En las últimas dos décadas, el avance de la tecnología y la globalización ha transformado radicalmente el acceso a recursos que promueven la independencia y autonomía de niños, niñas y adolescentes (NNA) en situación de discapacidad, así como el acompañamiento a sus familias. La disponibilidad de nuevas ayudas técnicas, materiales innovadores y dispositivos cada vez más especializados ha crecido de forma exponencial, generando un impacto directo en los procesos de rehabilitación, educación y participación social.
Sin embargo, esta evolución acelerada ha planteado importantes desafíos para los programas de formación académica en pre y postgrado. Muchos de ellos aún no logran responder de manera oportuna a los cambios vertiginosos que la práctica profesional exige hoy, permaneciendo anclados en modelos de intervención que no consideran la actualización permanente en materia de ayudas técnicas. Dispositivos que hace algunos años formaban parte del currículo básico, hoy han cambiado en su fondo y forma: nuevos materiales, sistemas de posicionamiento más eficientes, tecnologías adaptativas y soluciones que permiten un abordaje más efectivo de la postura y la marcha en población infantil