Fotografía: José Manchado
Fotografía: José Manchado
EL ESTRES, ACABEMOS CON EL
Es el ARCHIENEMIGO de tu deseo y tu placer, pero tranquila, aquí te cuento cómo neutralizarlo para que vuelvan tus Bati Poderes de placer.
MUCHO ESTRÉS, POCAS GANAS
Seguro que en algún momento de tu vida has experimentado un poquito, o un muchito, de estrés, pero ¿sabes qué es realmente?
No es más que la respuesta del cuerpo ante un reto o un peligro: nuestro organismo se prepara para hacer frente a lo que viene, se pone en “modo supervivencia”.
Si te sucede por un corto espacio de tiempo o lo gestionas correctamente, no tiene por qué ser negativo.
Pero el estrés alto o sostenido en el tiempo tiene efectos negativos tanto en nuestra salud mental como física... y en nuestra vida sexual.
¿Por qué afecta a nuestras ganas de sexo? Piensa en nuestros antepasados cavernícolas: si un mamut les perseguía, ¿crees que era el momento de ponerse a pensar en procrear? No, se centraban en sobrevivir.
Tu cuerpo centra sus energías en aquellas funciones necesarias ante el reto que tiene delante, poniendo en pausa las que no son imprescindibles en ese momento.
Cuando estamos estresados se apaga el sector erótico, aquí te cuento eso que tenemos que resolver.
CÓMO AFECTA EL ESTRÉS A TU VIDA SEXUAL
HORMONAS
Hace que nuestro cuerpo genere más cortisol, la hormona del estrés y archienemigo del deseo pues inhibe las hormonas “pro sexo”.
Entre los efectos negativos está, por ejemplo: problemas de memoria, cansancio, irritabilidad, agresividad, depresión, dolor de cabeza, de estómago... entre otras cosas. Además puede llegar a afectar al sistema reproductivo.
PUEDE ALTERAR NUESTRO CICLO MENSTRUAL
¿No te ha pasado alguna vez que en época de exámenes se te ha retrasado la regla? Pues el responsable es el estrés.
PENSAMOS MENOS EN SEXO
El estrés hace que te cueste pensar en sexo, porque estás, como decía antes, centrado en otras cosas, en resolver lo pendiente, y eso hace descender el deseo.
Si no pensamos en sexo, si no le dedicamos tiempo (mental y físico), tendremos menos ganas.
HACE QUE TE CUESTE MÁS LLEGAR AL ORGASMO
La falta de concentración en lo sexual hace que los niveles de excitación sean menores y por eso te dificulta mucho llegar al orgasmo.
DOLOR AL REALIZAR EL COITO
El estrés y los estados ansiosos provocan que estemos tensos a nivel muscular, lo que, en el caso del sexo se traduce en rigidez en los músculos de la vagina... y riesgo de molestias o dolor.
La vagina con la excitación se vuelve flexible, se dilata, pero si estamos tensos eso no se produce.
PROBLEMAS DE ERECCIÓN
Sostenido puede derivar en problemas de erección. Aumento de peso y peor autoimagen.
ALTERA TU METABOLISMO Y HACE QUE GANES PESO
La ansiedad puede llevarte a desear consumir más comida, lo que puede cambiar tu aspecto y con ello tu autoimagen, y si no te sientes muy segura, esto puede afectar a tus relaciones sexuales.
SIEMPRE HAY SOLUCION Y AQUÍ TE DIGO QUÉ PODEMOS HACER
RELAJACIÓN: busca una con la que te sientas cómoda, y practícala a menudo. El estrés provoca activación fisiológica, y nos interesa llevarla a niveles más amigables.
SABER PRIORIZAR: tú y tu salud han de ser la prioridad, así que no escatimes tiempo a lo que es más importante. Nuestra cabeza nos juega malas pasadas con el agobio, y pensamos que, cuando acabe todo esto, ya me cuidaré, pero no vale, porque estás haciendo pasar a tu cuerpo por un estrés importante. Pero nada puede ser a costa de tu salud. Piénsalo: cuanto más estresada estés, peor rendirás.
ORGANIZACIÓN: por las mañanas o la tarde, no cerca de la hora de dormir, porque entonces te llevas “lo pendiente” a la cama, anota lo que vas hacer al día siguiente, no queremos más presión y no se acaba el mundo si no lo haces.
La lista debe ser racional recuerda que tiene que hacerla un ser humano sin Bati Poderes. Al final del día tacha lo que has hecho. Si anotaste demasiadas cosas es señal de que queremos abarcar más de lo que podemos atender. Toca ordenar de nuevo las prioridades.
TIEMPO PARA TI: es lo sostenido en el tiempo del estrés lo que acaba aniquilando nuestro deseo, así que necesitamos aire, una pausa, romper esa dinámica para poder bajar los niveles de activación fisiológica y mental. A pesar de que estés ocupadísima en las mil cosas que tengas que hacer, dedícate al menos 30 minutos al día a ti, a cuidarte, a hacer algo que te haga sentir bien.
TIEMPO EN PAREJA: a pesar de que no te apetezca tener sexo, es importante mantener la intimidad y la salud de la relación, porque si no la cuidamos aparecerán los problemas y pasará a ser otra fuente de estrés.
Además, cuanto mejor estés con tu pareja, cuanto más tiempo pasen juntos, más fácil es que les provoque tener sexo.
DALE LA VUELTA A LA TORTILLA: si cambiamos el orden de los elementos, alteramos el producto. El estrés hace que nuestra libido se vaya al otro extremo del universo pero... ¿sabes que el sexo ayuda a reducir los niveles de estrés?
Así que en lugar de “No tengo ganas porque estoy estresada”, pasemos a “Uy, estoy estresada, ¡hagámoslo!” o a "Estoy estresada, voy a masturbarme"... Ponte a hacer cosas para liberar estrés, ¿qué mejor que esto y acompañada de los juguetes que son una maravilla?
Ni siquiera hace falta llegar a la cama, ya con solo besar a nuestra pareja nuestros niveles de estrés se reducen.
El amor, el sexo, sentirlo o hacerlo, es la mejor medicina, así que ya sabes: tómate tu dosis y recupera tus Bati Poderes.