"Me relató que tenía una familia, que vivía junto a su mujer; Claudia Hernández y sus dos hijos mellizos, los cuales fueron golpeados duramente por desconocidos y que resultado de dicha trágica situación el menor de ellos, Carlos; había fallecido, contándome además que el mayor; Esteban, no había corrido mejor suerte, ya que si bien es cierto no había muerto, prácticamente, había quedado muerto en vida, con un severo daño neurológico."