La Discapacidad se caracteriza por limitaciones para el desempeño de una actividad rutinaria considerada regular, las cuales pueden ser temporales o permanentes, reversibles o surgir como consecuencia directa de deficiencias físicas, sensoriales, de secuela de enfermedades o por eventos traumáticos (accidentes).
DISCAPACIDAD: La OMS define a la Discapacidad como: “Cualquier restricción o impedimento de la capacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para el ser humano”.
La audición es uno de los cincos sentidos del ser humano que permite percibir los sonidos del entorno. Se caracteriza por estar en funcionamiento todo el día, incluso durante la noche cuando descansamos. Gracias a este sentido, desde antes del nacimiento, los seres humanos podemos percibir auditivamente el mundo y a largo de nuestra vida aprender, desarrollar e interiorizar el lenguaje oral, por lo que la audición es fundamental para tener un desarrollo adecuado.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el 3 de marzo como Día Mundial de la Audición, con el objetivo de promover la detección temprana de la pérdida auditiva.
Es entonces, que la discapacidad auditiva o hipoacusia, es la pérdida o disminución de la capacidad para oír, que puede ser leve, moderada, severa o profunda, y puede ser congénita o adquirida.
Factores genéticos, entre ellos los que provocan pérdida de audición hereditaria y no hereditaria Infecciones intrauterinas, como la rubéola y la infección por citomegalovirus.
Asfixia perinatal (falta de oxígeno en el momento del parto) Hiperbilirrubinemia (ictericia grave en el periodo neonatal) Bajo peso al nacer Otras morbilidades perinatales y su tratamiento.
Otitis crónicas (otitis media supurativa crónica) Presencia de líquido en el oído (otitis media no supurativa crónica) Meningitis y otras infecciones
Enfermedades crónicas Tabaquismo Otosclerosis Degeneración neurosensorial relacionada con la edad Pérdida de audición neurosensorial repentina.
Tapón de cerumen (tapón de cera en el oído) Traumatismo en el oído o la cabeza Ruidos o sonidos fuertes Medicamentos ototóxicos Productos químicos ototóxicos en el ámbito laboral Carencia nutricional Infecciones virales y otras afecciones del oído Retraso en la aparición de la audición o pérdida progresiva de esta por causas genéticas.
Tipos
Es aquella que la patología está tanto en la vía de conducción del sonido, como en la de percepción.
Es la pérdida de reconocimiento del estímulo auditivo por lesión en las vías auditivas centrales.
Es cuando está dañada la cóclea «órgano de Corti». Sus causas más frecuentes pueden ser clasificadas en función a su momento de presentación en prenatales (genéticas o adquiridas), perinatales (problemas en el momento del parto) y postnatales (meningitis, otitis media...).
Audición normal: Umbral de audición (0-20 dB).
Hipoacusia leve o ligera (20-40 dB): La voz débil o lejana no es percibida.
Hipoacusia media o moderada (40-70 dB): El umbral de audición se encuentra en el nivel conversacional medio.
Hipoacusia severa (70-90 dB): Es necesario elevar la intensidad de la voz para que ésta pueda ser percibida.
Hipoacusia profunda o sordera (más de 90 dB): Sin la rehabilitación apropiada, estos niños no hablarán, sólo percibirán los ruidos muy intensos y será, casi siempre, más por la vía vibrotáctil que por la auditiva.
Cofosis o anacusia: Pérdida total de la audición. Se puede decir que son pérdidas excepcionales.
Características
Las personas con discapacidad auditiva usan la lengua de signos para comunicarse. Se trata de una lengua que posee una estructura gramatical propia y que se basa en gestos que se refieren a cosas, objetos o conceptos. No es una lengua universal, ya que cada país tiene su propia lengua de signos. Además, es una lengua que está en constante crecimiento y que es igual de compleja que la lengua hablada.
Cuando la sordera se adquiere después de los tres años, la persona puede recordar la lengua oral por lo que su competencia lingüística podrá ser enriquecida a partir de la experiencia acumulada.
Por lo tanto, estas personas a priori son capaces de comunicarse de la misma forma que una persona sin discapacidad y pueden ocupar prácticamente todos los puestos de trabajo con una mínima adaptación.
Pérdida auditiva: Dificultad para escuchar y comprender el habla, problemas para localizar sonidos
Comunicación: Dificultad para comunicarse con los oyentes.
Desarrollo: Retrasos en el habla, dificultades en la comprensión del lenguaje
Social: Aislamiento social, retraimiento, rechazo escolar
Autoestima: Pobre opinión de sí mismo, bajo autoconcepto y autoestima.
Diagnóstico/ Evaluación
Ayuda a saber:
Cuánto escucha una persona (umbral de audición).
Qué tipo de problema tiene (si es en la conducción del sonido o en cómo lo percibe).
Qué partes de la audición están conservadas (las frecuencias que aún escucha).
Esto es importante para decidir qué aparatos o ayudas necesita la persona y cómo planificar su educación.
La persona debe participar y decir si escucha algún sonido.
No necesitan la participación de la persona, ya que los resultados se obtienen observando cómo reacciona su cuerpo al sonido.
Se observa cómo reacciona el bebé ante sonidos inesperados. Los sonidos se presentan en un espacio abierto usando un audiómetro especial para niños o juguetes que emiten sonidos controlados.
Es una prueba que mide:
Captación: ¿Qué tan bien el oído escucha el lenguaje?
Discriminación: ¿Qué tan bien la persona entiende las palabras?
¿Cómo se realiza? Se usa un audiómetro para reproducir una lista de palabras. La persona debe escuchar y repetir las palabras que entiende.
Es una prueba que mide:
Frecuencia: ¿Qué tan agudo o grave es un sonido?
Intensidad: ¿Qué tan fuerte o suave es un sonido?
¿Cómo se realiza? Se usa un aparato llamado audiómetro, que genera sonidos como tonos puros o palabras. Estos sonidos pueden variar: En intensidad, de 10 a 120 decibeles (dB). En frecuencia, de 128 a 16,000 hercios (Hz).
¿Qué son los PEAee? Son una técnica moderna para evaluar la audición de manera más precisa, especialmente en bebés y niños pequeños. ¿Qué hacen los PEAee? Miden cómo responde el sistema auditivo a sonidos en diferentes frecuencias: 500 Hz 1,000 Hz 2,000 Hz 4,000 Hz Con estos datos, crean un audiograma electrofisiológico (un gráfico que muestra cómo escucha la persona en esas frecuencias).
¿Qué es la impedanciometría? Es una prueba que analiza cómo funcionan las partes del oído medio, como el tímpano y los huesecillos que transmiten el sonido. ¿Qué mide? La resistencia del oído medio para transmitir los sonidos. Si esa resistencia es normal, alta o baja.
¿Qué son las otoemisiones acústicas? Son sonidos producidos por una cóclea sana (parte del oído interno) como respuesta a un sonido externo. ¿Cómo se realiza la prueba? Se usa un micrófono pequeño colocado en el oído del paciente. Este micrófono recoge los sonidos generados por la cóclea.
Estrategias de intervención
Es esencial trabajar en el desarrollo de habilidades comunicativas, utilizando terapias especializadas en lenguaje y habla. Estas terapias pueden incluir el entrenamiento en lectura labial, la estimulación del lenguaje oral o la enseñanza del lenguaje de señas, dependiendo del tipo y grado de pérdida auditiva.
Se busca involucrar a los padres y cuidadores en el proceso de intervención. Es importante brindarles información y capacitación para que comprendan la discapacidad auditiva y las estrategias adecuadas de comunicación, como hablar de frente al niño, articular claramente las palabras y usar apoyos visuales cuando sea necesario.
Las estrategias están orientadas a garantizar la inclusión del estudiante en todas las actividades académicas y sociales. Esto implica adaptar el entorno físico del aula para reducir el ruido ambiental y mejorar la acústica, así como garantizar una iluminación adecuada para la lectura labial. Los docentes deben recibir formación en estrategias inclusivas, como hablar de forma clara, asegurarse de que el estudiante pueda ver su rostro al hablar y utilizar materiales visuales que refuercen los contenidos.