La capacidad calorífica específica es la cantidad de calor requerida para incrementar la temperatura de una unidad de substancia por una unidad de temperatura. Por ejemplo, para aumentar un Celsius la temperatura del agua se requiere 4186 Joules por kilogramo de agua.
Historicamente, así fue como se definió la unidad de energía llamada caloría. Una caloría es equivalente a la cantidad de calor requerida para aumentar un centígrado la temperatura de un gramo de agua.
Esta capacidad calorífica específica depende de la sustancia en estudio así como el estado físico en que se encuentre. Por eso es que la literatura contiene tres capacidades caloríficas específicas para el agua: una para hielo, otra para agua y una última para vapor.
La capacidad calorífica específica es utilizada para cuantificar el calor involucrado en los cambios de temperatura de una sustancia, de forma que:
Dónde q de e es el calor específico, m es la masa, C es la capacidad calorífica específica del cuerpo en cuestión y delta T es el cambio de temperatura.