"Todo comenzó la mañana del 9 de Septiembre, estaba en mi casa de campo en Rancagua cuando ocurrió, me llamaron por teléfono y dijeron que necesitaban toda la ayuda posible para un caso muy serio, también pidieron que me presentara en el lugar del hallazgo. Llegué, no podía creerlo, veintitrés personas muertas en la comuna de Puente Alto, las características calzaban con las de los desaparecidos del mes pasado, María Cobarruvias, Tomás Vivaldes, Juan Manzur, Roza Gutiérrez y Agustín Muñoz eran algunos de los cuerpos de las víctimas que fueron encontradas. Los cadáveres estaban en muy malas condiciones, parecía una película de terror, estaban todos muy juntos en una estrecha habitación, algunos habían perdido distintas extrmidades, y otros estaban desmembrados".