Los niños con aptitudes sobresalientes son aquellos capaces de destacar significativamente del grupo social y educativo al que pertenecen, en uno o más de los campos del quehacer humano: científico-tecnológico, humanístico-social, artístico y/o de acción motriz, pero al presentar necesidades específicas requieren de un contexto facilitador que les permita desarrollar sus capacidades personales y satisfacer sus necesidades e intereses para su propio beneficio y el de la sociedad.
Tienen una base hereditaria significativa. Se señala que aproximadamente el 50% es hereditaria y el otro por ciento depende del entorno y la educación.
Mayor conectividad neuronal: Estudios de neuroimagen han revelado una mayor eficiencia en la comunicación entre diferentes áreas del cerebro.
Mayor volumen en la sustancia gris y blanca en regiones asociadas con el pensamiento abstracto, la memoria y la resolución de problemas (corteza prefrontal, lóbulo parietal)
Estimulación temprana: La exposición a estímulos intelectuales en la infancia facilita el desarrollo.
Socioeconómicos: Un ambiente enriquecedor con acceso a recursos educativos favorece el desarrollo de habilidades sobresalientes.
Apoyo emocional y social: La aceptación por parte de la familia y la sociedad es crucial para la estabilidad emocional de las personas con aptitudes sobresalientes.
Se define como el nivel elevado de recursos cognoscitivos para adquirir y manejar contenidos verbales, lógicos, numéricos, espaciales, figurativos, propios de tareas intelectuales.
Buen rendimiento académico.
Interés por adquirir nuevos conocimientos.
Interés y pasión por una o diversas áreas de investigación intelectual.
Concentración rápida y prolongada en temas de su interés.
Metas elevadas, afán intelectual y deseo de superación.
Capacidad de producir gran número de ideas, diferentes entre sí y poco frecuentes, lo que se concreta en la generación de productos originales y novedosos como respuesta apropiada a las situaciones y problemas planteados por el medio.
Manifestación de opiniones contrarias a las habituales.
Iniciativa.
Producción de trabajos únicos y sorprendentes.
Facilidad para aplicar conocimientos de una a otra situación.
Originalidad.
Capacidad excepcional para comprender, regular y manejar las emociones propias y ajenas, así como para interactuar eficazmente en diferentes contextos sociales.
Capacidad para ponerse en el lugar del otro.
Sensibilidad hacia las necesidades de los demás.
Gusto por tener amigos.
Elevado autoconcepto social.
Tendencia a influir sobre los demás y a dirigir actividades de grupo.
Alto nivel de autoconocimiento
Comprende la disposición de recursos para la expresión e interpretación estética de ideas y sentimientos, A través de las distintas disciplinas artísticas: la danza, la música, las artes visuales y el teatro.
Gusto por las obras artísticas.
Sensibilidad estética.
Gusto y facilidad para alguna expresión artística.
Manejo adecuado de las herramientas y técnicas de alguna disciplina artística.
Capacidad de expresar sentimientos a través del arte.
Capacidad excepcional para coordinar y ejecutar movimientos con precisión, rapidez y control. Esto implica un alto desarrollo de habilidades motoras finas y gruesas, equilibrio, fuerza, destreza y agilidad.
Rendimiento excepcional en alguna rama deportiva.
Ejecución sobresaliente de la danza desde el punto de vista físico y estético.
Capacidad de representar ideas y sentimientos a través del cuerpo.
Concentración, perseverancia y motivación para actividades motrices.
Alta resistencia para las actividades físicas.
Los niños con aptitudes sobresalientes tienen características específicas que comparten; sin embargo, no todos presentan todas y cada una de ellas.
Algunos de los principales rasgos cognitivos de estos niños son alto nivel de comprensión, conceptualización de la lengua oral y escrita a edad temprana, gusto por la lectura, uso adecuado y elevado del vocabulario, capacidad general que les permite un nivel de desempeño superior a la media y uso de estrategias propias para la resolución de problemas.
Su sentido de justicia e idealismo, que suele aparecer en edades muy tempranas. Muestran gran preocupación por los problemas mundiales, morales y sociales, y generalmente se involucran en alguna causa que los lleve a satisfacer esta inquietud.
Muchos de los niños son creativos con imaginación, poseen un pensamiento que les posibilita descubrir varias soluciones donde los demás sólo encuentran una, sorprenden con preguntas inusuales y ocurrencias increíbles, y combinan elementos de manera diferente a cualquier niño de su edad.
Los niños con aptitudes sobresalientes valoran mucho la amistad, por lo que se inclinan a tener pocos amigos cercanos que, por lo general, conservan durante muchos años; además, debido a sus intereses, su lenguaje avanzado y su capacidad de ra zonamiento, buscan amigos mayores.
Pruebas de cociente intelectual (CI): Como el WAIS (Escala de Inteligencia de Wechsler para Adultos) o el WISC (Escala de Inteligencia de Wechsler para Niños), que miden las capacidades cognitivas generales.
Pruebas de aptitudes específicas: Se pueden aplicar pruebas que midan capacidades en áreas como la lógica, la matemática, la creatividad, la música, el lenguaje o el razonamiento abstracto.
Cuestionarios de comportamiento: Para evaluar las actitudes y comportamientos observables en el niño o adulto en contextos educativos y sociales.
Entrevistas: Con los padres, maestros o personas cercanas al evaluado, para entender mejor sus capacidades, intereses y comportamiento.
Evaluaciones psicopedagógicas: Que incluyen entrevistas y observaciones junto con herramientas estándar para medir habilidades académicas y cognitivas.
La evaluación la realiza un psicólogo educativo o un psicopedagogo especializado en el área de la inteligencia y el desarrollo. En algunos casos, el diagnóstico puede ser realizado por un neuropsicólogo o un orientador académico, siempre dependiendo del contexto y los recursos disponibles. Estos profesionales son los encargados de aplicar las herramientas y técnicas adecuadas para evaluar las capacidades cognitivas y el potencial de los individuos.
La familia debe colaborar con la escuela con una actitud de responsabilidad compartida.
En relación con la escuela, se recomienda que los padres:
Compartan con los docentes y orientadores la información relevante del niño.
Eviten críticas destructivas hacia la actividad docente.
Valoren la importancia y los beneficios de una buena relación con los docentes.
Reconozcan los esfuerzos que la escuela realiza para atender a sus hijos, a pesar de que parezcan pocos.
Busquen formas en las que puedan apoyar a la escuela en el proceso de enrique cimiento.
El docente es el facilitador del aprendizaje, por lo que debe fomentar un ambiente que propicie oportunidades y contribuya al máximo para el desarrollo de las capacidades de niños con aptitudes sobresalientes.
Ofrecer oportunidades para llevar a cabo actividades diferentes a las establecidas por el currículo.
Brindar las facilidades para que el niño realice actividades de enriquecimiento.
Entender que las necesidades básicas de estos niños son las mismas que las de sus compañeros.
Prestar atención a las necesidades psicológicas, sociales e intelectuales de estos niños.
Ofrecer oportunidades para desarrollar las áreas débiles del niño. • Respetar sus ideas y preguntas inusuales.