Nuestro diario de lectura se convertirá en un compañero inseparable el tiempo que dure la aventura de leer. En él anotaremos, de manera libre, aquello que más nos haya llamado la atención en el intervalo de tiempo que haya transcurrido desde que hemos abierto las páginas del libro hasta el momento en que las hemos cerrado. Puede ser una frase, un pensamiento, una reflexión personal sobre lo leído… Y aunque se llame diario, no tenemos por qué escribir en él todos los días pero sí aquellos en los que nos hayamos sumergido en la lectura del libro que tengamos entre manos.
Este cuaderno de viaje lector deberá ser especial, por lo que no solo cuidaremos el contenido sino también su estética. En cualquier caso, nuestro diario constará de los elementos que se recogen en este documento y será valorado mediante esta rúbrica de evaluación, por lo que conviene tenerla en cuenta en todo momento.