"Hoy por la tarde estaba tranquilo en mi escritorio pensando en los diferentes casos que me han planteado mis clientes cuando, de repente, escuché un fuerte golpe en mi puerta. Estábamos en pleno invierno así que tenía la calefacción prendida, abrí la puerta y entró una señorita que iba vestida elegantemente y le ofrecí un asiento. Ella estaba muy triste, le pregunté cuál era la razón de esta aflicción, ella me respondió:
-Detective Philip, le traigo la noticia de la repentina muerte de mi ex marido.
Le pregunté con extrañeza: -¿Y cómo fue que sucedió?"