¡Qué asombroso beneficio!
¡Qué incomparable ternura y caridad!
¡Entregaste al Hijo!
Feliz la culpa (2) que mereció tal Redentor.
Uh, uh, uh, uh, uh…
Amén, Amén, Amén.
Gloria a Dios en el cielo
y en la Tierra paz a los hombres (2)
que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria,
te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias, Señor.
Señor, Dios Rey celestial, Dios Padre Todopoderoso;
Señor, Hijo único, Jesucristo;
Señor, Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre;
Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, atiende nuestras súplicas;
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros.
Porque solo Tú eres Santo, solo Tú, Señor,
solo Tú, Altísimo Jesucristo
con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre.
ALELUYA GLORIA ALELUYA
ALELUYA GLORIA ALELUYA
ALELUYA GLORIA ALELUYA
ALELUYA GLORIA ALELUYA.
CANTA ALELUYA AL SEÑOR,
CANTA ALELUYA AL SEÑOR.
CANTA ALELUYA, CANTA ALELUYA,
CANTA ALELUYA AL SEÑOR.
Queremos que estas ofrendas
sean una vida de lucha y amor para Ti
y así recordar día a día el amor
con que diste tu vida y con ella a Dios.
Danos la paz para que esta ofrenda
sea fruto de nuestra labor
y así recodar día a día el amor
con que diste tu vida y con ella a Dios.
Bendito seas (2), seas por siempre bendito Dios. (2)
Hoy el Señor resucitó
y de la muerte nos salvó.
Alegría y paz hermanos
que el Señor resucitó.
Porque esperó, Dios le libró
y de la muerte lo salvó.
El pueblo en Él vida encontró,
la esclavitud ya terminó.
La luz de Dios en Él brilló,
la nueva vida nos llenó.
Con gozo alzad el rostro a Dios
que de Él nos llega la salvación.
Todos cantad: ¡Aleluya!
Todos gritad: ¡Aleluya!
Mi Dios está vivo, Él no está muerto,
mi Dios está vivo en mi corazón.
Mi Dios está vivo, ha resucitado.
Lo siento en mis manos,
lo siento en mis pies,
lo siento en mi alma y en mi ser (2).
Oh, oh, oh, oh,
hay que nacer del agua.
Oh, oh, oh, oh, hay que nacer
del Espíritu de Dios.
Oh, oh, oh, oh,
hay que nacer del agua
y del Espíritu, de Dios
hay que nacer, del Señor (2).
Prepárate para sientas (3)
el Espíritu de Dios.
Déjalo que se mueva (3)
dentro de tu corazón.
Se siente aquí (3),
el Espíritu de Dios se siente aquí
y los hombres de la Tierra
glorifican al Señor,
el Espíritu de Dios se siente aquí.
Se mueve aquí (3),
el Espíritu de Dios se mueve aquí
y los hombres de la Tierra
glorifican al Señor,
el Espíritu de Dios se mueve aquí.
Donde hay caridad y amor, allí esta el Señor, allí esta el Señor.
Una sala y una mesa, una copa, vino y pan.
Los hermanos compartiendo en amor y en unidad.
Nos reúne la presencia y el recuerdo del Señor,
celebramos su memoria y la entrega de su amor.
Invitados a la mesa del banquete del Señor,
recordamos su mandato de vivir en el amor.
Comulgamos en el cuerpo y en el sangre que él nos da
y también en el hermano, si lo amamos de verdad.
ALELUYA ALELUYA ES LA FIESTA DEL SEÑOR.
ALELUYA ALELUYA EL SEÑOR RESUCITO.
Ya no hay miedo ya no ha muerte ya no hay penas que llorar,
porque Cristo sigue vivo, la esperanza abierta está.
Cuando un hombre a tu lado ya no sabe caminar,
no le dejes de la mano dale tu felicidad.
Cuando alguien te pregunte donde está la libertad,
que en tus obras él descubra que Jesús es quien la da.
Si delante de los hombres encendemos nuestra luz,
abriremos mil caminos para la resurrección.
ALELUYA, ALELUYA EL SEÑOR ES NUESTRO REY.
ALELUYA, ALELUYA ES SEÑOR ES NUESTRO REY
Cantad al Señor un cántico nuevo porque ha hecho maravillas,
su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo.
Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclamad al Señor tierra entera, gritad, vitoread, tocad.
Retumbe el mar y cuanto contiene, la tierra y cuanto la habitan. Aplaudan los ríos, aclamen los montes al Señor que llega para regir la tierra.
¡Resucitó, resucitó, resucitó, Aleluya!
¡Aleluya, aleluya, aleluya, resucitó!
1.- La muerte, ¿dónde está la muerte?
¿Dónde está mi muerte?
¿Dónde su victoria?
2.- Gracias sean dadas al Padre,
que nos pasó a su Reino,
donde se vive de amor.
3.- Alegría, alegría, hermanos,
que, si hoy nos queremos,
es que resucitó.
4.- Si con Él morimos,
con Él vivimos,
con Él cantamos: ¡Aleluya!
ALELUYA, ALELUYA
ALELUYA, ALELUYA,
ALELUYA, ALELUYA
EL SEÑOR RESUCITÓ. (bis)
El Señor resucitó, cantad con alegría,
demos gracias al Señor ALELUYA. (bis)
Mi pecado redimió Cristo Dios subiendo al cielo;
nueva vida ahora tengo ALELUYA. (bis)
Ahora tengo la esperanza de que Dios siempre perdona;
que Cristo no me abandona ALELUYA. (bis)
El Señor que sube al cielo nos manda que le queramos
en todos nuestros hermanos ALELUYA. (bis)
Este es el día en que actuó el Señor,
sea nuestra alegría y nuestro gozo.
Dad gracias al Señor, porque es bueno,
porque es eterna Su misericordia.
¡Aleluya, aleluya!
Que lo diga la casa de Israel
es eterna su misericordia
Que lo diga la casa de Aarón
Es eterna su misericordia
Que lo digan los fieles del Señor
Es eterna su misericordia.
Escuchad: hay cantos de victoria
en las tiendas de los justos:
"La diestra del Señor es poderosa;
es excelsa la diestra del Señor".
"La diestra del Señor es poderosa;
es excelsa la diestra del Señor".
Gloria, gloria, aleluya (3), en nombre del Señor.
Cuando sientas que tu hermano necesita de tu amor,
no le cierres tus entrañas ni el calor del corazón;
busca pronto en tu recuerdo, la Palabra del Señor:
"Mi ley es el amor".
Cristo dijo que quien llora su consuelo encontrará;
quien es pobre, quien es limpio; será libre y tendrá paz.
Rompe pronto las cadenas, eres libre de verdad,
empieza a caminar.
Si el camino se hace largo, si te cansas bajo él sol,
si en tus manos no ha nacido, la más pequeña flor
coge mi mano y cantemos unidos por el amor,
en nombre del Señor.
Hoy, Señor, te damos gracias
por la vida, la tierra y el sol.
Hoy, Señor, queremos cantar
las grandezas de tu amor.
1Gracias, Padre, mi vida es tu vida,
tus manos amasan mi barro,
mi alma es tu aliento divino,
tu sonrisa en mis ojos está.
Gracias, Padre, Tú guías mis pasos,
Tú eres la luz y el camino,
conduces a ti mi destino
como llevas los ríos al mar.
Gracias, Padre, me hiciste a tu Imagen,
y quieres que siga tu ejemplo
brindando mi amor al hermano,
construyendo un mundo de paz.
Sois la semilla que ha de crecer,
sois estrella que ha de brillar.
Sois levadura, sois grano de sal,
antorcha que ha de alumbrar.
Sois la mañana que vuelve a nacer,
sois espiga que empieza a granar.
Sois aguijón y caricia a la vez,
testigos que voy a enviar
Id, amigos, por el mundo
anunciando el Amor,
mensajeros de la Vida,
de la Paz y el Perdón.
Sed, amigos, los testigos
de mi resurrección.
Id llevando mi presencia,
con vosotros estoy.
Sois una llama que ha de encender,
resplandores de fe y caridad.
Sois los pastores que han de guiar
al mundo por sendas de paz.
Sois los amigos que quise escoger,
sois palabra que intento gritar.
Sois reino nuevo que empieza a engendrar
justicia, amor y verdad.
Sois fuego y savia que vine a traer,
sois la ola que agita la mar.
La levadura pequeña de ayer
fermenta la masa del pan.
Una ciudad no se puede esconder,
ni los montes se han de ocultar.
En vuestras obras que buscan el bien
los hombres al Padre verán.
Un niño se te acercó aquella tarde,
sus cinco panes te dio para ayudarte,
los dos hicisteis que ya no hubiera hambre. (bis)
La tierra, el aire y el sol son tu regalo,
y mil estrellas de luz sembró tu mano.
El hombre pone su amor y su trabajo. (bis)
También yo quiero poner sobre la mesa
mis cinco panes que son una promesa
de darte todo mi amor y mi pobreza. (bis)
ALELUYA, ALELU-U-YA, ALELUYA.
ALELU-U-YA, ALELU-U-YA,
ALELU-U-YA.
Porque Cristo nuestro hermano ha resucitado, María, alégrate.
Porque Cristo nuestro hermano ha resucitado, María, alégrate.
Bajo tu amparo nos acogemos,
Santa Madre de Dios.
No desoigas la oración
de tus hijos necesitados.
Líbranos de todo peligro.
Oh siempre Virgen gloriosa y bendita.
Mientras recorres la vida, tú nunca solo estás,
contigo por el camino santa María va.
Ven con nosotros al caminar: Santa María, ven (Bis).
Aunque te digan algunos que nada puede cambiar,
lucha por un mundo nuevo, lucha por la verdad.
Si por el mundo los hombres sin conocerse van,
no niegues nunca tu mano al que contigo va.
Aunque parezcan tus pasos inútil caminar,
tú vas haciendo caminos: otros los seguirán.
Proclama mi alma la grandeza de Dios,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador
porque ha mirado la humildad de su sierva,
desde ahora me felicitarán todas las generaciones.
Porque el Poderoso ha obrado
y hace maravillas en nosotros,
grande es su amor para todos,
grande es su amor y por siempre
grande es su amor. Uh, uh.
Hace proezas con su brazo,
dispersa a los soberbios y con todo el corazón
ensalza a los humildes,
llena de bienes a los pobres.
Su promesa por siempre durará
como dijo a nuestros padres.
Hoy te quiero cantar,
hoy te quiero rezar,
madre mía del cielo.
Si en mi alma hay dolor,
busco apoyo en tu amor
y hallo en ti mi consuelo.
Hoy te quiero cantar,
hoy te quiero rezar,
mi plegaria es canción.
Hoy te quiero ofrecer
lo más bello y mejor
que hay en mi corazón (Bis)
Porque tienes a Dios,
porque tienes a Dios,
Madre, todo lo puedes.
Soy tu hijo también,
soy tu hijo también
y por eso me quieres.
Dios te quiso elegir,
Dios te quiso elegir
como puente y camino
que une al hombre con Dios,
que une al hombre con Dios
en abrazo divino.