Es la condición necesaria de la libertad,
la cual permite que nuestros deseos y aspiraciones
aún teniendo distintos matices, perspectivas y acentos,
puedan ser tenidos en cuenta para una posible elección.
En ningún caso puede ser impuesta.
No se puede hablar de libertad, si no hay oportunidad de elegir
y se elige entre las opciones que se presentan,
por lo que la palabra opción reconoce implícitamente la existencia de otras opciones,
las cuales contienen un valor igualmente legítimo
en la medida que hacen parte de la pluralidad, la diversidad y la democracia.