¿Qué es un tumor?
Un tumor es el término utilizado para describir un aumento de volumen. Por lo tanto, puede incluir a lesiones inflamatorias, hiperplásicas, neoplásicas, entre otras.
¿Qué es una neoplasia?
Neoplasia es el término utilizado para describir la formación de un "tejido nuevo" producto de trastornos del crecimiento y diferenciación celular, a causa de diferentes alteraciones genéticas irreversibles. Estas células están fuera del control del crecimiento por parte de los otros tejidos y células.
Estas células neoplásicas pueden conservar similitudes respecto de su tejido de origen (bien diferenciadas), ser muy diferentes de su tejido de origen (poco diferenciadas o anaplásicas) o incluso formar estructuras maduras o diferenciadas, pero diferentes a su tejido de origen (metaplasia).
Al estudio de las neoplasias se le denomina oncología, y proviene del griego oncos, que significa "tumor".
Figura comparativa entre las características de una Neoplasia Benigna vs Neoplasia Maligna.
¿Qué es el cáncer?
El cáncer es el término utilizado para describir una neoplasia maligna, y proviene del aspecto infiltrativo de algunos tipos de neoplasias malignas, y su similitud con la forma de un cangrejo.
Estadificación clínica: se utiliza el sistema TNM, que es un acrónimo del tamaño del tumor (T), invasión (metástasis) a linfonodos (N) y metástasis a órganos distantes (M). Según estas combinaciones se estadifica en grupos de riesgo.
Sobrevivencia: se expresa en tiempo de sobrevivencia, posterior a un tratamiento, generalmente quirúrgico o mixto (tiempo de sobrevivencia media). También, existen otros estadígrafos para medir sobrevivencia como tasa de sobrevivencia a plazo fijo o intervalo libre de enfermedad.
Compromiso clínico: se evalúa la condición del paciente producto de la neoplasia, ya sea por efecto directo de esta o por síndromes paraneoplásicos.
Diferenciación histológica: se le conoce comúnmente como graduación histológica, pero generalmente está asociada a diferenciación histológica, y no tanto al pronóstico de una neoplasia. Algunas características que están asociadas a pronóstico son consideradas dentro de las graduaciones histológicas, mientras otras son evaluadas individualmente, como: frente de invasión, anisocariosis, cariomegalia, múltiples núcleos, tamaño de los nucléolos, número de mitosis (conteo de mitosis), mitosis atípicas, entre otras.
Marcadores moleculares: cada vez más, se utilizan diferentes marcadores de moléculas que pueden ser indicadores de pronóstico frente a un cáncer, servir para evaluar la malignidad de una neoplasia o determinar el éxito de una terapia. Se utilizan técnicas como PCR, inmunohistoquímica, inmunofluorescencia, hibridación in situ, entre otras.
¿Qué es la oncogénesis?
La oncogénesis es el conjunto de mecanismos para la formación y desarrollo de una neoplasia. La formación de una neoplasia es un proceso complejo que involucra diversas modificación genéticas reversibles e irreversibles, que pueden separar a la oncogénesis en tres etapas: iniciación, promoción y progresión.
Existen cambios morfológicos que en ciertas circunstancias son considerados preneoplásicos, como la hiperplasia, la hipertrofia, la metaplasia y la displasia. Estos cambios son reversibles, pero pueden progresar a cambios neoplásicos.
Clasificación general de las neoplasias.
Como se observa en la figura anterior las neoplasias pueden ser clasificadas en 4 grandes grupos generales.
Epiteliales, como su nombre lo menciona se origina a partir de las células epiteliales de un tejido u órgano.
Revestimiento: derivadas de los epitelios de revestimiento como la epidermis y anexos, oral, nasal, etc.
Glandulares y parenquimatosas: derivados de tejidos como la glándula mamaria, glándulas digestivas, u órganos parenquimatosos como el hígado, páncreas, riñón, etc.
Mesenquimales, como su nombre lo menciona se originan a partir de las células mesenquimales de un tejido u órgano.
Sarcomas de tejidos blandos: son derivados de células mesenquimales que producen matriz extracelular "blanda", como colágeno, fibras musculares, mucina, grasa, etc.
Sarcomas óseos: son derivados de células mesenquimales que producen matriz extracelular "dura", como cartílago o hueso, y que emergen desde el tejido óseo tanto axial como apendicular.
Tumores de células redondas: son derivados de células mesenquimales principalmente de origen hematopoyético, como linfocitos, histiocitos (macrófagos), etc., y denominados así por su morfología celular.
Neuroectodérmicas, son aquellas que derivan del neuroectodermo y la cresta neural, por lo que no son consideradas como epiteliales, ni mesenquimales. Dentro de estas células se incluyen las neuronas, células de la glía, células de Schwann, células ganglionares, células de la médula adrenal y los melanocitos.
Mixtas, estas neoplasias presentan células pluripotenciales, multipotenciales o totipotenciales, capaces de formar diferentes tipos celulares, tanto epiteliales como mesenquimales. Un clásico ejemplo de estos son los teratomas, que se originan de las células germinales totipotenciales capaces de formar una neoplasia con diversos tipos celulares como piel, folículos pilosos, dientes, musculatura, etc.
Indiferenciadas o anaplásicas, son neoplasias que se originan de células inmaduras (indiferenciadas) y por lo tanto, no presentan características que les permitan clasificarse en alguno de los grupos anteriores o que pudiendo clasificarse en alguno de los grupos anteriores, no puedan subclasificarse. Ejemplo, un sarcoma anaplásico, es una neoplasia mesenquimal que no presenta características diferenciadas por ejemplo de células musculares, óseas, adiposas, etc.
Nomenclatura
Las neoplasias se nombran generalmente con un sufijo oma, que comparten con otros tumores no neoplásicos. Además, en algunos casos se utiliza un prefijo que proviene del nombre del origen celular en griego o latín. Por lo tanto, las neoplasias se pueden nombrar según los siguientes criterios:
Carcinoma: para cualquier neoplasia epitelial maligna, utilizadas como prefijo o sufijo. Ejemplo, carcinoma sebáceo (de las glándulas sebáceas), colangiocarcinoma (de los ductos biliares del hígado), etc. En la literatura también puede se pueden encontrar como adenocarcinoma, para aquellas de origen glandular, ejemplo, adenocarcinoma mamario.
Adenoma: para cualquier neoplasia epitelial benigna, epitelial de origen glandular, parenquimatosa o endocrino; incluso algunas de revestimiento. Ejemplos, adenoma sebáceo (de las glándulas sebáceas), adenoma del colon, adenoma corticoadrenal, etc.
Papiloma: para cualquier neoplasia epitelial benigna, de revestimiento, generalmente utilizadas en la piel y mucosas. Ejemplo, papiloma escamoso (originado en la piel y cavidad oral), papiloma cérvico uterino, etc.
Sarcoma: para la mayoría de las neoplasias mesenquimales malignas, pero se utiliza como un sufijo después del nombre del origen histológico en latín o griego. Ejemplo, fibrosarcoma (de fibroblastos), rabdomiosarcoma (de células de músculo estriado), leiomiosarcoma (de células de músculo liso). Sin embargo, algunas neoplasias malignas presentan nombres propios como mastocitoma (de mastocitos).
Nombres propios:
Mesenquimales benignas como: fibroma (de fibroblastos), rabdomioma (de células de músculo estriado), leiomioma (de células de músculo liso), etc.
Mesenquimales de células redondas (benignas o malignas) como: mastocitoma, plasmocitoma, linfoma, tumor venéreo trasmisible (TVT), etc.
Epiteliales benignas o malinas: tricoepitelioma (de las células del folículo piloso), ameloblastoma (de los ameloblastos del diente), etc.
Células de la glía del sistema nervioso: astrocitoma (de astrocitos), oligodendroglioma (oligodendrocitos), etc.
Otros.
Invasión y destrucción del tejido afectado y colindante.
Compresión del tejido adyacente.
Obstrucción de órganos luminales (incluyendo vasos sanguíneos).
Invasión y destrucción de órganos distantes (metástasis).
Pérdida de la función del órgano.
La invasión de una neoplasia es lo que caracteriza y diferencia una neoplasia maligna de una benigna. Por lo tanto, solo las neoplasias malignas invaden.
Este proceso involucra la movilización de las células neoplásicas y la destrucción y/o modificación del estroma adyacente, pudiendo destruir nervios, vasos sanguíneo, hueso, etc.
La invasión es sólo local hacia los tejidos adyacentes, del mismo tipo u otros. Cuando la invasión ocurre a tejidos distantes como linfonodos u otros órganos se denomina metástasis.
Perro, dedo. Carcinoma de células escamosas. Se observa un nido de células neoplásicas, que invade y destruye el tejido óseo de la tercera falange. H&E, 20x. Fuente: Cortesía de Dra. Gloria Corvera y Dr. Cristian Erazo.
Gato, glándula mamaria. Carcinoma mamario. Se observa un vaso linfático con múltiples grupos de células neoplásicas, en su lumen, producto de la invasión vascular. H&E, 20x. Fuente: Cortesía de Dra. Gloria Corvera y Dr. Cristian Erazo.
La palabra metástasis proviene del griego meta (mas allá) y stasis (estar en un lugar), por lo tanto, significa que una neoplasia puede estar o invadir un lugar distante.
Generalmente las metástasis se diferencian del tumor primario (originario) por ser múltiples (distribución multifocal), en cambio el tumor primario es único (distribución focal).
Existen 3 tipos de vías para realizar metástasis:
Linfática: es la ruta más frecuente de metástasis de los carcinomas, pero también de algunos sarcomas. Se ven secuencialmente afectados los linfonodos locales, luego regionales y luego los órganos distantes. Aunque también puede haber metástasis distante antes de alojarse en los linfonodos regionales.
Hematógena: es la ruta más utilizada por los sarcomas para realizar metástasis.
Transcelómica: esta ruta también recibe el nombre de carcinomatosis y ocurre principalmente en tumores que se alojan en la superficie de algún órgano. Ejemplos de esta ruta son los mesoteliomas, que emergen de las pleuras, pericardio o peritoneo, y desprenden células neoplásicas al espacio que las contiene, adhiriéndose a otros sitios. También, puede ocurrir con carcinomas ováricos o pancreáticos.
Perro, Pulmón. Metástasis de sarcoma. Se observa un pulmón con múltiples masas neoplásicas metastásicas. Fuente: Pathologic Basis of Veterinary Disease.
Se les denomina genéricamente canceres clonalmente transmisibles, y se transmiten desde el hospedador original a otros individuos de su especie mediante contacto. Los dos ejemplos más conocidos son el tumor venéreo transmisible (TVT) en perros, transmitidos mediantes sus conductas sexuales, y la enfermedad tumoral facial del demonio (DFTD) en los demonios de Tasmania, transmitido mediante mordeduras en las peleas.
Perro, mucosa peneana. Tumor venéreo transmisible (TVT). Se observa gran parte de la mucosa peneana con nódulos y placas neoplásicas. Fuente: Pathologic Basis of Veterinary Disease.
Perro, vestíbulo de la vagina. Tumor venéreo transmisible (TVT). Se observa un manto de células neoplásicas con abundante citoplasma vacuolado, y un núcleo con cromatina marginalizada y un nucléolo prominente, características propias de un TVT. H&E, 20x. Fuente: Cortesía de Dra. Gloria Corvera y Dr. Cristian Erazo.
Perro, Vulva. Tumor venéreo transmisible (TVT). Se observan células redondas ligeramente cohesivas, con abundante citoplasma basofílico con pequeñas vacuolas claras; estas últimas características de TVT. Diff-Quik, 100x oil. Fuente: Cowell and Tyler´s Diagnostic Cytology and Hematology of the Dog and Cat.
Los síndromes paraneoplásicos son efectos indirectos y usualmente remotos, causados por la neoplasia. Algunos de estos síndromes paraneoplásicos pueden ayudar a diagnosticar un tipo de neoplasia e incluso monitorizar el progreso de una terapia anticancerígena.
Tipos de síndromes paraneoplásicos
Caquexia: Ocurre en diversas neoplasias y se presenta como un aumento del catabolismo independiente de la energía consumida. Algunas posibles causas son el aumento de TNF-alfa, IL-1, IL-6, prostaglandinas, entre otras. Además, podrían influir problemas digestivos secundarios al cáncer, las demandas nutricionales del propio tumor, entre otros factores.
Endocrinopatías: Algunas neoplasias pueden sintetizar sus hormonas respectivas en cantidades superiores a las requeridas, generando una endocrinopatía. Algunos tumores capaces de realizar este tipo de síndromes son las neoplasias de la hipófisis anterior, glándula tiroides, glándulas adrenales, páncreas endocrino, entre otros. También hay tumores no endocrinos que son capaces de producir hormonas que no son propias de dicho tejido y se le denomina producción ectópica de hormonas.
Hipercalcemia (tipo de endocrinopatía): Es un aumento del calcio sanguíneo producto de una proteína similar a la parathormona de la glándulas paratiroides (PTHrP), por parte de neoplasias de un origen diferente del de las glándulas paratiroides; también se le denomina hipercalcemia de malignidad. En perros, en general son producto de un carcinoma de los sacos anales, linfoma o mieloma múltiple. Algunos efectos de esta hipercalcemia son debilidad muscular, arritmia cardíaca, anorexia, vómitos y falla renal.
Hipoglicemia: se ha observado en neoplasias como carcinoma hepatocelular, carcinoma de glándulas salivales, leiomioma/leiomiosarcoma, linfoma, plasmocitoma, entre otros.
Osteopatía hipertrófica: es una condición en que hay un excesivo crecimiento óseo en el periostio. Esta asociado a una masa que ocupa espacio dentro de la cavidad torácica.
Mielofibrosis: se ha observado un aumento de tejido fibroso en la médula ósea, con la consecuente disminución en la hemopoyesis, en casos de linfoma.
Desordenes hematológicos: como anemia, trombocitopenia, policitemia, eosinofilia, neutrofilia e hipergammaglobulinemia, se han observado producto de algunas neoplasias.
Cutáneos: como pénfigo paraneoplásico, alopecias y eritema migratorio necrolítico.
Neurológicos: como miastenia gravis y neuropatía periférica.
Glomerulonefritis: se ha observado en mieloma múltiple.
Epiteliales
Este es una neoplasia benigna epitelial de origen glandular (de las glándulas tiroides) y que puede producir hormonas activas, como ocurre en algunos casos de hipertiroidismo felino.
Perro, glándula tiroides. Adenoma tiroideo folicular. Se observan ductos de células neoplásicas, de diferenthes calibres y que contienen un material eosinofílico, homogéneo (coloide). H&E, 10x. Fuente: The Joint Pathology Center
El papiloma escamoso, es una neoplasia benigna epitelial, que puede emerger desde la piel, mucosa oral, genital, entre otras.
Perro, piel. Papiloma escamoso. Se observa un nódulo neoplásico benigno, formado por proyecciones papilares de epitelio escamoso. H&E, 2x. Fuente: Cortesía de Dra. Gloria Corvera y Dr. Cristian Erazo.
El carcinoma de células escamosas, es una de las neoplasias malignas epiteliales más frecuentes en la piel, aunque puede surgir a partir de la mayoría de los epitelios como la mucosa oral, respiratoria o genital.
Perro, piel del dedo. Carcinoma de células escamosas. Se observan islas y nidos de células neoplásicas, con crecimiento invasivo. H&E, 4,5x. Fuente: The Joint Pathology Center
Mesenquimales
El fibroma es una neoplasia benigna mesenquimal, considerado un sarcoma de tejidos blandos, que se origina a partir de fibroblastos y que presentan redundancia en su estructura, pero conservando algunas características de su origen como la producción de colágeno y un crecimiento expansivo o compresivo.
Perro, piel. Fibroma. Se observa parte de una masa neoplásica, formada por bandas o haces de escasas células fusiformes, redundantes, dispuestos en paralelo u ortogonalmente, con gran producción de matriz colagenosa. H&E, 2x. Fuente: The Joint Pathology Center
El fibrosarcoma es una neoplasia maligna mesenquimal, considerado un sarcoma de tejidos blandos, que se origina a partir de fibroblastos, altamente celular, presentando redundancia en sus estructuras. Sin embargo, pierde ciertas características propias de su origen como una menor producción de colágeno y presenta un crecimiento más invasivo.
Gato, subcutáneo. Fibrosarcoma asociado a inyección. Se observa parte de una masa neoplásica formada por bandas o haces de múltiples células, dispuestas ortogonalmente, y con escasa producción de matriz colagenosa. H&E, 5x. Fuente: The Joint Pathology Center
El linfoma es una neoplasia mesenquimal, considerada dentro del grupo de los tumores de células redondas, originado a partir de linfocitos tanto B como T. Existen diversos subtipos de linfomas, que presentan grados diferentes de malignidad. Este puede surgir en cualquier tipo de tejido u órgano como la piel, corazón, intestino, etc.
Perro, intestino delgado. Linfoma. Se observa una expansión difusa de linfocitos neoplásicos, en la lámina propia, submucosa y extendiéndose a la muscular. H&E, 4x. Fuente: Colección Patología Veterinaria UC. Cortesía de la Dra. Claudia López.
El osteosarcoma, es una neoplasia maligna mesenquimal, considerado un sarcoma óseo o de tejidos duros, que se origina de los osteoblastos. Presentan producción de matriz osteoide (mineralizada o no), pero también cartilaginosa, colagenosa, entre otras.
Surge generalmente de los huesos apendiculares, axiales, maxilares o mandibulares, y menos frecuentemente de los huesos del cráneo. Muy infrecuentemente surgen de tejidos blandos, denominándose osteosarcoma extraesquelético, principalmente en la glándula mamaria, aunque puede crecer en otras localizaciones.
Perro, radio. Osteosarcoma. Se oserva parte de una masa neoplásica formada por células fusiformes dispuestas en patrón estoriforme, y que ocasionalmente producen matriz osteoide (flecha amarilla). H&E, 6x. Fuente: The Joint Pathology Center
Mixtas
Este tipo de neoplasias están formadas por un componente epitelial y un componente mesenquimal.
Estos tipos de tumores en su mayoría se originan de epitelio apocrino o apocrino modificado, como el de las glándulas mamarias, glándulas ceruminosas o de los sacos anales.
Pueden tener un componente epitelial benigno (adenoma) o maligno (carcinoma), y un componente mesenquimal benigno. Cuando ambos componentes son malignos se denomina, carcinoma y mioepitelioma maligno.
Se denominan
Complejos: cuando el componente mesenquimal produce solo estroma mixoide.
Mixtos: cuando el componente mesenquimal produce estroma mixoide y algún otro tipo de estroma como osteoide, condroide, adiposo, entre otros.
Perro, conducto auditivo externo. Carcinoma complejo de glándulas ceruminosas. Se observa parte de una masa neoplásica que presenta un componente formado por túbulos y nidos de células epiteliales malignas (flecha amarilla); y un componente mesenquimal (células mioepiteliales), fusiformes que producen matriz mixoide (flecha azul). H&E, 3x. Fuente: The Joint Pathology Center
El teratoma es uno de los tumores indiferenciados más complejos, ya que se origina de las células germinales totipotenciales, capaces de producir cualquier tipo de tejido, ya sea del ectodermo, mesodermo o endodermo.
Ratón, ovario. Teratoma. Se observa parte de una masa neoplásica, que está compuesta por tejidos de diferentes orígenes embriológicos, formando estructuras quísticas epiteliales similares a epidermis o epitelio folicular infundibular con queratinización, de origen ectodérmico (flecha verde); formación de grupos de células con diferenciación de musculatura lisa, de origen mesodérmico (flecha azul); y formación de ductos revestidos por epilteio columnar o cúbico, ciliado, y células caliciformes, similar al epitelio respiratorio de origen endodérmico (flecha amarilla). H&E, 5x. Fuente: The Joint Pathology Center
Indiferenciadas o Anaplásicas
Las neoplasias indiferenciadas o anaplásicas, como su nombre lo menciona son aquellas que han perdido sus características que permiten clasificarlas fácilmente, como su morfología, adherencias y capacidad de producir moléculas como la melanina, en algunos melanomas, denominados "amelanocíticos"; o gránulos de los mastocitos, como en algunos mastocitomas. Incluso su capacidad de producir estroma como en algunos osteosarcomas indiferenciados.
Caballo, piel del párpado. Hemangiosarcoma epitelioide (anaplásico). En esta imagen se puede observar que las células neoplásicas que tienen un origen vascular, perdieron sus características endoteliales y se ven similares a células epiteliales (anaplásica) y de ahí su nombre. H&E, 15x. Fuente: The Joint Pathology Center
Tumores No Neoplásicos
Las hiperplasias nodulares, como su nombre lo menciona son masas (o nódulos) hiperplásicas de un tejido bien diferenciado y en su localización habitual. Las hiperplasias nodulares más comunes son de origen sebáceo/glándulas de Meibomio/perianales, linfoides (en el bazo y linfonodos) y hepáticas (como nódulos de regeneración).
NOTA: Hay hiperplasias que son difusas, por lo tanto, no son confundidas con neoplasias y no ingresan a esta categoría.
Perro, bazo. Hiperplasia nodular linfoide. Se observa parte de un nódulo formado por múltiples folículos linfoides, rodeados por pulpa roja. H&E, 10x. Fuente: Cortesía de Dra. Gloria Corvera y Dr. Cristian Erazo.
Los hamartomas son tumores no neoplásicos, compuestos de las estructuras normales de un tejido, que están hiperplásicas, pero orientadas de forma desorganizada.
Perro, piel del dedo. Hamartoma fibroanexal. Se puede observar parte de una masa compuesta por folículos pilosos tortuosos (flecha naranja), rodeados por múltiples glándulas sebáceas desorganizadas (flecha azul) y sostenidos por abundante estroma fibroso (flecha amarilla). H&E, 10x. Fuente: Cortesía de Dra. Gloria Corvera y Dr. Cristian Erazo.
Los coristomas son tumores no neoplásicos, compuestos de tejidos bien diferenciados localizados en zonas no adecuadas, ectópicos. Por ejemplo, un dermoide que es una masa compuesta por piel y anexos, que puede emerger en la córnea u otros tejidos.
Perro, ojo. Dermoide. Se observa en la cornea la formación de tejido similar a epidermis y estructuras quísticas similares a epitelio folicular infundibular, con queratinización. H&E, 2x. Fuente: The Joint Pathology Center
Los quistes son nódulos revestidos por epitelio, que rodean una cavitación llena de algún material (secreción, exudado, etc.), que ocasionalmente puede ser producido por las células que lo revisten.
Estos pueden ser de diferentes tamaño, por lo que generalmente son confundidos con neoplasias.
Son comunes en la piel, como los quistes foliculares y apocrinos, pero también en órganos como ovarios y útero.
Perro, útero. Quistes mesonéfricos. Se observa un cuerpo uterino con múltiples quistes extrauterinos de origen mesonéfrico. H&E, 2x. Fuente: Cortesía de Dra. Gloria Corvera y Dr. Cristian Erazo.
Los granulomas y abscesos son inflamaciones nodulares que pueden ser confundidos con neoplasias. Si desea más detalles sobre estas inflamaciones, haz clic en el botón de abajo.
Castor, bazo. Micobacteriosis. Se observa un bazo con múltiples nódulos rosados a café claro, que son granulomas, los que son habitualmente confundidos con linfoma. Fuente: Jubb, Kennedy, and Palmer´s Pathology of Domestic Animals