Manifiesto del Sindicato de Madres en la Diversidad Funcional por los Derechos de las Personas con Discapacidad
Gracias por su atención.
Nos hemos congregado aquí, ante el Departamento de Derechos Sociales e Inclusión, para romper el silencio y denunciar de forma pública la falta de compromiso de los departamentos de Sanidad, Educación, Igualdad y Feminismos y Derechos Sociales en la atención y apoyo a las personas con discapacidad. Somos madres, hermanas y hermanos que hoy alzamos la voz por quienes han sido ignorados durante más de treinta años.
Denunciamos:
• El maltrato institucional constante al que se ven sometidas nuestras hijas, hijos, hermanas, hermanos y nosotros mismos como cuidadoras. A pesar de nuestras demandas y denuncias, los recursos prometidos no están llegando, y nuestras necesidades siguen sin ser atendidas.
En Sanidad:
• Exigimos una atención adecuada en salud mental y protocolos estandarizados para personas con TEA (Trastorno del Espectro Autista). Las unidades especializadas son insuficientes.
• Denunciamos que la convocatoria de ayudas para 2024 no se abrirá por falta de presupuesto, dejando muchas familias sin el apoyo necesario para cubrir adaptaciones no contempladas por el catálogo de Catsalut. Estas familias tendrán que esperar en 2025, posponiendo una ayuda urgente e imprescindible.
• Las “Prestaciones sociales de carácter económico de atención a las personas con discapacidad” se están convocando de forma anual, pero sin garantizar su efectividad ni una asignación justa de recursos.
En Educación:
• Denunciamos el incumplimiento del Decreto de Inclusión. La falta de desarrollo de este decreto deja a miles de estudiantes sin los apoyos necesarios.
• Año tras año se reducen los presupuestos y dotaciones económicas tanto para la educación especial como para la ordinaria, lo que afecta a la contratación de veladores y otros profesionales esenciales.
• Los maestros están quemados, sobrecargados, y todo el sistema educativo está al borde del colapso, perjudicando a toda la comunidad educativa.
• El transporte escolar hacia los centros de educación especial es otra fuente de lucha. Estos centros, que están asignados por tipología, están lejos del domicilio familiar. Cada año, las familias deben enfrentar un calvario para garantizar este servicio, que aunque es competencia del Consorcio de Educación, debería ser vigilado de cerca por el Departamento de Derechos Sociales para asegurar su cumplimiento.
• La falta de recursos en la educación inclusiva es alarmante. Las familias deben luchar cada curso por los recursos necesarios para los hijos e hijas. Ante la ausencia de apoyos adecuados, muchos acaban cambiando a sus hijos a centros de educación especial, aunque el Decreto de Educación Inclusiva debería garantizar que todas las necesidades estén cubiertas en la educación ordinaria.
En Derechos Sociales:
• Exigimos una revisión profunda de las asignaciones de grados de discapacidad en Cataluña, inferiores comparativamente con el resto del Estado español.
• Denunciamos la existencia de chiringuitos del tercer sector, que actúan como intermediarios sin aportar soluciones reales, mientras que los sueldos de los profesionales que trabajan en la atención directa son insuficientes.
• Carecen de recursos esenciales como espacios de ocio y programas de respiro para las cuidadoras. El descanso de las madres y familiares no puede seguir siendo ignorado.
• El sistema de apoyo actual se sostiene a expensas del sacrificio de las familias, que cargan con responsabilidades que deberían ser cubiertas por las instituciones públicas.
El cuidado a largo plazo:
• Cuidar a una persona con discapacidad es un trabajo de 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año. Este esfuerzo, que afecta a la salud física, emocional y económica de las familias, debe ser reconocido, regulado y remunerado.
• Las madres de hijos con discapacidad son uno de los colectivos más afectados por la carencia de políticas efectivas para protegerse del impacto financiero y personal de cuidar a largo plazo. La precariedad y el aislamiento que experimentan son inaceptables y la ausencia de apoyo económico adecuado sólo agrava esta situación.
Ocio y Participación:
• Denunciamos la escasez de actividades de ocio inclusivo para niños con discapacidad. Las pocas opciones existentes son limitadas y no se ajustan a sus necesidades.
• Los costes de las actividades de ocio adaptadas son inalcanzables para muchas familias, lo que perpetúa la exclusión y deja a los niños sin oportunidades para disfrutar de su tiempo libre en igualdad de condiciones.
• En espacios públicos, como parques y áreas recreativas, la accesibilidad es insuficiente, y los niños con discapacidad se enfrentan a barreras físicas y sociales que les impiden participar plenamente en actividades de ocio.
¿Dónde están los recursos?
No podemos, ni queremos, esperar más para que se nos garanticen vidas dignas de ser vividas.
Capacitismo:
Denunciamos el capacitismo estructural que sigue marginando a las personas con discapacidad, tratándolas como ciudadanas de segunda clase.
Testimonio de los profesionales:
Desde la perspectiva de los trabajadores sociales y terapéuticos, las carencias en el sistema no solo nos afectan a nosotros como profesionales, sino que también comprometen el bienestar y la integridad de las personas a quienes atendemos. Exigimos sueldos dignos, formaciones especializadas y el reconocimiento de nuestras categorías profesionales.
¡El amor no paga facturas ni cotiza!