NOTA:
este texto no es de mi autoría pero lo dejo aquí para que lo puedan leer debido a que se expresa de acuerdo a el material que vengo publicando.
Se nos dio la oportunidad de transitar por este plano y estar muy atento en encontrar cuál es el sentido de nuestra vida, por qué nos manifestamos en él, qué debemos alcanzar, lograr, como saber aprovechar la oportunidad de vida que se nos ha legado. El por qué estamos en este plano tiene una razón de ser, probablemente ya Usted tiene respuestas al por qué de su razón de vivir, al sentido de su vida, producto de sus acciones, pero especialmente de su indagación interna que le ayudado a aclarar el por qué apareció en esta dimensión. A veces la vida parece tan agitada que no nos da tiempo a pensar qué queremos realmente, o por qué, o cómo podemos conseguirlo. Pero hay que pararse a pensar, sin achacar a la complejidad de la vida —como si fuéramos sus víctimas impotentes— lo que muchas veces no es más que una turbia complicidad con la debilidad que hay en nosotros. Somos cada uno de nosotros los más interesados en averiguar cuál es el grado de complicidad con todo lo inauténtico que pueda haber en nuestra vida. Si uno aprecia en sí mismo una cierta inconstancia vital, como si anduviera por la vida distraído de sí mismo, como desorientado, Estamos obligados a detenernos en cada acción que emprendemos y determinar la razón de nuestra vida a fin de dar paso a aquellas que nos permitan optimizar el resultado de lo que debemos hacer, que nos ayuden a crecer como persona, a utilizar la energía transitoria que se nos proporciona dentro del plazo de tiempo que nos toda desempeñarnos en esta dimensión. Nos corresponde a cada uno encontrar sus propias respuestas del porqué pasamos, qué nos lega el vivir en este plano, a cada uno nos toca descubrir nuestra propia verdad. Lo que es útil para uno puede no tener sentido para otro, y lo que es significativo para este último puede carecer de valor para el primero El Centro Holístico Helios al respecto nos aporta, que es un hecho que un porcentaje de las personas que habitan este planeta no saben por qué están vivas, y ni siquiera piensan en ello. Aun así, una vida sin sentido se hace poco llevadera al pasar el tiempo. Es por eso que muchas personas se encuentran en situaciones no deseadas después de retirarse, que los desempleados se sienten deprimidos, y aun los ricos y famosos se sienten infelices. Se agrega, que encontrarle sentido (nuestro sentido) a la vida es una aventura fascinante. Significa creer realmente que nos hemos manifestado y continuamos haciéndolo por un propósito elevado, un propósito que solo nosotros podemos vislumbrar y lograr. Una vez comprendido esto, dedicarnos a encontrar ese propósito es la elección natural. El camino podría tener altos y bajos, tal vez tengamos que admitir que la causa de nuestra situación actual es haber elegido un substituto barato (algún falso sentido) y haberlo colocado como nuestra principal meta, o deshacer un camino andado para retomar el propio, pero al final las recompensas superan con creces toda la dedicación invertida. Independientemente del punto de partida, la creación de un plan de vida es esencial. Cada uno de nosotros necesita encontrarle sentido a su vida, saber por qué estamos aquí. Una vez establecido este plan, nuestras actividades y proyectos emergen de y son coherentes con él. De esta manera nuestras acciones adquieren sentido y tomamos consciencia de nuestra capacidad de crear nuestra realidad a voluntad. Al reconocer todo esto tomamos consciencia de que el sentido de la vida tiene que ver con asumir la responsabilidad de nuestra vida y lo que ocurre en ella, con convertirnos en creadores de nuestra vida en lugar de ser simples observadores pasivos, y que nos encontramos aquí para un propósito único, que solo nosotros podemos realizar Considérese que de acuerdo a Víctor Frankl, hay cuatro factores que le dan sentido a la vida, (basta con uno, por supuesto): - realizar una vocación - superar un destino adverso - un gran amor - una fe religiosa Ricardo Yepes nos comenta sobre este tema, que Vivir es una tarea esforzada. Esto no hay que verlo como una cosa rara, que no debería ser así. Es así, y que lo sea en cierto sentido es natural, puesto que se da siempre en todo ser vivo, y en todo hombre, una cierta "lucha por la vida". Vivir es ya un éxito continuo de la vida, frente a la amenaza de los peligros, las enfermedades, la falta de recursos y la muerte misma. El mismo fenómeno biológico de la vida es ya un esfuerzo continuamente coronado por el éxito. Por eso no debe extrañarnos que las cosas sean difíciles y cuesten trabajo. Lo que el hombre necesita para encontrar sentido a su vida es tener una justificación para sus esfuerzos, es decir, disponer de un objetivo y un fin claros, a cuya consecución se dedica la tarea de vivir y de llenar un día y otro de trabajo. Cuando se tienen objetivos claros para la propia vida, los esfuerzos se ven como parte del camino que hay que recorrer para alcanzarlos, y por tanto determinar cuál es nuestro real sentido de vida, hacia donde queremos ir, cómo sabemos manejar, administrar nuestra energía y tiempo que se nos ha proporcionado en nuestro tránsito. Nos indica Yepes, que la vida si puede llegar a tener sentido y eso se logra solo si de algún modo hemos alcanzado la duda existencial, la duda de si hemos sido responsables con lo que somos, hemos tenido, y los como hemos obtenido y sido. La responsabilidad va ligada a la libertad, porque tenemos siempre un abanico infinito de posibilidades a nuestra elección con absoluta libertad, sin embargo, frente a esa elección de posibilidades infinitas, también debemos ser responsables, no solo ante nosotros mismos y los nuestros, sino ante la sociedad o colectividad y la tierra.
tomado de: autosuperación.