Se trata de una pequeña ermita, situada en la calle Meléndez Valdés, totalmente integrada entre la hilera de viviendas de particulares. La fachada es de mampostería encalada.
Como curiosidad, indicar que para elaborar el umbral de la entrada, se reutilizaron dos columnas visigóticas.
La planta es basilical, con una única nave. La ermita cuenta con tres retablos, en buen estado de conservación:
El retablo mayor, de estilo barroco, que cuenta en su centro con la imagen de la Virgen de la Aurora, de estilo barroco y que se caracteriza por contar con una larga melena negra de pelo natural. El retablo de madera dorada está adornado con elementos decorativos, principalmente con motivos vegetales.
A la derecha del retablo mayor, se encuentra la imagen de San Judas Tadeo, el cual recibe muchas visitas de feligreses los días 28 de cada mes.
Frente a la imagen anterior, podemos encontrar la imagen de Jesús Nazareno, también de estilo barroco, vestido con una túnica morada con bordados en oro. Esta imagen procesiona todos los Jueves Santos por las calles de la localidad.
Como curiosidad indicar que hasta hace muy pocos años, esta ermita estaba registrada como un anexo de la vivienda señorial que tiene a su izquierda. Por mediación de doña Antonia Casillas, el edificio se segregó de su finca matriz, pasando a ser propiedad de la Iglesia.