La película supera todas las críticas y va a camino de ser la película con más recaudación hasta el momento
Triste, emocionante e increíble, pero cierto. One años, 22 películas después de que Jon Favreau dirigiese Iron Man y empezase el UCM, la gran épica Saga del Infinito de Marvel Studios ha tocado a su fin. Y ha tocado fin con una película en la que hemos llorado y reído de la mano de unos personajes a quienes ya conocemos como si fuesen parte de nuestra familia. Y sí, esta película es la batalla de todas las batallas, la mayor acumulación superheróica de todos los tiempos… Aunque como ya hemos dicho es el fin de una era. Por suerte, en Marvel saben cómo reconducir estas situaciones y además no defraudar a nadie. Manteniendo todavía esa capacidad de sorpresa. Uno de los grandes logros de esta película es (algo que se llevaba criticando desde Ant-Man) el asombroso equilibrio entre la comedia y la profundidad emocional, y es que en esta película (si eres fan de verdad) alternamos risas y llantos sin pausa.
Por no hablar de un argumento tan complejo que se podría calificar como una obra maestra. Lograr cerrar una etapa de 22 películas de manera coherente no es algo nada fácil, pero Disney no nos ha decepcionado. El objetivo principal de la película es tratar de revertir el chasquido de Thanos, el que destrozó la vida a trillones de personas.
Los vengadores tratarán de impedir que Thanos se haga con las gemas. Durante la historia las cosas se complican pero logran su cometido en una emotiva última hora donde sucede una de las mejores batallas de la historia del cine y la primera generación de los vengadores llega a su fin. Nos despedimos de los protagonistas más queridos de forma heróica, puesto que sin ellos, no se podría haber dado lugar al desenlace. No podría haber acabado de mejor manera. Sí, las muertes de personajes como Iron Man han sido tristes pero, por otra parte, abren las puertas para futuras generaciones con mucho potencial. Esta película va a ser un clásico del cine, y se ha ganado ese prestigio. Ha sido uno de los mejores finales de etapa que hemos podido presenciar.
Javier Bon y Diego González, 4ºESO.
Nadie puede negar haber visto o al menos escuchado hablar de marcas como Gucci, Louis Vuitton o Chanel. Las marcas de lujo son marcas que todo el mundo conoce, no solo por su fama y sus modelos, sino por lo que cuestan sus productos. Pero, ¿realmente merece la pena pagar esas cantidades? En este artículo daremos nuestro punto de vista acerca de por qué la ropa de marca es tan cara y si sale rentable comprarla.
Existe mucha variedad en el mundo de la moda. Normalmente los más caros son las denominadas marcas de alta costura, como Gucci o Louis Vuitton. La alta costura es la creación de ropa exclusiva a medida del cliente, diseñada por un diseñador de prestigio. Todo esto, cuando se junta, es un símbolo de calidad, y por ello, infla su precio. Estas marcas fueron fundadas hace mucho tiempo por personas que, o ya eran famosas, o ganaron mucho reconocimiento en muy poco tiempo. Por ello, son marcas más tradicionales que enseñan sus colecciones en sus desfiles exclusivos, donde también marcan que está de moda y que no. Y claro está que la calidad de este tipo de ropa, de una forma u otra, es mejor. Los materiales usados son de una mejor calidad y la costura que se usa es bastante resistente, por lo que son productos hechos para durar.
Por otra parte, hoy en día marcas más cotidianas, modernas y callejeras han conseguido un reconocimiento inimaginable, incluso han creado una nueva corriente llamada streetwear. El streetwear tiene las ventajas de ser moderno, cómodo, discreto pero al mismo tiempo llama la atención e incluso puede llegar a ser elegante. Esto ha gustado a mucha gente joven y ha creado una comunidad casi infinita en apenas un par de años, superando a marcas de alta costura. Por ejemplo, la marca conocida como Off White, creada por Virgil Abloh, superó en 2018 en ingresos a marcas como Gucci o Balenciaga, a las cuales en 2017 miraba desde abajo.
Tras leer esto te preguntarás la siguiente cuestión: ¿cómo han obtenido tanto éxito en tan poco tiempo? Al parecer siguen el mismo patrón que siguieron diseñadores en el pasado. Los contactos son muy importantes. Virgil Abloh comenzó al mismo tiempo que Kanye West, creador del apartado de Yeezy dentro de Adidas, siendo uno de los más demandados hoy en día. Pero antes de comensar a vender tus productos debes saber que el logo de la marca tiene mucho poder, y por ello debe ser original y sencillo, que no recargue la ropa.
Pero lo que hace cara la ropa de streetwear no es tanto quien la haya creado o el logo que tenga. Lo que hace que haya zapatillas que superan los 1000€ es que la mayoría de modelos son colaboraciones con otras marcas, y por ello, son modelos limitados. Y para que esas zapatillas de 200€ pasen a costar 1000€ existe la famosa demanda. La gente quiere esas zapatillas por lo limitadas que son y se empiezan a pagar cantidades que con el tiempo van aumentando. De la mano de la demanda nace la reventa. Los artículos que son tan limitados van cambiando de dueño. Es importante decir que si uno tiene pensado revender un artículo es fundamental que no lo haya usado, ya que eso hará que su valor disminuya de forma sustancial.
Finalmente, uno de los problemas de la demanda y la reventa es la imitación. La gente quiere esos modelos tan únicos por “postureo”, pero seguramente no puedan permitirse gastar cantidades de dinero tan grandes. Por ello se crearon las imitaciones. Las imitaciones simulan ropa original pero por mucho menos dinero. Obviamente la calidad es peor, pero a simple vista es difícil de averiguar si es o no falsa. El problema más que dirigido a las personas va a la masa: si todo el mundo comprase imitaciones las marcas verificadas se podrían resentir o incluso arruinar. Mucha gente está en contra de esto y por eso, día a día, se están consiguiendo cerrar mercados de imitaciones en todo Europa y Estados Unidos.
Álvaro Puebla y Jorge Gordo | 4ºB ESO
El 22 y 23 de mayo los cursos 3º y 4º de Primaria se van de viaje de fin de curso a la granja. Todos alguna vez hemos ido a la granja y creo que es una experiencia muy especial. Van a pasar dos noches y tres días y, aunque no son muchos, se les nota que están ilusionados, y es que estos viajes no se hacen todos los días. Cuando yo fui a la granja con su edad, hicimos todo tipo de actividades, por ejemplo: montamos en tirolina, montamos a caballo o en burro, hicimos piragüismo, juegos en equipos, carreras de coches o motos y muchas más. También, solíamos hacer actividades que nos podían servir para el día a día, como por ejemplo, cocinaro también o coser.
Después por la noche solíamos hacer juegos nocturnos que nunca olvidaré, porque, sinceramente, me lo pasaba muy bien,
lo malo es que luego por la mañana estábamos todos muy cansados.
Por las noches teníamos un día de discoteca, sin embargo, a muchos de mis clase que no les gustaba mucho hacían algo diferente, mi caso era justo el contrario. Hay algunos que se quedaban sin voz al día siguiente de cantar tanto. La única desventaja de la granja que sí que remarcaría fue la comida, pero eso fue lo de menos. Esos tres días se nos pasaban muy rápido y nunca queríamos volver. Mi experiencia respecto al viaje de fin de curso fue bastante buena. A estos viajes solían ir algunos profesores del colegio por si pasaba algún incidente y, por otra parte, también, teníamos monitores que eran con los que pasábamos más tiempo con nosotros.
Carlota Cuevas de las Heras, 4º ESO.
Mucha gente cree que la tecnología nos separa de las personas que nos rodean y que, nos vuelve asociales. Es verdad que muchas veces sentimos la obligación de contestar un mensaje solo porque ha sonado el móvil, aunque estemos en medio de una conversación con otra persona, pero muchas otras veces la tecnología sirve para unirnos más, sobre todo con gente que está lejos.
El problema de las nuevas tecnologías es que no sabemos hasta qué punto son beneficiosas para todos nosotros. Es triste ver cuando sales a la calle un grupo de adolescentes que lo único que hacen es utilizar sus móviles sin aprovechar el tiempo con sus amigos, y después al llegar a casa lo utilizan para hablar con esos mismos amigos con los que han estado esa misma tarde y a los cuales han ignorado.
Pero esto no pasa solo con niños pequeños o adolescentes, también podemos encontrar a adultos que mientras trabajan tienen el móvil al lado y están constantemente pendientes de cualquier notificación que pueda haber, o también mientras conducen, y esto, puede tener terribles consecuencias.
Por otra parte tenemos que tener en cuenta que las tecnologías nos pueden ser realmente útiles en algunas situaciones en las que nos vemos obligados a estar físicamente lejos de algunos seres queridos: relaciones de pareja a distancia, familiares que se van a estudiar fuera o amigos que se van a vivir a otros países o de viaje. Pero gracias a redes sociales, llamadas telefónicas, videollamadas… podemos mantenernos en contacto con todos ellos con mucha facilidad.
Lucía Sánchez e Isabel Sáez.
El aborto es unos de los temas más discutidos en los últimos meses y un tema del cual hay gente a favor y en contra. En este artículo daré mi opinión personal sobre el tema.
Cuando una mujer se queda embarazada de una forma no deseada puede ocurrir por varios motivos; puede ser agredida sexualmente, que no suele ser la más común pero ya se han sacado a la luz varios casos sobre agresiones sexuales que acaban con un niño a cargo, en este caso normalmente la mujer quisiera interrumpir el embarazo y no tener al bebé, y es una cosa muy apoyada por las personas ya que no ha sido culpa de la mujer ni un despiste, en cambio otras la juzgarían por su decisión. En este caso sería un embarazo no deseado y en la mayoría, por no decir todos los casos, la mujer acabaría arruinando su vida pero en mi opinión tanto ella como para el bebé, ya que la madre cuando viese al niño le recordaría al padre y le causaría una sensación muy desagradable al recordar lo ocurrido cada vez que mira al niño y, al niño, porque no es un niño deseado ni querido ya que la madre no lo a buscado ni tenía intenciones de tener un bebé. Por lo tanto lo que quiero decir con esto es que es injusto que si a una mujer la ocurriera esta situación no fuera capaz de impedirlo y tener que estar obligada a tener un niño no buscado y tener que tener una obligación que ella misma no quería, también esto impedirá que continúe su vida normal.
Luego están los casos de los embarazos adolescentes también no deseados pero causados por falta de responsabilidad, ya que hay niñas muy jóvenes que no controlan ciertas situaciones. Después de que esto ocurra y una vez que ya están embarazadas se dan cuenta de que no están preparadas para tener a un niño y es normal, son apenas niñas y no se quieren arruinar la vida con esa edad y los padres de estas niñas no se pueden hacer cargo de otro hijo o, en este caso nieto, pero ellos o los abuelos deberán cuidar del bebé ya que son lo más preparados para criarlo. Pero ha habido casos de adolescente en los que han tenido que sacar adelante con el niño por ciertas dificultades o simplemente por su propia decisión.
En tercer lugar, están los embarazos por accidente, mujeres responsables que por distintas situaciones y aun tomando todas las precauciones, crían un hijo que no pueden mantener o que por ser madres solteras ya no se ven capacitadas para cuidarlo debido a la escasez económica o condiciones habituales. Por ejemplo, una mujer que quiere tener un hijo, pero por motivos de trabajo o de alguna caída pierde al niño que criaba dentro y sufre un aborto que ella no ha deseado tener.
En mi opinión, pienso que la maternidad debe ser siempre deseada y no obligada ya que es un ser que crece dentro de la mujer y en casi todas las relaciones de parejas algo muy importante y bonito. Nadie tiene derecho a obligar a alguien a tener a un hijo que no desea y va a tener que cuidar y eso requiere muchos gastos que quizás no se pueda permitir. Yo estoy a favor de que cada persona tiene derecho a tomar sus decisiones ya que es parte de su vida y todo el mundo tiene derecho a vivir con decisiones tomadas por ellos mismos y con las que se sienten a gusto.
Lucía Espinosa, 4ºESO.
Desde mi propia experiencia, estudiando en Canadá el pasado trimestre, me he dado cuenta de que nuestro sistema educativo tiene carencias, es antiguo y no está actualizado.
Las oportunidades aquí son más limitadas, tienes menos posibilidades para saber si algo de verdad te gusta o no. Las asignaturas son todas teóricas (lengua, matemáticas, historia, biología...) aunque tengan parte práctica, y no están orientadas a saber, de verdad, que es lo que al estudiante le gusta o no.
Por decirlo de otra manera, si un niño quiere ser carpintero aquí, en España, no tiene la oportunidad de trabajar con madera y hacer cosas interesantes y útiles, como por ejemplo una tabla de cortar de madera, yo la hice, o con un poco más de experiencia en esta clase mis amigos se hicieron ellos mismos escritorios o muebles, de manera que pueden saber si de verdad esa profesión les gusta o no. Mientras que en el sistema educativo español no tienes ni de cerca esa posibilidad en un ambiente escolar. Este ejemplo es aplicable a muchas profesiones, que en el colegio no solo no se estudian, sino que casi ni se conocen.
En Canadá, en secundaria, las asignaturas están orientadas a “la vida real” y no sólo puedes probar con asignaturas relacionadas con
profesiones, sino con otras cosas necesarias.
Así tuve la posibilidad de estudiar “financial management” que, traduciendo literalmente, sería manejo financiero. Con ella aprendí qué buscar cuando compras una casa o un coche, cómo pagar los impuesto, cómo invertir en bolsa, a hacer la declaración de la renta o cosas tan sencillas como firmar un cheque.
Considero que son cosas que TODOS, en algún momento de nuestras vidas, tendremos que aprender a hacer por nuestra cuenta. Mientras que esto es NECESARIO para toda la sociedad de hoy en día, estamos estudiando cosas para simplemente aprobar un examen y luego no acordarnos nunca más porque para nuestra vocación muchas no serán útiles.
Es una pena que en un sistema educativo enfocado únicamente al futuro no se nos dé la oportunidad de probar a hacer cosas que a algunos nos interesan o que querríamos probar, porque, a lo mejor quizá nos gusten y podríamos querer dedicarnos a ello, o, simplemente prepararnos para manejar el dinero que vayamos a ganar, cómo repartirlo y en qué proporciones.
Ignacio Jiménez Massa, 4º ESO.