Tejiendo comunidad y territorio desde la agroecología
Durante los días 27 y 28 de febrero de 2025, Quito fue testigo de un evento profundamente significativo para el movimiento agroecológico del país: el Encuentro de Agroecología y Sistemas Participativos de Garantías, que congregó a cerca de 600 personas en el Paraninfo Che Guevara de la Universidad Central del Ecuador. Más que un encuentro técnico o académico, fue una celebración de la vida, del territorio, del alimento sano y del tejido comunitario que sostiene las prácticas agroecológicas en el país.
Este evento fue coordinado por el proyecto BIAN (Biocorredor Andes Norte), en articulación con varios colectivos agroecológicos, organizaciones campesinas, redes de productores y gobiernos locales. Juntas, estas entidades impulsaron un espacio de diálogo e intercambio de saberes con el objetivo de fortalecer los procesos de garantía participativa que diversas comunidades y territorios han venido construyendo en Ecuador.
Lejos de imponer una única mirada, el encuentro buscó visibilizar la diversidad de experiencias que conforman el mapa agroecológico nacional. Desde la costa hasta la sierra, desde la Amazonía hasta los entornos urbanos, se compartieron caminos distintos con un mismo horizonte: una agricultura en armonía con la naturaleza y basada en relaciones de confianza, reciprocidad y justicia.
Las reflexiones giraron en torno a varios ejes clave: el rol de los gobiernos locales en la transición agroecológica, los desafíos y avances en la implementación de los SPG, la importancia de las normativas construidas desde y para los territorios, y el papel fundamental de las redes productivas y de comercialización alternativa. El diálogo se enriqueció con la presencia de ponentes internacionales provenientes de Brasil, Perú y Uruguay, cuyas experiencias aportaron una mirada latinoamericana al proceso, al tiempo que se fortalecieron las alianzas entre pueblos y movimientos.
Paralelamente, la Feria Agroecológica instalada en el lugar fue una muestra viva del trabajo colectivo y del compromiso con la salud de las personas y del planeta. Semillas nativas, plantas medicinales, productos procesados con valor agregado, frutas, hortalizas, vinos, aceites y artesanías daban cuenta de una economía que florece desde lo local y que desafía la lógica extractivista del mercado convencional.
Este Encuentro SPG no fue solo un espacio de aprendizaje, sino también un acto político y poético. Político, porque reafirmó la necesidad de políticas públicas que reconozcan y fortalezcan estos procesos. Poético, porque permitió soñar colectivamente otros mundos posibles, más justos, más sanos, más humanos.
A medida que los procesos de agroecología y SPG avanzan en el país, eventos como este se vuelven indispensables para articular voces, construir consensos y renovar la esperanza. Porque, como se repitió varias veces durante el encuentro, “la agroecología no es solo una técnica, es una forma de vida”.