La Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias ha impulsado el desarrollo del modelo canario de Aprendizaje Basado en Retos (ABR) como parte de su estrategia para transformar la educación en las islas.
Este enfoque pedagógico busca involucrar activamente al alumnado en la resolución de problemas reales y significativos, promoviendo el pensamiento crítico, la creatividad y la colaboración con el tejido productivo haciendo partícipes a las empresas de nuestra región en el diseño y elaboración de retos.
Esta iniciativa se alinea con la Ley Orgánica 3/2022, de 31 de marzo, de ordenación e integración de la Formación Profesional, que establece un nuevo marco para la formación profesional en España, orientado a la adquisición de competencias clave y a la empleabilidad del alumnado.
En este contexto, la ley introduce la obligatoriedad de desarrollar el Proyecto Intermodular utilizando metodologías activas como el Aprendizaje Basado en Retos, con el objetivo de simular situaciones reales del entorno profesional y fomentar la integración de conocimientos y habilidades de diferentes módulos formativos.
El aprendizaje basado en retos (ABR) es una metodología activa en la que los o las estudiantes promueven por sí mismos su aprendizaje, con una actitud reflexiva y cívica. Desde la curiosidad y el análisis de la realidad que les rodea, los alumnos y alumnas intentan buscar solución a un problema de su entorno.
Se trata de un marco de aprendizaje cuyo centro es el alumnado, quien imita las experiencias de un lugar de trabajo real. Este método aprovecha ese interés del individuo por darle un significado práctico a la educación mientras desarrolla competencias claves como es el trabajo colaborativo y multidisciplinario, la toma de decisiones, la comunicación avanzada, la ética y el liderazgo.
BENEFICIOS DEL ABR:
Favorece una mejor comprensión al definir el problema antes de proponer soluciones, con lo cual requiere el desarrollo de la creatividad.
Hace necesaria la implicación del alumnado para la definición y para la solución del problema.
Consigue sensibilizar ante una situación dada; permite el desarrollo de procesos de investigación, creación de modelos y su materialización, trabajo colaborativo y multidisciplinario.
Supone un acercamiento a la realidad de la comunidad, establece relaciones con personas especializadas y contribuye al crecimiento profesional con ello.
Refuerza la conexión entre lo aprendido en el aula y lo percibido en el entorno que los rodea.
Implica el desarrollo de habilidades de comunicación de alto nivel gracias al uso de herramientas sociales y técnicas de producción de medios, para crear y compartir las soluciones desarrolladas por el propio alumno.
Imagen elaborada por Patricia Santos