Ensayo "Reflexiones sobre la guillotina"
Albert Camus, el renombrado escritor y filósofo francés, fue un crítico abierto de la pena de muerte. Su posición en contra se refleja en varios de sus escritos y discursos. Camus argumentaba que la pena de muerte es injusta e inmoral, y que va en contra de los principios fundamentales de la justicia y la dignidad humana.
En su ensayo "Reflexiones sobre la guillotina", Camus examina críticamente la cuestión de la pena de muerte desde una perspectiva filosófica y ética. Argumenta que la sociedad no tiene derecho a quitar la vida de un individuo, independientemente de sus acciones, ya que esto equivale a un acto de violencia y venganza que perpetúa un ciclo de crueldad. Además, Camus sostiene que la pena de muerte no cumple su supuesta función disuasoria, sino que más bien desensibiliza a la sociedad y fomenta la violencia.
Albert Camus se opuso firmemente a la pena de muerte, argumentando que es incompatible con los valores humanistas y éticos. Su crítica a la pena capital se basa en la creencia en la dignidad y el valor inherentes de cada individuo, así como en la necesidad de buscar alternativas más humanas y compasivas para abordar el crimen y la justicia en la sociedad.
Obra "Theory of Justice" (Teoría de la Justicia)
John Rawls, el influyente filósofo político y moral estadounidense, abordó la cuestión de la pena de muerte en su obra "Theory of Justice" (Teoría de la Justicia) y en otros escritos. Aunque Rawls no se centró específicamente en la pena de muerte, su enfoque sobre la justicia y los derechos individuales proporciona un marco para entender su posición implícita en contra de esta práctica.
Rawls propuso un principio fundamental de justicia conocido como el "principio de la igualdad de libertades básicas". Según este principio, cada individuo debe tener igual derecho a las libertades fundamentales, como la libertad de pensamiento, expresión y asociación. La pena de muerte, al privar a un individuo de su derecho más básico, el derecho a la vida, viola este principio de igualdad de libertades básicas.
Entrevista para el canal TVPerú Noticias
Marina Navarro, como directora ejecutiva de Amnistía Internacional en Perú, ha sido una voz prominente en contra de la pena de muerte. Amnistía Internacional es una organización global que aboga por los derechos humanos en todo el mundo y se opone a la pena capital en todas sus formas.
Navarro ha argumentado en contra de la pena de muerte desde diversas perspectivas. Ha destacado que la aplicación de la pena capital es inherentemente injusta y fallible, ya que existe la posibilidad de errores judiciales que podrían resultar en la ejecución de personas inocentes. Además, ha señalado que la pena de muerte no disuade eficazmente el crimen y que su práctica perpetúa un ciclo de violencia y venganza en lugar de fomentar la justicia y la reconciliación.
Como directora de Amnistía Internacional en Perú, Navarro ha abogado por la abolición de la pena de muerte en el país y ha trabajado para sensibilizar al público sobre los impactos negativos de esta práctica en los derechos humanos y la justicia. Su posición en contra de la pena de muerte se alinea con los principios fundamentales de Amnistía Internacional y con el enfoque de la organización en la protección y promoción de los derechos humanos en todo el mundo.
Periódico: El comercio
Alberto de Belaunde, abogado y político peruano, ha sido un firme defensor de los derechos humanos y ha expresado su oposición a la pena de muerte en múltiples ocasiones. Como excongresista de la República del Perú, Belaunde ha abogado por políticas y leyes que promuevan el respeto a los derechos fundamentales de las personas, incluido el derecho a la vida.
Beluande ha argumentado en contra de la pena de muerte desde diversas perspectivas. Ha destacado que la pena capital es una medida extrema e irreversible que no solo viola el derecho a la vida consagrado en numerosos tratados internacionales, sino que también puede llevar a errores judiciales irreparables, condenando a personas inocentes a muerte. Además, ha señalado que la pena de muerte no disuade eficazmente el crimen y que su práctica puede perpetuar un ciclo de violencia y venganza en lugar de fomentar la justicia y la reconciliación.