De bosque a concreto: la transformación silenciosa del territorio
Este reporte, elaborado por Philippe Vangoidsenhoven, sistematiza un conjunto de intervenciones documentadas entre 2004 y 2026 que dan cuenta, según los registros disponibles, de una transformación acelerada de ecosistemas sensibles en el Caribe Sur costarricense. A partir de estos casos, se observan patrones reiterados de tala, relleno y construcción, así como procesos de degradación y posible destrucción de bosques, humedales y quebradas ubicadas en zonas bajo protección legal, en un contexto marcado por lo que podría interpretarse como una aplicación débil o inexistente del marco normativo ambiental. Leer más.
En el Caribe Sur de Costa Rica, muchos de los cambios en el territorio no quedan reflejados en registros oficiales, por lo que el monitoreo ciudadano se vuelve clave para comprender las transformaciones en curso. El trabajo sostenido de Philippe Vangoidsenhoven ha permitido documentar, durante más de dos décadas, intervenciones en bosques, humedales y zonas costeras en áreas como Puerto Viejo de Talamanca y Playa Negra. Los casos presentados evidencian prácticas como tala, chapeo, relleno de humedales y alteraciones en ecosistemas protegidos, muchas veces asociadas a la posible preparación de terrenos para desarrollos inmobiliarios. En conjunto, estas situaciones revelan tensiones crecientes entre la conservación ambiental, la presión sobre el uso del suelo y la capacidad de regulación institucional, subrayando la importancia de la vigilancia comunitaria para registrar y comprender estos procesos. Leer más
En el Caribe Sur de Costa Rica, los casos documentados en marzo de 2026 evidencian una presión ambiental creciente que ya no puede entenderse como hechos aislados, sino como parte de un patrón sostenido de transformación del territorio. Intervenciones como la excavación para drenar humedales, el relleno progresivo de áreas protegidas en Playa Negra, la eliminación del sotobosque mediante socola y la tala de árboles previamente debilitados muestran estrategias que, de forma gradual, preparan el terreno para futuros desarrollos, muchas veces en zonas de alto valor ecológico y cercanas a la costa. En conjunto, estos procesos revelan tensiones entre conservación, intereses inmobiliarios y capacidades de control institucional, subrayando la importancia del monitoreo comunitario como herramienta clave para visibilizar y comprender un deterioro que avanza de manera constante. Leer más.