Estos metales son dañinos para los organismos vivos y pueden acumularse en el cuerpo con el tiempo. Esto puede dañar varios órganos como los riñones, el cerebro y los nervios.
Estos metales son dañinos para los organismos vivos y pueden acumularse en el cuerpo con el tiempo. Esto puede dañar varios órganos como los riñones, el cerebro y los nervios.
Algunos de los síntomas que más se asocian a la intoxicación por metales pesados son los siguientes:
Náuseas y vómitos
Temperatura corporal baja
Dolor abdominal
Picor de garganta
Hormigueos
Cambios en el comportamiento
Debilidad muscular
Arritmias