Este proyecto escolar con enfoque STEM+, dirigido a estudiantes de 5to grado de la Escuela Manuel Dorrego, utiliza la creación de escarapelas mediante origami como una herramienta práctica para introducir el Pensamiento Computacional. El objetivo central es que los chicos y chicas dominen el concepto de secuencia de instrucciones (algoritmo) al seguir meticulosamente los pasos de plegado. A través de actividades como ejecutar, depurar y reescribir el instructivo de origami, los estudiantes no solo elaboraron un símbolo patrio, sino que también desarrollan habilidades cruciales como la precisión, la atención al detalle y el pensamiento crítico necesario para resolver problemas y optimizar procesos.
Este proyecto escolar, desarrollado por los estudiantes de 5° grado de la Escuela Manuel Dorrego, fusiona el pensamiento computacional y la electrónica mediante la creación de instrumentos musicales interactivos elaborados con materiales reciclados como cartón, latas y papel de aluminio.
Los alumnos aplicaron el pensamiento computacional al diseñar la lógica y las reglas de funcionamiento de su instrumento, que fue conectado a una placa Makey Makey y programado con Scratch para generar sonidos o melodías específicas.
El proyecto tuvo como objetivo que los estudiantes comprendieran los conceptos de entrada y salida, los circuitos básicos (utilizando el papel de aluminio como conductor) y la secuenciación de código, integrando el Arte —a través de la música y el diseño del instrumento— con las áreas del núcleo STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) desde un enfoque práctico, creativo e interdisciplinario.
Este proyecto STEM+ para 5° grado integra Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemática, desafiando a los estudiantes de la Escuela Manuel Dorrego a transformar las plantas de la huerta de 6° grado en instrumentos musicales interactivos, aplicando los conocimientos adquiridos sobre conductividad eléctrica.
Utilizando una placa Makey Makey y un software de programación visual (como Scratch), los alumnos diseñaron y programaron un sistema capaz de detectar el contacto con las partes conductoras de las plantas, convirtiendo esos toques en diferentes notas o sonidos.
Actualmente, nos encontramos trabajando junto al profesor de Música para interpretar una melodía. De esta manera, los estudiantes desarrollan el pensamiento computacional —a través de la descomposición de problemas, el reconocimiento de patrones, la abstracción y el diseño de algoritmos—, mientras integran conceptos de circuitos básicos y electrónica, experimentando la aplicación real de las propiedades de los materiales orgánicos.