En siglos pasados, el uso del popote o pajita era relacionado como distintivo de personas glamurosas al sorber una bebida fría o caliente, sin importar la concientización del daño que pudiera generar al medio ambiente. Por tal motivo, el uso de ello ya no es relacionado de tal manera, sin embargo de acuerdo a la cifras internacionales, se estima que una persona puede consumir hasta 40,000 popotes en un año, y el uso es tan solo de 20 a 30 minutos en comparación a los 100 años que tardan en degradarse.
De acuerdo a la WWF los popotes se encuentran dentro de los 10 plásticos que más contaminan nuestras costas y cuerpos de agua, convirtiéndose en un problema para los ecosistemas que nos rodean.
Por la gravedad de daño que se causaba a la fauna silvestre se decidió tener un día sin pajita para generar conciencia y lograr un cambio; iniciando las prohibiciones en diferentes países hacia su uso para tener presente el problema que representa en la vida marina y ecosistemas costeros y marinos. Con la restricción anterior surgieron más opciones, empezaron a fabricar e impulsar el consumo de popotes de plástico duro, silicona, acero inoxidable; popotes elaborados de semilla de aguacate, de bambú, de fécula de maíz, etc. esto pareció ser una buena opción pues algunos de ellos podían reutilizarse y otros se degradaban a los pocos minutos.
Si comparabas las opciones, "aparentemente" los popotes reutilizables fabricados con plástico seguían siendo la mejor opción. Su precio se encontraba por debajo de los demás, los podías lavar, con ello reutilizarlos; su desgaste era menor, contaban con más diseños y colores. Lucían bastante atractivos y parecía todo bastante prometedor; pero hay que mirar más a detalle.
¿Qué tan recomendables son los popotes de plástico duro/silicona?
El problema principal sigue siendo la materia prima con la que están hechos; que si bien es cierto que es muy barata, sigue empleando muchos recursos dañinos para su fabricación. A lo anterior hay que sumarle el tema de los microresiduos que generan cuando se están degradando. ¿A qué nos referimos con esto? Es un tema muy sencillo; al final todo en esta vida se termina degradando, el punto es el tiempo que tarda en hacerlo y el daño que genera en lo que se degrada. Los plásticos en especial; dependiendo del tipo al que pertenezcan, se van degradando en pedazos más pequeños, que dejan de ser perceptibles a la vista; sin embargo, siguen ahí y terminan siendo ingeridos directamente por nosotros y/o por los animales que consumimos, por lo que los popotes de plástico duro y/o flexible no son la mejor opción.
¿Qué sabemos de las otras opciones de popotes que encontramos en el mercado?
Popotes de bambú, tomando como referencia los popotes de Indonesia, te explicamos brevemente su proceso de elaboración:
1.Se les da la forma requerida y se les preserva en sal
2.Se hierven con hojas de betel
3. Se les aplica vinagre para que conserven su brillo
Estos popotes son reutilizables y al final de su ciclo se pueden incorporar a compostas sin ningún problema, ya que no tardan más de 3 meses en descomponerse.
Popotes de semilla de aguacate & Popotes de fécula de maíz, este tipo de popotes también se elabora con materia orgánica, por lo mismo su tiempo de degradación es menor, va de los 90 a los 240 días. Su fabricación la podemos englobar en los siguientes puntos:
1.Triturado
2.Mezcla de ingredientes para lograr una emulsión
3.Fundición y moldeado
Estos popotes no son reutilizables pero al final de su ciclo se pueden incorporar a compostas.
Popotes de papel/cartón, la mayoría de estos popotes son fabricados con pulpa de papel. Al ser meramente de papel su tiempo de funcionalidad es relativamente corto ya que por estar en contacto con líquidos empiezan a perder su forma. Existen marcas a las que a este tipo de popotes le adicionan polietileno para que sean más duraderos (Cabe aclarar que el polietileno es un tipo de plástico).
Su tiempo de degradación en el caso de popotes sin polietileno equivale al del papel o cartón según sea el caso, recordemos que el cartón es más grueso que el papel por lo requiere un poco más de tiempo. Sin embargo, el tiempo de descomposición de los productos con polietileno es mucho mayor.
Popotes de acero inoxidable, este tipo de popotes tiene la capacidad de compartir la misma temperatura del líquido que se toma, no transfiere sabores extraños a la bebida y tiene una resistencia superior a cualquier otro del que les hayamos hablado. Sin embargo, su fabricación deja estragos en el medio ambiente, aunado a que últimamente se le ha considerado como peligrosos.
Su proceso de fabricación es bastante largo, lo que ocasiona que los recursos energéticos y la materia prima empleada sean superiores a los que utiliza cualquier otro popote:
1.Selección de aleaciones y minerales
2.Fundición y moldeado
3. Laminación
4.Fundición y moldeado
Si se encuentra en su color original, el acero inoxidable llega a durar hasta 60 años; si está pintado, su color puede durar 3 años y luego por el desgaste volverá a su color original.
¿Cuál es la mejor opción?
La mejor opción es no utilizar popotes, la fabricación de estos productos así como la de muchos otros, nos demanda el uso de otras materias primas, incluso procesos que repercuten en el medio ambiente. El uso de popotes lo podemos omitir sin mayor complicación, únete al movimiento y di NO A LOS POPOTES.
-3 de Febrero Día Mundial sin pajita-