CONSEJOS PARA PREVENIR INFECCIONES DE TRANSMISIÓN SEXUAL
Cuando hablamos de cómo prevenir las ITS, todos piensan en el uso del condón. Y aunque eso está muy bien, de repente sucede que algunas cuestiones quedan fuera del asunto y te quedan estas interrogantes…
¿Hay riesgo en compartir juguetes sexuales? ¿Puedo adquirir una ITS si trago semen? ¿Qué riesgos hay en el sexo lésbico?
Prevenir adecuadamente las ITS no es tan sencillo como “usa condón”, pero tampoco es tan complicado.
A veces me parece un poco curioso cómo para algunas actividades no escatimamos esfuerzo para conocer todo sobre ellas y aprender a prevenir riesgos pero para el sexo rara vez buscamos profundizar.
Quizás es por su mistificación, por la asociación de que como es “natural” debería darse de forma sencilla o por los tabús que existen alrededor y la poca socialización que hay de las experiencias sexuales, y seguramente es por la falta de educación sexual de calidad.
Por eso es que escribí sobre cinco conceptos clave que pueden ayudarte a entender mejor cómo prevenir una ITS, más allá del “usa condón”
MECANISMOS DE TRANSMISIÓN
Muchas infecciones no se reparten igual por todo el cuerpo, lo que hacen es concentrarse en un punto específico que les permita sobrevivir: algún sitio de la piel o un líquido en particular.
Cuando ese punto donde se concentra una alta cantidad de partículas virales entra en contacto con una parte vulnerable del cuerpo como una herida abierta o una mucosa, existe la posibilidad de infección.
Por eso cuando hablamos de ITS, existen dos principales mecanismos de transmisión que tenemos que tomar en cuenta: intercambio de fluidos de alto riesgo y contacto de piel a piel en ciertas partes.
Algunas infecciones, como el VIH se transmiten a través de intercambio de fluidos de alto riesgo, como sangre, semen, fluidos vaginales y leche materna.
Ni la orina ni la saliva son fluidos de alto riesgo, por eso es posible besar a una persona con VIH sin demasiado temor a que exista transmisión de la infección, del mismo modo en que puedes pedirle que te orine encima para cualquier propósito como, neutralizar el veneno de una picada de mantarraya. O PORQUE TE PRENDE. Cualquiera de las dos es válida, supongo.
Otras infecciones, como el herpes o el VPH se transmiten por contacto entre piel y piel.
Esto NO significa que toda la piel lo transmite, sino que existen zonas que podrán tener una carga viral alta (llagas, lesiones, etc) y que hacen posible la transmisión si entran en contacto con una zona que pueda infectarse fácilmente, como heridas abiertas o mucosas.
Ahora que mencioné los mecanismos de transmisión, la otra pregunta es: ¿qué prácticas los involucran?
¿Que son prácticas de alto riesgo? Son las que involucran un mecanismo de transmisión.
Las más comunes son: penetración vaginal o anal, sexo oral, intercambio de juguetes sexuales o intercambio de jeringas durante el uso de drogas inyectables.
No todas las prácticas tienen el mismo riesgo.
Existe un riesgo mucho mayor a infectarse de VIH durante el sexo anal receptivo que en el sexo oral receptivo.
En infecciones como el herpes, el riesgo dependerá no sólo de la práctica, sino de si existe contacto específico con un área del cuerpo que tenga alta presencia del virus.
La vaginosis bacteriana aparece después de frotación entre vulvas, sin embargo, el VIH tiene un riesgo extremadamente bajo de transmitirse de esta manera.
Hacer sexo oral a un pene es más riesgoso para ciertas infecciones si tienes heridas en la boca y si tragas el semen, etc.
Lo importante es saber que todas las prácticas sexuales suponen algún tipo de riesgo y que hay prácticas que involucran más riesgo que otras.
Existen prácticas de alto riesgo y otras de bajo riesgo, esto nos puede llevar a preguntarnos… ¿y cómo prevenimos?
TE COMENTO SOBRE PREVENCIÓN
Se trata de tomar métodos adecuados de prevención según las prácticas que realizas y el mecanismo de transmisión que involucran.
Si sabemos que la penetración es una práctica de riesgo porque hay intercambio de fluidos, contacto entre piel y piel y mucosas, entonces ¿qué es lo lógico para prevenir? Usar un método de barrera. Por eso es que el condón es TAN efectivo.
Una buena higiene bucal es otro método.
No lavarse los dientes antes o después de tener algún tipo de relación sexual porque se pueden generar pequeñas heridas que faciliten la transmisión, así que a hacer gárgaras con enjuague bucal, de 1 minuto, después de la travesura.
Orinar después de tener sexo para desechar las bacterias que pueden haber quedado en el tracto urinario.
Vacunarse cuando sea posible.
Mantener un sistema inmune fuerte.
Utilizar tratamiento profiláctico pre/post exposición cuando sea pertinente.
Puedes optar por prácticas que reduzcan al mínimo el riesgo o, incluso, lo eliminen. Por ejemplo, que cada persona se masturbe viendo a la otra: ¡con suficiente distancia puedes hasta prevenir el covid!
Entonces, ya sabemos cómo se transmiten las infecciones y cómo prevenirlas… ¿qué sigue después?
REVISIÓN MUY IMPORTANTE TAMBIÉN
Sabemos que cualquier tipo de práctica sexual nos lleva a asumir los riesgos que involucra, del mismo modo que cualquier otra cosa en la vida.
Podemos hacer muchas cosas para reducir los riesgos, pero aun así la posibilidad de la exposición sigue estando presente. Por lo tanto has de considerar también realizarte pruebas de detección de ITS, así como pruebas confirmatorias si alguna fuera positiva.
¿Cada cuánto? Es difícil decir un, pero mi sugerencia es que lo hagan una vez al año una vez que empiecen a tener relaciones sexuales, y que si tienen alguna práctica de riesgo no se esperen más de tres meses.
Considera que algunas infecciones requerirán un periodo más amplio para detectarlas (como el VIH), otras podrían no manifestarse hasta varios años después de estar latentes en el cuerpo (como el VPH).
Hazte tu revisión médica cuando sientas alguna verruga, fluido extraño, olor desagradable y persistente, dolor, enrojecimiento, roncha o llaga.
No esperes a que desaparezcan porque algunos de estos síntomas van a desaparecer “solos” y eso no significa que el virus ya no estará presente (el sífilis, por ejemplo, se manifiesta en su primera etapa como llagas, en la segunda desaparece del cuerpo y en la tercera ya genera daño en varios órganos).
Ten en cuenta que no todas las ITS tienen una sintomatología evidente, ir a revisión médica apenas se detecte alguna puede ayudar mucho.
¡Toma tratamiento! Las ITS se dividen en dos: las que se pueden curar y las que no (al día de hoy, aunque quizás mañana sí).
Algunas, como la gonorrea o la clamidia, se pueden curar a través de tratamientos con antibióticos con un gran margen de efectividad.
Otras no podrán curarse, pero el tratamiento ayudará a que los niveles del virus se mantengan bajos y puedas sobrellevar la infección sin desarrollar una enfermedad grave (e incluso, como en el caso del VIH, llegar a ser indetectable = intransmisible).
La fórmula es simple: si tenemos buena educación sexual, las infecciones de transmisión sexual podrán ser prevenidas y tratadas más pronto.