El autismo es un conjunto de alteraciones heterogéneas a nivel del neurodesarrollo que inicia en la infancia y permanece durante toda la vida. Implica alteraciones en la comunicación e interacción social y en los comportamientos, los intereses y las actividades.
A pesar de todos los avances en neurociencias y en genética, aún no se ha podido establecer un modelo que explique la etiología y fisiopatología de los TEA, aunque en diferentes estudios se han evidenciado alteraciones neurobiológicas y genéticas asociadas, así como factores epigenéticos y ambientales involucrados.
Conectividad neuronal atípica.
Exceso de conexiones.
Toma de decisiones.
Planificación.
Regulación de conducta social.
Exceso de conexiones.
Comprensión de lenguaje.
Los estudios de gemelos han sugerido que el autismo tiene alta heredabilidad (más del 80%), en el contexto de asociación epigenética y ambiental.
Exceso de conexiones.
Percepción.
El ácido gamma aminobutírico (GABA) es un neurotransmisor que se produce en el cerebro y tiene la función de inhibir la actividad neuronal, ayudando a reducir el estrés y los trastornos de ansiedad.
Complicaciones durante el embarazo y el parto: Infecciones o falta de oxígeno en el cerebro
Exposición a sustancias toxicas: Pesticidas, plomo, mercurio, etc.
Edad avanzada de los padres
Prematuridad extrema o bajo peso al nacer
El trastorno del espectro autista no se diferencia por tipos de autismo, sin embargo, hay tres niveles de gravedad en el mismo espectro.
"Necesita ayuda"
Dificultad para iniciar interacciones sociales y ejemplos claros de respuestas atípicas o fallidas a la apertura social de otros. Puede parecer que su interés por interactuar socialmente está disminuido.
"Necesita ayuda notable"
Deficiencias notables en habilidades de comunicación social verbal y no verbal; problemas sociales que son aparentes incluso con apoyos; inicio limitado de interacciones sociales y respuestas reducidas a la apertura social de otros.
"Necesita ayuda muy notable"
Deficiencias graves en habilidades de comunicación social verbal y no verbal que causan alteraciones marcadas en el funcionamiento, con un inicio muy limitado de interacciones sociales y una respuesta mínima a la apertura social de los otros.
No habla, o tiene desarrollo tardío del habla, o pierde la capacidad que tenía para hablar.
Pide objetos o acciones llevando de la mano al adulto.
Literalidad / Dificultades en las habilidades pragmáticas del lenguaje.
Dificultad para interpretar el lenguaje no verbal, las posturas corporales o el tono de voz.
Tono o ritmo anormal, voz cantarina o como robot.
No responde a su nombre o parece no escucharte.
No suele hacer contacto visual.
Carece de expresión facial.
No señala ni trae objetos para compartir intereses.
No expresa emociones ni sentimientos y parece no ser consciente de los sentimientos de los demás.
Actividades que podrían causarle daño como morderse o golpearse la cabeza.
No participa en juegos de imitación o de simulación.
Rabietas o conductas problemáticas.
Son hiperselectivos con sus gustos.
Es hábil para armar rompecabezas o manejar dispositivos electrónicos.
Alteraciones principalmente relacionadas con las vías sensorial, auditiva y táctil, pero también pueden presentar una extrema sensibilidad a olores, sabores y/o presiones.
Sensible a la luz, el sonido o el contacto físico, pero puede ser indiferente al dolor o la temperatura.
Temor o malestar frente a sonidos imprevistos.
Dificultades para reconocer las caras o interpretar los rasgos faciales y sus expresiones.
Preferencias específicas de alimentos, como comer solamente unos pocos alimentos o no comer alimentos con una determinada textura.
Desarrolla rutinas o rituales específicos.
Cuanto más organizada es la información más se desarrolla su verdadero potencial.
Pueden ser muy buenos en tareas que requieran rutina y concentración (programaciones informáticas, control de calidad, copia de dibujos, memorización de listas, etc.).
Focaliza la atención en estímulos poco relevantes.
Resistencia al cambio de un objeto o de una rutina.
Lenguaje corporal extraño, rígido o exagerado.
Problemas con la coordinación o patrones de movimientos extraños, como ser torpe o caminar en puntitas.
Movimientos repetitivos como balancearse, girar o aletear con las manos. / Estereotipias motoras.
Dificultades en la motricidad fina, lo que hace que puedan presentar mala letra o dificultades en tareas sencillas como atarse los zapatos o anudar un globo.
Puede ser frecuente la fatiga física.
Neurólogo
Psiquiatra
Psicólogo con experiencia en TEA
Entrevistas estructuradas.
Registros de observación detallada en ambientes cotidianos (casa y escuela).
Administración de pruebas de desarrollo.
Instrumentos.
Observaciones:
IITA (Inventario de Indicadores Tempranos de Autismo)
Inventario de 40 indicadores de Autismo
Entrevistas:
ADI-R ADOS
M-CHAT CARS
IDEA
Pruebas:
FOSPAC-R
No se observan sonrisas u otras expresiones placenteras a partir de los 6 meses.
No imita ni responde a sonidos compartidos, sonrisas u otras expresiones a partir de los 9 meses.
No balbucea a los 12 meses.
No hace o no responde a los gestos sociales (señalar, mostrar, decir adiós con la mano, entre otros) a partir de los 12 meses.
No dice palabras simples a partir de los 16 meses.
No juega a juegos “de simulación” a los 18 meses.
Terapia de Análisis Conductual Aplicado (ABA) : Se enfoca en reforzar comportamientos deseados y reducir conductas inadecuadas.
Método DENVER de intervención temprana: Diseñado con actividades lúdicas para mejorar habilidades sociales y cognitivas.
Terapia ocupacional: Para potenciar la autonomía.
PECS: Es un sistema para comunicarse sin hablar. Promueve la comunicación independiente.
Historias sociales: Son narraciones breves que explican situaciones sociales. Incluyen ilustraciones y se utilizan con anticipación a un evento.
Terapia de Integración sensorial (TIS): Proporciona al niño una variedad de estímulos sensoriales en un entorno controlado y estructurado, para mejorar su capacidad para procesar y comprender la información sensorial
Estrategias de anticipación: Implementar estrategias varios días o semanas antes de que los niños ingresen al centro o a la escuela. Fotos, vídeos, audios de futuros compañeros y actividades habituales.
Protección sensorial: Permitirles usar guantes cuando tengan que manipular materiales que les son desagradables. Permitirles el uso de audífonos.
Estructura y rutinas: Establecer horarios visuales y actividades predecibles para reducir la ansiedad.
Apoyo visual: Usar pictogramas, esquemas y señales visuales para reforzar la comunicación y comprensión.
Instrucciones claras y simples: Dar indicaciones cortas, concretas y en pasos pequeños.
Gaining face, 2000: software usado para reconocer las expresiones faciales.
Emoface: aplicación para entrenar el reconocimiento de emociones.
Picto TEA: aplicación para facilitar la comunicación mediante pictogramas digitales en lugar de las tarjetas físicas.
¡Háblalo!: Conversor de texto a voz y de voz a texto, con posibilidad también de apoyo a través de pictogramas.