Es la ausencia de violencia estructural para la solución de un conflicto,
en ella prima el reconocimiento y valoración de la vida, la libertad y la justicia.
A su vez es un proceso que no supone un rechazo al conflicto,
sino una utilización razonable de él.
En esta medida, no es la ausencia de la guerra, ni el silenciamiento de los fusiles;
en ella se teje también la justicia social.
Como decía Martín Luther King:
“La verdadera paz no es simplemente la ausencia de tensión,
sino la presencia de justicia”.
placer
paz
confianza
fe