El servicio de Esterilización cuenta con la catalogación de Central de Esterilización, lo cual se traduce en una mayor actividad y servicio, no sólo ligado a la actividad quirúrgica.
Se compone de 4 áreas diferenciadas para procesar de forma organizada y estandarizada el instrumental quirúrgico: lavado, montaje, carga y almacén estéril. Para la recepción del material para esterilizar se ubica una zona diferenciada con tal fin (recepción de material externo: todas las unidades hospitalarias, consultas externas y centros de atención primaria del Camp de Tarragona). Todo ello con un soporte informatizado que asegura la trazabilidad del producto, asociando un proceso completo de lavado, montaje, esterilización y uso en un paciente y cirugía específica mediante etiquetado e imputación (Marvax - GeaSoft).
En la zona de lavado se recepciona el material usado por la unidad de quirófano, que lo envía etiquetado para su correcta identificación y con los contenedores a los que pertenece. El instrumental se recibe abierto, sin material cortante o punzante y extendido en unas cestas que se introducirán, tras su identificación activa, al proceso de alta desinfección en lavadoras especializadas. Aquí es donde se asocia un ciclo de lavado a un instrumental concreto para cerciorar la correcta termodesinfección de ese material para siguientes cirugías. Finalizado el proceso de lavado, se descarga el instrumental pasando a la siguiente zona para su montaje. La termodesinfectadora emite un registro del proceso de lavado una vez finalizado y se guarda como control físico.
En la zona de montaje se extiende el material limpio para ser introducido, bajo un orden preestablecido, en el contenedor correspondiente, previamente embalada la bandeja interna con papel impermeable y se depositan los nuevos controles químicos (tira de viraje y papel de filtro en tapa). Aquí se realiza el chequeo informático indicando que cada pieza se encuentra en su contenedor, reflejando cualquier incidencia que se haya detectado. También se completan aquellos contenedores que contenga material de reposición y que se haya utilizado en alguna cirugía, dejando el stock al completo. Finalmente se etiqueta el contenedor con el proceso de trazabilidad.
En la zona de carga se recibe el instrumental ya montado e identificado para cargar un autoclave y asociar los contenedores a un proceso de esterilización por vapor (según programa). Precisa de control biológico (espora) que, una vez finalizado el ciclo de esterilización, se cultivará en incubadora para objetivar si han quedado restos de gérmenes durante el proceso. Existe otro proceso de esterilización por peróxido de hidrógeno (plasma gas) que se utiliza para aquel material específico y sensible, no sea autoclavable, por ejemplo ópticas, endoscopios... Se aplica un control químico específico (tira de viraje) y un control biológico (espora) a cada proceso.
En la zona de almacén estéril se descarga el instrumental esterilizado y se almacena en la estantería correspondiente, hasta que sea retirado para una nueva cirugía. El almacenaje debe cumplir unas condiciones ópticas como son XX distancia mínima desde el suelo y XX entre contenedores, 10kg de peso máximo por contenedor, ... Las estanterías se ordenan por especialidades, agrupando los contenedores y material suelto embolsado en una misma zona para agilizar así su colocación, identificación y envío para nuevo requerimiento.
El proceso de desinfección consta de
El proceso de esterilización consta de
Normativa relacionada con la prueba de Bowie-Dick:
prueba de obligado cumplimiento y de realización diaria (UNE-EN-ISO 17665: 2007).
UNE EN ISO 11140-3:2009 Sistemas no biológicos para uso en esterilizadores. Parte 3: especificaciones para los indicadores de clase B para uso en el ensayo de Bowie y Dick.
UNE-EN ISO 11140-4:2007 Sistemas no biológicos para uso en esterilizadores. Parte 4: especificación para los indicadores como alternativa al ensayo de Bowie y Dick para la detección de la penetración del vapor.