Desde el fin de semana pasado se están entregando en todas las Parroquias de Monterrey los sobrecitos con la ceniza bendita para hacer la ceremonia de imposición en familia, en sus casas… si no recogiste la ceniza todavía hoy miércoles lo puedes hacer en tu comunidad parroquial o en la que te quede más cercana… gracias.
Papá o Mamá: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
TODOS: AMÉN.
ORACIÓN
TODOS: Que el día de ayuno con el que iniciamos, Señor, esta Cuaresma, sea el principio de una verdadera conversión a ti, y que nuestros actos de penitencia nos ayuden a vencer el espíritu del mal. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
SANTO EVANGELIO DE HOY
Tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Del santo Evangelio según san Mateo 6, 1-6. 16-18
TODOS: GLORIA A TI, SEÑOR.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. En cambio, cuando tú des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta, y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Palabra del Señor.
TODOS: GLORIA A TI, SEÑOR JESÚS.
REFLEXIÓN… Padre Pepe.
¿No es un tanto extraño que la Cuaresma inicie en miércoles en vez de Domingo?
Efectivamente, la mayoría de los tiempos litúrgicos inician en Domingo: Adviento, Pascua, Tiempo Ordinario. De hecho, la Cuaresma más antigua iniciaba también en Domingo.
Entonces… ¿Por qué se movió a Miércoles?
La respuesta es más o menos sencilla. La Cuaresma inició como un tiempo especial de penitencia como preparación al Triduo Pascual… y muy pronto se preguntaban: ¿Y cómo vamos a prepararnos para la Cuaresma? Entonces, al 40 le quitaron el 0, y quedaron 4 días de preparación, que contando para atrás desde el 1er. Domingo de Cuaresma llegamos entonces al miércoles, por lo que así nació el Miércoles de Ceniza.
La penitencia cuaresmal… ¿Siempre era para todos los bautizados?
No. Este sentido penitencial de la Cuaresma, en su inicio, no era para todos los cristianos, sino para aquellos que, habiendo cometido pecados graves y públicos, se arrepentían también públicamente, haciendo penitencia durante 40 días. El signo externo era la imposición de la ceniza y vestirse de sayal, uso que aparece desde el Antiguo Testamento.
Entonces… ¿Cuándo pasó a ser de todos los bautizados?
Al ir desapareciendo la penitencia pública (siglo VIII), todos los cristianos asumieron la práctica de hacer penitencia, aunque menos rigurosa, durante la Cuaresma, creciendo así la conciencia de que todos somos pecadores y necesitamos de conversión.
¿Qué sentido tiene hoy la imposición de la Ceniza?
No puede ser un rito mágico, supersticioso ni obligatorio. Tampoco lo podemos aislar de los hechos y actitudes que asumimos en nuestra vida. La ceniza es signo de nuestra conversión. Y hasta el más santo está necesitado de un cambio de vida.
Quien “toma la ceniza” debe tener un plan de conversión, algo concreto que cambiar para ser mejor. Una virtud que adquirir para ser más bueno, parecerse más a Dios. La conversión es un hecho que jamás termina, es un continuo irnos acercando al Señor y vivir sus mandamientos.
¿Qué sentido tienen las obras de misericordia, el ayuno y la abstinencia?
Muy sencillo. Para que nuestro espíritu pueda lograr una integridad con nuestro cuerpo, requiere este último tener la “disponibilidad” necesaria. Por ello es bueno un poco de “ascesis”, es decir, de control de nuestros afectos y necesidades.
¿Todos debemos hacer ayuno y abstinencia?
No. El ayuno es para los de 18 a 60 años. Consiste en desayunar ligero, comer normal, sin excederse (y sin carne, por la abstinencia…) y cenar ligero. No comer entre
comidas. La abstinencia de carne obliga desde los 14 años. Pero todos estamos llamados a vivir el espíritu de la penitencia: moderación en alimentos y placeres, para acercarnos más a Dios.
Recordemos las obras de misericordia:
Las Espirituales: Enseñar al que no sabe. Dar buen consejo al que lo necesita. Corregir al que yerra. Perdonar las injurias. Consolar al triste. Sufrir con paciencia los defectos del prójimo. Rogar a Dios por vivos y difuntos.
Y las Corporales: Visitar y cuidar a los enfermos. Dar de comer al hambriento. Dar de beber al sediento. Dar posada al peregrino. Vestir al desnudo. Redimir al cautivo y enterrar a los muertos.
IMPOSICIÓN DE LA CENIZA
Papá o Mamá: Voy a imponerles la CENIZA, que es un sacramental, o sea, que nos dispone adecuadamente para celebrar los sacramentos, especialmente la Confesión y la Comunión en esta Cuaresma, y así fortalecer, personal y familiarmente, nuestra vida espiritual y el hacer obras buenas en favor de nuestro prójimo.
El esposo puede imponerle la ceniza a la esposa y viceversa y luego uno de ellos imponer la ceniza al resto de la familia… diciendo:
“ARREPIÉNTETE Y CREE EN EL EVANGELIO”
O bien…
"ACUÉRDATE DE QUE ERES POLVO Y AL POLVO HAS DE VOLVER".
ORACIÓN COMUNITARIA
C A M I N O D E L A C R U Z
Papá o Mamá: Demos gracias a Dios Padre, que nos concede el don de iniciar hoy, como familia, este tiempo cuaresmal; roguémosle que, durante estos días de salvación, la acción de su Espíritu purifique nuestros corazones y los llene de su amor, y digámosle:
TODOS: DANOS, SEÑOR, TU ESPÍRITU SANTO, PARA QUE NOS AYUDE ESTA CUARESMA EN NUESTRA CONVERSIÓN.
Hijo o Hija: Danos vivir de toda palabra.
TODOS: QUE SALE DE TU BOCA.
Hijo o Hija: Haz que practiquemos la caridad no sólo en los acontecimientos importantes.
TODOS: SINO TAMBIÉN EN LOS DETALLES PEQUEÑOS DE NUESTRA VIDA DE CADA DÍA.
Hijo o Hija: Ayúdanos a privarnos de lo superfluo.
TODOS: PARA ASÍ COMPARTIR, CON ALEGRÍA, LO NUESTRO CON LOS HERMANOS NECESITADOS.
Hijo o Hija: Llama a tu amistad y a tu verdad a los que viven alejados de ti.
TODOS: Y A NOSOTROS ENSÉÑANOS CÓMO PODEMOS AYUDARLOS.
Hijo o Hija: Admite a nuestros familiares y amigos difuntos en tu gloria.
TODOS: PARA QUE TE ALABEN ETERNAMENTE.
Padre nuestro…
Dios te salve María…
María Auxiliadora… cuídanos, guíanos y protégenos. Amén.
San José, Patrono de la Iglesia… ruega por nosotros y por nuestra familia. Amén.
BENDICIÓN SOLEMNE DE CUARESMA
Miércoles de Ceniza.
Papá o Mamá: Dios, Padre misericordioso.
TODOS: NOS AYUDE A VIVIR EL ESPÍRITU VERDADERO DE ESTA CUARESMA Y NOS
CONCEDA, COMO AL HIJO PRÓDIGO, EL GOZO DE VOLVER A LA CASA PATERNA. AMÉN.
Hijo o Hija: Cristo, modelo de oración y vida.
TODOS: NOS GUÍE A LA AUTÉNTICA CONVERSIÓN DEL CORAZÓN, A TRAVÉS DEL CAMINO DE LA CUARESMA. AMÉN.
Hijo o Hija: El Espíritu de sabiduría y fortaleza.
TODOS: NOS SOSTENGA EN LA LUCHA CONTRA EL MALIGNO, PARA QUE PODAMOS CELEBRAR, CON CRISTO, LA VICTORIA PASCUAL. AMÉN.
Papá o Mamá: Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.
TODOS: AMÉN.
Papá o Mamá: Nos quedamos en paz, pero con el compromiso de llevar a la práctica de nuestra vida diaria, lo que aquí hemos reflexionado y orado con fe.
TODOS: PORQUE VIVIENDO, DÍA A DÍA, SU GRACIA, PODEMOS DECIR: DEMOS GRACIAS A DIOS.
E X T R A
¿Quieres ayunar mejor en esta Cuaresma?
Ayuna de palabras hirientes…
y trasmite palabras bondadosas.
Ayuna de descontento…
y llénate de gratitud.
Ayuna de enojos…
y llénate de mansedumbre y de paciencia.
Ayuna de pesimismo…
y llénate de esperanza y de optimismo.
Ayuna de preocupaciones…
y llénate de confianza en Dios.
Ayuna de quejarte…
y llénate de las cosas sencillas de la vida.
Ayuna de las presiones…
y llénate de oración.
Ayuna de tristeza y amargura…
y llénate de alegría el corazón.
Ayuna de egoísmo…
y llénate de compasión por los demás.
Ayuna de falta de perdón…
y llénate de actitudes de reconciliación.
Ayuna de palabras…
y llénate de silencio y de escuchar a Dios y a los demás.
Si todos intentamos este ayuno…
lo cotidiano se llenará de PAZ, CONFIANZA, ALEGRÍA y VIDA.