Obra originaria del siglo XIII, aunque fue ampliada en época de los Reyes Católicos y reedificada sucesivamente en 1.745 y 1.859, según constaba en inscripciones hoy ya desaparecidas.
Se trata de una construcción de amplias proporciones, realizada en mampostería encalada.
Su planta es de cruz latina con doble atrio de acceso, capillas entre estribos y cúpula en la cabecera. Al exterior destacan las dos torres de los pies, realización de fecha tardía y orientada en dirección opuesta al caserío.
El Ministerio de Cultura ha considerado a la Iglesia Parroquial monumento de gran valor artístico, fundamentalmente por sus dos torres gemelas en la fachada principal delantera, que son únicas en toda la provincia de Badajoz, tratándose de un edificio peculiar por su diseño y por la corrección de su estructura. Las torres son de estilo portugués y fueron reconstruidas tras quedar la anterior torre notablemente dañada por causa del terremoto de Lisboa que aconteció el 1 de Noviembre de 1755
De la obra primitiva sólo perduran las capillas laterales de la cabecera, cubiertas con terceletes (nervios de las bóvedas de crucería compleja típicas del estilo gótico)
El retablo mayor, de traza clásica y madera dorada, pertenece al barroco del siglo XVII fue realizado por Alonso Rodríguez Lucas. Se divide en dos pisos con tres calles - separadas por columnas de orden corintio - y un ático en donde podemos observar un lienzo de la Asunción. La decoración del retablo imita a elementos vegetales, tal es el caso del acanto romano que ornamenta el capitel de las columnas.
La estructura del retablo es la siguiente:
Primer piso: la calle central del primer piso está ocupada por la escultura de Nuestra Señora de Gracia, titular del templo. Dicha imagen es de estilo gótico. Bajo ella, un lienzo de la Santa Faz. En la calle lateral izquierda encontramos la escultura de San Antonio y en la derecha, la talla de San José de la mano del Niño Jesús. Las tres esculturas del primer piso se encuentran dentro de un arco de medio punto con fondo azul y estrellas doradas. Sobre las dos esculturas laterales observamos dos lienzos muy deteriorados que representan a santos.
Segundo piso: la calle central la ocupa la escultura del Cristo en la Cruz, bajo un arco lobulado. En el lateral izquierdo encontramos la talla de San Joaquín, en madera policromada al igual que el resto de las esculturas del retablo, y en el lateral derecho, la de San Roque. Estas dos últimas imágenes están ubicadas dentro de un arco de medio punto.
El edificio cuenta con diez capillas con sus retablos e imágenes:
La primera, la Capilla del Sagrario, retablo barroco en cuyo centro se encuentra la imagen de la Virgen de los Dolores en madera policromada, del siglo XVIII y restaurada por primera vez en 1987. Alrededor de dicha imagen, cinco lienzos y dos ángeles de escayola.
La segunda, la Capilla del Cristo del Rosario, retablo barroco con la figura del Niño Jesús en el centro y a ambos lados, las talla se San Francisco de Asís y la de San Rafael.
La tercera, la Capilla de la Inmaculada, con retablo dorado y barroco.
Cuarta, la Capilla de la Soledad, retablo barroco sin dorar con la imagen de la Virgen de la Soledad, a cuyos pies se encuentra el Cristo Yacente.
Quinta, la Capilla del Rosario, con un retablo dorado en cuyo centro se ubica la Virgen y a sus lados un cuadro de ánimas de hermosa factura, y las magníficas tallas de San Sebastián, el Cristo amarrado a la columna (actualmente en restauración) y Santiago ecuestre.
La sexta, la Capilla del Cristo de los Afligidos. A los lados, las imágenes de San Blas y San Vicente Ferrer.
La séptima, la Capilla de Santa Ana, aunque en el retablo sólo encontramos la talla de Santa Bárbara, puesto que la de Santa Ana fue trasladada a la sacristía.
La octava es la Capilla de San Pedro Apóstol, cuya imagen descansa en el centro de un retablo. San Pedro dispone de unas llaves de plata que debido a su valor, se encuentran protegidas.
La novena es la Capilla de la Virgen del Carmen, con retablo dorado, a cuyos lados figuran la imagen de Santa Lucía y la de Santa Bárbara, de moderna factura.
Por último, la anteriormente mencionada Capilla de Nuestra Señora del Valle, que alberga la escultura más antigua de Ribera.
Cuenta también la parroquia con una extraordinaria Cruz Procesional realizada en plata sobredorada, obra de Juan de Aldana, platero vecino de Llerena, donde ejerció entre 1.591 y 1.604.
La pila bautismal también es un elemento interesante. Se trata de una pieza de origen gótico esculpida con motivos florales carnosos.
Otro de los elementos más interesantes que podemos ver es el púlpito realizado en mármol de Estremoz (Portugal). Merece la pena acercarse y apreciar la cantidad de detalles que pueden verse, como los apóstoles con elementos distintivos como conchas o diversos escudos. Como curiosidad destacar que hay esculpidos dos escudos de la localidad, siendo de los más antiguos que se conservan.