Ella fue una espía que contribuyó significativamente a la liberación del país del dominio español, viviendo solo 22 años y dejando una huella profunda en la memoria histórica colombiana. Además, destaca su carácter poco convencional para su tiempo y su activismo como símbolo de resistencia y lucha por la libertad.
La historia de Policarpa no solo inspira reconocimiento por su valentía, sino que también invita a reflexionar sobre el papel de las mujeres en los procesos de cambio social y la valoración de su contribución en contextos de transformación nacional.
¡Que nunca se apague la luz de una mujer que lucha, sueña y transforma el mundo con su valentía!
Eger tenía dieciséis años cuando los nazis invadieron su pueblo de Hungría y se la llevaron con el resto de su familia a Auschwitz. Al pisar el campo, sus padres fueron enviados a la cámara de gas y ella permaneció junto a su hermana, pendiente de una muerte segura.