Desde hace años son reconocidos los beneficios proporcionados por el juego como estrategia en el aprendizaje de los estudiantes de educación inicial y primaria, lo cual ha llevado a una inclusión de estos como un pilar fundamental al interior de sus salas de clases. La pregunta ahora es ¿Por qué no se incluye en los niveles superiores de la enseñanza?
El juego como estrategia posee diferentes beneficios para el proceso de enseñanza aprendizaje, reconocidos por diferentes asignaturas menos en la asignatura de religión. La aplicación de juegos como estrategia formal requiere cambiar como se entiende la enseñanza de la religión en sus diferentes niveles, pero muy especialmente con los jóvenes que se cuestionan su cercanía con Dios. La implementación de este tipo de estrategias genera en ellos altos niveles de motivación, aumento en la participación de los estudiantes y un mayor compromiso por su aprendizaje.
Si bien sus beneficios son reconocidos, muchas veces los docentes no cuentan con el tiempo suficiente o la experiencia planificando juegos vinculados a los objetivos de aprendizaje propuestos por la EREC 2020.
Así es como nace "Reliprende" una plataforma que busca introducir el juego a la clase de religión de manera formal. Nuestro nombre se obtiene de la mezcla de las palabras "Religión" y "aprende", siempre acompañados de nuestro slogan "Ven, juega y aprende en la clase de religión", palabras que nos representan y le dan fuerza a nuestra plataforma.
Es por esto, que el propósito de la presente plataforma dar a conocer el juego cómo estrategia didáctica en los niveles de séptimo y octavo básico y acercarla a los docentes por medio de una guía metodológica para los docentes alineada a los OAs propuestos por la EREC 2020. De esta manera, docentes con o sin experiencia en juegos al interior de la clase podrán acceder a la aplicación de juegos como estrategia de aprendizaje.