Lo que quiero expresar es el agradecimiento infinito a este grupo, este sindicato.
En momentos en los que no sé ni por dónde tirar con la gestión que hambre instituto y CSMIJ del caso de mi hija, entrar y leerse, es como una luz de esperanza y serenidad.
Estoy yendo a supuestamente firmar el PI que ha preparado el instituto, el primer PI hoy que falta nada por terminar cuarto de ESO.
Tanto instituto como CSMIJ me dicen que, con sus recursos, no pueden hacer más. Siempre lo mismo.
El camino es largo y pocas personas somos conscientes de la necesidad de soporte emocional hacia las madres que vivían el día a día. Resulta complicado en una sociedad cargada de supuesta sororidad, mantener la sonrisa amable que se espera de nosotros socialmente.
Al leer mensajes o mantener conversaciones con madres de ese grupo se cargan las pilas siempre.
Mil gracias por estar ahí.