Los viajes espaciales
Viajar al espacio implica desafíos extremos: los astronautas crecen entre 2 y 5 cm por la falta de gravedad, ven 15 amaneceres y anocheceres diarios en la Estación Espacial Internacional (EEI) y experimentan que sus fluidos corporales no se comportan igual, impidiéndoles llorar con lágrimas que caigan. Además, la comida debe ser líquida o pegajosa para evitar migas peligrosas en microgravedad. Aquí vamos con algunas de las curiosidades más fascinantes sobre los viajes espaciales:
Olor peculiar: Las caminatas espaciales dejan un olor a "carne frita, metal caliente y humo diésel" en los trajes debido a los hidrocarburos aromáticos presentes en el espacio.
Aseo y baño: Se bañan con toallitas húmedas para ahorrar agua. Para orinar, usan pañales especiales (MAG) en viajes cortos y sistemas de succión en largas estancias.
Alimentación: Yuri Gagarin fue el primero en comer en el espacio (1961). Hoy en día, los astronautas necesitan consumir entre 2500 y 3000 calorías diarias.
Armas espaciales: Los cosmonautas rusos solían llevar pistolas en sus kits de supervivencia para protegerse de animales salvajes si aterrizaban en zonas desérticas o bosques.
El primer ser vivo: La perra Laika fue el primer ser vivo en orbitar la Tierra en 1957 a bordo del Sputnik 2, aunque lamentablemente falleció por un fallo en la nave.
Efectos físicos: Tras un tiempo en el espacio, la columna se expande y los astronautas crecen.