"El detective decidió mandar a hacer pruebas de ADN con las lágrimas de la cama de Ciara, para ver si eran de ella, y al mismo tiempo Harry interroga al conserje del edificio pero dijo que en ese momento estaba comiendo en el bar que quedaba al lado del restaurante conde se encontraban los Russo. Ya no se podía saber quién era, era ya un crimen perfecto ..."