Valeria Larrache Pérez
El lunes 31 de octubre, los estudiantes de undécimo y algunos de duodécimo grado tuvieron una excursión al sector universitario de Rio Piedras. Durante nuestra visita paseamos por los callejones, compramos libros y merendamos en La Esquina, librería y cafetería. Fue un excelente recorrido cultural por nuestra historia que incluyó una breve visita a la torre de la Universidad de Puerto Rico y culminó con un postre exquisito: helados de la Heladería Geogetti.
Antes de empezar a caminar y a tomar fotos, la profesora Beatriz Ramírez Betances hizo una breve introducción sobre cómo era el Paseo de Diego antes de la debacle económica que sumió a Río Piedras en el olvido. La profesora nos explicó que en la década del ochenta y a principios de los noventa, las calles del Paseo "estaban llenas de gente todo el tiempo y los "negocios abiertos a cuatro puertas”. También nos contó de su experiencia como residente de Río Piedras. Nos dijo que, con el paso del tiempo, el Paseo fue perdiendo su atractivo comercial hasta convertirse en un espacio vacío. La construcción del tren urbano selló, definitivamente, la ruina de Río Piedras.
Si hay algo que no se pudo ignorar fue el graffiti no solamente en las paredes sino, también en las aceras. El grafiti es una manera de expresarse artísticamente y, como podemos ver, muchos aprovecharon la oportunidad del espacio libre del pueblo para escribir mensajes importantes, además vimos murales. En Río Piedras había mucha vida en el arte pintado por el área desde el piso hasta los topes de los edificios. El arte representa fuertemente elementos puertorriqueños como la bandera de Puerto Rico y colores como el azúl clarito y el rojo clarito. Durante mi visita, admiré mucho las pinturas y murales del Paseo> Su contemplación acrecentó en mí el sentido de pertenencia a una cultura llena de significados.
Algunos de los murales estaban compuestos de muchos elementos distintos, como materiales reciclados y figuras históricas de Puerto Rico. Un buen ejemplo es el edificio abandonado del Banco Popular en la esquina del Paseo de Diego y la avenida Ponce de León. Su altura y los mensajes escritos en la pared horizontal atrajeron nuestra atención de inmediato. En el mural de la fachada del edificio, se puede ver una persona que parece tratar de atrapar a otro. Se puede inferir que el artista pintó este mural en este edificio en específico para denunciar el poder económico de los bancos y el beneficio que obtienen desangrando la economía de Puerto Rico. En la foto de la izquierda se puede ver un detalle del mural que ocupa la pared horizontal.
Como ya mencionamos, los murales y el arte en el Paseo está acompañado de mensajes. Uno de los más sobresalientes fue uno escrito en azul que dice: “LOS SUICIDIOS SON ASUNTO DE SALUD PÚBLICA”. Aunque no sabemos quién fue el autor de este mensaje, sabemos que quiere poner énfasis en la importancia de la salud mental y el resurgimiento de los suicidios en Puerto Rico. Desea atraer la atención de los puertorriqueños ante este serio problema. La falta de servicios de salud mental para los pobres es un asunto grave que tiene que ser una prioridad urgente del Departamento de Salud. Muchos de los artistas del grafiti pintan estos mensajes grandes y en lugares donde pasa mucha gente para atraer su atención a un problema serio que está socavando la vida de todos.
El siguiente mensaje dice: “¡VIVA LA REVOLUCIÓN!” y también parece ser un mensaje político relacionado a los derechos de los puertorriqueños. Se podría inferir que el artista reclama un cambio en el gobierno y quiere que los ciudadanos tomen acción. Esto representa perfectamente el concepto del graffiti: arte urbano que plantea y reclama la libertad para expresar lo que quiera el artista en un lugar público, donde todos lo vean y despertar así la reflexión sobre temas de interés para el bienestar de todos.
Aunque muchos artistas manifiestan su rechazo a las acciones erráticas del gobierno, el graffiti también se usa para expresar conceptos más artísticos y optimistas. Por ejemplo, este artista creó un diseño de un corazón con manos, pies y una sonrisa. Incluye también el texto: "Soy yo" y “¿Quien soy yo sin ti?”, con una flecha apuntando al corazón. A nuestro entender el artista está enamorado y parece que le dedico este corazón a su amor. También puede ser un mensaje más abstracto; quizás el artista piensa que el mundo necesita amor y ese es su mensaje: amar a los demás.
Cuando vimos la siguiente escritura en la acera, no le dimos mucha importancia, sin embargo, cuando la leímos de nuevo y nos fijamos mejor dónde estaba, entendimos por qué quizás estaba ahí. Dice: “El capitalismo sigue siendo capitalismo”. Es decir, todo está destruido, aplastado por el capitalismo que continúa "ahí". Sigue estando "ahí" después de la destrucción de Río Piedras, un pueblo que antes tuvo un comercio próspero y calles llenas de gente, ahora parece un pueblo fantasma. Estuvimos mirando el arte a través de la calle y mientras seguíamos caminando por la ciudad, seguimos viendo más pinturas, otros mensajes que señalan la realidad del entorno urbano: Ciudad Universitaria en el olvido. La parte que más se quedó conmigo fue este mensaje en el Paseo porque me puso a pensar y analizar lo que pudiese pasar en cualquier otro sitio en Puerto Rico. ¿Será Condado, donde estudiamos y vivimos, un lugar así en un futuro?
Caminando por el Paseo nos topamos con mucho “art-decó” en las fachadas de los edificios y alrededor de la plaza. En medio de estructuras que evocan otra época, de momento nos topamos con un astronauta que se podía ver desde lejos, sentado en medio de la calle.Era un astronauta sentado agarrando el mundo en su mano. Al verla nos pusimos a analizarla y llegamos a la conclusión de que se podía ver la ilusión de los seres humanos que creemos que tenemos el control del mundo y que el mundo gira alrededor de nosotros. También concluímos que es algo negativo que no debería ser así. Además, al lado del astronauta nos topamos con un edificio muy colorido, cubierto de diseños abastractos. Nos llamó la atención porque era muy diferente al astronauta, tan preciso y exacto.
Uno de nuestros compañeros, Ricardo Ramos, tomó fotos de una manera particular. Unas con tono oscuro para representar soledad y abandono y otras con mas iluminación para representar vida y color. En algunas de las fotos, claramente, se nota que el lugar no se cuida y falta la población que antes tenía. En otras, los tonos vibrantes y coloridos expresan la vida que aún existe en la memoria de las personas que vivieron en Río Piedras y la esperanza de que va a mejorar en el futuro.
Luego nos encontramos con los caballos, muy semejantes a dragones en lucha. Hay dos caballos grandes de color gris y en el medio hay un caballito muy pequeño. Alrededor de los caballos hay un fondo de color anaranjado. Esta obra evoca el tiempo en que Río Piedras tenía más de una agencia hípica, importante distracción y motor de sueños para la población obrera del casco de la Ciudad Universitaria y los barrios cercanos.
El proximo mural es el de un niño. Lo encontramos muy interesante, tanto por su diseño por los colores y la expresión de su rostros.. Tiene puesta una camisa de botones, con varios diseños y colores. El cuerpo está pintado, y el pelo está hecho con papel de un tipo de anuncio, el cual está cortado y pegado sin orden o patrón. Me gusta que esté en una pared que tenga texturas diferentes y profundidad. La camisa parece tener un diseño espacial gracias al portón de metal que está en la pared. La otra mitad de la pared crea una ilusión óptica. Parece ser bidimensional, pero es tridimensional.
Casi terminando nuestro recorrido por Río Piedras. entramos al recinto principal de la UPR la cual tiene una torre de hermoso diseño. La misma se terminó de construir en 1939. La estructura resalta entre el resto de la universidad y los edificios que lo rodean. Su diseño se inspira en la arquitectura española. Sin duda es un monumento que se puede observar por horas.
Al final del recorrido, nos dimos cuenta de que aunque hay muchas obras hermosas también hay muchos lugares que todavía necesitan ser restaurados, como podemos apreciar en estas dos últimas fotos.