"Era un miércoles por la tarde en la oficina del detective Pedro Escobar, cuando repentinamente entró una señora la cual se veía preocupada, venía vestida con un hermoso vestido con dibujos de rosas rojas y un gorro muy muy bonito, con unos dibujos de pájaros azules y rojos, traía unos tacones color azul claro. Fue entonces cuando empezó a hablar, y dijo..."