Una novela para cada escuela

Iniciativa para incentivar la lectura
Llevo y dono estas obras en bibliotecas e instituciones educativas. También las comparto con niños, jóvenes y adultos lectores.

Van 79 ejemplares entregados


En la discreta y apacible Silvania la fresca brisa que recibe al visitante, no solo le mitiga el afán que lo consume en la brava ciudad, sino que le alivia el alma y lo atrapa por siempre entre sus rumorosas cañadas irrigadas por el río Subia.
   
Protegido por el cerro Majuy, Cota conserva el influjo de la fantasía y las historias mitológicas, como el de la cueva sin fin del Mohán, o la del culto al sol en su templo chunzua. Leyendas que ululan por sus bonitas calles, casas antiguas y enjardinadas, y hasta en la brisa inspiradora que desciende por sus ondulantes laderas de verde vida engalanadas.

En Remolinos, Puerto Chaguaní, a orillas del Magdalena y su embrujo social, el tiempo se detuvo para que Maira Alejandra, estudiante de la IED de Cambao, disfrute la lectura.

Biblioteca Principal de Columbus, Ohio. Novela donada: "Enfermos del alma", radiografía literaria de un país que lo tenía tofo, hasta para el desperdicio social.

En Tarazá la sonrisa de un mejor mañana se empeña en dejar atrás un pasado de olvido. Los jóvenes desarman sus almas y le impregnan magia y fantasía a ese, su futuro en construcción.

 
Guayabal de Síquima, un romántico balcón natural con vista al paraíso.
 
En Beltrán, a orillas del Magdalena, dice la leyenda, que el Mohán le retribuye a los pescadores que le dejen tabaco a la entrada de su cueva, con unas mágicas pepitas de oro.

Albán, La Sierra del Agua Viva en donde en la la laguna de La Peña del Aserradero mora un pato encantado que se lleva a la gente bonita que por allí deambule.

San Juan de Rioseco, el paraíso de los panches, hoy refugio para disipar afanes mundanos.
  
Guapi, sobre el mágico litoral caucano, un paraíso escondido entre sin igual y exuberante belleza tropical.

Tibasosa, jardín boyacense en donde el perfume de la feijoa y el temple femenino ululan en su aire prístino.

Iza, un nido dulce y verde en Boyacá. Aquí, dice la leyenda, "Bochica desapareció".

En Tota cuentan que hace mucho tiempo el padre de dos niños los obligaba a cargar agua en tinajas muy pesadas, hasta cuando a uno de ellos se le rompió una y fue así como se formó ese inmenso lago, el segundo más grande de Suramérica.
 
Cómbita, "Fuerza de la cumbre", en donde Nairo Quintana templó su vigor físico y ese espíritu de lucha y humildad que lo hace cada vez más grande. 
 
En un tórrido recodo del bravo Magdalena, de antaño el más importante puerto fluvial que vio pasar por sus polvorientos caminos el progreso rumbo a Bogotá, yace, casi olvidado, el bello, histórico y nostálgico Cambao.

Une, tierra fértil en las estribaciones del Sumapaz, despensa agrícola y de mujeres, bellas todas, al cual más. 
 

Chaguaní del alma, linda tierra, hoy en calma, donde el café sabe a besos y su historia se cuenta en versos.

Facatativá, la gran puerta occidental de la capital, con una historia de nunca olvido.

IDECUT Cundinamarca, impulso a la cultura y al turismo departamental.

Timbío, inigualable paraje de poesía y narraciones fantásticas, como sus pobladores.

Girardot-IED Manuel E. Patarroyo: Donde la ciencia y la pasión germinan. 

En la I.E.M. John Fitzgerald Kennedy, de Facatativá, la juventud contagia su alegría y ganas de vivir. Sus proyectos y sueños por hacer de este país un mejor lugar para ellos cuando sean mayores regocijan el alma. 

El Socorro, "Pueblito viejo" del maestro José Alejandro Morales, la fuente de mi inspiración literaria. Aquí, cada 22 de septiembre, esta mujer le lleva a su tumba claveles rojos, las flores que le fascinaban al maestro.

"Cota es el mejor pueblo del mundo. Mágico lugar con vistas de ensoñación y parajes increíbles como aquel templo (Chunzua) en donde el alma expresa lo que siente", así lo pregonan algunos descendientes de los muiscas, los paisanos de Soraida Moreno Ramírez, una de las pregoneras culturales de tan acogedor terruño cundinamarqués. 

En Pamplona la brisa rumorosa del Pamplonita contagia de poesía todo a su paso

De rancio abolengo, imponente, bella e histórica es la ciudad de Popayán. 
Obra donada a la gobernación del Cauca para alguna de sus bibliotecas.


Escuela Gonzalo Jiménez de Quesada, Sibaté.

Guayabal de Síquima, alegría y paz.

IERD Chimbe, Albán, allá la alegría florece y la ilusión por doquiera crece.

Dicen que en Vianí la música germina en las parcelas de maíz.

Me contaron que en Bituima hay una  laguna que cambia de lugar cada que quiere.






 














La molienda es más dulce en Montefrío, Chaguaní, bucólico paraje donde vive Andrés Felipe Ramírez Guzmán, estudiante de la IED Fray José Ledo.

En Chaguaní nació la Pola, en la vereda La Tabla, en un sitio llamado El Hoyón.

En Madrid la Escuela Andrés M. Díaz es un espacio académico de formación, disciplina y sueños, los cuales, que con el paso de los años y el arduo trabajo van llegando. Gracias, ¡ESUFA del alma!

Arcabuco, "tierra de robles y matorrales intrincados", en uno de los parajes más románticos de esa bucólica y escondida Boyacá de nostalgia, ensueño y esperanza.

Barichara, idílico pueblo de "patiamarilllos". En las tardes por sus calles empedradas se escucha el latir del viento al subir por el Salto de los micos, llevando los suspiros del río Suárez. 
 

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