UNIDAD 1
MANTENIMIENTO INDUSTRIAL
MANTENIMIENTO INDUSTRIAL
El mantenimiento preventivo es un tipo mantenimiento cuya realización se planea previamente, con el motivo de extender la vida útil de una máquina o instalación. Son tareas como el cambio de aceite de una máquina, ajuste, la limpieza adecuada o las inspecciones de la instalación.
Es el mantenimiento que se realiza con el fin de prevenir la ocurrencia de fallas, y mantener en un nivel determinado a los equipos, se conoce como mantenimiento preventivo directo o periódico, por cuanto sus actividades están controladas por el tiempo; se basa en la confiabilidad de los equipos.
Según los expertos, este es el mantenimiento más eficiente para garantizar el buen estado de los equipos con el menor coste. Se realiza de forma rutinaria, con el fin de alargar todo lo posible la vida útil de las máquinas.
Estas acciones programadas son, entre otras:
Ajustes de maquinaria y equipos
Limpieza, tanto de instalaciones como de maquinaria
Análisis de las averías
Calibración de la maquinaria
Cambio de piezas menores (terminales, tornillos, etc)
El objetivo es reducir o evitar que se produzcan averías importantes, las cuales son costosas y dejan la máquina fuera de uso durante un tiempo no planificado, afectando al rendimiento de otros activos afectados por el flujo del proceso de trabajo.
Las ventajas de un mantenimiento preventivo las podemos resumir en las siguientes:
Evita las averías más graves y costosas. Hace que la máquina esté más tiempo funcionando y produciendo.
Alarga la vida útil del equipo cuando se lleva a cabo de forma periódica.
Mejora las condiciones de seguridad y el uso para los trabajadores.
Mejora la calidad de la producción.
La idea principal del mantenimiento preventivo es efectuar reparaciones antes de que ocurran inconvenientes o se averíe la máquina. Aunque esto supone un costo adicional, es muy inferior al que se da cuando se avería una máquina o se interrumpe un proceso de producción.
Finalmente, para la realización de un mantenimiento preventivo es necesario contar con distintos tipos de información, que van desde datos técnicos de la maquinaria, hasta tiempos de funcionamiento, entre otros.
De esta manera, se podrá realizar la planificación de los mantenimientos antes de que ocurran inconvenientes, y optimizando el tiempo y los recursos de la empresa.
Existen diferentes tipos de mantenimiento preventivo, los cuales se pueden utilizar dependiendo de las necesidades de la máquina o instalación sobre la que se realizará.
Se realiza un programa de reparaciones, mediante un calendario, y se lleva a cabo. De esta manera todas las máquinas se revisan de manera periódica y las revisiones se realizan por tiempo, kilometraje, horas de funcionamiento, etc. Así si ponemos por ejemplo un automóvil, y determinamos un mantenimiento programado, la presión de las ruedas se revisa cada tres meses, el aceite del motor se cambia cada 10 000 km, y la correa de distribución cada 90 000 km.
Mediante el análisis de estadísticas, podemos medir el desgaste de los elementos, por lo que podemos reemplazarlos antes de que llegue la avería. Además, trata de determinar el momento en el cual se deben efectuar las reparaciones mediante un seguimiento que determine el periodo máximo de utilización antes de ser reparado.
Es aquel que se realiza aprovechando los periodos de no utilización, evitando de este modo parar los equipos o las instalaciones cuando están en uso. Además, es un buen método de mantenimiento puntual que se realiza cuando nadie usa las instalaciones o la maquinaria, como por ejemplo los periodos vacacionales. Volviendo al ejemplo del automóvil, si utilizamos el auto solo unos días a la semana y pretendemos hacer un viaje largo con él, es lógico realizar las revisiones y posibles reparaciones en los días en los que no necesitamos el coche, antes de iniciar el viaje, garantizando de este modo su buen funcionamiento durante el mismo.