El enfoque transdisciplinario del Observatorio tiene el objetivo de construir participativamente, un plan de manejo ambiental que abarque los límites del sistema socio-ecológico, integrados por la Subcuenca Guadalupe y el polígono de aplicación del Programa de Ordenamiento Ecológico del Corredor San Antonio de las Minas – Valle de Guadalupe, en su versión 2010.
La subcuenca Guadalupe pertenece a la Región Hidrológica 01, cuenca Tijuana-Maneadero, ubicada en el estado de Baja California, México . Esta cuenca de 8,904.57 km2 pertenece a la vertiente del Océano Pacífico, dividida en seis subcuencas que abarcan los municipios de Tijuana, Tecate, Playas de Rosarito y Ensenada.
La subcuenca Guadalupe se ubica en el centro de la cuenca Tijuana-Maneadero; tiene una extensión aproximada de 2,400 km2 y un perímetro de 360 km; el cauce principal es el arroyo Guadalupe que nace en la Sierra Juárez a una altura mayor a 1,700 msnm, con una longitud aproximada de 172 km y dirección de escurrimientos -en general- de Este a Oeste.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI, 2016), las cuencas se dividen en zonas funcionales, definidas por el origen de las escorrentías superficiales (zona alta); las áreas que al disminuir la pendiente permiten la recarga de acuíferos (zona media); y la zona baja, que generalmente se caracteriza por ser un área de descarga de agua.
En esta subcuenca, la zona funcional alta se caracteriza por una franja con dirección de norte a sur en el extremo Este de la subcuenca en altitudes que van de 1,800 a 900 msnm y una superficie de 1,070 km2 (aproximadamente el 46% de la subcuenca), donde predominan lomeríos escarpados, sierras, valles intermontanos, bajadas y mesetas; suelos poco profundos de tipo regosol y feozem. El clima es templado subhúmedo por lo que se desarrollan comunidades vegetales de chaparral y bosque de pino. El Parque Nacional Constitución de 1857 protege una porción del área terrestre prioritaria de la Sierra de Juárez (RTP-12).
En toda la zona funcional alta se realizan actividades eco-turísticas y de off road con vehículos tipo “todo terreno”; así como silvicultura y manejo de fuego. Dentro de la sierra se localizan algunas rancherías, destaca el poblado de La Huerta, un asentamiento de la comunidad indígena Kumiai ubicado en el nacimiento de la cadena montañosa (Arriaga, 2009; Tapia-Landeros y Grijalva, 2012; Miguel, 2014; INEGI, 2016).
La zona funcional media de la subcuenca Guadalupe comprende de los 900 a 200 msnm, tiene una superficie aproximada de 1,263 km2, lo que representa el 53% de la subcuenca. Es una zona caracterizada con sierras altas y bajas, lomeríos escarpados, mesetas, valles y llanuras, depósitos aluviales y suelos poco profundos del tipo planosol y regosol principalmente. El clima es templado subhúmedo en las zonas más elevadas y cambia a mediterráneo mientras se acerca a la costa. La vegetación dominante es chaparral y pastizal inducido; la agricultura es de temporal y de riego anual. Se le considera una zona de almacenamiento de agua subterránea en sus valles intermontanos: el Valle de Ojos Negros y el Valle de Guadalupe (INEGI, 2016).
El Valle de Ojos Negros se localiza al pie de la Sierra de Juárez, a 700 msnm. Su primer asentamiento, Real de Castillo, se originó con el descubrimiento de la minería del oro en 1870. En la actualidad, sus principales actividades económicas son la ganadería y la agricultura de cultivos de forraje, aunque también se producen algunas hortalizas con el uso de invernaderos. A pesar de su cercanía con el arroyo Guadalupe, conector de la subcuenca, este afluente corre únicamente en la época de lluvias invernales, por lo que se ha incurrido en el aprovechamiento del acuífero subyacente como principal fuente de abastecimiento de agua, alcanzando niveles de sobreexplotación (Ponce et al., 2003; 2001; 2000).
Cuenca abajo, a los 400 msnm, se encuentra el Valle de Guadalupe, conocido por sus actividades de vitivinicultura y turismo enológico como principales motores económicos, además de las actividades del sector comercial, de servicios y ganadería extensiva. . Sus inicios como localidad datan a 1834, cuando se fundó la misión dominica de Guadalupe con la que se evangelizó a las comunidades nómadas del área. En la actualidad, los principales poblados son Francisco Zarco y El Porvenir que se encuentran en los litorales del arroyo Guadalupe. En esta zona, se realiza extracción de arena del cauce.
Al Este, entre los lomeríos que dividen el Valle de Guadalupe del Valle de Ojos Negros, se encuentran las tierras ejidales de la comunidad de indígenas Kumiai, San Antonio Nécua.
Al norte, ubicado en las serranías que descienden hacia la zona funcional baja de la subcuenca, se localiza la comunidad Kumiai de San José de la Zorra (IMIP, 2010; Leyva y Espejel, 2013; Armenta, 2015; Acosta, 2018; Uscanga, 2018).
Fotografía: Enrique Fuentes.
La zona funcional baja es considerada desde los 200 msnm a la línea de costa. Cuenta con una superficie de 70 km2 (3% de la superficie total de la subcuenca Guadalupe) en la que existen llanuras aluviales, valles y mesetas basálticas, los suelos son de tipo vertisol, fluvisol y feozem y la vegetación es chaparral, matorral rosetófilo costero y agricultura de temporal.
En esta zona se ubica un humedal costero y una playa arenosa como sistema exorreico de la subcuenca Guadalupe hacia el Océano Pacífico. Los asentamientos humanos llegaron con el establecimiento de la misión de San Miguel de la Frontera en 1787, de la que aún existen vestigios en el poblado de La Misión. Actualmente, esta área se caracteriza por las actividades turísticas que atraen a visitantes nacionales y extranjeros para disfrutar del surf profesional en sus playas, así como de las áreas para camping y trailer parks. Las poblaciones de La Misión y Santa Anita realizan actividades agrícolas como el cultivo de hortalizas y ganadería extensiva. Aunque en la actualidad esta zona no es habitada por comunidades indígenas, se han encontrado vestigios de concheros, sitios de extracción de recursos pesqueros (moluscos y vertebrados) con los que se alimentaban los grupos nómadas originarios (PROESTEROS, 2013; INEGI 2016).
La localidad de San Antonio de las Minas es considerado parte de esta región en términos de planeación desde el 2003, año en el que se publicaron las Directrices de Desarrollo de Corredor San Antonio de las Minas - Valle de Guadalupe. En el 2010, el Programa de Ordenamiento Ecológico del Corredor San Antonio de las Minas - Valle de Guadalupe (POECSAM – VDG), consideró a la localidad de Villa de Juárez, perteneciente a la delegación de San Antonio de las Minas, uno de los tres polos poblacionales más importantes de la región agrícola de Valle de Guadalupe. Aunque dicha delegación pertenece a la subcuenca Ensenada - El Gallo; San Antonio de las Minas se ubica en la zona funcional media de dicha subcuenca, por lo que comparte las características biofísicas propias de la Región Hidrológica.
Debido a lo anterior, el Observatorio Guadalupe toma como área de influencia la unión de ambos polígonos:
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