FORMACIÓN
Desde el 1° de septiembre de 1983 encontramos al Hermano, formando parte del CLES, Centro Lasallista de Estudios Superiores. ¿Qué había ocurrido? Era un hecho que su influencia sería benéfica en la Formación; también lo era que se hacia sentir una necesidad de formar equipos en los centros de formación, especialmente en el Escolasticado.
No se ocultaba que el Hermano Bernardo, había salido del Aspirantado de León un tanto molesto y, que no se inclinaba por incluirse otra vez dentro de los cuadros de Formadores. Gozaba en la casa de su Familia de Mendigoules descanso bien merecido; acababa de pasar el ferviente Retiro de "Notre-Dame des Neiges" en la Lozère, escribiendo en sus apuntes personales, tal vez las más sublimes de sus notas espirituales.
Una carta de su Hermano Visitador le llegó, entonces, solicitando su aceptación del cambio de Monclova a Monterrey. Como se verá en la respuesta a dicha indicación, aceptará ayudar tanto en el Escolasticado como en el Noviciado que, temporalmente, estaba allí; además, su trabajo de "La Salle en México", continuaba asignado a sus tareas.
Tence, Francia. 30 de julio 1983.
C.H. Visitador Guile:
Su carta del 7 del presente me llegó procedente de Lyon el 25 del actual. Hoy quiero contestarla después de dos días de serenidad.
Evidentemente que después de los cinco días de retiro en que me volví a poner en las disposiciones del Segundo Noviciado de 1946 y, del aniversario del día de mi profesión perpetua, no puedo decir NO. Además, pensé durante el retiro, sobre los mil desprendimientos ya hechos y, el definitivo, que pronto habrá que hacer. Por lo tanto, bien puedo hacer el de mi cálido Monclova y de su amena y laboriosa tranquilidad.
Hace unos días mandé una carta sin saber nada de la suya. Sin embargo, sospechaba, desde que Ud. me pidió que le mandara mi dirección, que algo sucedería... Al día siguiente recibí cartas de doce mamás de Monclova como felicitación a mis cincuenta años. La felicitación lleva como lema: " ¡Alguien de allá arriba te quiere y alguien de aquí abajo también! ".
Acompañan sus palabras con un chequecito... Son todas de la comisión de pastoral. Termino estas letras recordándole mi itinerario: 23 en Monclova, 27 ó 28 Monterrey, pues. "Entre tus manos está mi vida, Señor": así terminé mi balance espiritual ... Fraternalmente, Hno. Alphonse Grousset.
ESCRITOR Y REDACTOR DE LA SALLE EN MÉXICO Y SEMBLANZAS NECROLÓGICAS
En su "amena y laboriosa tranquilidad de Monclova", desarrolló un intenso trabajo histórico que, basta con ojear sus volúmenes, le lleva arduas investigaciones y, a un sinnúmero de cartas para recabar datos.
En carta del 23 de enero de 1981 somete a varios hermanos, dieciocho puntos que no quedan claros en sus primeros folletos.
Vuelve a escribirles el 28 de septiembre, el 24 de octubre y el 2 de noviembre, en la carta del 2 de diciembre escribe: "Quisiera acabar el 1° y 2° libros para dejarlo ya y para que en el Simón Bolívar trabajen ellos" (Es decir, los corresponsales de México Sur y su gran colaborador, el H. Andrés Meissonnier).
A este ingente trabajo hay que añadir la redacción de varias vidas de Hermanos, con los que formará posteriormente un hermoso librito cuyo título es: "Protagonistas De La Salle en México". Como las anteriores redacciones, envía sus borradores para asegurar tanto la exactitud como la oportunidad de dar a la publicidad tales o cuales "verdades históricas".
En 1982 somete el plan y primeros borradores del tercer libro de "La Salle en México". Sigue su abundante correspondencia y consultas: 26 de febrero, 26 de abril y 23 de mayo.
Para 1983 somete el proyecto del libro 3° y la redacción de varias fundaciones; solicita envíos de documentos de lugares cercanos, pero proyecta viajar a Acapulco y Sonora.
Ya en Monterrey, el infatigable Hermano Bernardo prosigue desde su jaula verde llena de esperanza, que así define al Centro Lasallista de Estudios Superiores o CLES, su obra monumental.
Paralelamente dará algunos cursos a los Escolásticos; pero su trabajo de investigador de las fundaciones, contenido básico del tercer volumen de "La Salle en México", seguirá ocupándole todo el día.
El primer volumen consta de 181 páginas y cubre la historia del Distrito desde 1905 a 1921. Impreso el 15 de diciembre de 1982. La bibliografía da fe de trece obras y de innumerables fuentes de consulta; manuscritos, históricos, revistas y 41 páginas de ilustraciones.
"La Salle en México" segunda etapa que abarca nuestra Historia de 1921 a 1947, narra la vida del Distrito que permaneció unido al de Las Antillas esos 26 años. Consta de 250 páginas y salió de la imprenta el 30 de noviembre de 1983. Consultó 26 libros, 11 "Históricos manuscritos", doce "Semblanzas necrológicas" y cinco fuentes más. Ciento doce láminas lo ilustran. Consultó hasta los Archivos de la Casa Generalicia en 1983.
Su tercer volumen comprende nuestra Historia, desde su autonomía como Distrito en 1947 hasta 1980, su división en México Norte y México Sur. Salió el 31 de mayo de 1986. Tiene 152 páginas ilustradas, un total de 449. Su contenido de 28 monografías, con la bibliografía en cada una de ellas.
Asombra que en tan reducido tiempo, haya logrado un total de 880 páginas con ilustraciones casi perfectas, deplorando lagunas que se deben a lo tormentoso de la Historia que describe, pues pasó por una muerte total en 1914, dos agonías en 1926 y 1935 en las que se redujo al mínimo, rescatando archivos tres veces destruidos.
Las tres portadas, debidas a su gran amigo el Hermano Armando Carrillo de La Torre, contienen un simbolismo adecuado a cada libro con la brillante explicación del mismo Autor.
No debemos dejar en la sombra a su ilustre Colaborador, el H. Andrés Meissonnier, que al mismo tiempo de' arrimar material, fue un continuo acicate para que la realización siguiera siempre su flujo.
Como se dijo, además de esta obra monumental, publicó un folleto no impreso sino mimeografiado, con las principales figuras de los Hermanos difuntos que tuvieron una destacada actuación en el Distrito; su título es: "Protagonistas de La Salle en México".
Otras biografías de Hermanos difuntos que él redactó pudieran seguir como segunda parte de los protagonistas; su característica es, indudablemente, que son muy objetivas y que fueron producto de serias investigaciones y consultas por escrito a quienes conocieron a sus biografiados.
Al encontrar en su cuarto, después de fallecido, tal cantidad de borradores, correspondencia nutrida, copias y, nuevas copias, su Hermano Director de aquél entonces, exclamó con toda verdad: "El H. Bernardo era infatigable".
AUXILIAR EN LA FORMACIÓN DE NOVICIOS Y ESCOLÁSTICOS.
Apenas instalado en el CLES, el Hno. Bernardo se preocupa por deslindar varios puntos de acción, de informarse del contenido de sus cursos y preparase para seguir impartiéndolos, todavía con maestría, pero sobre todo con ferviente convicción.
Su primera carta desde Monterrey dice:
“Le mandé unos renglones hace días y, espero que pronto recibiré unos consejos respecto a la lección de Francés y de Teología... Repaso un poco de todo lo que es un Hermano":
El 13 de octubre escribe: "Estoy dando ahora dos cursos de Teología de la Vida Religiosa a las Misioneras de los Pobres; son dos cursos de dos horas seguidas. Lo que hace que ya no me falte trabajo. La soledad es constructiva y converso con la Dama de La Silla que sin cesar me dice que, estoy sediento de Dios".
"Ya me estoy acostumbrando muy bien y espero hacer así un magnífico retiro preparatorio para lo que quiera Dios Nuestro Señor de mí".
A su amigo el H. Alban Joseph, expresa su estado de ánimo el 8 de diciembre:
"Sí, salud, felicidad, pero sobre todo santidad en compañía del Señor y de Nuestra Señora Inmaculada cuya fiesta celebramos hoy. Oh, que tenga un hermoso atardecer, pues ambos nos encontramos en el ocaso de nuestras vidas. ¡Qué bien suena eso de "hermoso atardecer"! Estoy muy seguro de que ambos lo deseamos y que lo obtendremos. Sí, que tengamos un fúlgido ocaso tras el cual nos despertemos en el esplendor del Infinito. Que la Virgen Inmaculada nos lo obtenga. Pero hay que seguir bregando mientras tanto y por el mayor tiempo posible, pues el mundo necesita testigos".
Al mismo Hermano Alban le narra las ventajas que goza en Monterrey:
"Lectura espiritual en comunidad, Misa diaria aquí mismo, las oraciones comunitarias muy bien logradas, con salmodia cantada. Entonces, todo lleva al recogimiento y a la espiritualidad. Estoy, pues, encantado".
El Noviciado pasó dos semestres en Monterrey formando un sólo centro, con el Escolasticado, aunque con sus grupos autónomos. El Hermano Bernardo se encargó de un curso que él llamó "La Santidad". Fue muy gustado por su solidez.
En otro tiempo había mostrado seria capacidad y habilidad en la caracterología; en sus años de Director del Noviciado, ejerció sus innegables conocimientos al respecto. Lo indicado fue que, él, en ambos grupos de Novicios que pasaron más de un semestre cada uno, gozaran de su experiencia en este asunto. La amistad y conversación que sostenía con los Formandos fue de un aliento tan profundo como edificante. Se recibieron muchos testimonios del bien que lograron estos jóvenes por su trato y buenos ejemplos.
Como en Monclova, sus lecciones de Francés a personas que le pedían ese auxilio fueron reanudadas, en el CLES; como eran solamente señoras, impartía sus clases en el comedor, a vista de todo el que por allí pasara y, seguramente, porque era lugar de frecuente acceso.
Unas religiosas contemplativas se establecieron en Monterrey hacia 1985; claustradas y ávidas de conocimientos sobre la vida consagrada, le suplicaron accediera a tomar uno o dos de sus cursos, lo que hacía el Hermano Bernardo con verdadero esmero.
Hubo, pues, períodos de intenso trabajo: el Escolasticado, el Noviciado, un Convento, un Monasterio, un grupo de Francés y, sus publicaciones, colmaban sus días sin tregua. Cuando había lectura en el comedor, tanto en el desayuno como en la comida pues en la cena era imposible tenerla, el Hermano Bernardo se apresuraba y comía rápido para reemplazar al lector en turno. Era, además, un modelo en tono, pronunciación, puntuación e interpretación perfecta.
En la Capilla se distinguía siempre su voz, especialmente en apoyo de la salmodia; sus visitas al Santísimo salpicaban el día y, cuando no tenía testigos, salía del Santuario dando un respetuoso beso a la portezuela del Sagrario.
Esto se supo por el testimonio de uno de sus corresponsales, a quien por carta lo confió. Este gesto y fervor que todos le apreciamos tiene mayor mérito si escuchamos que para él, eran manifestaciones para contrarrestar un período en el que sentía gran sequedad espiritual. Solamente porque él lo confió a uno de sus grandes amigos podemos saberlo.
EL "MAGNIFICAT” DEL HERMANO BERNARDO COMPUESTO EN 1985
El 8 de septiembre de 1985 cumplía el Hermano Bernardo sesenta años de primera profesión, lo que le dio ocasión de escribir un poema para celebrar su entrega total al Señor.
Magníficat.
Mi alma al Señor glorifica y de gozo salta mi ser al contemplar la bondad de mi salvador, de mi Dios.
Porque me ha otorgado a mí, maravillosos dones de amor en esos sesenta años desde mi entrega a Él.
Porque religiosa vida sedujo mi alma desde temprano cual potente Aro atrayendo los barcos de los océanos.
Porque, su amor inflamó la llama de los ideales; dejar el hogar, la patria, los mares surcar lejanos llegar a enseñar su nombre.
Gloria dé mi alma al Señor porque en edad de ilusiones, mexicana tierra hollé siendo yo mismo conquistado por su belleza y su fe.
Porque imposible me fue de mi memoria olvidarla en cuatro lustros pasados en la perla de las Antillas. Gloria da mi alma al Señor
Porque otra vez de su mano el don recibí de volver a esta tierra sacrosanta de la Virgen Guadalupana.
Gloria da mi alma al Señor porque en diez años viví de norte a sur recorriendo las provincias mexicanas.
Porque en ellas contemplé sus majestuosos paisajes porque perdido soñé sus infinitos desiertos; porque en ellos me postré ante la Virgen-la Madre.
Porque doquier aprecié la obra de educación realizada en la niñez pletórica de entusiasmos y de ancestrales virtudes.
Porque en fin, me concedió la gracia de convivir con hermanos fraternales desbordantes de ardor, de santidad y de amor para niñez y juventud
.
Canta, alma a mía Señor dándole gloria cumplida. Ya que retoño me dio México Norte Distrito.
En su recién nacimiento, e hijo del Fundador ser predilecto y fuerte honra y gloria norteña.
Luego en mis manos confió la siembra laguense de futuros apóstoles. ¡Canta, oncena de oasis, de bríos y de esperanzas!
Otro lustro me brindó para liar mis gavillas. Aquí con puesta solar, en el CLES te las ofrezco hoy en este día añorado de mis sesenta años idos.
Gloria al Padre... a Él, Gloria. Gloria al Hijo le sea dada. Gloria al Espíritu Santo...sí.
Gloria a la Inmaculada Virgen del Tepeyac mi Patrona.
Misericordias, Domini, In aeternum cantaba.
8 de septiembre de 1985.
H. Bernard Alphonse.
EL HNO. NICET-JOSEPH, ANTIGUO SUPERIOR GENERAL HABLA
Athis Mons, 21-02-86
Hermano Bernardo A. Grousset
Mi Amigo y Compatriota.
En los primeros días de este mes el Hermano Leonel de Cervantes me envió de Roma su obra "Protagonistas De La Salle en México". Tomé el tiempo necesario para compenetrarme de ella: ahora, le expreso mi gratitud por este obsequio y mi admiración por su hermoso trabajo.
Los nueve nombres del primer período me hicieron revivir las memorias de hombres con los que viví y cuya estima proviene desde mi juventud religiosa, sobre todo el Hermano Anthime Louis. ¡Viví con el Hermano Geoffroy Arsène que para mí es inolvidable! Conocí al Hermano Addon Bertrand que visité en la clínica y, al Hermano Agnel Isidore, cuyos restos están en el cementerio de Athis.
En cuanto a los diez nombres de la segunda parte, a todos los conocí y confieso que guardo de ellos un recuerdo sin sombra. El nombre del Hermano Adrien Gibert, que fue mi director, queda agobiado de pena, pues tuve que hacerlo sufrir en "La Salle de la Concepción" en el curso de 1932 - 1933.
Experimenté mucha felicidad al leer esas semblanzas de qué religiosos y qué hermanos: Netelmo, Alton Boncompain, Lyonnet, Angel Pierre, Gervais, Dosas, Alcimo. ¡Una verdadera alegría!
Al descubrir la existencia del Hermano Ignacio Tapia que conocí durante mi corta, demasiado corta, permanencia en México; leí con gozo su semblanza.
Gracias, muchas gracias por las páginas consagradas al Hermano Antonio María: es un. homenaje digno de ese gran religioso, de ese gran servidor del Instituto.
Reciba mi cordial agradecimiento por este valioso regalo.
H. Nicet Joseph.
PRIMEROS SINTOMAS ALARMANTES EN SU SALUD
A mediados y fines de 1985, el Hermano Bernardo empezó a sentir molestias en su organismo. Entrevistó al Dr. José Gerardo Delgado por sugerencia del Dr. Humberto Guzmán Páez. El diagnóstico era todavía muy difícil y, el Dr. Delgado sospechó que el trastorno pudiera ser debido a las amibas.
Una dieta severa y medicamentos conducentes para combatir la supuesta amibiasis no alivió sus males; sin embargo, tuvo la energía de aceptar su ida a Lagos para la aplicación de los tests caracterológicos a los Novicios y dar todos los días de la Semana Santa, una plática a las Hermanas Guadalupanas de León, Uruapan y Zacatecas. Era en 1986.
"Le envío mis felicitaciones por Pascua, escribe el 7 de abril al H. Andrés Meissonnier, yo pasé esos días santos en medio de los Novicios. También tuve algún reposo, pues sigo siempre "hypothequé" por las amibas y con 3,600, 000 de glóbulos rojos".
"La pereza se ha apoderado de mí literalmente. ¿ Un nuevo tratamiento dará resultado? Hay que creerlo. Esto motiva que los trabajos de escritorio están muy abandonados".
¿Tiene noticias sobre el tercer volumen de "La Salle en México"? "Sin duda saldrá antes de mi viaje a Europa, pienso, si acaso voy a llevarlo; nuestros Delegados al Capítulo General no lo pudieron llevar, pero el H. Aranda me escribió una carta antes de salir a esa reunión y quiere que sigamos el trabajo".
El 9 de mayo escribe también al H. André Meissonnier desde Saltillo:
"Me enviaron aquí para "descansar", me dijeron, como si en Monterrey no lo pudiera. No pienso que haya sido para liberarse de mí. Pero aquí estoy más tranquilo y efectivamente muy cuidado, sin saber demasiado lo que me tienen que curar: úlceras o amibas".
"En todo caso, la apatía reina sobre mí: la silla y la cama parecen ser mis atractivos únicos. No veo gran mejoría, pero el martes tendré consulta con el Dr. Teodoro Guzmán Páez, nuestro Bienhechor, gentil en lo posible, pero ya de 73 años"
"A propósito de mi viaje, no sé qué opinar. En mi estado de salud, no encuentro demasiados motivos para realizarlo y causar problemas en familia. Puede ser que dentro de un mes se vea más claro en este asunto".
Ya desde abril empezó a sentir vértigos, por lo que el enterólogo indicó que lo examinara también el Dr. Teodoro Guzmán Páez quien le dio cita para mayo. Un examen general reveló la presencia de un tumor en el intestino.
El 20 de mayo el Dr. Teodoro, ayudado por el Dr. Luis Treviño, realizó en el Hermano Bernardo una intervención de cirugía exploratoria, encontrando que el tumor era canceroso.
Monterrey 20 de junio de 1986.
J.M.J.
Muy querido Amigo Andrés:
Ayer leí con mucho agrado su última carta, que me acababa de llegar. Hace tiempo que quería escribirle, pero la pereza invadía siempre el ánimo.
Antes que nada, muchas gracias por todo lo que Ud. hizo por mí y por los míos. Le estoy sumamente agradecido. Sé que Maryse y Marius, ya le agradecieron sus cartas, pues ambos me han escrito diciéndomelo.
Ahora, Ud. me dice que escribirá al H. Néman, al H. Jouve, y hasta a Bustamante. No se moleste con tantos cuidados. No valgo la pena. Ya también pude hablar por teléfono con mi hermana María, que se sorprendió, pero quedó tranquila, como yo lo estoy.
También escribí y hasta les dibujé y expliqué la gráfica de la operación que sufrí: iba a decir que fue un "peor es nada", pero me callé.
Los cirujanos no se atrevieron a cortar los quince centímetros de intestino para extirpar el tumor canceroso. Realizaron un libramiento, un atajo, una desviación, un Way-passe como lo expresaron en inglés.
Entonces, guardo mi petit bebé tranquilo, para que siga su trabajo hasta que el Buen Dios diga: ¡basta!
Al despedirme pregunté al Doctor: Doctor, ¿Cuántos meses me quedan de vida, porque es la pregunta de la vida para mí? Sí, porque para eso venimos a la vida, para eso luchamos durante toda la vida, para eso estamos en este momento.
A esta pregunta que le sorprendió un poco, contestó: no, le quedan muchos meses y años aún... Era una de las respuestas de médicos que no lo quieren asustar a uno. Pero sé que estoy sentenciado, como por otro lado, todo el mundo lo está.
Pero, efectivamente, por eso luché durante toda mi vida: por la causa de Cristo. No siempre acerté en mis resoluciones, pero la intención fue siempre esa y él, no va a emplear una lupa para ver y revisar las miserias que acompañaron siempre esas intenciones supremas.
Desde hace tres semanas estoy en el Regio: la recuperación es muy lenta, yo la encuentro demasiado tardada. El restablecimiento tarda mucho. El estómago se rehúsa a tomar los alimentos, el mareo desaparece poco a poco; pero camino dificultosamente. Dormir sería mi gran deseo... la pereza. He bajado 15 kilos; de mis 76 de antes, tengo ahora 61; pero ese es mi peso normal.
Ud. continúa trabajando como siempre y en servir: eso es. hermoso.
Me anuncian para hoy 20, que el tercer volumen de "La Salle en México", sale de la imprenta. Tardó mucho, pero estará mejor logrado... y más querido también.
En la misma carta manifiesta su interés por noticias positivas: la operación acertada del H. José Elcoro, el viaje de los dos Hermanos Visitadores, la decisión de tomar al H. Jorge Bonilla en el Staff del CIL.
Todavía tiene humor para ver por televisión el Mundial de fútbol, se alegra del buen papel desempeñado por los contrincantes: México y Francia, se regocija porque Francia logró pasar a semifinales, exclama. "Vive la France", termina agradeciendo a su corresponsal y a los moradores de la Casa Central de México Sur que rezan por él.
Desde su operación, el Hermano Bernardo se prepara para la inmediatez de su encuentro con Dios Nuestro Señor. Recordemos que, desde su juventud en el Hospital de Paula, en la Habana, pidió al Señor morir en plena posesión de su conocimiento.
En una ocasión dijo: ofrezco mi vida por la perseverancia de los Hermanos de México. No sufrió de un cáncer doloroso, pero si feroz, que fue achicando su cuerpo y adelgazándolo, de modo que, al verse reducido a bien poca cosa, su sensibilidad se agudizó hasta las lágrimas, que derramaba en su particular y, sobre todo, cuando se despedía de los que venían a visitarlo.
Recibió muchas de sus amistades, tanto en el Hospital Muguerza como en su cuarto, de la casa de los Hermanos del Regiomontano donde lo trasladaron. Eran muchas las personas que lo estimaban, aún no pertenecientes a nuestra Iglesia: le trajeron la Biblia de Casiodoro de Reyna, le cantaban canciones en francés, etc...
Ya que él no podía volver a Europa, como era su año de visita a los suyos, vinieron, en el mes de agosto, su hermano Marius y su sobrina Marie-Claude; esta visita fue propiciada por el Hermano Regional de Francia, por el Hermano José Cervantes entonces Consejero General y, por el Hermano Visitador de México Norte, el H. Guilebaldo Orozco. Tuvo la asistencia y atención de los Hermanos Escolásticos y de enfermeras, que se turnaban día y noche; una vez dijo: "nací como pobre y ahora moriré como rico".
Todos los días le traían la Sagrada Comunión; partían media hostia y la hacían pasar mediante un trago de agua, pues su alimentación ya era por sonda. Su última comunión, administrada por un Hermano Escolástico, dijo: 'Toda y así la recibió. Pedía que lo dejaran solo mientras hacia su acción de gracias, luego volvían los Hermanos y entonaban cánticos eucarísticos y le sugerían jaculatorias e invocaciones. No podían omitir el "Viva Jesús en nuestros corazones".
Un cántico que nunca debía faltar era: "Entre tus Manos está mi vida, Señor; entre tus Manos pongo mi existir". Recordemos que tal cántico le obsesionaba tanto, que con él terminó el apunte de su Retiro en Notre-Dame des Neiges, al cumplir 75 años.
Así se expresa el Hermano Tadeo Luebbert Iberri:
Por la gracia de Dios me tocó estar con él en los últimos suspiros de su vida, ya que con "Rafa" fuimos a relevar a los dos Escolásticos que habían pasado la noche velándolo. Mi compañero se fue a descansar un rato en otro cuarto y yo me quedé solo con él.
Levantó su mano derecha y empezó a decir algo, pero no se le entendía nada; me acerqué y le tomé la mano, pues sé que intentaba decir algo. Me asusté, pues noté que perdía fuerza al estrecharme la mano y empezaba a cerrar los ojos.
Por último, me dio un apretón con su mano y ya no dijo nada. Durante este tiempo tenía una mirada tranquila, como quien ha cumplido la voluntad de Dios en su vida y, le ha servido en todo lo que le había pedido. Llamé al Hermano Mico para que viniera a ver al Hermano. Me mandó al Colegio para que buscara a la Doctora y, cuando llegamos, me dijo: "Se nos fue".
Pero ¿Cómo se nos fue? Los Hermanos Miguel y Tadeo dicen que se apagó despacio; que no perdió el conocimiento ya que, aunque con los ojos cerrados, seguía dando señales de vida a base de apretones de mano, que poco a poco fueron debilitándose.
Avisados los Hermanos, acudieron a rezar las preces de los agonizantes y las letanías de la buena muerte. Era el día 12 de septiembre de 1986, a eso de las diez de la mañana.
Al Hermano Ignacio Alba le dijo que el 8 de septiembre sería un buen día para volar al Cielo: fecha de los sesenta y un años de su profesión de primeros votos. Pero el 12, sin embargo, Como todos los meses, celebramos en México a la Virgen de Guadalupe; en su "Magníficat" escrito el año anterior, termina diciendo:
"Gloria a la Inmaculada Virgen-del Tepeyac, mi Patrona".
AGRADECIMIENTO
Cabe aquí agradecer las múltiples atenciones y desvelos del Hno. Jorge García Abaroa y de los Escolásticos. Así como de los Hermanos del Regiomontano que no escatimaron nada para hacer más llevaderos los últimos meses de vida del querido Hermano Bernard Alphonse.
¡Que Dios se lo pague! INDIVISA MANENT
Reverendo Hermano Bernardo:
El mismo Dios que lo llama a un puesto de confianza y, por lo tanto, de sacrificio y abnegación, me echa encima el fardo que tan ligero parecía en hombros ajenos...
Las circunstancias en que su traslado se produce me impiden hacerle patente ante la Comunidad, el agradecimiento que de nuestro corazón ya desborda... Nuestro Señor tuvo que sufrir su agonía bien solo, a pesar de los que lo rodeaban... Permítame decirle, por escrito, lo que con tanto gusto haría a pleno pecho y a la faz del mundo entero:
Te sigo, Bernardo, Director
según veo, la heredad es grande
y las mieses, maduras, ya se inclinan.
Muéstrame de tus campos los sembrados
de la divina fuente y tu sudor
aunados de almas, cosecha grande, ya prometen.
Hermano Director, de mirada compasiva
Hermano Director de abnegado corazón,
tu bondad abrió mi duro pecho.
Hermano Director, tus ojos me han hablado ...
y te corresponde, mi corazón...
Ahora tu diestra, la ruta me muestra
sólo la seguiré, pero lo haré por el Amor
y desde la cumbre donde me han subido
ya vislumbro la mies que blanquea.
Hermano Director que tan callado te vas,
tus oraciones imploro, digamos los dos:
De Galilea, Divino Sembrador,
ya corro hacia la mies que triste ondea
A tus puertas me tienes... decidido
no olvides que tu gracia me ha traído,
no me abandones, por piedad.
¡Divino Sembrador, mi dulce Amigo!
¡Trabajaré por siempre en tu heredad!
La Habana, 19 de julio 1946.
Hno. Bernardo Grousset.
Pág. 164-218
Pág. 219-225
TESTIMONIOS ENVIADS AL HERMANO BERNARDO EN VIDA.
De Cd. Guadalupe N.L. 15 de abril 1986
Tu nieto. Carfacas, 16 mayo 1986
H. Hippolyte Jouve, Mende, 25 junio 1986
Monclova, Coah. 10 jul 1986
De jul 1986
H. Neman Gabriel, 5 ago 1986
Pág. 219-225
Pág. 226
TESTIMONIOS ENVIADOS AL HERMANO BERNARDO EN VIDA.
6 de agosto 1986.
Cd. Guadalupe, N.L.
Muy querido Hermano Bernard Alphonse:
He sabido por su Hermano Marius con ocasión de una visita a Parmenia, que estaba Ud. enfermo y que estaban haciendo una novena al Santo Hermano Exupérien. Me uno a esta novena por su intención; la Comunidad de la Blache pide también por usted.
Tengo mucha confianza en la intercesión del Hermano Exupérien y una curación milagrosa en favor de Ud., haría llegar rápidamente su Causa de Beatificación... ¿Y no piensa Ud. que Régis Grousset merecería este favor, al que desde hace sesenta años trabajó y trabaja en México y Cuba en el servicio de Cristo y en favor de los jóvenes?
Leí y releí su carta en el Correo de 1986 y noté esta frase de Ud.: las caricias de los viejos son dulces, pero también sensibles y nos hacen exclamar: "esto ya llega a su fin, el Maestro te llamará muy pronto".
Todos los de la Promoción del Segundo Noviciado 46-47 podemos decir lo mismo, pues todos somos ya "viejos ". Pero ¿no piensa Ud. que si el Hermano Bernard Alphonse dio “flores y frutos" y que ya lio las gavillas de la cosecha del Padre de los Cielos, puede ahora todavía recoger frutos para su Dios, agregar en su gavilla, ya gruesa, antes de liarla, todavía algunas espigas llenas?
Por eso rezo, para que el Hno. Exupérien obtenga del Señor, su pronta y total curación... y que de todos modos pida a nuestra Señora de Guadalupe que vaya a auxiliarlo como Enfermera atenta, dulce y maternal.
Mucho ánimo, querido Hermano Bernard Alphonse, cuente con las oraciones de un amigo (que recuerda a su peluquero del Segundo Noviciado) más por su gentileza, su piedad, sus gozosas ocurrencias que arrojaban lejos las ideas tristes de los cohermanos... Sí, GRACIAS.
Lo abrazo afectuosamente, con la esperanza de volverlo a ver en el Cielo, seguramente, pero también en Francia, en Parmenia y, tal vez, en Notre-Dame de La Blache.
F. Émile Reversat (Théodose de Jésus)
Pág. 226
Pág. 227 Querido Tiito, St. Etienne, 9 sept 1986
Pág. 228
CARTA DE PESAME ESCRITA A LA FAMILIA GROUSSET
México 12 de septiembre de 1986 a las diez de la mañana.
A todos los miembros de la familia Grousset:
Muy queridos Amigos:
Tengo el honor de comunicarles a Uds. una noticia que los llenará de alegría y, que recibirán en la atmósfera de una dulce emoción espiritual.
¡Qué gozo nos causa el saber que la Santa alma de Augusto acaba de subir al Cielo para recibir la recompensa!
Y también, ¡qué emoción al no ver ya su rostro afable, al no oír su palabra, al no recibir ya sus mensajes portadores del afecto cristiano!
Sí, estamos orgullosos de él. Hizo honor a sus promesas de Bautismo, a sus votos religiosos y, no contento con cumplir su deber, lo rebasó realizándolo hasta el término impuesto por la muerte.
Se apagó como la lámpara del santuario y, como el incienso que, al consumirse, nos deja el perfume de su santa vida.
Todos los que se le acercaban se sentían reconfortados por la bondad que exhalaba su persona. Su pensar, maduro, ante Jesús Sacramentado, estaba impregnado de Evangelio.
Su rectitud natural, herencia de sus padres, fue la norma de su vida. Esta línea recta le condujo a cumplir la palabra del Maestro, "Santifícalos en la verdad".
Verdad, alegría, caridad, tales fueron los elementos de su santidad que se desbordó sobre todos los Hermanos de quienes fue responsable, sobre sus alumnos y las familias de ellos.
Volvamos a decir con María, “Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu exulta de gozo en Dios, ¡mi Salvador!".
André Meissonnier
Pág. 228
Pág. 229-241
PARTICIPACIONES DE DUELO AL RECIBIR LA NOTICIA DE SU MUERTE.
Mr. et Mme Dignonnet Jean, Utiac. Tence.
Misa en sufracio del alma del Hno. Bernardo en Tence.
Homilía pronunciada en la misa de exequias celebrada en Tence.
Carta al Hno. Meissonier de parte del H. Hippolyte Jouve, de Mende, 30 sep 1986
Carta al Hno. Andrés del Hno. Joseph Boiral, 19 dic 1986
Pág. 242-253
Athis-Mons, 21 de enero de 1987.
Muy estimado Hermano Meissonnier:
Me siento feliz al saber que van a elaborar una Memoria sobre el Hermano Bernardo Grousset. Les deseo mucho éxito.
A propósito, he encontrado varias cartas de él, dirigidas desde Monterrey, por lo tanto, recientes. Deploro haber destruido Muchas otras anteriores.
Monterrey, 12 diciembre 1983.
"Doy algunas clases a los Escolásticos. Desde octubre, cuatro clases por semana a 19 Novicias de una Congregación nacida en Monterrey en 1927: "Catequistas Misioneras de los Pobres". Por fin, dos horas a las religiosas claustradas de la Visitación de Annecy, que vinieron a establecerse aquí en Monterrey desde agosto. El 3 de enero vendrán doce Novicios que se trasladan temporalmente a ésta; quiere el Hermano Director que les imparta cinco horas por semana de Historia del Instituto y, de Francés".
"No tendré tiempo para mis redacciones que quedan a -merced de la voluntad de Dios por el momento".
En sus cuatro últimas cartas que me quedan de él, transparenta el espíritu religioso que le anima y una característica muy fácil de notar: la caridad con la que se relaciona con sus cohermanos que ha tratado o que al presente, trata.
Sus opiniones son siempre favorables y, cuando habla de los que nos han dejado (y que son numerosos), sus juicios están compenetrados de caridad. Se regocija cuándo sabe que esos Hermanos que no nos fueron fieles, llevan una vida cristiana viva y apostólica.
Copio algunas frases que me parecen particularmente hermosas. En 1983, con ocasión de su carta de Año Nuevo:
"Mis votos de Paz-Alegría-Amor en la intimidad de nuestro ser en el que reina el Divino Maestro. Sobre todo, alegría que vemos resplandecer al final de nuestro camino; alegría por llegar y haber hecho un buen viaje. Creo que es el gozo que debemos tener. Alegría -desaboreada en el amor siempre más ardiente hacia Dios y de amor también por quienes nos han acompañado y nos acompañan todavía. Amor, por fin, a causa del trabajo que realizamos. En esta forma, nuestro Año Nuevo será, radiante y fecundo".
Noto que, cuando habla de su trabajo sobre los Lasallistas en México, lo hace como de una labor que le agrada, pero se lamenta de que no es más que una recopilación de documentos, que serán la base para una historia mejor escrita y analizada. "Agradezco al Buen Dios, dice, que me haya permitido realizar este servicio".
Bueno, Hermano Meissonier, espero que estos extractos puedan animarlos para que realicen un hermoso retrato de este querido Cohermano, que fue un gran religioso.
Hno. Nicet Joseph
RECUERDOS QUE EL HERMANO BERNARDO DEJÓ EN NOSOTROS
Parmenia, el 17 de diciembre, 1986.
Lo que más me impresionó de mi Hermano (con el que conviví solamente en cortos períodos) es su serenidad, incluso cuando estaba ya esperando la muerte. En su carta del 13 de junio pasado, me habla de la operación que debió sufrir y me dice que no teme la muerte y agrega: "Debería temer más, tal vez, comparecer ante el Creador y Dueño que queremos servir con todas nuestras fuerzas y durante toda nuestra vida".
Y su carta termina con esas palabras. Pienso que este amor y esta donación total a Dios, es lo que le infundieron tener tanta confianza durante toda su vida.
Tenía un gran amor por su país natal y por su familia tan numerosa, pues tenemos más de cincuenta sobrinos, contando en ese número los sobrinos y sobrinas nietos.
Las despedidas le causaban siempre lágrimas, pero nunca manifestó en lo más mínimo su voluntad de regresar a Francia para terminar su vida en ella. En México me dijo: "Ves que uno se habitúa muy bien aquí; nada siento haber dejado Francia".
El 4 de octubre último, tuvimos una muy hermosa ceremonia por el descanso del alma del Hermano Bernardo. Casi toda la familia estuvo presente, quince Hermanos asistimos. El padre Jean Digonnet, amigo de la Familia, presidió la solemnidad: él fue misionero en Colombia. Poco conoció a mi Hermano, pero con datos que él mismo recogió y, basado en su propia experiencia, pudo exponer muy bien el valor del sacrificio de mi hermano.
Las delicadezas que el Hermano Bernardo tuvo con nosotros a nuestra llegada a Monterrey me llegaron al corazón: apenas llegamos, dijo al H. Visitador: "Habría que pasearlos un poco por el País"; por eso permanecimos cinco días con él y volvimos a la ciudad de México para realizar un poco de turismo".
La acogida de todos los Hermanos que conocimos en esta pequeña gira fue extraordinaria. He escrito a casi todos con quienes nos relacionamos; todavía ahora, guardo un recuerdo inolvidable de agradecimiento y de afecto hacia todos los Hermanos mexicanos. Pronto vendrán al CIL varios y estaré muy feliz con volverlos a ver.
Guardo también un recuerdo lleno de gratitud hacia todos los Escolásticos, especialmente a uno que se llama Jesús y que sabía algo de Francés; lástima que mi Español es rudimentario, para haber podido charlar más con ellos.
Recuerdo la majestuosa "Silla" que he vuelto a contemplar en el tercer volumen de "La Salle en México", encontré también la foto del Hermano Rancon, nuestro primo, quien fue mi "ángel custodio" en Vals en 1931.
Le pedí a mi sobrina Maryse que le envíe documentación sobre el H. Bernardo. Salude a los Hermanos que se mostraron tan acogedores y, especialmente a los de su Comunidad.
F. Marius Grousset
Tuve la dicha de conocer al Hermano Bernardo en los primeros años de mi formación.
Era muy edificante en su actuar que se podía apreciar durante-la Eucaristía, sobre todo en su insistencia para que el sacerdote diera un tiempo prolongado de acción de gracias.
En las clases que nos daba, "La Santidad", vibraba al presentarnos los modelos dé santidad en el Instituto, sobre todo cuando hablaba del Hermano Exupérien.
De los cantos, el que más gustaba, es el 'Prends mon coeur" decía que esas estrofas indicaban cuál debe ser nuestra actitud hacia la Santísima Virgen.
Se preocupaba por nuestra formación y nuestra afición por los deportes y su práctica; frecuentemente le decía al Hermano Jorge; nuestro Director, que deberíamos interesarnos más por el béisbol, que podríamos ver por televisión. Estaba pendiente de los Deportes, sea por radio, el periódico, la televisión.
En el hospital, me tocó ir a cuidarlo varias veces, en una ocasión me pidió que encendiera la televisión para ver cómo iba el juego de béisbol, lo que muestra entusiasmo continuo por el deporte.
Agradezco a Dios que me haya permitido conocer a tan santo Hermano. Verdaderamente que me han marcado en mi vocación de Hermano, sus enseñanzas, consejos y reprimendas.
Resumo en unas palabras, lo que significó para mí, haber vivido dos años de mi formación con él: fue un hombre que amó su vocación, se entregó totalmente y se consumió hasta iluminar por Cristo.
Entre los escasos recuerdos de mis primeros años de primaria (1° y 2° de Primaria, 1960, 1961, 1962) tengo presente la imagen de Don Bernardo en aquellos años. Para nosotros, el Hermano Visitador era como un "Señor", lo recordábamos con gusto porque nos daba dulces a los que estábamos bien formados y, por contestar correctamente a lo que nos preguntaba en las pruebas que nos hacía.
Como Director del Noviciado, durante la formación en esta casa, su presencia fue un gran don de Dios para mí: era en los años de 1971-1972.
Su dirección firme y afectuosa a la vez, fue clave para mi permanencia en el Noviciado. Gracias a él, superé situaciones de crisis por las que pasé y me ofreció condiciones de superación personal.
Su ejemplo de austeridad, de entrega y de servicio, fue enorme. En una ocasión se enfermó con altas temperaturas y no quería dejar de atendernos. Fue necesario hablar por teléfono, a sus espaldas, al Hermano Visitador José Cervantes para que le pidiera ir a la cama. Fue un hombre admirable, lleno de Dios.
Testimonio del H. Juan Ignacio De Alba Ornelas, Primer Grupo.
El Hermano Bernardo amó su vocación con plenitud; fue un hombre de oración; su plática cálida y atenta, se interesaba en detalles; él los provocaba; "Cuente... cuente...".
Al acudir a él, salía uno con nueva dimensión, ya que hacía que, por su entrevista, en la que nos renovaba en nuestra fe, abría nuevos horizontes...
Se hizo mexicano con los mexicanos, como diría San Pablo que se había hecho todo con todos para ganarlos a todos; y no por eso dejó de ser francés hasta lo más profundo de su persona.
El día 8 de septiembre de 1978, el Hermano Bernardo estaba muy feliz y con la gran confianza, de que ese día vendría por él la Santísima Virgen. Ese día era para él una fecha de gran importancia, ya que un 8 de septiembre había pronunciado sus primeros votos y, se había ofrecido, aún joven novicio, a ir a cualquier parte del mundo.
Por la noche, su estado de salud se agravó, rezamos las oraciones de los agonizantes, presididas por el Hermano Salvador Pérez. No murió, pero se fue disminuyendo.
En una visita que le hice, me dijo: "el día 12, ahora sí que vendrá la Santísima Virgen por mí". Ese día, a las 7:30 de la mañana, le hice una visita antes de ir a la Primaria, y se despidió de mí.
Volví a la casa cerca de las 10:00 y, en ese momento, ya había entrado en agonía, su respiración era apenas perceptible, sus uñas principiaron a hacerse moradas y expiró, en la paz del Señor. El cáncer lo había totalmente consumido.
Su entrega fue total y gozosa, como seguramente fue el encuentro con el Señor y con su Santísima Madre.
ACROSTICO
Hacia el Padre caminas
Esperanza que anima tu vida
Ruta que te ha esperado desde siempre
Misión que descubriste muy temprano
Amar, vivir amado
Negación de ti mismo
Ofrenda total de tu existencia
Búsqueda del Rostro del Amado
Espera paciente y sosegada
Remanso de paz y de alegría
No volver nunca atrás
Amar, vivir amado y caminar
Renovar tu promesa cada día
Darte, darte a los otros para llegar a Él
Ofrecimiento que empezó ayer y sigue ahora.
Mis recuerdos del Hermano Bernardo son de tal calidad, que los considero como una gracia muy grande que el Señor me concedió personalmente y, que también recibió todo mi hogar.
Mi familia tuvo, a través de la admiración de sus virtudes, motivos de acercamiento a esa grande gracia, todos recordamos como un honor, haberlo tenido varias veces, raras, como visita en nuestra casa.
Sus palabras eran más bien pocas, pero todas muy acertadas. A veces las acompañaba con uno de los gestos que él acostumbraba. Así nos daba a conocer su aprobación, su desacuerdo, o simplemente su postura neutral sobre las cuestiones que tratábamos.
Su respetuoso silencio, sobre todo, era de lo más provechoso, ya que con él motivaba el diálogo, favorecía el desahogo, afloraban las inquietudes espirituales y tratábamos puntos educativos en vista de las necesidades de los chicos de la familia.
Siento que también su presencia fue de gran provecho para el Escolasticado y para su Director, al que sostenía invariablemente en su correcta dirección como formador. No dudo que su callada presencia entre los jóvenes, más que por sus palabras, era por su forma de proceder, lo que más les aprovechó.
Fue testimonio vivo de la fidelidad a su vocación y, de su celo por ella, la vivía con alegría en el servicio de Dios. Transparentaba su gozo de ser Hermano, no por lo que decía, sino en la forma de vivirla, siendo esto un cuestionamiento para las personas que trataban con él, pues invitaba a vivir plenamente la propia vocación, llenos de alegría en cumplimiento de la voluntad de Dios en cada uno.
Con la prudencia y bondad que lo caracterizaban escuchaba las opiniones ajenas y, con diáfana claridad, expresaba las propias, acompañadas de gestos sinceros y expresivos, siendo éstas aceptadas sin trabajo por los demás; o escuchando su acostumbrada expresión "¿Usted cree?", en esa actitud llena de delicadeza y humildad.
Otra notable actitud fue su preocupación por los demás, incluso en sus últimos días; pese a sus padecimientos se interesaba por ellos, pensaba en ellos, se concentraba en sí mismo. Cuando su hermano Marius y su sobrina Marie Claude llegaron desde Francia a verlo, insistió en que los pasearan por la República. Hasta los triunfos deportivos, pues se celebraba la "Copa del Mundo", los compartía con los que lo iban a visitar.
Se le sentía como alma de Dios, al que él se había entregado totalmente y Jesús, a su vez, inundaba plenamente su persona. El Señor se volcó en su corazón y, en ese vivir cotidiano, cuántas veces voluntariamente "solo", llena su alma de nostalgia de Dios, lo hundía en la contemplación.
Su sencillez, su transparencia, su apertura de niño, ese nunca dejar de sorprenderse ante las maravillas de la naturaleza, en las cuales Dios se le manifestaba dulce, suave y claramente, lo hacían verlas como signos suyos, y alabando a su Creador, así, "la montaña", era para él, más que "La Silla", una representación de la majestad de Dios, de su grandeza, de su inaccesibilidad, de su fuerza y eternidad. A menudo hacía oración contemplándola y decía que parecía clamar al Señor: "Tengo sed de Ti".
El Hermano Bernardo era retrato del religioso que ha deseado pertenecer a Dios en totalidad, pero en el cual Dios ha tomado la iniciativa y él se había convertido en su propiedad tan absoluta de parte de Dios y, tan dependiente de parte suya, que podía decir con san Pablo, "ya no soy yo quien vive, sino que Cristo vive en mi". Y creo, que, por la gracia de Dios, que él solicitó desde su primera enfermedad grave, lleno de paz, aun en medio del sufrimiento físico, debe haberse entregado al Padre diciendo desde el fondo de su ser: "Adoro en todo la Voluntad de Dios para conmigo".
Esto resume, aunque de manera pobre y pálida, la maravillosa experiencia en el trato con el Hermano Bernardo, por cuya fraternal amistad y testimonio vivo de entrega, no acabaré nunca de agradecer, al Señor.
Del Hermano Gerardo Martínez Luna.
Estábamos en Lagos de Moreno, Jal. en 1970, yo tenía aproximadamente un mes de haber iniciado mi noviciado y aún pasaban por mi cabeza los "dos" meses de postulantado que hicimos en la casa de nuestros papás y, con una experiencia de trabajo, ya que era importante tomar contacto con la realidad, pues las casas de formación aun eran un poco cerradas.
Me presenté ante "Maitor Grousset" y le dije que no le encontraba ningún sentido a estar encerrados en el noviciado y, que, además, no le veía, tampoco, ningún sentido a la Vida Religiosa y menos aún a las renuncias que estaba empezando a sentir con toda intensidad, precisamente a mis dieciocho años. Yo esperaba que la reacción de él fuera: "pues tome sus cosas y váyase" y cuál fue mi sorpresa cuando le escuché "es de lo que se trató, el Noviciado, entonces váyase a trabajar", yo, sin saber qué decirle, me retiré muy pensativo.
Pasé el primer año del Noviciado y, un buen día, fui de nuevo con "Maitor" lleno de alegría a decirle que "ya había encontrado el porqué de la Vida Religiosa". "Pues, cuente, cuente" me dijo, entonces yo de verdad muy entusiasmado por mi hallazgo le dije:
"Son los niños, la catequesis, la educación humana y cristiana de los niños y los jóvenes, los pobres, etc.". Y él me escuchó con mucha atención y me dijo: "No es motivo suficiente, no basta, siga en su búsqueda, va por buen camino, pero aún no llega". Mi entusiasmo en un instante se me volvió confusión y de nuevo, sin saber qué contestarle, me retiré más pensativo que la primera vez.
Ya para terminar el segundo año y muy próxima la fecha del fin del noviciado, fui de nuevo a platicar con "Maitor Grousset" sobre mis reflexiones, a propósito de la finalidad de la Vida Religiosa, pero debo de confesar que me acerqué con mucho más cautela, yo diría que hasta con timidez y le dije: "Creo que ya tengo la respuesta", y escuché su característico "Cuente, cuente"; con mucha prudencia le dije: "Pues, pienso que la única razón de la vida religiosa es Cristo Jesús, es su seguimiento". Y entonces escuché de él y lleno de entusiasmo me dijo: "Ya está listo para hacer sus votos".
Ahora, con el paso de los años, reconozco la enorme riqueza de su manera de conducirme en el difícil tiempo del Noviciado, como introducción a las vivencias de la Vida Religiosa. Y también este recuerdo imborrable me ha ayudado en momentos que la visión se nubla.
Los perfiles de un hermano cabal (Hno. Bernard Alphonse Grousset) por su último Director, Hermano Jorge García Abaroa.
Treinta y nueve años de experiencia fraterna y vital con Don Bernardo marcarán mi vida, como uno de' los Hermanos que más han influido en mi juventud y en la edad madura.
Lo conocí siendo Escolástico cuando llegó de H. Visitador del flamante Distrito de México, recién separado de las Antillas, tuve el regalo de Dios de acompañarlo en sus tres últimos años de vida y cuidarlo en su calvario, en ese misterio de Purificación con que el Señor premia a los santos, antes de llegar al Reino.
En cinco PERFILES de su atractiva personalidad, resumo mi experiencia de vida con él:
1. El amigo:
Ante todo, Don Bernardo tenía una capacidad innata de hacer surgir la amistad por su trato sencillo y cálido. Su palabra fácil y su gran capacidad conversadora, hacia que con cualquier persona sin importar nivel social o cultural, pudiera de inmediato tener una conversación.
La fidelidad a la amistad fue algo propio de él. Desde joven, siendo Escolástico, aprecié los detalles con que expresaba su amistad. Cuando la fundación de Hermosillo, rodeado de Hermanos jóvenes, nos expresó su confianza y apoyo. En lo personal nunca olvidaré que al cambiarme en momentos dolorosos, me estuvo esperando como fiel amigo, más que Visitador, en el Aeropuerto de Torreón para llevarme, en la noche, a la terminal de los Autobuses para venirme a Monterrey. Como ese gesto todos podernos relatar innumerables detalles de delicadeza y tino para apoyar cuando tenía, como Superior, que tomar una decisión que al Hermano lo hacía sufrir.
2. El maestro:
El sólo platicar con él, con su vasta cultura era una oportunidad de aprender. Sólo cuarenta años después, siendo Director del CLES en el año de 1985, me enteré de que era Doctor en Filosofía. Jamás usó el nombramiento y me enteré cuando llegó una Revista de Francia con el Dr. Augusto Grousset. Fue excelente Maestro de Matemáticas en Monclova, donde los alumnos admiraban su dedicación y paciencia, así como su solicitud para explicar fuera de tiempo a los atrasados.
En el CLES, tuvo sus alumnas de francés y, a las Religiosas Claustradas de la Visitación, dos veces por semana fielmente les daba clases de Francés. Los Hermanos Escolásticos, recuerdan con fruición sus clases de Francés.
En largas pláticas que tuve con él en el CLES, aprendí de su experiencia de Maestro y de su sensibilidad e intuición para conocer a las personas.
3. El maestro de espiritualidad:
En sus largos años de Visitador, tuve la oportunidad de tener Retiros con él, en especial el de 21 días y el de 30 días, para prepararnos 4 la Profesión Perpetua.
Sus Conferencias, ricas en sólida doctrina, con gran contenido Lasallista, amenas y siempre nuevas, fueron una formación permanente para nosotros, como Hermanos jóvenes, en nuestros primeros años de Comunidad.
Fue sin duda en el CLES, donde puede tener la riqueza de su experiencia de formador y Guía de Espiritualidad, en tantos momentos de diálogo íntimo. En las consultas sobre el acompañamiento de los Hermanos Jóvenes. Su enfermedad dolorosa y larga, fue una cátedra de fe, paciencia, optimismo, apertura al otro sin pensar en él. Siempre disponible, alegre, comunicativo y discreto.
4. El Superior: Es sentir general de los Hermanos, que Don Bernardo no tuvo personas que lo rechazaran o que guardaran un recuerdo amargo de él. Fue siempre tan delicado, discreto al grado supremo en todo lo que se le confiaba. Tengo la experiencia que en un incidente penoso y doloroso en mi vida, que sólo el conocía, nunca lo comunicó a su Superior inmediato, el Hno. Asistente. Cuando años después le pregunté por qué no lo había hecho, con toda sencillez y bonhomía me dijo: "Hay cosas que no tiene uno que decir por fidelidad a la persona y por su bien".
Las entrevistas con él eran esperadas por mí, salía uno reconfortado y animado. Sus cartas, una delicia leerlas ' recuerdo que el primer cambio de Comunidad que tuve, me envió una carta a Santa Fe, Nuevo México.. Fue tan cálida y delicada que ese primer cambio, no fue doloroso, que siempre lo es para quien vive feliz en una Comunidad como era la del Instituto "Regiomontano", con Don Víctor de dinámico y entusiasta Director, donde vivimos unos primeros años maravillosos de Hermanos jóvenes. Él tuvo el arte de facilitar todo.
5. El compañero de comunidad formadora:
Cuando el Hno. Guilebaldo me pidió venir de Director del CLES, acepté por coherencia con mi compromiso. Posteriormente y tras meditarlo, decidí que en la Junta de Formadores de Lagos, le pediría que buscara otro candidato. Fue en esa ocasión cuando me dijo: Ya aceptó el Hno. Bernardo Grousset estar contigo en el Escolasticado, dejará Monclova para venirse al CLES. Esa noticia no me hizo dudar más. Saber que tendría de Consejero y compañero de Comunidad Formadora a Don Bernardo. Era el mejor regalo de Dios para mis graves responsabilidades en el CLES.
Su sola presencia era ya una formación de la identidad del Hermano; sus intervenciones en la Oración Comunitaria, una cátedra de experiencia y de espiritualidad. Sus valores religiosos tan bien presentados y sobre todo vividos, fueron decisivos en la vida de esos diez Hermanos Jóvenes. En la oración fúnebre les dije "Son ustedes privilegiados por haber tenido como formador, a un Hermano según el corazón de San Juan Bautista De La Salle".
En una oración de mediodía, en la Capilla del CLES, nos comentó que cumplía ese día 60 años de Toma de Hábito y por primera vez leyó con las sencillez de un niño, su "MAGNIFICAT" que ahora es un testamento de su vida en los caminos de su Misión de Hermano en Cuba y en México.
En mi vida hay varias personas que han marcado huella: Mi papá y mis formadores: sin duda que entre ellos Don Bernardo juega papel vital.
¡Qué regalo de Dios fue contar con su sabio consejo, con su intuición de las personas en la formación de los jóvenes Hermanos! y una constatación: los 10 jóvenes Escolásticos que convivieron con él tres años en el CLES, todos a la fecha han hecho sus votos perpetuos y perseveran. Sin duda él intercede por ellos ya que los quiso tanto y siempre tuvo, la palabra oportuna, el consejo y la amonestación sabia y, sobre todo, ellos lo cuidaron y velaron a lo largo de su enfermedad.
Gracias, Don Bernardo, por todo lo que nos dio a manos llenas, con su jovialidad, optimismo, acendrado amor a la Consagración, a la Eucaristía y su presencia dinámica, enriquecedora en la vida Comunitaria.
Hoy, desde el cielo siga velando por su Distrito, su CLES, su Noviciado de Lagos, su segunda Patria: México.
En mi corazón y en el de muchos Hermanos y personal que lo recuerdan, sigue vivo como amigo, maestro, el maestro de espiritualidad, el Visitador excepcional y el compañero. inolvidable y siempre presente en el Escolasticado de México Norte, donde como usted lo afirmó al llegar "vino a cerrar el círculo de su vida viendo frente a su ventana el Cerro de la Silla, veía una boca (la U) que decía: tengo SED DE DIOS"
Monclova, Coah. Mayo 15 de 1994.
Pág. 242-253
Pág. 254-260
EL DIARIO DE MONTERREY SÁBADO 13 SEPTIEMRE 1989
Por el Lic Víctor Manuel Sánchez Steiprereis.
Don Bernardo Grousset, maestro católico.
EL UNIVERSAL Domingo 12 de Oct 1986 pp 14 y 15
Bernardo Alfonso Grousset, Maestro lasallista dedicó su vida a la educación de niños y jóvenes, murió el pasado 12 sep 1986 en Monterrey N.L.
Por Guillermo Necoechea.
Pág. 254-260
Pág 261-281
¿POR QUIÉN DOBLAN LAS CAMPANAS?
Meditación póstuma
"Por la fuerza de la Cruz venció el dolor.
Hoy, revestido de fuerza, vive resucitado.
(Oficio del día)
"La próxima vez que oigas su tañer, no te preguntes por quién doblan las campanas, doblan por ti y por mí", dice el poeta inglés del S. XVII. Con la muerte de Don Bernardo, todos en el Distrito nos sentimos un poco huérfanos. Tenía el gran don, prodigio de la amistad, de hacer sentirse íntimos a todas las personas que le abrían su corazón. Todos tenemos algo que decir de él y conviene irlo expresando en homenaje a un hombre que supo rehacer figuras históricas y hechos épicos.
Yo no contaré hoy anécdotas ni intimidades, aunque las tengo de parte del "gran amigo". Día de la Cruz, quiero meditar en este misterio, "escándalo para los judíos, necedad para los griegos, fuerza y sabiduría para los llamados a Cristo".
Don Bernardo tenía que morir así: íntimamente asociado a la pasión de Cristo porque íntimamente había vivido a Él unido. Él lo percibía y lo aceptaba, sin haberlo nunca deseado ni querido. No fue una víctima ofrecida, fue una víctima escogida. En esta sabiduría de la, Cruz hay que bucear para encontrar en ella la clave de esta vida.
Carlos Libanio dice: "Para mí, el misterio de la Cruz es el eje de la vida cristiana en la tierra, en espera de la promesa escatológica. Lo que debo saber de Dios es exactamente lo que Él me manifiesta en Jesucristo y Jesucristo es el hombre de dolores que sufre y acepta la muerte en la Cruz". Hombre robusto, sin enfermedades ni achaques, roble inconmovible, he aquí que, de pronto, es golpeado por el amor, encendido como antorcha que devora sus intestinos, vive la grandeza de esta "kénosis" probada por la Resurrección de Cristo, por su victoria sobre la muerte.
Tenía que ser así, porque si el martirio, en parte se merece, su vida clamaba a gritos esta "kénosis" para mejor encontrar y conocer a Dios. Encontramos a Dios en la medida en que somos capaces de optar por el sendero del dolor, físico o moral, humillante, de Cristo, impulsados por la Esperanza, de la Resurrección.
Una nueva cátedra, dolorosa y humillante, ya no la de Visitador o Maestro de Novicios, nos ha dado Don Bernardo revelándonos la única puerta hacía el Misterio de la Cruz. Cátedra tanto más elocuente, cuanto íntimos y desconocidos son los sentimientos que el dolor suscita.
Su sensibilidad a flor de piel de estos últimos días, sus lágrimas, a veces, no eran concesiones a un ablandamiento, sino el Magníficat de verse rodeado del cariño y amistad que en vida cultivara.
"La Cruz, escribe Lanza del Vasto, es el apoyo del hombre, su estructura. Es el bastidor sobre el que se teje al hombre". En efecto, cada uno de nosotros es su propia Cruz. Sigue siendo humillante verse reducido poco a poco a la nada. Esta cruz tiene la función insustituible de construir al "hombre nuevo". Toda actitud pasiva, amarga, hosca, la desvirtúa totalmente. Todo esto tan ajeno a Don Bernardo.
El Señor Grousset aceptó, con Cristo y por Cristo, su Cruz, entrando así en el dinamismo de la Redención. Leyéndole el discurso del H. Superior General en la clausura del Capítulo me decía: "Dígale que ofrezco mi vida por él... por el Instituto". Dinámica consciente del valor de redención de la Cruz, de su Cruz.
Sé que le gustaría a Don Bernardo que me acordara en mi meditación de aquel viejo Kempis que dice cosas amargas y sombrías, pero también tantas verdades en tono sereno y clásico:
¿Por qué temes tomar la Cruz,
por la cual sé va al reino?
en la Cruz está la salud;
en la Cruz está la vía;
la fortaleza del corazón,
el gozo del espíritu.
No hay otro camino para la vida,
para la verdad,
para una paz inmutable,
sino el de la Santa Cruz.
La Cruz está siempre preparada
y te espera en cualquier lugar.
No puedes huir,
pues dondequiera que vayas,
te llevas a ti contigo
y siempre te hallarás a ti mismo.
Si desdeñas una Cruz,
sin duda hallarás otra,
y puede ser que más grave.
Vuélvete arriba,
vuélvete abajo,
vuélvete afuera,
vuélvete adentro,
y en todo hallarás Cruz.
Y es necesario que en todo lugar
tengas paciencia,
si quieres tener paz interior
y merecer perpetua corona".
Hoy, día de la Exaltación de la Santa Cruz, celebramos la Cruz de Cristo y con su Cruz, todas las cruces, pero, sobre todo, la Cruz de Don Bernardo. La Pasión del Cristo histórico ha terminado, pero su cuerpo social sigue sufriendo. No es metáfora piadosa decir que Jesús sigue en Pasión muriendo cada día: en nuestros pobres, en nuestros enfermos, en nuestros marginados, en nuestros ancianos..., en cuantos viven la soledad del Huerto. Son también Jesús. Él se reconoce en ellos, pues tomó la forma de siervo y escogió lo débil de este mundo.
Jesús en estas cruces humanas, está más feo y repulsivo que los rostros ensangrentados de nuestras iglesias de pueblo. Estos cristos de desecho son inválidos, tienen gestos repulsivos, se les cuentan los huesos escalonadamente y no hay en ellos apariencia humana. Pero ahí está, esculpido en ellos, Jesús, el ECCE HOMO de todos los tiempos.
Don Bernardo no ha sido sólo el ECCE HOMO, ha sido ECCE FRATER. Una vida ante la que no hay que arrodillarse solo, un calvario ante el que hay que orar, sino el modelo de vida, un estilo genuino de SER HERMANO que, con su vida toda, del cual su final en esta tierra no es mero accidente, reclama seguidores e imitadores.
Roma, 14 de septiembre de 1986. H. José Cervantes (Tan sólo un amigo "más" de Don Bernardo).
PALABRAS DEL HNO. VISITADOR EN LA MISA POR LOS HNOS. DIFUNTOS
8 de noviembre de 1986
La intención de la Misa es por todos los Hermanos difuntos que han pertenecido a nuestro Distrito. Sin embargo, vamos a hacer memoria breve, pero sentida, de uno de ellos, especialmente querido y el más recientemente trasladado a la casa del Padre: el H. Bernard Alphonse (1908-1986).
Hijo nativo de Francia, vivió en nuestras tierras americanas durante 60 años, en Cuba primero, luego en México, con el mismo cariño y más aún que cualquiera de nosotros.
Tras un breve paso por México, en los últimos meses de 1925, la persecución lo lanzó a Cuba, en donde realizó un fecundo apostolado hasta 1946, año en que fue llamado a Roma para el Segundo Noviciado.
De manera sorprendente, para él, sobre todo, y para los Hermanos de México, los Superiores le confían nuestro Distrito, prueba de sus extraordinarias cualidades humanas sobre todo de corazón, y de inteligencia, como también de sus dotes de religioso. Desde los comienzos de su visitorado se gana la confianza de los Hermanos y se identifica con ellos y con las obras. Sus diez años de Visitador significaron para el Distrito un impulso sin precedentes.
Al terminar este fatigoso y difícil encargo, no descansa. Acepta la dirección del Colegio "Cristóbal Colón", sólo como transición, para ejercer nuevamente la responsabilidad de Visitador, en circunstancias igualmente delicadas que en 1947, pues se trata de un nuevo Distrito, en cierta forma, en el momento de su elección: el Distrito hermano del Norte.
Su entusiasmo sigue intacto, su virtud y su sabiduría notablemente incrementadas. Por eso que el mejor lugar de apostolado a partir de 1964 será el Noviciado durante once años.
Cosa curiosa, sus últimos años de actividad docente, los pasa en un Colegio, como Hermano de clase. Cumplidos sus 75 años, muy bien llevados, por cierto, todavía no se jubila, vuelve a la formación, esta vez de los Escolásticos de Monterrey y, trabaja con tesón, inteligencia y gran amor junto con nuestro Hermano Andrés, en el "Histórico de La Salle en México". Tres tomos voluminosos y ampliamente documentados.
Ya no alcanzó a leer el tercero en esta tierra. Tal vez como un último y significativo acto de modestia y discreción, pues ciertamente él fue uno de los protagonistas más destacados de los años que abarca esta publicación.
Ya en el postrer lecho de dolor, al escuchar la lectura del discurso del H. Superior General en la clausura del reciente Capitulo General, dijo a quién lo acompañaba: "Dígale que ofrezco mi vida por él... por el Instituto". Que el Señor suscite numerosos imitadores del inolvidable H. Bernard.
Hno. Adalberto Aranda R. Visitador de México Sur.
MATERIAL QUE SE EMPLEO PARA ELABORAR LA BIOGRAFÍA
1. Apuntes personales del Hermano Bernardo:
• Una libretita que consigna su primer Retiro, del 18 de septiembre de 1923: es Novicio Menor en Buzenval; contiene sus reacciones personales sobre los temas de predicación tipo San Ignacio; siguen sus resoluciones y, como una de ellas es apuntar su examen particular, contiene 42 semanas anotadas. En la contratapa pegó su retrato a los 15 años.
• Tres libretitas: La primera, de 66 páginas, se inicia con el Retiro para la profesión de sus primeros votos (31 de agosto a 7 de septiembre de 1925) y termina con el Retiro del 6 al 13 de agosto de 1936, seguido en el Vedado.
La segunda, de 80 páginas, abarca los Retiros desde el de 1937 a 1945, es decir, hasta que sigue la vivencia de su Segundo Noviciado.
La tercera registra uno a uno los nombres de sus alumnos desde 1926 hasta 1940.
• Tres cuadernos:
El primero contiene el Diario de Viaje para la experiencia del Segundo Noviciado en Roma, (1946 - 1947).
El segundo relata sus visitas y paseos a distintos puntos de Roma, y alrededores de la ciudad, durante su Segundo Noviciado,.
El tercero comprende sus apuntes del Segundo Noviciado; siguen sus apuntes de ocho retiros muy destacados a los que asistió, en especial el de sus Bodas de Oro de Profesión Perpetua en Roma y, otro que siguió en Notre-Dame des Neiges como eco del anterior.
2. Correspondencia, que cuenta con gran número de cartas, recados, postales, felicitaciones:
Relación epistolar con el Hermano Asistente Antonio María Lozano entre los años de 1948 a 1957; son 139 cartas contestadas y muchas más que recibió y que conservó perfectamente guardadas.
Cartas enviadas a los Hermanos y recibidas de ellos; son la expresión de sus relaciones siempre cordiales y de calidad y, en las que no hay trazas de amarguras, brusquedades, desconfianzas.
3. Numerosas libretas de Direcciones, actividades, hojas sueltas, visitas a las Comunidades y a las aulas, con las calificaciones, promedios, etc...
4. Los tres volúmenes de "La Salle en México", que me sirvieron en parte para los "Marcos Históricos" y para las doce obras fundadas por él.
5. "Protagonistas de La Salle en México", que contiene 19 biografías de Hermanos difuntos.
6. Artículos sueltos publicados, la mayor parte, en la Revista del Distrito México Norte.
7. Preparación de clases, especialmente de sus catequesis, conferencias, hasta las notas de sus alumnos en varios cursos.
8. Publicaciones recibidas por el Hermano Bernardo:
"La Haute-Loire dans le monde" de Maurice Dechaud, que da cuenta de los 160 Misioneros en 50 naciones, que vivían en ejercicio activo el 1° de enero de 1974. Son 26 los Hermanos.
Desplegados con datos geográficos y turísticos de la Haute-Loire y de Tence.
9. "Estudio grafológico (1. P. S.)" que solicitó al "International Psychoservice".
EPÍLOGO
En un documental de Walt Disney se observa el prodigio de la supervivencia de las plantas: antes de morir, sus lentos movimientos arrojan y depositan su semilla; el guionista concluye con esta sentencia: "el privilegio de las plantas es perpetuarse antes de morir".
La vida del Hermano Bernardo, en sus últimos años, tuvo actuaciones y pronunció o escribió conceptos que son norma, guía, luz, en estos momentos de expectativa ante el Sínodo para los Religiosos de octubre de 1994.
A través de su conversación, siempre oportuna y amena; en su correspondencia, en la redacción del tercer volumen de "La Salle en México", volcó su experiencia, sus expectativas, sus perplejidades.
En su prudente y lento proceder al pisar sobre los terrenos movedizos de la "experimentación" surge su figura como señera y, se puede decir, "profética".
Sus veintiocho años últimos se deslizaron entre los "grandes acontecimientos" de lo que hoy llamamos "crisis de la civilización occidental" que fue producto del "drama del humanismo ateo".
Veamos qué nos dice la vida del Hermano Bernardo, como aplicación y significado para nuestro tiempo. Qué lecciones nos dio, qué herencia nos legó, qué horizontes esperó que se abrieran, pero que para él quedaron ocultos en parte.
Prudente búsqueda:
El Hermano Bernardo señala en "La Salle en México": "Las innovaciones resultaron numerosas y liberadoras para muchos, chocantes e inaceptables para un pequeño grupo. No es de sorprender que las aperturas alternantes del Concilio hayan desorientado a mucha gente".
El Noviciado de Lagos de Moreno se abre precisamente durante la plena actividad del Concilio Vaticano II, que inició sus intensos e íntimos trabajos en 1962 para concluirlos en 1965.
La formación, antes de esta época, se fincaba en la gran virtud de la "Regularidad", inmersa en un mar de Espíritu de Fe y, derramada luego en una ardiente acción apostólica.
Heredado de sus mayores y de la doctrina contemporánea, el ideal religioso tenía nitidez y, para alcanzarlo, parece que sólo exigía esfuerzo y constancia, ayudados por el auxilio divino.
Esta tónica fue vivida hasta 1960, cuando ya apuntaban los nubarrones de una crisis que aún dura con sus estragos y sin conseguir equilibrio, en medio de la opacidad y de la confusión.
Brotarán, por lo tanto, aplicaciones que son ensayos atrevidos y no del todo conformes con la intencionalidad de los mismos documentos. Largo y laborioso fue buscar la luz.
Consecuente con estas observaciones, el Hermano Bernardo fue abriendo el Noviciado a prudentes innovaciones, con sabia y discreta lentitud, dando tiempo que "añade solera, añejamiento y aroma a la validez de las ideas".
Uno de los documentos capitulares de 1966 - 1967 promueve decididamente la "experimentación"; por una oportuna intervención del H. Charles Henry, Superior General, se exigen cinco pasos para ello:
- Maduramente preparada.
- Bien comprendida por los que van a lanzar esa experimentación.
- Bien comprendida por los que serán objeto de la misma.
- Aprobada por la autoridad competente.
- Acompañada y evaluada en sus resultados.
En más o menos ocho años, se realizaron cambios acertados en el Noviciado de Lagos; contrastaba ese proceder con algo que afligía al Hermano Director: los ensayos múltiples que se sucedían con tal rapidez, que no dejaban el tiempo suficiente para comprobar su validez.
Claridad en las ideas del Hermano Bernardo:
Veo que es una gran quimera, -escribirá al H. Alban Joseph-, mantener costumbres que caen en forma súbita. El gran medio es infundir bases y principios a los Novicios, que los guíen durante toda su vida.
"¿Cuáles? Este es el gran interrogante. Según mí parecer, no podemos hacer a un lado ni la oración ni la autoridad, con un ideal a base de Fe, de renuncia y de alejamiento del mundo".
Como miembro del Comité de Formación, consecuente con sus principios, seguramente se elaboró la descripción de Formación, en el Primer Capítulo del Distrito de México Norte:
"Formación es el proceso por el cual una persona se sitúa frente a un conjunto de valores; los interioriza, opta por ellos y los expresa en actitudes y comportamientos acordes en el diario vivir".
Gracias a estas bases, en los años sucesivos se enriquecerán los conceptos, siempre contando al Hermano Bernardo como miembro de la Comisión de Formación.
Se especifican como valores trascendentes, a Dios y a Nuestro Señor, Jesucristo; los valores operativos serán la castidad, la pobreza y la obediencia.
Las necesidades, conscientes e inconscientes, se revelarán como consonantes, disonantes o neutras, vocacionalmente hablando. Las actitudes indicaran si el sujeto en formación es apto o no lo es; por desgracia, las necesidades inconscientes, que nadie detecta claramente, presentan dificultad para el diagnóstico. El comportamiento futuro revelará, tal vez tardíamente, si las actitudes ante los valores fueron congruentes...
El Primer Capítulo Distrital, segunda sesión, presenta así los valores, objetivo de toda la formación gradualmente aplicada:
1. El primer valor motivacional del Hermano es la Persona de Cristo y su seguimiento.
2. Todo hombre debe lograr en su originalidad, autonomía y apertura, la plena realización de su persona.
3. El seguimiento de Cristo precisa una personalidad vigorosa capaz de opciones auténticas.
4. El Instituto es Iglesia: sentir con la Iglesia, estudiar los Documentos Conciliares, atender orientaciones e iniciativas de la Jerarquía.
5. La originalidad de la vocación del Hermano surge del carisma de San Juan Bautista De La Salle.
6. El Hermano vive su consagración y su vida apostólica a través de los votos.
7. El Hermano vive su consagración y su vida apostólica en Comunidad.
8. La proclamación del mensaje exige preparación profesional a la altura de las demandas actuales.
9. La situación actual pide al Hermano ser animador de la Comunidad Educativa.
10.El cambio profundo y acelerado es uno de los signos de los tiempos: exige evaluaciones periódicas realizadas por las Comisiones responsables.
Este plan de formación está en la prístina línea conciliar. Veinte años después. Severino María Alonso, esquematiza así la esencia de la Vida Consagrada:
La vida religiosa es una realidad cristocéntrica. Sólo se explica, en última instancia y, adquiere pleno sentido, desde la Persona de Jesucristo. Por eso la esencia de la vida religiosa consiste en perpetuar en la Iglesia y para el mundo, el modo de vida y de existencia de Jesús.
Ser religioso es: "Ser llamado por Jesús, es decir, la vocación; a vivir con Él que constituye la Comunidad; viviendo como El, que es la base de la consagración".
Agreguemos nosotros: "Para el servicio de la Iglesia según el carisma fundacional".
No omitieron los redactores las "tres dimensiones constitutivas" de nuestro Instituto según el número 13 de la Declaración: "el Hermano se consagra a Dios, viviendo en Comunidad, para la misión educativa".
Formar es acompañar: En esos tiempos los Hermanos franceses definieron la Catequesis como un "acompañamiento". El mejor "método" de formación no puede ser otro: "acompañar a los Formandos".
"Veamos si las parras están brotando, sí se abren las flores, y si maduran los granados"; escribirá el Hermano Bernardo, basado en el Cantar de los Cantares 7/13. Y a continuación, encontramos extensamente expuesto su plan de "acompañamiento" en cuatro extensas páginas de "La Salle en México": área ascética, arca apostólica, área física o de descanso.
Tan asidua será su presencia que, con altas temperaturas, se empeña en estar al frente de los Novicios, los cuales, a escondidas, hablan al Hermano Visitador para que le ordene meterse a la cama...
Ya hemos visto cómo, según "El Histórico" siguió paso a paso la formación de sus Novicios; sus desvelos y preocupaciones; las mismas mejoras materiales que se fueron realizando lentamente a través de los trabajos de los Novicios, pero a su cabeza, el Director metiendo el hombro: nada de que él era el ejecutor intelectual o el supervisor; lo era, pero incluyéndose en la "mano de obra".
También leíamos cómo en el Retiro de 1965 programó un estilo al que se ciñó valientemente hasta en los mínimos aspectos; su ejecución es a base de acompañamiento. Recuerdo que el día en que lo reemplacé como director, antes de tomar el autobús que lo llevó a México, vigiló paciente que la leche bronca tuviera sus tres hervores.
Sus Novicios recuerdan cómo, pese a sus dificultades de equilibrio, en los paseos caminaba, saltaba cercas, brincaba de piedra en piedra al atravesar un río, dominaba una altura, trabajosamente se quedaba en pie sobre una roca: siempre con ellos.
"Los cuidados son múltiples, señala en "La Salle en México" y abarcan muchas áreas que podemos reducir a tres: área ascética, área apostólica, área física o de descanso".Remitimos al lector para que recorra cada una de ellas valiéndose del libro citado.
Por múltiples medios fueron cultivándose "parras" y "granados". Se abrieron las flores de un tanto por ciento, estimado en un 25% que dieron su fruto más tarde.
Acompañó a todos: a los que perseveran y a los que no; en el "Histórico" del Noviciado, consigna una por una las treinta bajas que tuvo, entre Postulantes y Novicios: en cada caso que relata, expresa la comprensión ante el abandono, su paternal ayuda, como que se van con su bendición:
“Las demás plantas no pudieron sufrir el trasplante. Volvieron a sus hogares originales para florecer allí mismo, pero con un estilo nuevo; algo quedó del ensayo generoso, que iluminará su senda por largos años”.
Lección de austeridad:
El estilo de la vida consagrada postconciliar no está "separada del mundo", sino "conjugada con el mundo", que no por eso deja de ser permisivo, consumista y hedonista. No está mal recibir la lección de austeridad que contiene la vida del Hermano Bernardo.
Uso de instrumentos de mortificación aflictiva:
Desde los catorce o quince años nota que "es sensual" pero que tiene dominados sus impulsos concupiscibles. En la carta por la que solicita revestir el Hábito, declara con todo candor que: "...en estos ocho meses solamente tuve una falta durante un paseo bebí dos vasos de agua y, solamente permitían tomar uno; eso me revela que soy muy sensual, lo que perdura en mí; esta sensualidad está severamente combatida..."
El uso de instrumentos de penitencia lo acompañó toda su vida; la disciplina está en el Noviciado de Lagos, dando fe; el cilicio, desapareció misteriosamente; pero él apuntó que el Hermano Visitador General le había provisto de ellos.
Se conservan más de cuatro papelitos en los que, solicita permiso a su Hermano Director del Noviciado para usar el cilicio, especificando por cuánto tiempo, a veces por el día entero, uniendo la mortificación a la obediencia, ya que los papelitos están firmados autorizando el permiso.
No deja el cilicio ni en los calurosos climas, como el de Cuba, según consta por sus resoluciones de retiro, de veinte años en la Isla, ni durante su Segundo Noviciado, ni en los apuntes de retiro que después de ese acontecimiento consignó también.
¿Masoquismo? dirán los "modernos": no, sino un combate de vencimiento, de expiación, de intercesión, que estuvieron en boga en los años de su juventud religiosa.
Esfuerzo constante en su oración:
Durante los veinte años de permanencia en Cuba, tuvo que esforzarse por vencer el sueño, quedando derrotado en casi la totalidad de las veces, cosa que se reprocha con severidad y alarma, en sus Retiros.
Los horarios rígidos de levantada a las cuatro y media en todo tiempo resultaban inadecuados pero vigentes para un clima cálido sin brisas hasta muy avanzada la noche.
Las condiciones de la mayor parte de los edificios no estaban adaptadas al clima sino en parte; ni en el Vedado, cuya moderna construcción tenía sus fallas, como la de los cuartos que denominábamos "Neptuno", que quedaban exactamente donde no soplaba el viento.
Las capillas, salvo la monumental del Vedado, no estaban en lugares apropiados; así, la de "La Academia", estaba en un amplio vestíbulo rodeado de salones de clase.
El Hermano Bernardo fue un auténtico "dormilón" toda su vida; como resultado, su Meditación, Misa y Comunión eran "sueños" y no místicos... sino bien merecido y terrenal reposo...
El alma se debilita, languidece y, se hace caldo perfecto de cultivo en el que prolifera toda clase de tentaciones, a las que seguramente sucumbirá, víctima de anemia espiritual.
Agreguemos que, mientras realizó sus estudios universitarios, los estudiantes no gozaban de ningún atenuante a sus obligaciones, de modo que por lo tardío de los cursos académicos y por el trabajo, venían acostándose a medianoche...
Apenas complexiones tan robustas como la del Hermano Manuel Villalba, personaje estoico y de la Raza de Bronce, de una resistencia conocida de todos, podía desafiar esa falta de reposo...
En esos veinte años, la talla espiritual del Hermano Bernardo se yergue y nos da la gran solución a esta falta de oración, a esa debilidad del sacramento y a su mediana participación litúrgica. ¿En qué forma? Por la suplencia durante el día.
Van apareciendo los retiros mensuales y el examen particular como tablas de salvación y, a través de esos medios, las resoluciones de multiplicar jaculatorias, visitas al Santísimo, Vía Crucis diario, el rezo meditado de los Misterios del Rosario... Aunque muchas veces su libreta se repletaba de ceros, allí estaba, siempre apuntado, su "termómetro"... espiritual.
No faltó quien me dijera que: en la biografía del Hermano Bernardo no ocultara sus aspectos negativos: aquí tenemos uno, pero que fue valientemente positivo por su reacción constante, perseverante, paciente. Ahora puede tener otras causas esa falta de oración, en una vida trajinada que ya no es totalmente monástica y, que reduce nuestro tiempo de "relación interpersonal con Dios"... ¿Conformes?
Conducta con sus amistades:
Ya de Novicio Menor en Vals, anotará que sufrió "preferencias" sensibles por parte de algunos de sus "formadores": "Algunas amistades particulares y ciertas preferencias de mis profesores no contribuyeron mucho a mi formación...",
Durante los veinte años de permanencia en Cuba, sin confesarlo abiertamente, debió librar una serie de batallas en ese aspecto, para ser fiel al Señor. No se necesita mucha imaginación para suponer las luchas que tuvo que padecer.
Un joven francés, del altiplano del Alto Loira, trasplantado casi de repente al clima tórrido, con alimentación distinta, aparece en sus apuntes de retiro, con desconciertos ante su desarrollo fisiológico normal y el medio ambiente, un tanto liberal, caracterizado por la indiferencia religiosa...
El tercer tema de examen particular que se impondrá durante el Segundo Noviciado señala: "Me ejercitaré en dominar tal afecto excesivo cuando surja. Medio: Formularé un acto de amor a Dios cada vez que este afecto me domine. Anotaré los resultados".
Tiene Ud. necesidad de simpatía y de ternura, expresa su estudio grafológico que solicitó a los 54 años; sus impresiones y sus emociones son vivas lo que a veces le hace sufrir.
Dichas impresiones y emociones lo traicionan irremediablemente y someten tiránicamente su corazón... No sabe resistir a los que hacen vibrar en Ud. la cuerda del sentimiento. Empleando la dulzura y haciéndole creer que le comprenden, obtienen lo mejor de su persona.
Desconfíe: ser sensible, es una fuerza para dirigirla al corazón de quienes uno quiere convencer o persuadir; pero es una debilidad cuando nos cautivan sus ardides. Es un poco su caso.
Tuvo que cambiar, formas de expresión de cortesía "a la francesa" y evitarlas en el medio cultural mexicano y, tal vez también cubano, propicio a interpretaciones equívocas.
La falta de perseverancia de sus Novicios, que sufrieron lo peor de la crisis injustamente llamada "postconciliar" (`post hoc, ergo proter hoc') posiblemente la más grave de la vida religiosa en la historia según el padre Egidio Viganó, fue una de sus grandes cruces de amistad.
Cuando al final. de sus días comprobó que, de sus noventa Novicios que emitieron los primeros votos, apenas quedaban veintitantos, sufrió una depresión y desencanto semejante a la frustración de las amistades; él que con tanto cariño y santa paciencia, dijo que "por experiencia", sé como tratar a los Hermanos jóvenes...
En el ocaso de sus días, podrá decir: "¡Oh, llegaron también las noches, las borrascas quisieron desenraizarlo todo, de vez en cuando aparecieron engañosos espejismos, la voluntad tuvo sus dificultades, se agachó y quiso recoger para saborear frutos que se brindaron a su paso... Pero Jesús estuvo siempre a mi lado... Tendió su Mano de Amigo para perdonar, para animar, para reconfortar".
Como vemos, estamos ante la batalla del Hermano Bernardo librada valientemente contra los atractivos del corazón. Si, como apunté al inicio, la vida consagrada es "conjugación con el mundo", hemos de tener gran austeridad para "estar en el mundo, pero no ser del mundo"; muy especialmente ahora que "el mundo" no ha podido aguantar las severas, clarividentes, sensatas, directrices de la "Veritatis Splendor"; al que se le hace muy "cuesta arriba" aceptar el "trinomio" indestructible de "Verdad-Libertad-Bien", el que se rebela contra la luz que la Iglesia da para iluminar la conciencia estragada, desviada, dañada por el ambiente...
"Habéis ido a ver a un profeta":
La gente, al ver los prodigios del Señor, exclamaba: "Un Profeta ha aparecido entre nosotros; Dios ha visitado a su pueblo". El mismo Jesucristo envía a sus discípulos a oír al Profeta Juan y dice que "han visto al mayor de los Profetas".
El Hermano Bernardo ha sido Profeta entre nosotros, por gracia de Dios, en un período de búsqueda en el que los "signos de los tiempos" son para la vida consagrada, como "valores de emersión y de expansión".
Ya sabemos que son "ambivalentes" y que es de gran importancia saberlos "cristianizar"; si la vida consagrada no los acepta, si rechaza su fermento, "quedará reducida a una sala de museo antropológico"...
Es preciso que la vida consagrada se dinamice con los "signos de los tiempos" evangelizados: así, "manifiestan" la presencia dinámica del, Espíritu Santo, Espíritu Creador, portador de novedad y de renovación.
La "ilusión" que produjo el Concilio, que en "Perfectae Caritatis" N°1 dice que la vida consagrada es el "signo clarísimo del Reino de los Cielos", la euforia que causó su sólida "utopía", la lentitud del paso "del papel a la vida", el "desfase" entre lo muy positivo y muy calificado de sus orientaciones... y la problemática concreta de la vida diaria... produjo "desencanto" y hasta "apatía"...
Atento a esto, el Hermano Bernardo no calla su firme posición:
"Veo que las ideas sobrenaturales no penetran fácilmente en los corazones de los jóvenes. No comprendo cómo es posible que se pueda vacunar contra todos los venenos del mundo y de la concupiscencia..."
"Yo no hubiera resistido en tales circunstancias. Vemos tal número de tristes historias que prueban que esto no es posible... que es imposible resistir..."
"Lo más duro es que nosotros, los dizque formadores, nos encontramos en una crisis de conciencia: ¿Debemos animar o no, a ciertos Novicios que pasan por titubeos, o sufren fuertes tentaciones, pero que no tendrán más tarde apoyo en la vida de Comunidad, con la mediocridad de muchos Hermanos en ella?... Solamente sujetos excepcionales podrán perseverar".
Esta carta, escrita a su amigo el Hno. Alban Joseph, el 05-09-1969, me parece fundamental; su clarividencia, la sinceridad de sus conflictos y la responsabilidad del puesto de Formador que desempeña, lo tornan perplejo, pero profético, denuncia...
"La vida religiosa de muchos Hermanos es tan raquítica, que no vale la pena ingresar para vivir así. Han vaciado su vida del contenido profundo y, no es más que un saco vacío, según lo expresó el nuevo Delegado Apostólico". (Carta del 15 de noviembre de 1970).
"Pienso que la situación actual de la vida religiosa decepciona; ciertas salidas de Hermanos, duele decirlo, son "cedros que caen" ¿Qué será de los arbolitos todavía tiernos? La base falla... no se toman ya los medios que las almas generosas emplearon para llegar a la santidad".
"Es fácil dejarse embaucar por este mundo cuyos ojos están remachados en la tierra y no miran más que a la tierra. Las generaciones contemporáneas tienen el apoyo de nuestros mayores; pero ¿quién sostendrá a las nuevas generaciones? " .(Carta del 22 de enero de 1978).
En noviembre de 1992, el Hermano Guilebaldo Orozco asistió, durante un mes, al "Encuentro de Directores de Noviciados" en Roma.
Su siguiente comentario sobre el período postconciliar recoge la opinión general de tan autorizados asistentes; encuentra que no difiere en nada con los planteamientos del Hermano Bernardo:
"Estamos pasando por un momento de desencanto, tras la euforia y el entusiasmo de los primeros años de renovación conciliar. Nos sentimos todavía en un período de evolución y de incertidumbre".
"El pasado ha desaparecido, pero todavía no es patente lo nuevo. La vida religiosa no es la de ayer, pero no ha llegado a ser lo que debería seguir a la anterior".
"Ha declarado muchos presupuestos para una vida nueva consagrada, pero no los ha llevado a cumplimiento. Hay ideas nuevas, pero los métodos siguen siendo los viejos".
"Se critica una espiritualidad de la inmolación, tachándola como masoquismo, pero no siempre se evitan los excesos hedonistas...".
"Se promueve la riqueza de la persona humana, en contra de la homogeneización de los reglamentos, de la formación "en masa", pero se cae fácilmente en las desviaciones de un individualismo o de un narcisismo que desemboca en el "yo" endurecido".
"Se critica el funcionamiento de la autoridad, como si se tratara de una realidad puramente exterior, pero se sucumbe a la anárquica autonomía".
Todo profeta "denuncia" y vimos cómo lo hizo con gran lealtad, valor y claridad el Hermano Bernardo. Pero, ¿no falta un "anuncio" también profético?
¿No es anunciar lo que le escribió a su amigo el Hermano Alban Joseph? "Infundir bases y principios que puedan guiar durante toda la vida: La Oración, la Obediencia a la Autoridad, el alejamiento y la renuncia al mundo, ideal basado en la Fe".
"Vida Religiosa", prestigiada Revista Mensual, ha estado publicando interesantes puntos de vista en preparación para el Sínodo que, en octubre de 1994, se avocará al tema de la "Vida Consagrada".
Un artículo de abril de 1993 que lleva por título: "Esperar, es creer en el futuro"; dice así:
"Muchos pudieron pensar que con lo 'que Vaticano II dejó dicho sobre la vida consagrada y con lo que el Magisterio iría proponiendo, se daba por clausurada una época llena de turbulencias y, según ellos, marcada por ambigüedad difusa„,".
"Aferrarse al pasado, encastillarse en las seguridades de su inmutable inercia, es tanto como matar aquella virtud tan radicalmente cristiana, que llamamos esperanza...".
"Sólo es capaz de esperar, quien cree en el futuro, quien lo acepta activamente como crecimiento continuo, más aún, como desbordamiento de las riquezas del pasado".
"La Esperanza, según el bello poema de Charles Péguy, es la hermanita menor que, fuertemente asida y protegida por sus Hermanas mayores, la Fe y la Caridad", que la mantienen en el centro de ellas, forcejea para que sigan su paso, más acelerado y dinámico.
Pidamos al Señor, por intercesión de su Siervo, el Hermano-Bernard Alphonse Grousset, nos conceda nuevas luces emanadas de la Iglesia en el próximo Sínodo consagrado a la Vida Religiosa.
No solamente luz, sino también pidamos fortaleza para seguir las pautas surgidas de la Autoridad Apostólica, para que pasen del "papel a la realización" y que no caigamos en el desfase.
Pág 261-281
Pág 282 CRONOLOGÍA DE LA VIDA DEL HERMANO BERNARD ALPHONSE GROUSSET VIALERTTE (Se encuentra al inicio de esta Presentación)
Pág 283-285 I N D I C E (Se encuentra al inicio de esta Presentación, despues de la CRONOGRAFÍA DE LA VIDA DEL HNO. BERNARDO ALPHONSE GROUSSET