La contextualización educativa es el proceso para ajustar el contenido y las metodologías educativas y las necesidades, intereses y características del contexto en el que se desarrolla la educación.
La contextualización busca que los estudiantes puedan relacionar lo que aprenden con su entorno y su vida cotidiana, para que el aprendizaje sea más significativo y duradero. Además, busca mejorar la calidad de la educación, ya que permite que los estudiantes adquieran habilidades y conocimientos pertinentes y útiles para su vida cotidiana y a futuro. (creación propia)
Según José M. Touriñan López (2018), la contextualización se refiere al proceso de situar cualquier objeto de conocimiento en su contexto histórico, social, cultural, político, económico y geográfico, con el fin de comprender su significado y valor. En otras palabras, la contextualización implica analizar el objeto en cuestión desde una perspectiva más amplia que considera su entorno y las condiciones que lo rodean. Esto permite entender cómo el objeto se relaciona con el mundo que lo rodea y cómo este influye en su desarrollo y comprensión. En la educación, la contextualización es un enfoque pedagógico que busca conectar los contenidos curriculares con la realidad y la experiencia del estudiante, lo que permite que el aprendizaje sea más significativo y relevante.
Referencia bibliográfica
López, J. M. T. (2018). Concepto de educación y conocimiento de la educación. Revista Boletín Redipe, 7(9), 202-208. Recuperado de https://redipe.org/wp-content/uploads/2018/11/Libro-concepto-de-educacion.pdf